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2012/04/16

El inmovilismo puede costarle caro al PP

Mariano Rajoy
Se da por sabido que conflictos enquistados como el vasco no se resuelven en seis meses, plazo que cumplirá esta misma semana el anuncio de cese de actividades armadas de la organización clandestina ETA. Bien mirado, medio año es muy poco tiempo, sobre todo si tenemos en cuenta que el Gobierno español, entre una cosa y otra, comenzó su andadura en enero y el francés es provisional, ya que son vísperas de elecciones presidenciales y legislativas.

También se daba por sabido que el camino a recorrer iba a ser duro, largo y díficil, y que si en estos años nada se le ha regalado al pueblo vasco, ni tan siquiera el estatuto del 36, es de esperar que de ahora en adelante tampoco se produzcan regalos, ni, por extensión, milagros.

Además, como ha recalcado por activa y por pasiva la izquierda abertzale, los pasos dados por el conjunto de ésta, han tenido un claro carácter unilateral. Eso quiere decir que no se han dado a cambio de, sino por la propia convicción de que eran necesarios para empezar a deconstruir el andamiaje del conflicto.

Hasta aquí todo está claro. Sin embargo, existe un concepto denominado lógica política, que no debemos desdeñar. Ese concepto nos dice que en un escenario determinado los contrincantes deben favorecer los pasos que el otro, quien está enfrente, toma en el camino del entendimiento. Lógico es pensar que si ETA ha cesado en su actividad armada, al parecer de modo irreversible, el Estado muestre sus buenas intenciones aflojando en su política de mano dura.

En estos seis meses no hemos constatado ningún movimiento en ese sentido, salvo la declaración del parlamento francés a favor del acercamiento de los presos a sus lugares de origen. Es más, el primer avance sobre los recursos por la aplicación de la llamada "doctrina Parot" han resultado un fiasco, ya que la gran mayoría de ellos ni tan siquiera han sido admitidos.

Ni se ha resuelto con lógica política el caso Bateragune, caso que nunca debía de haber existido; ni se han realizado movimientos en política penitenciaria en lo relativo a presos gravemente enfermos o suavización de la dispersión; ni se ha dado un paso al frente media la legalización del partido Sortu. El único signo de avance, implícito eso sí, es la severa reducción del número de escoltas.

Por si fuera poco, los sucesivos intentos de la izquierda abertzale por abrir cauces de comunicación discretos con el Partido Popular han resultado baldíos debido a la cerrazón del partido de gobierno en Madrid. Aún desconocemos si esa postura se debe a la tradicional prepotencia de la derecha o a miedo al linchamiento mediático. Al final van a hacer bueno al Aznar del MLNV,

A esa posición inamovible del PP se une la falta de interés mostrada por el PSOE, que aparte de meritorios posicionamientos individuales, está haciendo causa común con el partido de Rajoy, al entender que se trata de una posición de Estado y que es el Gobierno quien debe, en su caso, tomar iniciativas. El PNV, por su parte, está más centrado en las próximas elecciones parlamentarias en la CAPV, decisivas para su suerte a medio plazo, que en hacer alguna labor exploratoria en ese terreno. La visceralidad que muestran sus medios afines con respecto "al mundo de Batasuna", como es el caso de la emisora Onda Vasca, es la prueba del nueve.

Estamos, por tanto, ante una especie de guerra de posiciones, de guerra fría, en la que nadie mueve ficha. El Gobierno por convencimiento propio y la izquierda abertzale porque considera que ha movido unas cuantas con los resultados ya conocidos.

Ahora bien, algunos analistas fieles al Estado comienzan a mentar la bicha de que la continuidad de la política inmovilista por parte del PP se puede traducir en mayores apoyos electorales a la izquierda soberanista en los próximos comicios. Su principal temor es que la supuesta derrota de ETA se traduzca en una victoria electoral de Bildu-Amaiur. Seguir a pies juntillas los impagables consejos de Pedro J. Ramírez y Federico J. Losantos, en vez de escuchar el pálpito que se respira en las calles vascas, conlleva esos riesgos.

Estekak:

2011/03/07

Indicios de persecución

Los autos de la Abogacía del Estado y la Fiscalía han aportado indicios de que Sortu es heredero de Batasuna, y que por tanto ese partido no puede ser legalizado. Resulta tan burdo lo que dicen, que recuerdan las verdades de Pero Grullo. Argumentos tan sólidos como que en la presentación efectuada en el palacio Euskalduna de Bilbao estuvieron presentes antiguos dirigentes y militantes de Batasuna es impecable, sino fuera porque también asistieron a la misma dirigentes de PNV, EA, Alternatiba o Ezker Batua, así como responsables de varios sindicatos, periodistas, jueces, profesores de universidad, todos ellos invitados por el organismo Lokarri, que no parece haya sido creado por el complejo ETA/Batasuna, hydra de siete cabezas que tanto rendimiento ha dado a Gobiernos, jueces y asociaciones de víctimas en estos últimos años. Indicios sí que los hay, pero son indicios que apuntan a una persecución ideológica contra lo que representa la izquierda independentista en este país.

He apuntado el argumento de la presentación de los estatutos, como ejemplo para describir el escaso nivel del escrito de la Fiscalía, que afirma que ese espacio ideológico aspira a "mantener su presencia pública y participar en las elecciones", dos gravísimos delitos en cualquier democracia homologada. Si no fuera porque están en juego derechos básicos de la ciudadanía, hablaríamos de una jerigonza española, una más de las que acostumbran a protagonizar periódicos, políticos y funcionarios varios, para mayor escarnio internacional. Y es que un político tan poco sospechoso de pertenecer al complejo ETA/Batasuna, como el alcalde de Donostia Odón Elorza, defiende la legalización de Sortu y habla de "juicios de valor" y "especulaciones" en el escrito de la Fiscalía. ¿Le acusará ésta de connivencia?

El tronco principal de la izquierda abertzale lleva unos cuantos años ilegalizado, y pese a ello mantiene su presencia en la política vasca porque responde a las demandas políticas de un amplio sector de la ciudadanía. No es un capricho de cuatro mentes calenturientas que un buen día deciden crear una corriente política determinada como si fuera un proyecto de laboratorio, sino que se ha forjado durante muchos años, desde el más oscuro franquismo hasta la actualidad. Esa parte troncal de la IA ha protagonizado un extenso debate en el que se ha decidido que a partir de ahora la lucha por la independencia y el socialismo se desarrollará por medios pacíficos y democráticos, tanto en lo ideológico y lo institucional como en la calle, con las masas populares de este país. La IA no se esconde, no trata de camuflarse. Ha hecho los deberes con nota y debe ser legalizada sin más demora.

Esa es la realidad de los hechos que ni Abogacía ni Fiscalía quieren reconocer, porque en ese caso sus recursos sobrarían y Sortu sería legal sin necesidad de acudir a los tribunales. El Gobierno de España, el PP y los medios de comunicación saben perfectamente que eso es así. Que el proceso es irreversible, que no tiene marcha atrás, pero en lugar de otorgarle su placet, se enrocan en el no y no y no. Incluso se atreven a exigir nuevas condiciones, en una carrera paranoica que parece no tener fin, tal vez queriendo sembrar la discordia entre la base social abertzale.

La altura de los políticos se mide en las grandes ocasiones. Esta es una de ellas. De entre las filas del PSOE tan solo se han desmarcado de la posición oficial unas pocas voces, entre las del PP tan solo una. El resto, en un ejercicio de cerrazón digno de mejor causa, siguen viendo gigantes donde solo hay molinos de viento. Pobre cosecha si tratamos de evaluar la calidad democrática de los dos principales partidos del Estado español.

