2012/02/23

Disimulos

Los expertos del mundo del espectáculo saben muy bien el valor de un foco. El público no se puede resistir y fija su mirada en lo que el foco alumbra. Mientras tanto, en el escenario ocurren cosas que pasan desapercibidas. Es el arte del disimulo, de las medias tintas. Un arte que requiere un gran nivel profesional a quienes lo ejecutan.

Quien sigue este blog ya habrá adivinado que hoy no voy a escribir sobre teatro, ni sobre la próxima gira de Bruce Springsteen. Tampoco voy a escribir sobre potencia lumínica, ni sobre la ópera de Milán. Como casi siempre, aburrido que es uno, voy a tratar de política.

La última escenificación llevada a cabo en el Congreso de los Diputados español, a cuenta de la iniciativa del partido ultra-lerrouxista UPyD, permite ejemplificar el arte de la interpretación del Partido Popular. El aviso lo había dado el ministro de la Gobernación, Jorge Fernández, con su declaración sobre la "dimensión política". Ahora se ha dado un paso adelante con el acuerdo firmado por la mayoría de los grupos presentes en la cámara.

El texto en sí, no aporta parcticamente nada. Lo lee y relees y no consigues descubrir lo que hay detrás. Es un simple señuelo para practicar el arte del disimulo. Ante la embestida de Rosa Díez, el Gobierno del PP ha movido pieza de forma inteligente. También ellos tienen que hacer virar el timón de su transatlántico. Y lo tienen que hacer en la mar gruesa previamente agitada por una parte del partido y una agresiva derecha mediática.

La operación del PP incluye varios sumandos. En primer lugar, nada de moverse en solitario. Hay que buscar el mayor arrope posible para que "la opinión pública" vaya aceptando el viraje. De ahí que se haya concertado el texto con PSOE, PNV y CiU, entre otros. En segundo lugar, ya no es tiempo de ilegalizaciones. Leopoldo Barreda lo dejó bien claro en su intervención. Ni hay pruebas, ni las habrá. En tercer lugar, el anuncio de la organización clandestina ETA, de 20 de octubre, es sincero y abre un nuevo tiempo. No hay vuelta atrás. Y en cuarto lugar, se lanza una viso a navegantes en las carnes de UPyD. El que se desmande, no sale en la foto, lo que será tomado muy en cuenta por las asociaciones de víctimas y similares de ahora en adelante.

Como bien ha dicho Rufi Etxeberria, no se trata de una hoja de ruta para solucionar el conflicto vasco. Se trata de un paso previo que la derecha española estaba obligada a realizar: bajarse del monte y comenzar a transitar por calles y avenidas. El desembarco en Madrid de importantes personajes del PP vasco es la prueba del nueve de esa circunstancia: Alonso, Barreda y Oyarzabal son algunos de ellos.

Hay quien se quedará en la insistencia de la disolución de ETA o en la petición de Rajoy a Amaiur para que ejerza su infuencia, en una intervención que, por cierto, fue un buen ejercicio de descomprensión por parte del preisdente español. No obstante, no nos fijemos tanto en el foco, en lo que quieren que veamos, y observemos con detenimiento lo que ocurre entre bambalinas. Ahí es donde se desarrolla el meollo de la obra.

2012/02/20

Congelados

Argazkia: sakanaturismo.com
Este mes de febrero está siendo frío. Nieve en nuestras montañas, campos helados, bufandas al cuello. Estamos en invierno, es verdad, pero el recuerdo de un otoño tan cálido hace que nos sintamos más incómodos ante las bajas temperaturas. Será cuestión de aguantar el tirón y esperar que la primavera consiga reanimar los cuerpos y desterrar los malos pensamientos. No podemos seguir congelados por más tiempo.

El observador encuentra muchas dificultades a la hora de establecer un diagnóstico sobre la situación. Pese a poner su empeño en leer entre líneas a los oráculos, en descifrar noticias aparentemente fútiles, en traspasar las miradas de los políticos es busca de una pequeña verdad, lo cierto es que cuesta tomar la temperatura ambiental.

Sabemos por experiencia que las apariencias suelen engañar y que debajo de los campos helados puede existir un geyser en ebullición. Pero hasta que el chorro de agua caliente no busque las nubes, es imposible detectarlo.

La crisis económica se alarga y se complica. Ya hay anunciada una nueva huelga general para finales de marzo. En ese escenario tan enrevesado es difícil que las propuestas politicas avancen con claridad. El Gobierno del PP se ha marcado como prioridad la economía; en el Estado francés se ha dado el pistoletazo de salida a la carrera presidencial; y la izquierda independentista ocupa buena parte de sus fuerzas en la gestión institucional, sea como gobierno, sea como oposición.

Los pasos unilaterales dados por la izquierda abertzale y secundados por la organización clandestina ETA van a seguir produciéndose. Pero en el otro lado también se deben dar pasos, aunque sean asímismo unilaterales, sin acuerdos previos. Hasta ahora lo único que tenemos encima de la mesa son declaraciones más o menos acertadas y retirada de escoltas. Está última es una medida significativa. Al final la realidad se impone y en este aspecto, la crisis ayuda. Hay que ahorrar.

Sabíamos desde el principio que no iba a ser fácil, que el desmontaje de todo el entramado construido en torno a las víctimas, y arropado por la derecha mediática, va para largo. Incluso que Rajoy es un político de paso lento. Pero si se quiere hacer desaparecer el hielo hay que actuar en consecuencia. Contra el frío, calor. Contra el inmovilismo, audacia.

2012/02/15

Sobre la dimensión política

Andaba yo pensando, a pesar de la gripe, en la supuesta inteligencia del ministro de la Gobernación, señor Jorge Fernández Díaz. Y la verdad es que no la encontraba en ninguna de sus intervenciones. Acostumbrado a la finura dialéctica de Rubalcaba, intuía que este hombre, cultivador del espíritu según dicen, no destacaba por sus argumentarios.

Ayer, sin embargo, gracias a la última payasada de la ultralerrouxista Rosa Díez, el ministro ha tenido a bien mostrar una brizna de inteligencia al afirmar en el congreso español que "ETA ha dejado de ser un problema fundamentalmente policial, para pasar a tener una dimensión política".

Gracias al fugaz momento de lucidez del titular de Gobernación, se ha pasado del franquismo que equiparaba a los activistas y guerrilleros con bandidos a un cierto postfranquismo intelectual. Al fin se reconoce el carácter político del llamado conflicto vasco.

No es para echar cohetes, sino tan sólo un mínimo avance. Lo que ocurre es que estamos tan acostumbrados al desierto, que la mera aparición de un pequeño cactus nos alivia la sed. Ahora bien, tal vez asustado de sus propias palabras, Fernández ha matizado hoy mismo sus declaraciones, si bien no ha retirado lo dicho.

Es evidente que el Partido Popular tiene por delante un enorme trabajo de pedagogía hacia sus propias bases y, sobre todo, hacia su brunete mediática. Han construido tal muralla de empecinamiento ante la realidad, que ahora se les hace muy difícil desprenderse de una sola piedra. Ese, en todo caso, es su trabajo.

El de la izquierda abertzale, por su parte, no es saludar cualquier atisbo de desbloqueo como si fuera un movimiento de calado. En política suele salir caro conceder regalos. En los dos últimos años, ésta ha protagonizado cambios muy importantes, de forma unilateral, ante el inmovilismo de Gobierno y oposición. Ahora es el momento de que el PP mueva ficha, pero no de palabra, sino de obra.

PD: Este post es el resultado de la reelaboración del escrito en el día de ayer, deshabilitado por un fallo técnico del administrador del blog.


Estekak:

2012/02/09

Garzón no cerrará más periódicos

He seguido desde la distancia la peripecia judicial del juez de instrucción Baltasar Garzón. Desde que ordenó la clausura del diario "Egin" y la emisora "Egin Irratia", allá por julio de 1998, no es santo de mi devocion, por razones obvias. Para quien no lo sepa, fui uno de los periodistas damnificados por aquel cierre y varios compañeros de trabajo y amigos permanecen hoy en la cárcel con motivo de aquella operación made in Garzón.

La sentencia que se ha conocido hoy, por la que se inhabilita y separa de la carrera judicial a este hombre, supone un gran alivio. Ya no ordenará el cierre de más periódicos. Ya no ordenará más escuchas a abogados de presos. Ya no seguirá haciendo lo que le venga en gana, como ha hecho hasta ahora.  Incluida su cínica postura ante las innumerables denuncias de tortura realizadas cara a cara por presos vascos.

No soy ingenuo. Sé perfectamente que quienes lo han denunciado son una cuadrilla de sinvergüenzas relacionados con tramas de corrupción, pero si el axioma de que el fin no justifica los medios debe prevalecer, Garzón también debe cumplirlo. En el caso de los abogados de presos vascos siempre se ha saltado ese principio. Se han grabado las conversaciones de los abogados con sus defendidos como norma habitual. Garzón, y otros jueces de instrucción como él, han actuado a su antojo, amparados en la razón de Estado.

El paradigma ha cambiado cuando esa práctica ilegal y antidemocrática les ha sido aplicada a abogados de detenidos de alto estanding, implicados en la trama Gürtel. Garzón se pasó de listo y pinchó en hueso. Se creía, como el Borbón, intocable, cuando se había labrado una interminable lista de enemigos. Y se ha quedado fuera de su querida Audiencia Nacional, para siempre.

En el caso de las víctimas de la Guerra Civil, guiado por su megalomanía enfermiza, ha intentado abrir una Causa General contra el franquismo. Un loable afán, si no fuera porque se ha acordado tarde de las víctimas y se ha saltado a la torera los pactos que los antecesores de quienes ahora le jalean -léase el PCE y el PSOE- suscribieron a escondidas con los franquistas reciclados, encabezados por Suárez y Fraga. Esa Causa General debió ser abierta a instancias de un primer gobierno democrático tras la muerte de Franco, incluyendo entre los acusados a su sucesor en la Jefatura del Estado, pero nunca se hizo, y de aquellos polvos estos lodos.