Al final, por duro que parezca escribirlo, se vuelve a demostrar que lo que preocupa en Madrid no es el ejercicio en sí de la violencia, como han insistido en proclamar desde siempre, sino las ideas independentistas que subyacen en este conflicto. Parece preferir una situación de lucha armada de baja intensidad, con un frente político maniatado legalmente a un escenario en el que un bloque soberanista de amplio espectro dispute pacíficamente la hegemonía política en las urnas y en la calle al resto de opciones. Esa es la rastrera longitud de onda en la que se mueven en la capital española.

Beste iritziak:

2010/09/26

En un Estado de shock

 Imagen del acto de Gernika en el que se firmó el Acuerdo

La velocidad que van adquiriendo los acontecimientos obliga a estar permanentemente alerta para no perder detalle. Es así que en un mismo fin de semana se reúnen suficientes ingredientes para elaborar una tesis doctoral sobre política. Septiembre está dando mucho de sí y, visto lo visto, casi da lástima que el mes se termine dentro de cuatro días.

Son tantos años abonados al frente antiterrorista, muchas veces confundido con el frente antivasco, que los principales muñidores del pacto de Estado se encuentran desde el día 5 en un incipiente Estado de schock o de choque, que diría un castizo. Se desenvuelven con tanta comodidad en un escenario marcado por su ley de partidos y por la permanenencia de una respuesta clandestina ciertamente débil, que no quieren ni por asomo oír hablar de cambio de escenario, de nuevo ciclo político y mucho menos de marco democrático.

La coalición de Estado que integran partidos como el PSOE, el PP, IU, UPN y UPyD, y en momentos puntuales el PNV, pretende hacernos ver que todo sigue igual, que nada ha cambiado, agarrándose al clavo ardiendo de que ETA no ha anunciado el abandono de su estrategia armada o su propia autodisolución. Y yo me pregunto, inocente, ¿Se ha sabido de algún caso, en la historia del mundo, en el que una organización clandestina firme su acta de defunción a cambio de nada? Por supuesto que no. Ellos lo saben perfectamente, pero en el juego de aparecer como los más duros de los duros, facilitado por la ruptura no anunciada de la tregua en 2006, se sienten, hoy por hoy, muy cómodos.

La iniciativa política auspiciada por la izquierda independentista, resumida en el documento Zutik EH, está demostrando unas potencialidades enormes, como lo demuestra el abanico de opciones presentes en el teatro de Gernika que acogió la firma del Acuerdo para un escenario de paz y soluciones democráticas. Se trata del primer paso para una futura confluencia de las fuerzas que se reclaman de izquierdas y soberanistas y/o independentistas.Pero es mucho más que eso. Es la expresión de la voluntad inequívoca de apostar por las vías pacíficas y democráticas para conseguir los objetivos políticos máximos, que se deben concretar en la creación de un Estado vasco independiente en el marco de la Unión Europea. Una apuesta que, cada día que pasa, se torna en más irreversible, pese a los continuos obstáculos que el Estado está interponiendo en el camino, como las últimas detenciones de independentistas o la prohibición de manifestaciones.

La clave, en todo caso, reside en mirar hacia adelante. No hay tiempo para mirar a los lados, y muchísimo menos hacia atrás. Las contradiciones que existen y existirán, porque son consustanciales a cualquier actividad protagonizada por humanos, se irán superando.

En ese sentido, la entrevista realizada por el diario "Gara" a dos representantes de la organización clandestina ETA viene a confirmar la voluntad de ésta de acompañar la trayectoria que va marcando la izquierda abertzale. Ellos mismos reconocen diferencias en algunos análisis, pero ese diagnóstico refleja la realidad que se ha querido sepultar bajo la aberración garzoniana del "todo es ETA". La izquierda abertzale, como reconocen hasta algunos de sus más conspicuos enemigos, es la que lleva la iniciativa en este delicado proceso. A nadie se le oculta que, después de 50 años de trayectoria, es díficil tomar algunas decisiones. Sin embargo, la unilateralidad, característica fundamental de la iniciativa, así lo va a demandar.

Al final, en política, ocurre lo que tiene que ocurrir y cuestiones que pueden parecer tabús, cristalizan en un fin de semana cualquiera. La legalización del PCE por Suárez o la retirada de las tropas españolas de Irak son dos buenos ejemplos al respecto. A día de hoy no hay ninguna circunstancia que pueda impedir el trabajo político legal de la izquierda independentista. La coalición Solidaridad Internacionalista concurrió a los comicios europeos legalmente sin haber firmado cuestiones tan decisivas como las que contiene el Acuerdo de Gernika. Ninguna Brunete mediática podrá engañar a todos todo el tiempo y ningún Gobierno es capaz de permanecer inmóvil ante los acontecimientos, aunque esté presidido por un personaje tan insustancial como Rodríguez Zapatero. Las dos circunstancias son materialmente imposibles y lo vamos a comprobar sin demora.


PD: A la insoportable levedad política de Iñigo Urkullu y su partido le dedicaremos un comentario específico en las próximas jornadas.

2010/04/28

Tiempos nuevos, tiempos difíciles

He dejado pasar unos días tras la nueva declaración pública de la izquierda independentista. En temas de calado es mejor no precipitarse a la hora de valorarlos. A estas alturas no se puede deslindar la propia declaración de las reacciones cosechadas por la misma. Ya sabemos que lo que se dice en público no tiene porque coincidir con lo que se piensa en privado, pero como desconocemos esto último, nos conformaremos con lo primero.

En primer lugar hay que decir que la declaración refuerza y profundiza a la realizada en Altsasua. La refuerza porque se nutre de la misma filosofía troncal y la profundiza porque va más allá, emplazando a ETA y al Gobierno español a atender la declaración de Bruselas, signada por un grupo de personalidades del ámbito internacional, incluidos cuatros premios Nobel.

Algunos pueden pensar que los movimientos de la izquierda independentista son muy lentos y que están sobreactuados. Puede que tengan parte de razón. A muchos ciudadanos de este país les gustaría que el proceso de reflexión y autocrítica navegara a mayor velocidad de crucero. También existen quienes opinan que lo que para el propio mundo de la izquierda abertzale es un paso trascendental, para gentes ajenas a ese entorno ideológico no tiene demasiada importancia o se da por hecho. Es conveniente matizar estas cuestiones a la hora de analizar, más tarde, las reacciones habidas al documento.

En todo caso, la llamada Declaración de Iruñea, contiene suficiente contenido político novedoso como para llamar la atención a todos los agentes implicados en la situación de Euskal Herria. Quienes temían que tras la redada policial que ha llevado a la cárcel a cinco personas relacionadas con la defensa y apoyo a los presos políticos vascos, iba a llegar una ralentización de los pasos, se han equivocado. Vuelve a cumplirse la máxima de a mayor represión, mayor iniciativa política.

Además, el documento presentado toma el testigo de la Declaración de Bruselas, la valora positivamente e insta a los agentes en ella emplazados (ETA y Gobierno), a que respondan al emplazamiento de forma constructiva. Hay que recordar que el principal emplazamiento hablaba de una tregua permanente y verificable de ETA, que a su vez debería ser tenida en cuenta en la forma debida por el Gobierno español.

Otro punto revelador es que el análisis sobre la ruptura del último proceso de diálogo, llevado a cabo en Loiola y Suiza, concluye con un reproche tanto al Gobierno español como a la propia ETA, ya que se argumenta que "la experiencia demuestra que el esquema ante los desacuerdos que ha pivotado, por parte del Estado, sobre la activación represiva y, por parte de ETA, sobre la reanudación de las acciones armadas, lejos de solucionar los bloqueos en el diálogo, no ha hecho sino producir un bloqueo superior, que ha llevado a las partes a posiciones alejadas de la solución y a un escenario de colapso".

La vieja fórmula de echar toda la culpa al otro ya no es válida y el texto profundiza en la verdadera dimensión de aquella ruptura, sin utilizar los paños calientes. Además, se vuelve a proclamar que el proceso de cambio de ciclo afecta de forma directa a las formas y métodos de lucha, dejando claro que éstos se circunscribirán a la lucha de masas, institucional e ideológica.
En ese sentido, no puedo resistirme a reproducir el último párrafo: "Después de aquel primer pronunciamiento de Altsasu del 14 de noviembre, mediante esta nueva declaración sobre la resolución del conflicto, la Izquierda Abertzale deja sentado, sin reservas, su compromiso con un proceso político pacífico y democrático para lograr ese escenario donde el Pueblo Vasco, libre y sin injerencias ni violencia de ningún tipo, determine su futuro".

Es evidente la claridad del texto leído en Iruñea. No cabe lugar al error o la duda y a partir de ahora queda por contemplar las distintas reacciones, principalmente la de los agentes directamente emplazados.

Reacciones

En cuanto a las reacciones de partidos, agentes y medios, cabe decir que se ha podido percibir, en general, una mayor aceptación, aunque la mayoría de las veces con la coletilla de que es todavía insuficiente y que se requieren más hechos y menos palabras. Hasta ahí, lo esperado. Ahora bien, la positiva reacción de Aralar, EA, Ezker Batua y Alternatiba, contrasta con la profunda reserva del PNV, que sigue sin estar a la altura de las circunstancias. Del PP no se espera nada, por el momento, y el PSOE se mueve entre las dejadas al ancho de Egiguren y el inmovilismo de Rubalcaba, que en todo caso, parece menos agrio en sus manifestaciones que en anteriores episodios.

Donde sí se han apreciado cambios ha sido en el tratamiento de los medios, aunque me limito por falta de datos, a los impresos. Se le ha dad0 relevancia a la información, en algunos casos se ha tratado la misma con amplitud y bastante exquisitez, como en "El Diario Vasco" o "Público" y han sorprendido algunas columnas de análisis, como la de Angeles Escrivá en "El Mundo" el pasado domingo. En general se ha apreciado un reconocimiento de que hay novedades, aunque sigue habiendo resistencias a ponerlo negro sobre blanco. Sin embargo, todo el mundo sabe que medios como "El País" no acostumbran a realizar editoriales de hechos intrascendentes. Si el domingo editorializaba sobre la declaración, es porque entienden en ese medio que la misma aporta nuevas cosas.

Concluyo con el título de este post: Tiempos nuevos, tiempos difíciles, que recuerda aquella canción de los salvajes Ilegales. Nos encontramos en el umbral, a punto de dar el primer paso en esos nuevos tiempos que llegan, que no van a ser un camino de rosas, que traerán también dificultades y que habrá que administrarlos con dosis parecidas de prudencia y valentía, dos virtudes que, bien acompasadas, no sólo no son incompatibles, sino que son la mejor fórmula para el éxito final de este empeño.

2010/02/05

No hay Derecho

Pernando Barrena Arza

¿Cuántas veces habremos repetido esta frase? No hay derecho a esto, a lo otro. En el fútbol, en el trabajo, en el bar, en la calle. Encabezo con ella este comentario porque viene al pelo para describir en tres palabras lo sucedido con Pernando Barrena Arza. Se trata de un ciudadano navarro, militante independentista, que fue encarcelado hace dos años por un delito de asociación ilegal. ¿No se decía asi en el franquismo?

Su delito le ha supuesto, por el momento, pasarse dos años entre rejas y ahora el juez le concede el privilegio de proseguir su vida en Berriozar, a la espera del juicio, en situación de libertad tras abonar una fianza de 50.000 euros y con todos sus derechos políticos cercenados.

Supongo, en mi ignorancia, que esta última medida no es constitucional, ni aquí ni en Turquía, pero recurra usted al Tribunal de Estrasburgo e igual, dentro de siete años, le dicen que sí, que la Doctrina Guantánamo se puede aplicar en cualquier lugar del planeta sin mayor problema.

Habrá que volver a decir que Pernando Barrena Arza es un ciudadano a quien le asiste la presunción de inocencia, que no ha sido juzgado y que, en caso de salir absuelto del juicio, habrá permancido con sus derechos más elementales conculcados durante años y años. La fórmula inquisitorial del "todo es ETA" puesta en marcha por el juez Baltasar Garzón, ahora en apuros él también, sirve para cubrir cualquier desmán de las autoridades. No hay límite a la injusticia, al abuso, a la sistemática conculcación de derechos básicos.

Si mañana al ciudadano Pernando Barrena le da por asistir a una reunión familiar o de amigos, ¿estará vulnerando la orden judicial? ¿Podrá acudir a una manifestación contra los cementerios nucleares convocada por Greenpeace? ¿A un kantaldi de Benito Lertxundi? ¿A una exposición de Gorriti?

¿Quién juzga a los jueces? ¿Quién delimita la legalidad o no de una medida así en un Estado de Derecho en el que no hay Derecho? ¿Qué tendrá que ocurrir para que este pueblo despierte del letargo y se sacuda tanto embrutecimiento disfrazado de legitimidad jurídica?

BERRIAK
- Otros siete independentistas en libertad bajo amenaza judicial... - [gara.net]
- Zazpi independentistak libre geldituko dira, bermepean [berria.info]

BESTE ABURUAK
- Bi urte, giltzapean - Josu Jimenez Maia [berria.info]

2009/11/15

Con la mano tendida

Comparecencia de la izquierda abertzale en Altsasu. ARP


La declaración de principios y voluntades oficializada el sábado por la izquierda independentista proscrita constituye, se mire por donde se mire, un paso importante en la buena dirección. Si dejamos a un lado las respuestas-plantilla de los Rubalcaba, Basagoiti y Urkullus de turno, nos encontramos ante una toma de posición novedosa y, sobre todo, unilateral. Este es el valor principal del documento y de la postura adoptada por los militantes independentistas, ya que supone un cambio esencial en relación con anteriores procesos.

Más allá del contenido concreto de la declaración, que tiempo habrá de analizar al detalle, lo reseñable en este momento es que con el acto de Altsasu la izquierda independentista inicia un camino que no se sabe a ciencia cierta en dónde concluirá (también depende de los demás agentes), pero que sí sabemos que hará variar el escenario político-social de Euskal Herria desde sus cimientos. Si este impulso coge aire, que lo va a coger sin duda, ningún agente político o social con intereses en este país podrá ser ajeno al mismo.

Es evidente que existe una coalición del no patrocinada por PSOE y PP, a la que parece querer engancharse el ala tibia del PNV. En esa coalición se alinearán como un solo hombre la mayoría de los medios de comunicación, empezando por la nueva EiTB de Surio. Con ello contábamos desde hace mucho tiempo. Pero la realidad es tozuda y al final las cosas se encauzarán por la senda de la lógica, aunque a algunos les vaya a pillar con el pie cambiado.