Por otra parte, da lástima esa "izquierda garzoniana", que olvida todos los atropellos protagonizados por este juez estrella, y se agarra como clavo ardiendo a su paripé contra Pinochet y su guiño judicial a los que reclaman, con dignidad, la memoria histórica de los derrotados. Una "izquierda" patética, incapaz de plantar cara a una Constitución monárquica infumable, verdadero obstáculo para una verdadera regeneración democrática del Estado español. Siempre les quedará la opción de auparlo de líder carismático cara a las próximas contiendas electorales.

Pero más allá de esas miserias políticas, lo significativo, lo que tiene verdadero relieve, es que un juez de instrucción que ha protagonizado a lo largo de su carrera en la Audiencia Nacional incontables irregularidades, ha sido, por fin, puesto en su sitio por sus compañeros del Tribunal Supremo y además por unanimidad. Seguro que en la sentencia han podido influir prejuicios personales y políticos contra él, pero esa circunstancia es el pan nuestro de cada día en esas instancias.

Retirado de la primera línea de combate en defensa del Estado, por su propia prepotencia, el juez que elaboró la teoría del "todo es ETA" acaba su carrera profesional, saliendo por la puerta de atrás. Ahora lo único que deseo es que su reciclaje profesional no tenga nada que ver con Euskal Herria y sus gentes. Viviremos más tranquilos.

Estekak:

2012/02/02

Ocurrencias

En un par de días de observación se pueden cazar decenas de ocurrencias de los responsables políticos de uno y otro signo. Entre ellas, la del ministro español de Gobernación, Jorge Fernández, se lleva el primer premio. Afirma que para él la visualización de las sinceras intenciones de ETA se resume en que "en una campa del País Vasco veamos unas cuantas armas". Esta sola frase muestra a las claras el nivel de este dirigente del PP, al que le deben haber nombrado ministro para agradecerle los servicios prestados y su fidelidad al presidente del partido. Su antecesor, Pérez Rubalcaba, habrá sido nefasto, por su empecinamiento, pero al menos no caia en semejantes extravagancias.

Hablando de extravagancias, la última del presidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren, es notable. Arrinconado de todo lo que puede significar el proceso de paz, al que sin duda ha podido contribuir de forma positiva en otros tiempos, Eguiguren lanza ahora la idea de una constitución de Euskal Herria dentro del Estado español. Una constitución propia, que incluya los cuatro territorios históricos. Se puede admitir que como idea a discutir en una mesa de partidos tiene su áquel, como así lo ha reconocido la propia izquierda abertzale, pero todo el mundo sabe que este hombre no cuenta con el respaldo de la dirección del partido que preside. Es más, el mismo día que saca el nuevo conejo de su chistera es desautorizado por el Gobierno Vasco y el PSN.


A Jorge Fernández habría que decirle que una foto de un convoy de la Guardia Civil saliendo de Gasteiz hacia Pancorbo sería una buena manera de visualizar que estamos cerca del final del conflicto.
A Jesús Eguiguren, por su parte, habria que pedirle que la próxima vez que plantee una idea, lo haga arropado por la ejecutiva de su partido y en la sede del mismo, para demostrar que se trata de una propuesta oficial y no de un mero divertimento.

Si a estas alturas resulta ridículo exigir eficiencia a los políticos, por lo menos habrá que exigirles un mínimo de seriedad. Antes de hablar, en el foro que sea, hay que pensarse un par de veces las cosas. Contribuir con ocurrencias a que aumente el ruido mediático no es la mejor manera de acercarse a las vías de solución de los problemas.

2012/01/30

ELA no suma

Las recientes declaraciones a la prensa del secretario general del sindicato ELA, Adolfo Muñoz, en las que da por rota la mayoría sindical con LAB, dan pie para realizar algunas reflexiones sobre sindicalismo, proyecto político, autonomía, soberanismo y progresismo. Lo primero que se debe decir es que el sindicato ELA es muy libre para tomar las decisiones que estime más oportunas, si bien en este caso ha faltado a las mínimas normas de cortesía con un socio de largo recorrido como es LAB. Liquidar la mayoría sindical en una entrevista en “Gara”, sin una previa interlocución con el socio directamente afectado, no es una práctica muy ejemplar que digamos.

Pero dejando a un lado las formas, manifiestamente mejorables, vayamos al fondo. La argumentación de Muñoz incluye una preocupante mala fe, ya que asimila de forma gratuita a la coalición electoral Bildu con el sindicato LAB y traslada la mezquina idea de que al aparecer Bildu en las instituciones, (al no existir diferencias entre Bildu y LAB) es como si el propio sindicato abertzale estuviese en esas instituciones, lo que le invalidaría para formar parte al mismo tiempo de la mayoría sindical. Tal vez la mala memoria le haya llevado a Muñoz a recordar sus tiempos de joven militante en los que ELA y PNV venían a ser una misma cosa, y por ello cree que Bildu y LAB lo sean, lo que no se sostiene si se realiza un análisis mínimamente honesto. Pero es que además, la postura de Muñoz está afirmando implícitamente que eran mejores los tiempos en los que la izquierda abertzale (socio integrante de Bildu) no estaba en las instituciones. Ni en las papeletas de las cabinas electorales, añado. En aquel escenario de ilegalización forzosa era perfectamente posible, al parecer, la mayoría sindical.

Habrá que volverle a recordar a Muñoz, y a ELA en general, que en la coalición Bildu se reúnen personas de Eusko Alkartasuna, Alternatiba, Izquierda Abertzale e independientes. Y que en esas diversas adscripciones políticas hay militantes que están afiliados a CCOO, a LAB e incluso, como él mismo sabrá de primera mano, a su sindicato. Por lo tanto, realizar un ejercicio de identificación directa entre Bildu y LAB es un atrevimiento, ya que carece de base probatoria que lo justifique. Del mismo modo y variando la dirección de la flecha, se podría asegurar que un importante porcentaje de los afiliados y afiliadas de ELA dan su voto al Partido Nacionalista Vasco, pero de esa circunstancia no se puede derivar, de forma gratuita, que exista una relación directa entre ambas organizaciones.

Resulta asimismo desconcertante que cuando los principales obstáculos, señalados como impedimentos para un trabajo en común, han sido superados, en especial la estrategia político-militar de ETA, la central que dirige Muñoz dé un claro paso hacia atrás. La dirección de ELA se mantuvo durante muchos años en una firme postura de exigencia a ETA, que se venía a resumir en la frase acuñada por su ex secretario general, José Elorrieta: “ETA sobra y estorba”. Pues bien, ahora que la organización clandestina deja todo el protagonismo a los agentes políticos y sociales, la unidad de acción sindical se les antoja poco menos que  imposible. ¿Era la postura de ELA una mera pose para presionar a la izquierda abertzale?

No podemos olvidar, por otra parte, que es ahora, en este preciso momento, cuando se está construyendo una alternativa soberanista y de izquierdas, aglutinante socio-politica de una mayoría social de este país que se identifica con esas ideas-fuerza. El secretario general de ELA dice en la entrevista citada que “en este país hay lucha de clases, a la vez que hay lucha por la soberanía nacional”. Precisamente es ese nuevo bloque emergente, sustanciado en Bildu y en Amaiur, el único agente político que conecta con esa misma afirmación. Obviamente, ni el PP, ni el PSOE ni el PNV pueden asumir esa frase definitoria, pero en un ejercicio de contradicción extrema, Muñoz achaca precisamente a ese nuevo sujeto la imposibilidad de desarrollo de la unidad de acción sindical.

Y de esa constatación se infiere una derivada aún más preocupante. El sindicato ELA se sitúa fuera de los cuatro proyectos políticos realmente existentes en Euskal Herria, y lo hace repartiendo críticas a diestra y siniestra, no parando en barras, y equiparando, por ejemplo, la politica fiscal de la derecha con la que está empezando a diseñar Bildu en Gipuzkoa, en medio de un escenario muy poco propicio debido a la grave crisis económica que padecemos.

Hoy es el día en que muchas gentes que viven de cerca los problemas del sindicalismo internacional, coinciden en señalar la necesidad de que ese sindicalismo tenga un anclaje en un proyecto sociopolítico definido, un proyecto que no cabe asimilar a unas siglas concretas, pero sí a una amalgama de partidos, agentes sociales, asociaciones e iniciativas diversas, pero con un nexo común referido al deseo irrenunciable de construir un modelo alternativo al capitalismo realmente existente.

En cambio, ELA se aferra a un supuesto bien superior, cifrado en su autonomía de las formaciones políticas, que sitúa al sindicato en un espacio, a la larga, no beligerante. Un espacio en el que poder gestionar con mayor solvencia las contradicciones internas que puedan surgir desde una base social, mayoritaria entre sus afiliados, que no comulga con la puesta en escena izquierdista de su actual ejecutiva.

Cuando se tratan asuntos de calado, como el que intenta abordar este artículo, no cabe llamarse a engaño. En este pequeño país todos nos conocemos y todos sabemos de qué pie cojeamos. Es cierto que ELA atesora decenas de miles de afiliados, pero también lo es que ese amplio corpus social no muestra señales de coherencia ni de firmeza a la hora de expresar públicamente su identificación con la lucha de clases y la lucha de liberación nacional. Si así hubiera sido durante estos años, el panorama sociopolítico vasco sería ahora mucho más rico y se encontraría mucho más cerca del ansiado reconocimiento del derecho a decidir. 

Quienes tenemos ya unos años sabemos, además, que el sindicato ELA sostuvo, hasta la famosa Declaración de Gernika de octubre de 1997, al autonomismo en la CAPV, en alianza implícita con PNV y PSE. Su reconversión al soberanismo es bien reciente, apenas los últimos quince años en una larga trayectoria de cien. Por tanto, los últimos en llegar, y a trompicones, al soberanismo, no deben ser los que más méritos atesoren para dar lecciones a quienes han estado de forma nítida por la conjunción de lucha social y lucha nacional desde el mismo momento de su fundación, va para 35 años.

Publicado en "Gara" [2012-01-29]

2012/01/25

Escocia toma la iniciativa

El primer ministro escocés y líder del SNP, Alex Salmond, ha dado a conocer hoy la pregunta de la consulta que su gobierno realizará a la población de Escocia: ¿Está de acuerdo con que Escocia sea independiente? Una pregunta directa, clara y concisa, sin recovecos ni dobles lecturas. Salmond pretende que el referéndum coincida simbólicamente con el 700 aniversario de la batalla de Bannockburn, en la que las tropas escocesas derrotaron a las inglesas el 23 y 24 de junio de 1314. Asímismo desea que voten en la consulta todos los ciudadanios escoceses mayores de 16 años.

No sabemos cómo acabará esta historia. Si al final se celebrará la consulta y, en caso de celebrarse, cuál será el resultado. Todo apunta a que será un referéndum muy disputado y cabe la posibilidad de que el no sea mayoritario. Pero siendo importante ese dato, lo cierto es que la mera celebración de la consulta será la gran victoria de los independentista escoceses. Tan solo el hecho de que se ponga en duda la unión con Inglaterra y se consulte sobre la posibilidad de independencia, refuerza las tesis del SNP y de todos los sectores escoceses que ven con simpatía la separación de Londres.

Si cambiamos el foco de la cámara y lo dirigimos hacia Euskal Herria, las diferencias son sustanciales. La gran similitud estria en que existe una mayoría social favorable a la independencia, pero esa mayoría, lejos de estar articulada, queda difuminada por la falta de entendimiento entre los agentes politicos y sociales. No estamos en la preparación del referéndum decisorio, si acaso nos hallamos en puertas de que se reconozca el derecho a decidir, o sea, el derecho a cnvocar en un futuro una consulta en cuya papeleta diga: ¿Está de acuerdo con que Euskal Herria sea independiente?

La constatación de que Escocia nos lleva ventaja no debe suponer un aumento del desánimo, sino todo lo contrario. La iniciativa escocesa debe significar un acicate para que en un próximo futuro los principales actores vascos que se reclaman soberanistas se pongan de acuerdo para abrir una vía similar a la del SNP de Salmond. Tal vez sea mucho pedir y alguien opinará que pensar así es de ilusos, pero ¿quién hubiera dicho hace cinco años que Escocia tendría la posibilidad de ser independiente en 2014?

2012/01/19

Alonsotegi 1980

El bar Aldana tras el atentado
El 20 de enero de 1980, hoy hace 32 años, una potente bomba estalló en el bar Aldana de Alonsotegi, todavía en aquel tiempo barrio de Barakaldo. Cuatro personas resultaron muertas y otras varias heridas por la deflagración. Unos desconocidos Grupos Armados Españoles (GAE) se hicieron responsables del atentado y las investigaciones fueron encargadas al comisario de policía José Amedo Fouce, quien destacaría poco tiempo después por su implicación en los GAL.

Liborio Arana, Pacífico Fika, Mari Paz Ariño y Manuel Santacoloma son los nombres de los fallecidos. Les tocó a ellos, pero le podía haber tocado a cualquier otro. Fue un atentado indiscriminado en las víctimas concretas, pero totalmente discriminado en cuanto a la clientela que en el mismo se reunía. Era un bar de abertzales. Allí se encontraban nacionalistas del PNV e independentistas de Herri Batasuna, militantes de Euskadiko Ezkerra y gentes de los Comités Pro-Amnistía, así como personas independientes, sin adscripción política determinada, pero en general simpatizantes de las libertades vascas.

Quedar en el Aldana de Alonsotegi era costumbre arraigada entre los abertzales de Enkarterriak. Alrededor de una mesa, mientras se tomaban unos vinos, se hablaba de cuestiones candentes, de movilizaciones, de ayudas a presos, de asuntos que preocupaban a muchas personas y que motivaban encuentros, reuniones y citas. Todo eso lo sabían bien en el viejo caserón, luego abandonado, situado justo al inicio de la recta de entrada al pueblo desde Arbuio, que desembocaba precisamente frente al Aldana. No hace falta decir más.

Probablemente nunca sabremos quienes fueron los autores materiales del atentado. Lo que sí sabemos, desde el mismo momento en que se produjo, es quienes fueron los autores intelectuales del mismo. Los mismos que pusieron en marcha el Batallón Vasco Español y los GAL, los que ordenaron la muerte de Argala, los que mataron a Tomás Alba y a Mikel Arregi, los que acabaron con la vida de Santi Brouard y Josu Muguruza, los mismos que enterraron en cal viva a Joxi Zabala y Joxean Lasa.

Llevamos años escuchando las palabras de familiares de víctimas de acciones perpetradas por ETA, reivindicando sus derechos y realizando exigencias políticas. Es comprensible su dolor, pero al menos ellos saben quienes fueron los causantes de la muerte de sus seres queridos. Los familiares de Liborio, Mari Paz, Pacífico y Manuel jamás lo sabrán. 

PD: Me entero por la prensa que el pasado día 14 falleció a los 49 años Christian Casteigts, quien fuera víctima de un atentado el 5 de febrero de 1985 en la calle Gosse de Baiona. Una bomba explotó bajo su coche y le dejó sin piernas y parapléjico, con una salud deteriorada desde entonces. Nadie reivindicó el atentado, ya que, al parecer, sus autores le confundieron con un militante de ETA. Sus familiares y amigos tampoco sabrán jamás quienes le destrozaron la vida.



2012/01/18

Fuera de lugar, fuera de tiempo

El inmovilismo de los Estados español y francés ante la estrategia unilateral activada por la izquierda independentista puede crear incertidumbre entre algunos sectores sociales, impacientes por visualizar resultados concretos al colosal esfuerzo que se está realizando. Incluso resulta comprensible que existan núcleos desengañados que intenten mantener inercias pasadas con el ánimo de desbloquear de algún modo la situación.

La reciente detención en Francia de tres presuntos militantes de la organización clandestina ETA ha provocado indignación popular, que en el caso puntual del barrio bilbaino de Errekaldeberri se ha traducido en una acción callejera de quema de contenedores. Una protesta que expresa un malestar, es verdad, pero que a su vez viene a justificar el propio inmovilismo de Madrid. El Gobierno del PP está deseando que se den estos episodios de violencia difusa para argumentar que nada ha cambiado y que, por tanto, la estrategia represiva que ha llevado estos años el Estado debe continuar sin cambio alguno.

Tanto la izquierda abertzale como Bildu Bilbao se han desmarcado de la acción de Errekalde, al considerar que queda fuera de la actual estrategia. Y lo han hecho con prontitud, antes de que la bola de nieve causada por un incidente de ese tipo se convierta en un auténtico alud mediático.

El caso es que, más allá de la propia autoría de la protesta callejera y de su limitado alcance, la misma se halla fuera de lugar. El compromiso de la izquierda independentista por las vías pacíficas y democráticas es firme y rotundo y no va a cambiar por muchas provocaciones que se produzcan. Y también se halla fuera de tiempo, porque nos encontramos en uno nuevo, el que representa la imagen del día 7 de enero en Bilbao, con decenas de miles de personas exigiendo de forma contundente y serena la repatriación de los presos, entre otras demandas.

En el camino por construir mayorías sociales y políticas determinantes no cabe la utilización de artefactos incendiarios. Ese periodo está superado. Lo que toca ahora es encender la llama interior de los ciudadanos y ciudadanas de este país para que se exprese libre y democráticamente con un mayoritario no a la imposición, a la continuación del sufrimiento, a la impostura. Un fuego liberador que transforme mentes y corazones hacia una resolución sin vencedores ni vencidos, en la que todos seamos protagonistas, en la que todos, absolutamente todos, salgamos ganando. 

2012/01/16

Pequeñas grandes cosas

Un buen día, un grupo de locos por el baloncesto decidieron apuntarse a una especie de concurso virtual para lograr su sueño: una cancha de basket reglamentaria. Hasta ahora, los cien jóvenes y adultos que conforman los diferentes equipos del Gordexola Saskibaloi Taldea (GST) entrenan y juegan en la pista del frontón Beraskola, que no reúne las medidas adecuadas.

Con el paso de los días y una inteligente política de comunicación dentro y fuera de Facebook, la pequeña Gordexola se puso en cabeza frente a ciudades como Cádiz o Vilagarcía de Arousa. Y al final, ayer domingo, se supo el resultado final: la cancha nueva se levantará en Enkarterriak.

Para muchos esta noticia parecerá una anécdota. Incluso habrá quien critique que se le haga publicidad a una compañía eléctrica, pero para la gente del GST, para los habitantes de Gordexola y, por extensión, para los de la olvidada Enkarterriak, supone una inyección de ánimo y un estímulo para seguir haciendo cosas. Contra la costumbre, un pueblo encartado se ha colocado en el mapa.

Con lamentarse, quejarse y echar la culpa a los demás no se arreglan los problemas. El esfuerzo de este humilde club de pueblo, empeñado en que el saskibaloia sea un deporte popular frente al omnipresente fútbol, es un buen ejemplo a seguir. Porque estas pequeñas grandes cosas son las que hacen mejor la vida de las personas. Los chicos y chicas del GST han sabido aprovechar la oportunidad que se les brindaba, han creído en sus posibilidades, han buscado aliados, se lo han trabajado de maravilla y han cosechado un éxito mayúsculo.
Zorionak denoei!