La izquierda independentista, cuyo lenguaje debe ser respetado en su literalidad ya que es fruto de un consenso interno, está haciendo un inmenso esfuerzo por provocar un cambio de ciclo político de calado. Con ese fin anuncia que está dispuesta no sólo a la autocritica, que ya es una virtud encomiable, sino también a variar algunos de sus postulados tácticos, con el fin de acercarse con paso firme a sus postulados estratégicos de independencia y socialismo para este país.

El documento, que se sitúa en el terreno de los principios del senador George Mitchell, utilizados en el proceso irlandés y considerados de una pulcritud democrática sin tacha, es un completo ejercicio de honradez política. Es más, considero que ofrece incluso más de lo que cualquier observador imparcial hubiera entendido como razonable en esta coyuntura de ilegalizaciones y encarcelamientos. La buena acogida recibida por parte del mediador surafricano Brian Currin es la mejor prueba.

Ahora bien, en cualquier escenario similar al nuestro sería tramposo pedir movimientos a tan sólo una parte del tablero. Los demás agentes también tendrán que moverse y es seguro que lo harán. Y cuando hablo de agentes incluyo a ETA como uno de los principales, sin duda. Pero también a los gobiernos español y francés, a los gobiernos de Gasteiz e Iruñea, a las instancias internacionales, incluida la UE, etcétera.

Estamos hablando de un conflicto que tiene profundas raíces históricas, en el que se han perdido muchísimas vidas humanas y que a día de hoy registra centenares de presos y miles de huidos. No es algo que se pueda desanudar con un simple golpe de espada, como el nudo de Gordias, pero al que el acto de Altsasu va a contribuir de forma decisiva a desatascar.


DOKUMENTUA:

Prozesu Demokratikorako lehen urratsa: Ezker Abertzalearen oinarriak eta borondatea - [ezkerabertzalea.info]

Un primer paso para el proceso democrático: Principios y voluntad de la izquierda abertzale - [ezkerabertzalea.info]

A first step for the democratic process: Principles and will of the abertzale left [ezkerabertzalea.info]


BESTE IRITZIAK:
Anoetatik haratago - Peio Urzelai [berria.info]
Comentario político - Iñaki Altuna [info7.com]
Sólo un primer paso, pero un paso - Hugo Martínez Abarca
[tercerainformacion.es]
Descubierta la jugada, caminan hacia una paz-trampa - Iñaki Iriondo [gara.net]
Las preocupaciones de Brian Currin - Angelo Miotto [rebelion.org]
La declaración de la Izquierda Abertzale ¿creíble? ¿suficiente? - Paul Ríos [paulrios.net]

INFORMAZIO GEHIAGO:

Erkizia apuesta por Altsasua para lograr "la confrontación en calve política y no armada" - [deia.com]

La izquierda abertzale se compromete con un proceso pacífico y democrático -

Ramón Sola [gara.net]

⧫ Alde bakarreko erabakia, "prozesu baketsu eta demokratikoaren alde" - Oihana Elduayen [berria.info]

La izquierda abertzale se dice dispuesta a un proceso de paz... - [elcorreodigital.com]

La izquierda abertzale ofrece una negociación, pero sin condenar a ETA - Miguel Mora [elpais.com]

El PNV llama a la izquierda abertzale a pedir el fin de ETA - [elpais.com]

El PSE dice que la propuesta de la izquierda abertzale... - [diariovasco.com]

Basagoiti dice que la última oferta... - [elcorreodigital.com]

Egibar dice que Rubalcaba "ha entendido" lo dicho en Alsasua - [izaronews.com]

Aralar dice que ETA debe acabar "sin ningún tipo de contraprestaciones" - [deia.com]

EB ve un "avance importante" en la propuesta - [elcorreodigital.com]

Rubalcaba y Ares quieren que los partidos se comprometan a no negociar con ETA - Luis R. Azpiolea [elpais.com]
Partidos y AVT desconfían de la oferta abertzale para una negociación pacífica - [diariodenavarra.es]

2009/11/02

Nuevos aires, buenos aires

En los últimos días y semanas se perciben, al menos yo así lo quiero ver, unos nuevos aires, los del cambio de ciclo o los de la llegada de un nuevo paradigma político de la mano, fundamentalmente, de los movimientos que está impulsando, con paciencia infinita, la izquierda independentista.

Habrá tiempo de entrar en el fondo de la cuestión, pero como ejercicio de acercamiento, constato la publicación del documento interno a debate en la izquierda independentista, los coletazos que aún perduran de la conferencia de Brian Currin organizada por Lokarri, la celebración de un pleno del Nazio Eztabaida Gunea con una novedosa propuesta, los posicionamientos de ELA, Eusko Alkartasuna, Aralar o Alternatiba y otras cuestiones anejas.

Puede que al final se trate de una gripe otoñal, pero más bien parece que podemos asistir en los próximos meses a cambios cualitativos en el escenario político vasco, cambios de gran calado, que pueden variar las coordenadas que han estado funcionando en estos últimos treinta años.

Para intentar ayudar al paciente lector de este blog, acompaño unos cuantos enlaces que facilitan material relacionado con este complicado asunto.


DOKUMENTUAK:
- Fase politikoaren eta estrategiaren argipena - Ezker Abertzalea [ezkerabertzalea.info]
- Estatu arrazoia indargabetu - ELA [ela-sindikatua.org]


ELKARRIZKETAK ETA BERRIAK:
- Brian Currin: "Soy testigo de la profundidad y honestidad de la iniciativa de la izquierda abertzale" - Iñaki Soto [gara.net]
- Brian Currin: "El debate que se está dando en la izquierda abertzale no se había dado antes" - J.G. Iurgain/A. Zabaleta [noticiasdegipuzkoa.com]
- Rufi Etxeberria: "Es momento de recoger el fruto de largos años de lucha y no para dejarlo perder" - Iñaki Iriondo [gara.net]
- Una Comisión Promotora creará un punto de encuentro independentista - Gari Mujika [gara.net]
- Independentziaren aldeko topalekua sortuko du Nazio Eztabaida Guneak - Xan Harriague [berria.info]
- Aralar y EA reavivan su apuesta por la unidad abertzale - [noticiasdegipuzkoa.com]
- Aintzane Ezenarro "Es intolerable que el PSOE no deje a Batasuna recorrer el camino de Aralar" - Manu Rueda [elcorreodigital.com]
- Alternatibak eta Ezker Gogoak erakunde berria sortzeko bilera egin dute - Ibai Maruri [berria.info]


IRITZIAK:
- Proposamen estrategikoa sarean - Peio Urzelai [berria.info]
- Comentario político - Iñaki Altuna [info7.com]
- Análisis del documento de la Izquierda Abertzale (I) - Paul Ríos [paulrios.net]
- Análisis del documento de la Izquierda Abertzale (II) - Paul Ríos [paulrios.net]
- Polo instituzionala - Imanol Murua Uria [berria info]
Enlace

2009/07/01

Estado de necesidad


La sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos con sede en Estrasburgo, que habrá que respetar desde la absoluta discrepancia, resulta cuando menos chirriante. La preservación de los derechos políticos de una parte importante de la ciudadanía vasca ha quedado supeditada a razones de seguridad del Estado harto discutibles. Ni la no condena de las acciones violentas, ni la coincidencia en determinados objetivos políticos puede acarrear la proscripción de todo un sector de la población, alegando para ello un ambigüo "estado de necesidad" que vale igual para un roto que para un descosido.