2012/01/08

Rajoy tiene un problema

Foto: Garazitxu
El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, tiene un problema. En realidad tiene muchos más, pero el que se ha escenificado este sábado en Bilbao es, junto a la crisis económica, uno de los que más quebraderos de cabeza le va a producir. Todos sabemos que este político gallego, registrador de la propiedad, es un tipo flemático, al que le gusta manejar los tiempos y dilatar las decisiones. Es una manera como otra cualquiera de atacar los problemas, pero un exceso de flema puede conducir a que el problema se le pudra. Y el de los presos políticos vascos lleva ese camino.

Tras el anuncio por parte de ETA del cese definitivo de su actividad armada, el pasado 20 de octubre, el Gobierno de turno, ya en funciones, no pudo gestionar la cuestión como es debido. Había que esperar al 20N y sería el nuevo gobierno quien lo hiciera. De acuerdo. Pues bien, ya tenemos nuevo gobierno. Se han anunciado las primeras medidas económicas, algunas de ellas contradictorias con lo afirmado en campaña, pero del asunto que nos ocupa nada de nada.

Desde los entornos del PP, con algunos matices, se sigue insistiendo en que los pasos dados, incluido el reconocimiento del daño casuado, siguen siendo insuficientes, y que es necesario que ETA anuncie su disolución y su completo desarme. Es una legítima posición política, sin duda. Pero la política no consiste solamente en marcar la posición, sin hacer ningún movimiento. Y si no, que se lo pregunten a la izquierda abertzale, que siempre ha marcado una posición nítida, pero que también ha sido capaz en los dos últimos años de mover todo su corpus social hacia planteamientos estrictamente pacíficos y democráticos. Con notable éxito electoral, por cierto.

Hasta el momento, la postura oficial del PP, más allá de algunos desmarques puntuales de Oyarzabal o Maroto, es inmovilista. Una posicionamiento que no hace sino alimentar la estrategia de acumulación de fuerzas soberanistas, como se vio ayer en Bilbao, con más de cien mil personas reclamando la repatriación de presos y exilados, el fin del la "doctrina Parot" o la excarcelación de los presos enfermos y de los que ya tienen las 3/4 partes de su pena cumplida.

Rajoy, su gobierno y su partido pueden seguir en su inmovilismo. Están en su derecho. Pero deben saber que, si continúan con esas coordenadas, la presión va a seguir subiendo en Euskal Herria y en el ámbito internacional. Nadie va a entender a estas alturas que Madrid no haga el más mínimo gesto para asentar el camino de la paz. Sería una posición tan ruin que no se iba a entender en modo alguno.

Es cierto que el presidente español se va a entrevistar próximamente, para hablar de estos asuntos, con el lehendakari López y el presidente del PNV Iñigo Urkullu, pero quizá deba ser un poco más audaz y hablar con quienes le pueden informar más directamente de la cuestión. Una mayoría social de Euskal Herria se ha puesto en marcha y cuantos más obstáculos se pongan en su camino, más va a crecer en ilusión y en determinación, dando ejemplo de coherencia, civismo y altura de miras. El pueblo habló ayer en Bilbao. Quien tenga que escuchar, que escuche.



2012/01/03

El oxímoron de Kutxabank

Nueva imagen de Kutxabank. Marisol Ramírez/ARP
Dice el RAE que oxímoron es una "combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido". El término Kutxabank, elegido para el banco que une activos y pasivos de BBK, Gipuzkoa Kutxa y Caja Vital es, por tanto, un oxímoron de libro. Y lo es porque une en una misma expresión dos conceptos financieros divergentes a lo largo de la historia. Mientras que el primero, kutxa, caja, se ha venido en denominar a aquellas entidades de ahorro que han dedicado su principal esfuerzo al interés social, el segundo, bank, banco, se ha referido históricamente a una agrupación de accionistas privados que han puesto como objetivo principal su propio lucro. Cierto es que las cajas han devenido en muchas ocasiones en bancos y también que existen los bancos públicos, al servicio del interés general. En todo caso se trata de dos culturas financieras hasta hora contrapuestas, que parecen querer buscar un nuevo sentido en Kutxabank. Otra cosa es que lo encuentren.


Los intentos de fusionar las tres cajas de la CAPV han sido varios. De hecho sigue existiendo, de facto, una Federación de Cajas de Ahorro Vasco-Navarras, que las incluye junto a la CAN (Banca Cívica), que habría podido ser el embrión de dicha fusión. Sin embargo, otros han sido los caminos transitados, hasta dar por fin con la fórmula de la fusión fría a tres bandas en forma de banco. El acuerdo para lograrlo, debido a las aportaciones realizadas por Bildu, garantiza a priori el fin social de la entidad y la imposibilidad de su privatización. El pacto de constitución de su primer consejo de administración, suscrito por PNV y PP, abre bastantes interrogantes al respecto. 


Si la razón principal de las cajas ahora fusionadas ya daba lugar a dudas, al tratarse de entidades de origen público (diputaciones y ayuntamientos como fundadoras) que actuaban en el mercado como firmas privadas, a partir de ahora las dudas se agrandan. Ver a Mario Fernández y a Ignacio Sánchez Asiain, ex directivos del BBVA, en cargos tan destacados, tampoco ayuda a tranquilizar las inquietudes sobre el futuro devenir de Kutxabank.  


Tengo la impresión de que la aspiración central de Fernández, desde que aterrizó en BBK, es convertir al nuevo Cajabanco en un agente principal del mapa bancario del Estado español, al igual que Eroski lo es en el de grandes superficies o Iberdrola en el de las compañías eléctricas. Ese objetivo se aleja de forma evidente de la aspiración de una buena parte de los agentes políticos y sociales de convertir a Kutxabank en una palanca financiera al servicio de los intereses de las pymes y familias vascas, realizando una política de apoyo a proyectos de desarrollo propios y cubriendo las necesidades de crédito de empresas y particulares.


Se habla de que Kutxabank va a doblar su volumen de activos hasta los 150.000 millones de euros en poco tiempo, para lo que deberá comprar entidades en apuros como Catalunya Caixa o Banca Cívica. Es el paso necesario para colocarse entre los grandes del Estado español, detrás de Caixabank y BFA-Bankia. Puede que en la lógica capitalista de Fernández y sus compañeros de consejo sea lo más adecuado, pero dudo mucho que sea necesario para atender las demandas de pymes y familias del país donde han surgido las cajas ahora reconvertidas en banco. O se va por un lado o se va por el otro. O Kutxabank se convierte en una gran caja de ahorros vasca al servicio de la mayoría de la población o se concreta en un banco comercial cabecero en el Estado español, donde ya cuenta con destacada presencia en zonas como Córdoba o Madrid.  


Esa es la cuestión principal a determinar. Que los miembros del consejo de administración sean solamente del PNV y del PP es un auténtico escándalo, pero no es el asunto nuclear a debatir. Siendo quienes son puede resultar más fácil despejar la incógnita final, pero aún siendo otros protagonistas la pregunta sería la misma: O kutxa o bank. Puede que en poesía vayan bien, pero en economía no funcionan los oxímoron. 



Estekak:

2011/12/31

Apunte de fin de año

Termina 2011 con el anuncio de la batería de recortes del Gobierno español del PP y el acuerdo del PNV con ese mismo partido para gobernar el arranque de Kutxabank, el banco de las cajas de ahorro de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa. Tiempo habrá para analizar este asunto, que toca las nuevas alianzas políticas que pueden protagonizar el próximo futuro. Por sus hechos (no por sus palabras) les conoceréis. Así, el PP sube impuestos después de jurar no hacerlo, y el PNV se alia con el partido con el que (dice) más le repugna hacerlo.

Las miserias de la política llevan a estas situaciones, que no sorprenden ya a nadie. No seré yo quien se rasgue las vestiduras por el acuerdo bancario PNV-PP. Lo que toca es construir una alternativa viable a ese tándem, no solo en Kutxabank, sino a lo largo y ancho del país de los vascos.

Nada es como aparece en la superficie. Cuando se profundiza surgen las verdaderas entrañas del monstruo. Todo buen viajero debe de saberlo si no quiere ser engullido en el viaje. Creíamos que teníamos una selección de fútbol para ganar el campeonato de Europa (de poder presentarnos), y resulta que Túnez nos deja en el sitio que nos corresponde (por el momento).

El año que recién comienza traerá muchas novedades, buenas y malas noticias, acontecimientos y rutinas. De todo ello seguiremos escribiendo en esta página, en la medida de nuestras posibilidades y fuerzas. Entretanto, que nadie nos arrebate la ilusión por una Euskal Herria libre y en paz, incluso en 2012. Urte berri on!


2011/12/22

Primer round

Iñaki Antigüedad (Amaiur)
Pasados unos días de las sesiones del parlamento español que concluyeron con la designación de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno, cabe realizar algunos apuntes sobre lo ocurrido en dicho foro. Los preámbulos han estado plagados de obstáculos para la representación de la izquierda soberanista vasca, Amaiur, que por el momento no ha logrado tener un grupo parlamentario propio, con lo que ello supone de limitaciones en tiempo, trabajo y dinero. El Partido Popular ha mantenido el pulso y la representación vasca, a la vista de los resultados, tal vez haya pecado de novata a la hora de conformar una estrategia útil a su propósito.

Lo importante es que un pleno que debía haber sido copado por la crisis económica, ya que Rajoy en su discurso no mencionó el asunto vasco, pasó en su segunda jornada a ser protagonizado en buena parte por ese tema, gracias a las intervenciones de Erkoreka (PNV), Barkos (Geroa Bai) y sobre todo Antigüedad (Amaiur). El que ya es presidente español usó guante de seda con los dos primeros representantes vasco-navarros, y sacó el puño de hierro a la hora de enfrentarse a la intervención del tercero.