Es más, si nos ponemos estupendos, podemos decir que determinados dirigentes del PSOE guardaron una inteligencia de intereses con los GAL y evidentemente que más de un dirigente actual del PP fue ccooperador necesario en crímenes franquistas que han quedado, hasta el día de hoy, impunes. Por lo tanto, si la norma es de obligado cumplimiento, que se extienda a otros actores políticos, y en caso contrario, que a nadie afecte.

Personalmente guardaba escasas, por no decir nulas, esperanzas en el alto tribunal. La Europa de los intereses es demasiado coherente como para dejar que se le cuelen entre sus muros enrejados un puñado de gentes -para ellos gentuza- dispuestos a poner en entredicho las bases fundamentales del actual sistema político-institucional. Hasta ahí podíamos llegar.

Ni Madrid ni París están por la labor del respeto de los derechis humanos en general, como norma universal, sino que lo que ellos defienden son los derechos de los poderosos, que también son humanos, pero menos. La cantinela de que Europa es una fortaleza democrática e incorruptible está bien como argumento de un thriller de acción, pero no cuela bajo un mínimo análisis de situación. El cortijo circense del ducce Berlusconi es la mejor prueba de que es el poder económico quien marca las pautas. A quienes nos situamos en el otro lado de la barricada tan sólo nos esperan padecimientos. Esa es la ley que rige hoy por hoy en Euskal Herria.

Y claro está, aparte de lamentarnos por la decisión judicial, algo habrá que hacer, dirán algunos. Efectivamente, algo habrá que hacer, y probablemente será algo novedoso que deje a un lado viejas fórmulas que se antojan, a la luz de los acontecimientos, como inservibles. Y digo inservibles, que viene a ser sinónimo de ineficaces. Por lo que si se pretende poner en valor una fórmula eficaz para caminar hacia el objetivo soberanista, se deberán despejar las actuales incógnitas. Al final, se valore como se valore la situación, va a recaer en las espaldas de los de siempre la responsabilidad de desatascar el escenario. Yo no tengo recetas mágicas, ni en el fondo ni en la forma, pero intuyo que, entretanto, el tiempo corre a favor de quienes han ganado esta sentencia. Y ese es el dato más preocupante de todos. Ahí está, según mi opinión, el verdadero quid de la cuestión.

2008/09/25

En la montaña rusa


Puede que el título le deba algo a Lev Tolstói, de quien estoy leyendo sus diarios, ya que el escritor ruso acostumbró a viajar a ese Cáucaso indomable que aún sigue en conflicto. Pero el título, utilizado por los cronistas de Bolsa, viene a cuento de los acontecimientos que están sucediendo estos últimos días, este sube y baja continuo que parece marearnos.

Uno debiera estar acostumbrado a estos sobresaltos, que para eso tiene ya los cincuenta cumplidos, pero no hay manera de aceptar como cotidiano este rosario de actuaciones. Tras una semana de ilegalizaciones varias (ANV, Gestoras, Askatasuna, EHAK) y de altas condenas de cárcel a militantes pro-amnistía, llegó un fin de semana en el que los atentados con coches-bomba se sucedieron sin solución de continuidad en Gasteiz, Ondarroa y Santoña. Además, la escalada violenta paso del incruento ataque a la Caja Vital Kutxa al perpetrado contra la comisaría de la Ertzaintza en el pueblo vizcaino (siete heridos) y posteriormente al cometido también en la costa, esta vez cántabra, con un militar muerto y varios heridos, algunos de gravedad.

Esta semana ha sido, hasta el momento, la de las detenciones. Tras las efectuadas en el centro de Francia contra Unai Fano y Maria Lizarraga, presuntos miembros de ETA, llegan las catorce detenciones en suelo vasco, al parecer contra la estructura de Batasuna en Ipar Euskal Herria. Hay que recordar que en esta parte del país, bajo administración francesa, el partido independentista goza de estatuto legal como el PS o la UMP.

Hasta aquí el somero repaso a lo acontecido. Y ahora vienen los interrogantes. Uno se pregunta ¿hasta cuándo? ¿por qué seguimos sin una solución? ¿quienes tienen la culpa?

Es evidente que las culpas deben ser repartidas entre todos los agentes presentes en el conflicto, pero no de igual forma. Unos tienen más culpa que otros, sin duda. Y en mi opinión quienes más culpa acumulan son los Estados español y francés, incapaces de reconocer la singularidad vasca, forjada a través de muchos siglos de historia. Esta es la piedra de toque del conflicto que vivimos y conviene que no la olvidemos.

Ahora bien, en el tablero de ajedrez en el que nos movemos no basta con señalar a los mayores culpables, sino que también debemos pedir responsabilidades al resto de agentes. En primer lugar a los partidos que asumen tareas de gobierno en nuestro territorio, llámense PNV, UPN, UMP y sus acompañantes de EA, EB y demás. Su falta de voluntad para dar pasos en la búsqueda de soluciones clama al cielo. En el caso del tripartito de la CAV se ha dado un permanente intento de equidistancia entre el Estado y la izquierda independentista, que al final siempre acaba plegándose a los intereses estatales y colaborando en la marginación de esa izquierda que ellos llaman radical.

Pero si queremos contribuir a la solución, a la superación del actual estado de cosas, debemos también decir que la izquierda independentista tiene, evidentemente, su cuota de responsabilidad al respecto. Que no basta con criticar la falta de voluntad de los demás, sino que, haciendo de tripas corazón, en una situación límite como la actual, debe dar pasos que sirvan verdaderamente para que más temprano que tarde vislumbremos una lucecita, aunque sea diminuta, al final del túnel. Este pueblo se lo merece.

Desconozco cuales deben ser las estrategias y las tácticas a seguir en ese camino. Pero parece claro que el empeño en fórmulas que se han mostrado insuficientes para desatascar el contencioso, no es sostenible en el tiempo. Estas semanas se está hablando de la recuperación del espíritu de Lizarra-Garazi, de un nuevo intento de aunar fuerzas en torno al independentismo por medio de plataformas, se ha citado Anoeta e incluso se han lanzado rumores interesados sobre "marcas blancas" para las próximas elecciones autonómicas en la CAV. Conviene separar el grano de la paja y descartar tentaciones posibilistas de corto alcance. La izquierda independentista se juega mucho para arriesgar todo el capital político en fórmulas de laboratorio no suficientemente contrastadas. Pero tampoco puede permanecer en el inmovilismo, esperando que pase la tormenta y escampe. Debe empujar el carro de la superación del conflicto mediante el diálogo y la negociación, debe aunar fuerzas y evitar dispersiones y desgastes. En resumen, debe dar pasos adelante, firmes y en la buena dirección, pero sin precipitaciones que puedan pasar factura en un futuro.

2007/06/26

IZQUIERDA ABERTZALE, SIN APELLIDOS

En los últimos tiempos crecen como hongos las denominaciones en torno a la Izquierda Abertzale, un movimiento político fuertemente arraigado en Euskal Herria, y cuya trayectoria histórica es suficientemente conocida. No obstante, la constatación de que, pese a todos los intentos de destrucción por aplastamiento o asimilación, ésta sigue en pie, hace que diferentes líderes políticos y opinadores se esfuercen en inventar nuevos nombres para la misma (y tozuda) realidad.

Así, el portavoz del PNV, Iñigo Urkullu, se empeña en denominarla "Izquierda radical", intentando de ese modo despojarle de su carácter abertzale (patriota). Insiste una y otra vez en la fórmula, al parecer sin demasiado éxito entre los medios de comunicación. Otros avezados tertulianos, también de la onda jeltzale, se han decantado por la rídicula expresión de "izquierda autonomista", tal vez con el próposito de echarle en cara su propuesta de autonomía a cuatro, recientemente publicitada. No se dan cuenta de que es tal el grado de identificación de que goza con el independentismo, que semejante definición es absolutamente inoperante.Intentar a estas alturas poner en duda la apuesta independentista de la Izquierda Abertzale resulta risible.

Otro de los inventos puestos en circulación es el de "izquierda abertzale oficial", lanzado tras la escisión de Aralar en el llamado proceso Batasuna. En esta ocasión se trata de hacer ver que existe otra izquierda abertzale oficiosa o no oficial, que correspondería al espacio en que se mueve el partido de Patxi Zabaleta y, por extensión, Eusko Alkartasuna. Aceptando que ese grupo se pueda definir como izquierda abertzale, si le place, lo cierto es que nada menos oficial que Batasuna, partido ilegalizado en el Estado español, perseguido hasta la saciedad y con su principal portavoz encarcelado en Martutene.

No queda ahí la cosa, ya que hoy mismo se ha podido escuchar en la radio la expresión "izquierda abertzale histórica", por boca de un conocido tertuliano. Con ello se trataria de distinguir a la izquierda independentista de los años sesenta y setenta, de la de ahora mismo, en un intento de colocar a aquella como la IA buena y a ésta como la IA mala. Ignoro si esa era la intención del proponente, pero conviene resaltar que, sin solución de continuidad, la izquierda abertzale mantiene sus constantes vitales, ideológicas y organizativas, desde, el menos, el año 1958. Es cierto que han habido numerosas divisiones, escisiones y autodisoluciones, pero el tronco central ha continuado siempre adelante, incluso en minoría respecto de grupos originalmente abertzales que han evolucionado hacia otros ideologías, predominantemente de acento marxista y ámbito estatal.

No merece la pena empeñarse más en ejercicio tan estéril. La Izquierda Abertzale ni se oculta ni se disfraza. Intentar edulcorarla con apellidos o fórmulas más o menos ingeniosas tan sólo conduce al ridículo.

2007/06/10

Mirando adelante

Conocidas las últimas noticias de la semana, alguien podría pensar que los vascos sufrimos una especie de maldición bíblica, por la que estamos condenados a permanecer con el barro hasta el cuello hasta la venida del Juicio Final. Hay razones para creer que puede haber algo de verdad en esa presunción, si tenemos en cuenta la cadena de acontecimientos: ruptura del alto el fuego permanente; reingreso de Iñaki de Juana en la cárcel; encarcelamiento de Arnaldo Otegi; detenciones en la Bigorra; quema de un autobús urbano en Barakaldo; manifestaciones de Gesto por la paz; declaraciones de todos los políticos y aspirantes a políticos... suma y sigue.

Sin embargo, habrá que volver a decir que el asunto que nos ocupa, el llamado "problema vasco" o "conflicto" o "guerra del norte", o como quiera ser denominado, es un problema esencialmente político. No se trata de que gente emparentada con el hombre de Neanderthal se haya empeñado en mantener un escenario de caos en Vasconia. Se trata de algo mucho más sencillo: la existencia de una nación, que unos llamamos Nafarroa (Osoa) y otros Euskal Herria o Euskadi, que ha sido despojada de sus derechos más elementales y que, por tanto, pretende recuperarlos. Como Escocia, Catalunya o Flandes, por poner tres ejemplos cercanos.

El día en que Madrid y París sean capaces de reconocer la existencia de un pueblo que tiene derecho a decidir sobre su futuro, todas las derivadas violentas del proceso desaparecerán como por ensalmo y a partir de ahí podremos asistir a un debate político de fondo en el que el verdadero sentido de la democracia otorgará a cada cual su cuota de poder y responsabilidad, mirando al futuro.

No podemos caer en el pesimismo de que siempre sale mal, pese a reconocer que todos los procesos negociadores emprendidos hasta ahora han embarrancado por una u otra causa. Siendo ello cierto, es evidente que habrá que intentarlo de nuevo, si cabe con más determinación.

Ha habido errores, algunos inevitables, otros achacables a la precipitación y a la falta de paciencia, -una virtud siempre revolucionaria- y a no confundir con la inacción o el inmovilismo. La izquierda abertzale tiene fuerza suficiente para volver a poner sobre la mesa la cuestión central, pero para ello deberá aprender de los errores cometidos, deberá valorar mejor las intenciones del resto de agentes implicados y, sobre todo, tendrá que calcular con precisión hasta donde puede llegar y qué es lo que los demás pueden ofrecer.

La creación de ilusiones puede estar bien para que la gente coja ánimo y mantenga la esperanza, pero si no se parte de un análisis real de la situación, olvidándose de programas máximos, jamás se avanzará hacia la meta posible, que siempre podrá ser mejorada en el futuro. Son muchos años de lucha y sacrificio para entregárselos gratis a nadie, pero también son muchos años de acumulación de fuerzas, para dilapidarlas en enfrentamientos infinitos. Ni lo uno, ni lo otro. Hay futuro, y si espabilamos, puede ser nuestro.

2007/05/19

Más claro, agua

Vuelvo a traer aquí una columna del catedrático de Derecho Constitucional Javier Pérez Royo. No por nada especial, sino porque es tan claro escribiendo que nos puede ahorrar a muchos de nosotros el seguir insistiendo con estas cosas.

Desde su punto de vista español, en este caso muy respetable, realiza un análisis que tan sólo puedo calificar de brillante, pese a la distancia ideológica que nos separa. Me repito, pero ya me gustaría a mí que al menos un miembro del Comité Federal del PSOE lo asumiera como suyo. Sería para salvar a todo el partido de la ignominia en la que se ha instalado.


Liquidación electoral de una minoría

La izquierda abertzale existe. Ha tenido una presencia minoritaria pero significativa en todos los procesos electorales que se han celebrado en el País Vasco desde 1979. No puede, ni de lejos, pretender ser portavoz de lo que realmente el pueblo vasco quiere, porque los propios ciudadanos vascos, mediante el ejercicio del derecho del sufragio, así lo indican, pero tampoco se puede pretender ponerla fuera de la ley e impedir su presencia electoral y, por tanto, también su presencia en las instituciones representativas en todos los niveles contemplados en la Constitución: municipal, autonómico, estatal y europeo.

Esto es lo que se está intentando hacer. No se está ilegalizando a un partido político, sino que se está poniendo fuera de la ley a una minoría social, la minoría que reiteradamente se ha expresado electoralmente votando a partidos o candidaturas de la izquierda abertzale. Lo que se está perpetrando es la liquidación electoral de una minoría. La liquidación de una minoría tiene un nombre. La liquidación electoral también debería tenerlo. Es lo que se está haciendo con la aplicación de la Ley de Partidos de la forma en que se está practicando.

No alcanzo a entender cómo nadie se ha parado a pensar que hay entre 150.000 y 200.000 ciudadanos españoles, residentes en el País Vasco, pero españoles, a los que se priva en la práctica del ejercicio del derecho de sufragio. Formalmente siguen siendo titulares del derecho, pero materialmente no pueden ejercerlo, ya que el derecho de sufragio exige que cada ciudadano pueda ejercerlo de la manera que él individualmente considere apropiada y no se vea forzado a ejercerlo de la manera que los demás le imponen.