Es evidente que el PNV va a jugar estos meses un papel importante en los temas que atañen a Euskal Herria, porque Rajoy así lo quiere, como modo de zafarse de un entendimiento con la izquierda soberanista. Erkoreka y Urkullu van a ser una especie de intermediarios, al menos en esta primera fase, y esperemos que cumplan con su papel de forma satisfactoria.

Sin embargo, Rajoy sabe perfectamente que tarde o temprano tendrá que hincar el diente al núcleo del conflicto y que para ello deberá entenderse, de una u otra forma, con los siete representantes de Amaiur. El diálogo parlamentario entre el líder del PP y el portavoz de Amaiur del pasado martes puede ser un anticipo de lo que vendrá. Cada uno mantuvo su posición, pero al menos hubo un intercambio dialéctico en sede parlamentaria. Y lo que es más importante, las palabras de Antigüedad fueron escuchadas con atención y respeto por Rajoy y el resto de diputados. A decir verdad, hubo más normalidad en la sesión de lo que uno esperaba.

No se ha movido ninguna ficha, por ahora, pero el nuevo Gobierno sabe que la falta de movimientos por su parte contribuiría a engordar las fuerzas soberanistas, sin duda ninguna. En este país, la percepción general es que la izquierda abertzale está haciendo los deberes para superar una confrontación de muchos años. Una confrontación que ha supuesto centenares de muertos, heridos, detenidos, torturados y presos. Miles de afectados en suma. En el país vecino la percepción no es esa, recelan de los movimientos de la izquierda abertzale, pero el tiempo hará que las sensaciones vayan cambiando.

Va a costar. No va a ser fácil. El PP no va a regalar nada. Todo lo que mueva será por interés propio y para aminorar la presión que reciba desde Euskal Herria. Insiste Rajoy en cumplir la legalidad y es su deber decirlo, pero sin incumplir la legalidad se pueden hacer muchas cosas. Lo importante es que tenga voluntad de hacerlas, dejando a un lado las provocaciones que sin duda recibirá desde la derecha extrema política y mediática.

Si ha sabido aguantar esas provocaciones a la hora de conformar su gobierno, no le será difícil, ya en La Moncloa, ejercer de presidente y tomar las decisiones que estime convenientes. Es cierto que Rajoy tiene el reloj y administrará los tiempos, pero también es verdad que si se descuida y el reloj se le para, la situación se le puede tornar ingobernable.

Estekak:


2011/12/19

¿A quién votó Aintzane Ezenarro?

En política nada es por casualidad, ni siquiera que te concedan dos páginas de entrevista en el diario de mayor tirada en tu país justo el domingo, el día después de la declaración de los componentes del Acuerdo de Gernika sobre las víctimas. Y curiosamente, el 95% del contenido de la entrevista gira en torno a lo que ella llama, como le gustaba también a Aznar, el MLNV.

Aunque no la parezca por el mutismo de los últimos tiempos, Aintzane Ezenarro sigue siendo la portavoz de Aralar en el Parlamento Vasco de Gasteiz. Aunque su partido forma parte del Acuerdo de Gernika y de Amaiur, ella va por libre, es una especie de verso suelto, como Txusito Eguiguren en el PSE. Debe ser de los pocos casos en que la portavoz de un grupo parlamentario está en clara minoría en su partido y expresa públicamente su opinión, contraria a la mayoría y sin matices. Habrá que felicitar a Aralar por su democracia interna. Por cierto, si está en contra de que su partido se haya presentado con Amaiur y dice que la mayoría de la base electoral ha compartido su idea, ¿a quién habrán entregado su apoyo todos ellos?

Aunque alguien pudiera pensar que sí, lo que hace Ezenarro no es un ejercicio de prestidigitación, sino que está haciendo política con mayúsculas. Su mensaje ataca en su linea de flotación la evolución última de su partido, liderada por Patxi Zabaleta. Y para ello, descarga contra la izquierda abertzale, de la que nunca ha formado parte, acusándola de realizar cambios por intereses políticos, alejados de toda consideración ética.

Aintzane Ezenarro es muy libre de decir lo que le parezca oportuno, pero su opinión es tan válida como la contraria. Autocalificada de pacifista, pone en entredicho los pasos dados por la izquierda abertzale en estos últimos dos años, porque esa evolución hace inviable el espacio politico que ha mantenido Aralar en la CAPV, entre otras cosas gracias a la ilegalización de esa izquierda abertzale que llama MLNV.

Según el país que describe Ezenarro, aquí toda la responsabilidad es de una sola parte, de la izquierda abertzale, y todos los demás agentes se pueden lavar las manos. Pero en este país la violencia no ha sido ejercida solamente por ETA, también ha habido violencia de los dos Estados, guerra sucia, torturas, represión. Y no solo en tiempos del franquismo, también en la llamada "democracia". Aquí se han cerrado periodicos, se ha encarcelado a mucha gente que jamás ha utilizado un arma, tan solo por defender ideas independentistas. Y de eso, Ezenarro no dice nada en la entrevista, salvo una referencia de ocho palabras al PP y el franquismo.

La izquierda abertzale está reconociendo públicamente que se han hecho cosas mal, y seguirá transitando por ese camino, porque está convencida de que es el más adecuado para poner a esta nación en el umbral del derecho a decidir. Como dijo ayer en una entrevista el portavoz de Amaiur, Xabier Errekondo, "La verdad es que no tenía que haber habido ningún muerto", pero la historia es la que es. Euskal Herria fue conquistada por las armas, el pueblo vasco ha padecido innumerables abusos en la historia y en ocasiones, las menos, también se ha defendido usando la violencia.

Dice la portavoz de Aralar que "la izquierda abertzale debe reconocer que la violencia ha sido un error". Probablemente, la opción violenta siempre es un error, pero yo no he conocido a ningún político español, a ningún militar, ni policía, ni guardia civil que haya reconocido que la violencia es un error, al menos en público. ¿Conoce Aintzane a algún torturador que haya reconocido el daño causado? 

En cambio, la izquierda abertzale está andando un camino largo y muy complicado en ese sentido, que a algunos siempre les parecerá insuficiente. Pero lo que se hace por convicción no necesita del aplauso de quienes nunca van a reconocer sus propios errores y siempre van a estar quitando méritos a los esfuerzos que realizan los demás.

2011/12/16

El PP no aprende con Amaiur

Diputados de Amaiur en Madrid.
La nube de polución que sufre la ciudad de Madrid es un fenómeno atmosférico que, al parecer, llega a afectar a las mentes de muchos de los que la respiran. Cambios como los sufridos por los filósofos Savater o Albiac, o la demagoga Díez así nos lo confirman. Los efectos de la nube son variados, pero hay uno que resalta entre todos: la incapacidad de ver más allá de sus propias limitaciones ideológicas. La nube distorsiona la realidad de tal manera que lo que es blanco en el puerto viejo donostiarra, se convierte en negro en el Paseo de la Castellana.

Lo sucedido estos días respecto a la posibilidad de que la coalición Amaiur disponga de grupo parlamentario propio atestigua los efectos perniciosos de la nube. Cuando no se quiere reconocer la realidad, se opta por la huida hacia adelante, como esos niños que padecen un miedo irrefrenable a la oscuridad o a la llegada nocturna del sacamantecas. Han estado tanto tiempo distorsionando el escenario político vasco que ahora les es imposible validar como grupo parlamentario a Amaiur, con siete escaños, mientras que el PNV alcanza cinco o UPyD+FAC dispone de seis. Son las matemáticas madrileñas.

Hay dos cuestiones previas que hay que decir antes de entrar en el meollo de la cuestión. La primera es que Amaiur no es exactamente la izquierda abertzale, como se ha conocido a este sector a lo largo de los años en forma de Herri Batasuna. Y no lo es porque se trata de una coalición en la que además de gentes de esa tradición política, se encuentran en ella gentes de Eusko Alkartasuna (ex PNV), Alternatiba (ex IU) y Aralar (ex Batasuna). La simplificación, en este y en otros casos, conduce irremediablemente al error.

La segunda cuestión a aclarar es que Amaiur tendrá más dificultades para realizar su labor en las cortes españolas si no dispone de grupo propio. Pero ese handicap no va a conseguir frenar ese trabajo. El objetivo de Amaiur no es tener un grupo, sino expresar en la tribuna parlamentaria su visión de la cuestión vasca, que es también la cuestión española. Exigir el reconocimiento del derecho a decidir también se puede hacer desde el grupo mixto, que nadie se confunda. Y además, desde ese grupo se pueden mantener relaciones fraternales con las gentes de ERC o BNG, por ejemplo.

Otra cosa es que quienes niegan a Amaiur el grupo propio, en realidad lo que desearían es que Amaiur no existiese, que no se hubiese podido presentar a las elecciones, y de haberlo hecho, que no tuviese siete diputados y tres senadores como tiene. Ese es el nivel democrático de los políticos y altavoces mediáticos que se pronuncian contra Amaiur.

El problema que tienen el PP, UPyD y sus corifeos, es que Amaiur existe, que se ha presentado a los comicios y ha cosechado más de 333.000 sufragios el pasado 20 de noviembre. Y lo ha hecho con las reglas de su democracia, no de la democracia vasca abierta y participativa que nos gustaría construir. Lo curioso es que decisiones como la tomada por los representantes del PP en la Mesa del Congreso no van a hacer sino ampliar el apoyo que los ciudadanos vascos otorgan a las fuerzas que componen la coalición, como ya se han adelantado a señalar algunos analistas. A fuer de pesados, hay que volver a recordar que en los pasados comicios celebrados en los territorios del sur vasco Amaiur obtuvo siete actas, por cinco el PNV, otras cinco el PSOE, tres el PP, dos la coalición UPN-PP y uno Geroa Bai.

Rajoy y su partido han elegido el camino de la confrontación, de la negación, un camino agotado, viejuno, intransitable en el nuevo escenario que se está abriendo en Euskal Herria. Rajoy y sus ayudantes en plaza han dejado con su decisión política sin espacio de juego a los nuevos valores del PP vasco, los Oyarzabal y Maroto, que comprobarán in situ, con amargura, las consecuencias de la cerrazón madrileña y el escaso recorrido de su incipiente discurso post-20Oc.

Y es que en Euskal Herria tenemos la suerte de que sopla a menudo el viento y nos despeja periódicamente las nubes contaminantes, no como en Madrid, ciudad en la que se han posado, desde hace demasiado tiempo, edulcorando el pensamiento político de muchos de sus habitantes.

2011/12/12

Euronación y Eurorregión

Alain Rousset y Patxi López
Las últimas decisiones tomadas por la Unión Europea van a significar, más allá de su alcance económico, un reto para los pueblos europeos sin Estado. La situación ya era complicada antes de la última semana, pero es previsible que a partir del próximo mes de marzo lo sea aún más. La crisis institucional que atraviesa Europa ha llevado a sus líderes a dar un paso adelante, en el sentido de ceder soberanía al conjunto, en detrimento de los parlamentos estatales. Por ejemplo, los presupuestos de cada estado de la Unión serán examinados por Bruselas, con lo que ello supone de cortapisa a la hora de implementar ciertas políticas. Y la política fiscal será una y, por lo que se ve, se decidirá en Berlín.

El camino emprendido no parece tener vuelta atrás, y quienes a él se oponen, como el Reino Unido, deberán optar a medio plazo por subsumirse en el acuerdo general o iniciar un camino independiente de la UE. Si la cesión de soberanía, sea en relación a la City o a otra cuestión, lo mismo da, puede llevar a semejantes desencuentros, que no pasaría en relación al reconocimiento de nuevos socios en una mesa que con Croacia va a ser ya de 28 comensales.

Existen analistas como el lehendakari Ibarretxe que defienden lo contrario. Incluso afirman que las posibilidades de Euskal Herria como estado soberano en Europa aumentarán con el tiempo. Es una opinión a tener en cuenta, pero visto lo visto no creo que vayan por ahí los tiros. Al contrario, la cesión de soberanía que se avecina está liderada precisamente por dos de los principales Estados de la Unión, Alemania y Francia.Que de ahí surga una Europa Federal o unos Estados Unidos de Europa es otro cantar.

Lo que no se puede negar es que son los estados-nación de toda la vida, el alemán, el francés, el británico, los que cortan el bacalao en los salones de Bruselas. Y a esa fiesta siguen sin estar invitados las naciones sin Estado como Euskal Herria. Es probable que hoy (por los avances internos que se están dando) estemos más cerca de la invitación que hace cinco años, pero hasta que no se den pasos efectivos en esa dirección, las dudas seguirán ensombreciendo el escenario.

Y de la Euronación pasamos hoy a la Eurorregión, por obra y gracia de los presidentes de Aquitania y Euskadi (CAPV), Rousset y López. En Gasteiz se ha firmado la constitución de la Asamblea de la Eurorregión Aquitania-Euskadi, que ha adoptado la forma jurídica de Agrupación Europea de Cooperación Territorial (AECT). Se trata de una fórmula usada en otros lugares del continente para coordinar los esfuerzos interregionales en diferentes materias. La Asamblea se inicia con la clamorosa ausencia de Nafarroa Garaia, a la que se le dejan las puertas abiertas para una posible incorporación futura.

Es una herramienta limitada, que se centrará en asuntos de infraestructuras y medio ambiente, pero como se suele decir, Dios escribe derecho con renglones torcidos. Es una oportunidad de colaboración entre vascos de ambos lados de la muga, tiene su sede en Hendaia y si en un futuro sus gestores son otros, puede convertirse en un instrumento valioso.

No cabe darle más importancia que la que tiene, pero tampoco es conveniente despachar el asunto como si de una gacetilla intrascendente se tratara. Todo lo que sea romper el esquema intelectual de los Estados, las marcas que separan a un pueblo en dos partes imposibles de reunir, tiene que ser bienvenido.

Estekak:

2011/12/06

PSOE y Euskal Herria ¿hay solución?

Bascaran, Amuategi y militantes del socialismo eibarrés en 1915. Foto: egoibarra.com
Aprovecho que para muchos ciudadanos como yo hoy debe ser  día laboral, porque nada hay que celebrar el seis de diciembre, para adentrarme en las procelosas aguas del PSOE. Un partido, conviene recordar, que tiene como uno de sus principales núcleos fundacionales Bizkaia y dispone en Eibar de una incontestable tradición.

La espectacular derrota sufrida por este partido social-liberal, que ya ni socialdemócrata cabe denominarlo, puede contribuir a que dentro de sus filas se produzcan debates sobre su ideología, su oferta a la sociedad y su adaptación o no a la realidad plurinacional del Reino de España. De hecho, ya han surgido voces, como la de José Bono, afirmando que al próximo líder del partido no le debe dar vergüenza gritar a pleno pulmón ¡Viva España!

No se trata de una boutade más del dirigente castellano-manchego, sino de una de las cuestiones esenciales del debate interno de esta formación, centrado por el momento entre el madridista Rubalcaba y la catalana Chacón. Sin embargo surgen otras opciones, terceras vías, en las que se incluyen personajes de futuro como el vasco Eduardo Madina. Y es que la "pata vasca" del PSOE sigue ahí, con Jaúregui, López, Ares, Benegas, Elorza. Nunca ha desaparecido.

Y ahí quería llegar. La manera en que el PSOE ha afrontado históricamente la cuestión vasca se ha movido como un péndulo, entre el centralismo españolista del bilbaino de adopción Indalecio Prieto y la deriva vasquista y euskaldun del socialismo eibarrés de José de Madinabeitia, Aquilino Amuategi, Marcelino Bascaran o Toribio Etxebarria. Esas han sido, con sus matices, las dos almas del PSOE en estas tierras.

Dos almas en las que ha incidido enormemente el fenómeno de la inmigración de trabajadores españoles y sus familias y el deseo de una parte importante de las estructuras del partido de cuidar y fomentar las relaciones con estas capas de la población, en detrimento de las que representan a la población autóctona.

Ahora surgen rumores sobre la puesta en marcha de contactos para establecer una vía vasquista en el PSOE, propiciada, entre otros, por antiguos partipantes en el proyecto de Euskadiko Ezkerra, siglas que todavía utiliza el PSE. Una vía en la que estarían interesados algunos destacados dirigentes del partido, sobre todo en Gipuzkoa.

El anuncio del cese de actividad armada por parte de ETA y la irrupción de un potente espacio de izquierda soberanista/independentista son datos que pueden contribuir a atizar el debate interno en el PSOE. La vieja receta antiterrorista, heredera en buena parte del discurso de García Damborenea, ya no tiene cabida. Estamos en los comienzos de un nuevo tiempo y da la impresión de que personajes de la cultura, como Elias Querejeta, aún residiendo en Madrid, captan mejor lo que está ocurriendo que muchos integrantes del PSE y el PSN. 

Estaremos atentos a los posibles movimientos que se produzcan, pero vacunados con una enorme dosis de incredulidad. Es más propable que todo ello se trate de una operación de maquillaje, más que de una verdadera refundación del PSOE vasco-navarro, que es lo que tocaría en esta coyuntura histórica.

Una de las primeras cuestiones que debería abordar esta corriente, en múltiples ocasiones mayoritaria en las urnas de los cuatro territorios del sur vasco, no lo olvidemos, es el reconocimiento de la realidad nacional vasca. Ese hecho obligaría a restaurar la unidad, o al menos la federación, de todas las agrupaciones socialistas vasco-navarras, lo que a día de hoy se antoja una utopía, pero que era una realidad cotidiana hace treinta años.

A esa reestructuración interna, creo que decisiva, debería unirse un despege radical de la cultura del tándem PP-UPN, con los que forman gobierno en Nafarroa Garaia y tienen un acuerdo de hierro en la CAPV. La izquierda, socialdemócrata o no, debe marcar distancias con la derecha. Pero no solo en el tema socioeconómico, sino también en la manera de asumir la cultura del país, el euskara o la reclamación de las selecciones deportivas vascas, por poner algunos ejemplos. No es necesario que abracen los libros de Sarrionandia, pero sí que lean más a Uribe o a Lertxundi que a Pérez Reverte o Aramburu.

Como guinda del cambio, el PSOE de Euskal Herria debería tener personalidad jurídica propia, al modo del PSC catalán, lo que le permitiría poseer una voz autónoma a la de su socio español en todos los temas relacionados con nuestro país, que no son pocos.

La corriente ideológica y social que representa el PSOE en Euskal Herria se enfrenta, debido a la enorme crisis de identidad que padece, a la oportunidad de emprender un camino nuevo, que le aleje de las viejas inercias que han pivotado durante décadas su relación natural con el país. Ya no hay disculpas, pero si estos mínimos cambios no se abordan en profundidad y con convicción, la oportunidad se puede transformar en el inicio de la decadencia, que en territorios como el navarro ya empieza a vislumbrarse por su dependencia enfermiza con el núcleo de poder que representa UPN y toda su red clientelar.

Seguro que el temor de que la izquierda soberanista, haciendo política día a día, le arrebate parte de sus bases sociales se encuentra entre las preocupaciones de sus líderes más despiertos. Una izquierda soberanista que está haciendo su recorrido a velocidad de crucero, mientras el PSOE se encuentra paralizado, maniatado por el PP y UPN, e incapaz de emprender su propio camino.