La privación del derecho de sufragio pasivo que se está practicando con la aplicación de la Ley de Partidos no priva solamente del derecho de sufragio a los ciudadanos que se ven afectados por la misma, sino que priva del derecho de sufragio activo a todos los ciudadanos que integran la izquierda abertzale y que se ven impedidos de ejercer real y efectivamente el mencionado derecho, ya que solamente se les deja la opción de votar a candidaturas de los demás partidos a los que no quieren votar o de abstenerse. El limbo electoral es la única opción real que se les deja a los ciudadanos que integran la izquierda abertzale.

Estamos tirando por la borda toda la teoría de interpretación de los derechos fundamentales que enseñamos en las facultades de Derecho. Hablar de la interpretación de la ley más favorable al ejercicio del derecho fundamental, que, según reiteradísima doctrina del Tribunal Constitucional, es la que siempre debe preferirse, de la presunción de ejercibilidad de los derechos fundamentales, del ejercicio del derecho sin autorización previa, es una broma. Todo esto se está sacrificando como consecuencia del furor persecutorio que nos posee.

Y además con palmeros de lujo que todavía consideran que se está haciendo poco, que se está siendo tibio en la aplicación de la ley. Porque a estas alturas del guión no me voy a sorprender de que el PP esté machacando con el mensaje de que no se está haciendo lo que se debe hacer y que se está incumpliendo la Ley de Partidos, pero no está dejando de sorprenderme que ese mismo mensaje esté siendo puesto en circulación en columnas y tertulias en las que nunca pensé que se iba a jalear una privación de derechos constitucionales de la intensidad de la que se está produciendo y que se iba a criticar al Gobierno o al fiscal general del Estado por no ser lo suficientemente entusiastas en la persecución política de la izquierda abertzale.

Sólo con el tiempo se aprende, decía Borges. Pero a veces lo que se acaba aprendiendo ya no sirve para nada. Con el tiempo aprenderemos que lo que se está haciendo es una barbaridad. Espero que no sea demasiado tarde.

Javier Pérez Royo, catedrático de Derecho Constitucional. Publicado en el diario "El País", 19-5-2007

2007/05/07

¿Puede un sólo hombre justo salvar a todos los españoles?

El atropello político-jurídico perpetrado por la Fiscalía, la Abogacía y la Sala del 61 del Tribunal Supremo del Reino de España contra las listas abertzales no tiene parangón. Se trata de una vulneración flagrante del derecho activo y pasivo al sufragio y se emparenta con los métodos del Santo Oficio católico, el régimen nazi contra judíos, gitanos, homosexuales y comunistas o el Gran Hermano de Orwell. Novoy a añadir más por ahora. Tan sólo diré que, rememorando las Sagradas Escrituras, bastará que encuentre un hombre justo para que renuncie a condenar al Fuego Eterno a la Sodoma y Gomorra hispánica. Y a fe que lo he encontrado, aunque sea en forma de artículo de prensa.

Ya me gustaría a mí que lo que dice en su artículo Javier Pérez Royo, catedrático de Derecho Constitucional nada sospechoso de simpatizar con las ideas abertzales, lo dijera siquiera algún miembro de las ejecutivas del PNV, de EA o de Aralar. Sería al menos un consuelo ante la cínica postura adoptada por estas formaciones frente al atropello cometido. Es más, si fueran demócratas, hubieran incluido en sus listas a Juntas y Ayuntamientos capitalinos, en plan simbólico, a algún representante abertzale para comprobar si así quedaban contaminadas sus pulcras listas, repletas de demócratas sin tacha. ¡Sepulcros blanqueados es lo que son!

Añado, sin más dilación, el artículo de Pérez Royo, para los despistados que no lo hayan leído:

"Por qué no"
El derecho de participación política no tiene límites. Ni en su vertiente activa ni en su vertiente pasiva, que, como ha dicho el Tribunal Constitucional de manera reiterada y constante, son las dos caras de la misma moneda. Y no los tiene porque no los puede tener, porque es el derecho constitutivo de la igualdad constitucional. Somos iguales en la medida en que participamos en condiciones de igualdad en la formación de la voluntad general, entendiendo por tal la formación de la voluntad en todos los niveles de gobierno constitucionalmente reconocidos: estatal, autonómico y municipal.

Esta es la razón por la que el derecho de participación política, a diferencia de todos los demás, es un derecho exclusivamente ciudadano, del que únicamente somos titulares los españoles. En la titularidad de este derecho es en lo que descansa que iguales seamos los españoles en España, de la misma manera que lo son los franceses en Francia y así sucesivamente. "Los españoles son iguales ante la ley...", dice el artículo 14 de la Constitución. La igualdad constitucional no es una igualdad natural sino una igualdad política, determinada por el derecho a participar en los asuntos públicos en condiciones de igualdad mediante el ejercicio del derecho de sufragio activo y pasivo.


La privación del ejercicio del derecho, en su doble vertiente insisto, es, en consecuencia, la negación de la igualdad, la negación de la condición de ciudadano de la persona a la que dicha privación afecta. Por eso no es posible el establecimiento de límites para el ejercicio del derecho. Los dos únicos que se admiten son la condena mediante sentencia judicial firme por un delito que lleva aparejada la pérdida del ejercicio del derecho de sufragio durante el tiempo que indica la sentencia o la incapacidad judicialmente declarada. Fuera de estos dos supuestos, no es posible impedir el ejercicio del derecho de participación. No es posible ni siquiera planteárselo, porque supone la negación del núcleo esencial en que el Estado constitucional consiste. En mi opinión, no sería posible ni siquiera mediante la reforma de la Constitución.


Siempre he considerado que la Ley de Partidos carece de cobertura constitucional y que supone, por tanto, la limitación del derecho de asociación política de manera anticonstitucional, pero es que, además, siempre he considerado que, aunque en su redacción se pudiera salvar la anticonstitucionalidad de la ley, en la aplicación de la misma no sería posible. La aplicación de la ley no puede no ser anticonstitucional, porque tiene que saltar de la limitación del derecho de asociación política al derecho de participación política y esto no es posible hacerlo en términos constitucionales. Pues el derecho de asociación política y el derecho de participación son derechos que están conectados, pero son derechos de naturaleza distinta, cuyos límites ni son ni pueden ser los mismos.


Arnaldo Otegi no está privado del ejercicio del derecho de participación política en ninguna de sus vertientes. No solamente tiene derecho a votar por la candidatura que estime pertinente, sino también a figurar en una candidatura que pueda ser votada por sus conciudadanos. Arnaldo Otegi es tan ciudadano español como cualquier otro. Es posible que a él no le guste serlo, pero lo es. Y mientras lo sea, no puede ser privado del ejercicio del derecho de participación política, excepto por las dos vías antes mencionadas.


Se puede poner fuera de la ley a un partido, pero no se puede poner fuera de la ley a un ciudadano en su condición de tal, en aquello que es el elemento constitutivo de la nacionalidad. Eso constitucionalmente no es posible hacerlo. Es imposible de toda imposibilidad. Anticonstitucionalmente claro que sí. Es lo que está ocurriendo. Sé que no sirve para nada lo que estoy escribiendo, pero, disponiendo de la oportunidad de hacerlo, no me quedaría tranquilo si no lo hago.


Fuente: "El País" de Madrid, 5-5-2007

2007/05/03

"Puro cálculo electoral"

La portavoz del Gobierno Vasco, Miren Azkarate, ha declarado que PSOE y PP contemplan el asunto de la violación del derecho fundamental al sufragio activo y pasivo (entiéndase impugnación masiva de listas independentistas) como un "puro cálculo electoral". Por una vez voy a estar de acuerdo con la señora Azkarate, aunque añadiría que la contemplación atañe también a otras formaciones políticas, como pueden ser PNV, Ezker Batua o Aralar.