2011/11/30

Infinitos mundos finitos

El del título de la entrega no es un juego de palabras, sino una hipótesis de trabajo de la comunidad científica. ¿Nos encontramos ante un universo infinito o, por el contrario, ante una colección de universos finitos, del que el nuestro es uno más?

Habrá que seguir reflexionando sobre la cuestión en los próximos años, pero mientras tanto propongo poner los pies en el suelo y tratar de cuestiones más terrenales. De los recientes resultados electorales se pueden realizar infinitas lecturas. Cada cual arrimará el ascua a su sardina y destacará lo que más le convenga. Por lo tanto, es conveniente huir de esas lecturas interesadas y sacar a la luz aspectos que no contribuyen a dibujar mundos idílicos.

Una de las cuestiones que ha dividido a los analistas es la contribución de Aralar a la coalición Amaiur. A bote pronto, se ha dicho que ésta ha sido menor de la esperada. Tengo que decir que tras cotejar algunos datos electorales, por ejemplo los de los barrios de Donostia, la suma de Bildu y Aralar en mayo arroja un resultado prácticamente clavado al de Amaiur en noviembre. Otra cosa es que algunos militantes destacados de Aralar hayan pasado de Amaiur e incluso, como en Nafarroa Garaia, hayan pedido el voto para Geroa Bai. El último congreso no zanjó la cuestión electoral, ni la apuesta estratégica del partido y personas destacadas, como Aintzane Ezenarro o Jon Abril, han mostrado, con su distanciamiento hacia Amaiur, que las aguas bajan turbias.

También es cierto que en el caso de Nafarroa Garaia las cosas no parece que hayan sido idénticas. Es notorio que existe un colectivo de votantes de raíz vasquista que no está dispuesto a dar su apoyo a nada que huela a MLNV, o sea, a la izquierda abertzale de toda la vida. Son gentes del PNV, de Hamaikabat, ex Euskadiko Ezkerra, ex EA, independientes...que han dado su voto a Geroa Bai. En su momento dije que acudir a las elecciones con dos listas era más productivo que hacerlo con una lista única. Esos sectores se verían en un grave compromiso, que les llevaría a la abstención o al voto a Izquierda-Ezkerra. Los resultados confirman el diagnóstico. Se ha alcanzado el mayor número de votos abertzales en unas elecciones a Cortes españolas y dos representantes en las mismas. Y no me quiero olvidar de los cabezas de lista y su influencia. El tirón de Uxue Barkos es innegable y está ahí; el perfil de Sabino Cuadra, persona a la que leo siempre, se decanta muy a la izquierda. Y no digo más.

En el debate sobre la hegemonía nacionalista/soberanista, hay que volver a insistir en que es un debate trufado. Lo importante no es quién saque más apoyos, sino que la suma de ambos cauces arroje suficiente agua para que nos podamos tirar a la piscina autodeterminista en un futuro. Las dicrepancias entre el PNV y la izquierda soberanista van a seguir existiendo, sobre todo en materia económica y social. Pero no deben ser motivo de guerras banderizas, causantes de tantas derrotas a la nación vasconavarra. El ejercicio efectivo del derecho a decidir debe estar en primera línea del horizonte. Tragar algún sapo en aras de ese objetivo superior forma parte del programa.

Volviendo a los análisis postelectorales, ha quedado demostrado que el esfuerzo unitario que ejemplifican las coaliciones Bildu y Amaiur ha sido premiado por la ciudadanía. Ha recibido un plus de apoyos, lo que unido al anuncio de abandono de las armas por parte de ETA, ha generado movimientos subterráneos de voto, impensables hace poco tiempo. A las listas de Amaiur les han dado apoyo gentes de la IA, de EA, de Aralar, de Alternatiba, de la izquierda federal, del PNV y hasta del PSOE. No se puede cuantificar en números, pero el mero hecho de que se haya dado esa confluencia da una idea de que los límites, cuando se hacen bien las cosas, se pueden romper. De que lo finito puede transformarse en infinito (o casi).

Varios portavoces de Amaiur han destacado el dato de que se han conseguido escaños en los cuatro territorios del sur vasco, por vez primera. A este respecto hay que decir dos cosas. Que Amaiur es algo nuevo, incomparable con datos del pasado, ya que una parte del nacionalismo institucional (EA) está dentro de la coalición. El caso de Araba es llamativo, pero también hay que decir que en ese territorio Eusko Alkartasuna ha tenido su historia.

La segunda cuestión es la disparidad de porcentajes de apoyo. Van a continuación unos datos de las capitales y principales ciudades: Primera fuerza en Donostia (24,13%), Zarautz (37,51%), Laudio (27,14%-empatada con EAJ) y Agurain (35,92%); segunda en Eibar (26,98%) y Amurrio (29,33%); tercera en Gasteiz (16,56%), Getxo (15,04%) y Lizarra (16,13%); cuarta en Bilbao (13,77%), Iruñea (14,12%) Barakaldo (12,42%), Portugalete (12,79%), Irun (16,84%) y Barañain (14,21%), quinta en Tudela (3,56%).

Aparece una horquilla entre el 12% de Barakaldo y el 37% de Zarautz, que representa el cauce central de los apoyos y que da una idea de la solidez del voto soberanista/independentista a lo largo y ancho del territorio. Una horquilla que muestra su debilidad en el área del Gran Bilbao, tal vez por el limitado perfil social de la coalición, muy definida, en cambio, en lo nacional. El caso de Tudela y la comarca de Erribera necesitaría un estudio más en detalle, por sus bajos porcentajes.

Es evidente que esta corriente de fondo necesita una consolidación en el tiempo y, sobre todo, en el plano organizativo. Hay quien, como Patxi Zabaleta, adelanta ya futuras confluencias. Ya se verá. Lo prioritario es que la izquierda abertzale central disponga de una cobertura legal para estructurarse en todo el país. La legalización de Sortu sería un paso decisivo en esa dirección, al que seguirían otros, como la reestructuración de Bildu, como agrupación de las fuerzas soberanistas de izquierdas, en el camino hacia la autoderminación. Pero eso son ya cuestiones a captar por el telescopio, como esos infinitos mundos finitos de los que habla el título de esta entrega.

2011/11/22

Sobre el sorpasso

Iñigo Urkullu
El término sorpasso se refiere históricamente a la posibilidad, nunca concretada, de que el extinto PCI (Partido Comunista Italiano) superase en las urnas a la vieja Democracia Cristiana (DC) y accediese al gobierno de la República. El presidente del PNV dice en la prensa que no ha habido sorpasso, en referencia a que Amaiur no ha superado (en votos) a su partido. Sería un tema a discutir, ya que depende de si se miden los votos en Hego Euskal Herria o en la CAPV, y si se suman o no los correspondientes a Geroa Bai, coalición en la que participa EAJ.

Pero no voy a centrar este comentario en una disputa entre número de votos o de escaños, sino en que la afirmación de Iñigo Urkullu denota que en su subconsciente anidaba ese temor y que solo al ver las cifras se ha sentido aliviado. Yo, personalmente, me alegro de que el presidente jelkide se sienta menos nervioso que lo que demostró a lo largo de la campaña.

Y es que leyendo a comentaristas cercanos al PNV, en periódicos y blogs, llega uno a la conclusión de que quienes están obsesionados por la hegemonía abertzale son ellos y no los socios de Amaiur. Creo que la situación resultante, en la que Amaiur dispone de 7 diputados y el PNV de 5 (+1), es irrelevante. Como decia ayer, lo importante es que de 23 diputados a Cortes españolas dilucidados en Hego Euskal Herria, 13 son de obediencia vasca (o navarra) y 10 de obediencia estatal, los 5 de PP-UPN y los otros 5 del PSOE. Una mayoría en la representación que no se había dado en los últimos 35 años.

Habrá que recordar a estos comentaristas que la prioridad actual de la izquierda soberanista e independentista no es arrebatar la hegemonía al PNV, sino encauzar el proceso politico y avanzar hacia la concreción del derecho a decidir del pueblo vasco. Para ello es necesario reunir a las fuerzas dispersas y ponerlas en valor, como se ha hecho mediante Bildu en las municipales y Amaiur en las estatales. Y que como segundo estadio llegará el entendimiento estratégico con EAJ-PNV, en reclamación de ese derecho a decidir que en su día llevó el lehendakari Ibarretxe a Madrid.

Por lo tanto, el sorpasso que interesa es este. Un sorpasso en el que las fuerzas abertzales superen con nitidez a las estatales. Un sorpasso que aglutine, que sume y que ilusione a la inmensa mayoría de los ciudadanos de este país. Y para que ese momento llegue, más temprano que tarde, hay mucho trabajo por hacer. Hay que convencer, con argumentos, a muchos y a muchas, en las grandes ciudades, en Erribera, en Errioxa y en tantos sitios donde aún hay terreno para crecer.

Los proyectos económicos y sociales de PNV y Amaiur son diferentes. Las prioridades de uno y otros divergen en el día a día, en la fiscalidad, en las grandes infraestructuras, en muchas cuestiones. Hay que hacer una lista conjunta de discrepancias, reconocerlas y pactarlas. Para seguidamente poner manos a la obra en la tarea de abrir un espacio soberano en el mapa de Europa a una nación llamada Euskal Herria (o Euskadi), como más le guste a la mayoría.

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  • El PNV, Amaiur y la falsedad matemática - Iñaki Iriondo [gara.net]

2011/11/21

Mayoría de edad

Los resultados de las elecciones a Cortes españolas han deparado un cambio sustancial en el mapa político vasco. Por vez primera una fuerza soberanista e independentista ha logrado la mayoría de escaños, con siete, por delante de PNV (5), PP-UPN (5) y PSE-PSN (5). Con uno ha quedado Geroa Bai, participada también por el PNV. De los 23 escaños en liza para el Congreso de Madrid, 13 han quedado en manos de fuerzas vascas, lo que teniendo en cuenta que estas son las elecciones menos favorables a las candidaturas abertzales, es un dato esperanzador.

Ya sabemos que con las cuestiones electorales hay que andar con pies de plomo. Lo que hoy es negro puede ser mañana blanco. Nada es inmutable, ni siquiera la primacía jeltzale, cada vez más erosionada por su ambiguedad y su falta de ideas que enganchen a la población. Pero la actual ola soberanista concretada en Bildu/Amaiur no tiene porque ser eterna. Su mantenimiento dependerá de que las cosas se hagan bien. En caso contrario la ola cesará. Podría decirse que se ha alcanzado la mayoría de edad, pero los adultos también pueden equivocarse.

Habrá tiempo de analizar la gestión de la victoria por parte de los componentes de la coalición. Lo que toca ahora es reconocer que la nueva estrategia de la izquierda abertzale -motor de Amaiur-. en la que la M sobra y estorba, como dijo Arnaldo Otegi, funciona a las mil maravillas. Una estrategia que pasa irremediablemente por la suma de fuerzas soberanistas de izquierda, para en un segundo escalón intentar concertar con el PNV sobre el derecho a decidir de este pueblo. En esa tesitura, a ELA, visto lo visto, no se la espera.

Una estrategia que debe tener entre sus prioridades la implicación de la comunidad internacional. La senda de Aiete debe seguir alimentada, contando con el empuje que ofrece la amplia representación institucional cosechada. Los diputados y senadores deberán trabajar en Madrid por los derechos nacionales y las ideas de izquierda, por supuesto, pero deberán también salir a Europa, al mundo, para difundir las ideas centrales de la coalición e intentar que el mensaje de la solución política al conflicto gane adeptos.

Ante la enorme crisis económica y sistémica con la que nos enfrentamos, la izquierda soberanista e independentista deberá también ofrecer sus recetas. En la defensa de las conquistas sociales, contra los recortes, en contra de la corrupción, a favor de una mejor gestión de las instituciones y por una salida de la crisis que no perjudique a los de siempre, a los trabajadores, a los de abajo. El perfil abertzale de la coalición es clarísimo, nadie lo va a poner en duda, ahora bien, el perfil de izquierdas, socialista avanzado, hay que trabajárselo más.

Es tiempo de celebraciones, de alegrías, de satisfacciones. Pero un tiempo cortito, porque el proceso sigue ahí, en stand by, y con un PP que ha obtenido la mayoría absoluta por desfallecimiento del contrario. No será fácil avanzar en semejante campo de minas, pero es innegable que el tanque de combustible está lleno a rebosar, lo que hará más llevadero el viaje. No van a faltar dificultades, pero torres más altas han caído. Y sino que se lo pregunten a Pérez Rubalcaba



2011/11/16

Europa&Goldman&cía

Sede de Goldman Sachs en New York
Me he considerado siempre un europeísta tibio, escéptico, a favor de un continente en paz, sin armas nucleares, pero en contra de una Europa dominada por los intereses capitalistas de corto alcance. La actual crisis económico-financiera no ha hecho sino aumentar mi desconfianza con la Unión Europea, con todas sus inoperantes instituciones y con los gobiernos estatales más poderosos. La unión mercantil ha resultado insuficiente. O Europa da un paso al frente y se unifica fiscalmente, emitiendo deuda de forma unitaria y convergiendo mucho más en lo político, o no tiene futuro.

Lo que pasa es que, sabiendo que la solución pasa por fortalecer Europa y sus débiles instituciones, me temo que en tal supuesto habría que repensarse la vocación europeísta de muchos, entre ellas la mía particular. Una Europa que no respetase la personalidad de Euskal Herria, en aras a un mayor centralismo de Bruselas, no sería plato de buen gusto en este país, ni tan siquiera entre los jelkides que se enorgullecen de haber compartido mesa y mantel con los padres fundadores, en tiempos de la democracia cristiana. Y es que la soberanía fiscal desaparecería, sin duda alguna.

Sigo estimando el esfuerzo europeísta por superar los históricos conflictos interestatales que han daddo lugar a tantas guerras y disputas. A ese bagaje de entendimiento entre los pueblos me apunto sin recelo. Pero el espectáculo al que estamos asistiendo desde hace ya unos cuantos meses se está convirtiendo en insoportable. En estos momentos, en Europa nadie sabe qué hora es.

Para mayor abundamiento en el recelo, hoy se difunde en los medios un dato estremecedor. El recién estrenado presidente del BCE, Mario Draghi; el nuevo primer ministro italiano, Mario Monti y su homólogo griego, Lucas Papademos, coinciden en haber sido todos ellos altos ejecutivos del banco estadounidense de inversiones Goldman Sachs. Solo hay que recordar que la crisis actual viene derivada de aquella inicial, que surgió precisamente por la operativa fraudulenta de los bancos de inversiones de Estados Unidos, entre ellos Goldman Sachs. Por lo tanto, se ha puesto al frente de esas instituciones a personas procedentes del propio origen del problema.

Ante esta demostración de despotismo bancario, en la que los gobiernos surgidos de las urnas son sustituidos por otros de técnicos, en los que aparecen banqueros y militares, se hace necesario un serio replanteamiento de qué Europa queremos, qué Europa necesitamos e incluso si es el modelo actual de Unión Europea, dominado por Berlín y París, aceptable para los intereses mayoritarios del pueblo vasco. 


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2011/11/15

Artículo primero

El Reino de España es un Estado de Derecho, como lo demuestra la última sentencia de su Tribunal Supremo, conocida hoy, que absuelve a cuatro guardias civiles condenados por torturas por la Audiencia Provincial de Gipuzkoa en 2008. El artículo primero de ese Estado de Derecho dice que Aquí no se tortura y el segundo afirma que en caso de que se diesen torturas se aplicaría el artículo primero. Así se ha hecho.

La sentencia no puede sorprender a nadie, porque llevamos demasiado tiempo acostumbrados a que el Estado no depure responsabilidades sobre los funcionarios que se extramilitan en sus funciones. El episodio de los GAL es paradigmático al respecto. La palabra más suave que se me viene a la cabeza es impunidad.

Sería esperanzador, ante el nuevo escenario que se dibuja, que algunas de esas voces que se elevan indignadas, con toda razón, ante la violencia de un signo, dijesen algo ante esta bochornosa cuestión que nos ocupa. Ya sé que peco de ingenuo, pero mantener un pequeño grado de ingenuidad, una vez traspasados los cincuenta, dicen que es una práctica muy saludable.

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2011/11/11

A Urkullu no le gustan las encuestas

Se podrán decir muchas cosas sobre Iñigo Urkullu, actual presidente del EBB de EAJ-PNV, pero nadie podrá acusarle de ser un político mal informado. Su relación con internet viene de lejos y siempre sabe reaccionar a tiempo de las noticias que van sucediéndose. Nunca le pillarán en renuncio.

Estos son días de encuestas, por aquello de que hay elecciones el próximo día 20. Urkullu ha debido leer con mucha atención la del CIS, la del Gobierno Vasco, la de Gizaker, la de Cies y hasta las suyas propias, que seguro que las tiene. Todas ellas coinciden, aparte de los empates técnicos que se lanzan al aire para despistar, en que los resultados de su partido son manifiestamente mejorables. Vamos, que ganar, lo que se dice ganar, solo en Bizkaia.

La constatación preocupa, y mucho, al máximo dirigente jelkide. Y se le nota. En su sitio durante la Conferencia de Aiete y ante el anuncio de ETA; descolocado ante la entrevista que hoy publica "Gara". Mientras el ministro del Interior, Antonio Camacho, la saluda como una reafirmación de la voluntad de la organización por acabar con la lucha armada, Urkullu desbarra hablando de que es "una aberración democrática, política y ética". ¿Se referirá a la misma entrevista?

Hace unos días comentábamos los deslices de algunos titulares del diario de cabecera de Urkullu, empeñado en amargar el desayuno a sus lectores con noticias sobre escisiones y vueltas a las andadas. Ahora es el propio Urkullu el que muestra cierto nerviosismo, cuando podía haber recurrido, como Rajoy, al tópico de no hacerles la campaña a los de siempre. Debería estar más tranquilo el líder jelkide, y confiar más en el poder de seducción de Josu Erkoreka, empeñado en ligar a Amaiur con el Opus, que esa es otra. Por cierto, ¿a qué se refiere con lo de la capucha blanca?

2011/11/10

Mikel Arregi

Memoria frágil ostentan quienes insisten en decir que el 10 de noviembre es el único día del año en el que no se han producido actos violentos en este país. Al menos se sabe de uno. En esa fecha del año 1979 fue abatido a tiros, en un control policial situado en la carretera que va de Etxarri a Bakaikoa, Mikel Arregi, concejal de Herri Batasuna. Hoy hace 32 años.

Mikel fue una de las víctimas de este largo conflicto y fue muerto por su ideología. Ni era militante de ETA, ni portaba armas. La escultura que se erigió en su memoria ha sido atacada y dañada en múltiples ocasiones, la última hace dos años. En su pueblo natal, Lakuntza, existe una calle con su nombre.

En estos días posteriores al anuncio de cese definitivo de ETA se habla de víctimas, de memoria, de perdón, de reconocimiento del daño causado. Algunos hablan incluso de reconciliación. Es evidente que hay muchas personas de buena fe que creen en todo ello y es posible que se avance en ese camino en los próximos tiempos. Pero mientras se orille una parte de lo sucedido, mientras  el sufrimiento de unos valga más que el de otros, no se podrán cerrar las heridas. O se cerrarán en falso, que es aún peor.


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