¿Que sustancia jurídica tiene impugnar la lista de ANV en Donostia y no hacerlo en Urnieta, por ejemplo? ¿Que haya más o menos personas de la extinta Batasuna? ¿O que se trate de una ciudad importante por un lado y un pueblo de 6.000 habitantes por el otro? La felonía que están protagonizando el PSOE y su aparato jurídico-represivo no tiene parangón en ninguna "democracia" europea conocida. Si ese partido promueve el delito, que sea ilegalizado, como ya lo han sido felizmente Alternativa Española o las distintas Falanges ¿o estoy equivocado?, pero si repudia la violencia y es impolutamente legal, debe poder acudir a los comicios sin tacha alguna.

Lo que ocurre en esta coyuntura es que mientras los que crearon la Ley de Partidos son prisioneros de ese insulto a la democracia liberal, quienes la condenaron pueden verse muy beneficiados en su aplicación grosera contra la izquierda abertzale independentista, y por tanto afirman primero que la Ley es un bodrio (Azkarraga dixit) y seguidamente culpan a Batasuna de no poderse presentar a las elecciones porque no condena la violencia. ¿Pero ha condenado alguna vez el PP el franquismo o la invasión de Irak, dos claros casos de violencia? ¿A qué estamos jugando?

Las intervenciones de Josu Jon Imaz e Iñigo Urkullu estos días han sido antológicas. Más bajo no podían haber caído estos demócratas 100%, que por cierto, nada parecen saber de la corrupción destapada en la Hacienda nacionalista de Irun. Cosas de la vida.

El Fiscal General del Estado, Cándido Conde-Pumpido, actúa de Gran Inquisidor Jefe y nos deleita hablando de "respeto a la Constitución y al sistema electoral", mientras añade que Batasuna, un partido inexistente y disuelto, recordemos, "ha fagocitado algunas listas electorales de un partido distinto y legal", como es ANV. Si no fuera tan grave el asunto, pareciera que nos encontramos ante una nueva aventura del Superagente 86. La maquinaria inquisitorial puesta en marcha por el PSOE no tiene precedentes ni tan siquiera en la época del PP, que al fin y al cabo no actuó de esta forma contra un partido absolutamente legal como es ANV.

Lo más curioso de todo esta operación es que todos aquellos que se han desgañitado en exigir a la izquierda independentista que haga política y acepte la Ley de Partidos, son los mismos que tumban a Abertzale Sozialisten Batasuna, cuyos estatutos cumplen a rajatabla con esa ley; a las agrupaciones electorales de AS y a la mismísima EAE-ANV. ¿Alguien lo entiende?

Los demás, que no tienen culpa por activa, la tienen por pasiva. Pocos son los que han levantado la voz denunciando semejante atropello. Quisiera oír en estos días las voces de esa otra izquierda, la de Javier Madrazo, la de Patxi Zabaleta, la de Uxue Barkos o la de Milagros Rubio, tan preocupados todos ellos por las libertades, tan sensibles con las garantías demcráticas. Que se hagan oír, porque sino tendremos que pensar que están aguardando acontecimientos en espera de un miserable rédito electoral, gracias a la marginación manu militari de la izquierda independentista en la próxima contienda del día 27.

2007/04/12

Euskal Herria Bai, PNB ez

La confirmación de que en las próximas legislativas para la Asamblea Nacional francesa habrá una candidatura abertzale conformada por Abertzaleen Batasuna, Eusko Alkartasuna y Batasuna, debe ser recibida como una buena noticia, en medio de un panorama repleto de despropósitos, del que fueron buen reflejo las intervenciones de Imaz y Errazti en el pasado Aberri Eguna, centradas ambas en la crítica a la izquierda abertzale. Por cierto que lo realizado, de forma humilde, en Irun y Hendaia, gracias al colectivo Zazpiak Bat, es un paso en la dirección adecuada. Se ha logrado que al menos un día al año podamos sentirnos vascos junto al río que nos une, sin más condicionamientos estériles.

Pero a lo que ibamos. La candidatura Euskal Herria Bai, en cuyos trabajos preparatorios participó el PNB, es una esperanza para los territorios del norte, tan castigados por el desánimo, el olvido y la desidia durante demasiado tiempo. Es cierto que la ausencia de los jelkides de Imaz hace que la foto no sea redonda, pero al fin y al cabo, ellos se lo han buscado, poniendo como excusa el atentado de Barajas, haciendo de ETA y Batasuna un todo, y despreciando las ansias de unidad abertzale que se respiran en Lapurdi, Zuberoa y Behenafarroa.

Tras la negativa de EA para acudir en coalición con el PNV en la Navarra Occidental, lo acontecido ahora supone un segundo traspiés para los jelkides, que tan sólo parecen mantenerse en coalición en Nafarroa Garaia, territorio en el que su peso electoral es mínimo, pero al parecer el económico les da influencia.

Quienes tan pocos problemas tienen a la hora de apoyar los presupuestos del PSOE y quienes tan ardientemente apoyan su política en el llamado proceso de paz, deberían meditar un poco sobre su estrategia general, darse cuenta de que tal vez se están equivocando, y, por una vez siquiera, priorizar los intereses nacionales sobre los partidistas. Ya sé que todas las apelaciones de este tipo que se les hacen suelen caer en saco roto, pero al menos los seguidores de Joseba Egibar pueden llegar a sentir algo de vergüenza y tal vez puedan influir internamente para que las cosas cambien en el futuro.

El programa de mínimos que defenderá Euskal Herria Bai -marco institucional propio, apoyo al euskara e instrumentos para el desarrollo- puede ser asumido sin problemas por el PNB. Aún está a tiempo de hacerlo, pero mucho me temo que, como casi siempre, sea incapaz de dar ese paso valiente y en cambio se siga refugiando en fórmulas obsoletas e inmovilistas.

2007/04/04

Las siglas durmientes de Iñigo Urkullu

El portavoz oficial del PNV, Iñigo Urkullu, ha asegurado esta semana que «al PNV, en estos momentos, le consta o no tiene duda de que la izquierda radical tiene las suficientes siglas, sean durmientes ya inscritas o registradas, como para poder presentarse a unas cuantas elecciones». El político encartado añadió que «si quiere» la izquierda abertzale estará presente en las elecciones. Esta es la postura oficial de una formación que dice estar en contra de la Ley de Partidos, que dice estar a favor de la unidad territorial de Euskal Herria, que dice estar a favor del euskara, que dice que tiene un programa progresista, que dice muchas otras cosas, pero que suele hacer justamente las contrarias.

Son tan listos sus máximos responsables, que aparte de conocer al dedillo las siglas durmientes de la izquierda abertzale, también saben de buena fuente, en este caso el radical Joseba Egibar, que ETA va a sacar un comunicado para Aberri Eguna, y además parece que su responsable máximo se sabe de memoria el número de teléfono del Palacio de la Moncloa. Lo que aparentan desconocer totalmente son los chanchullos en la Hacienda de Irun, los pisos y villas del candidato a Diputado General de Gipuzkoa o los continuos navajeos internos que se producen en el partido centenario.

Porque si nos ponemos a hablar de siglas durmientes se nos aparecen un montón en el entorno jelkide. Siglas como SP, de Scottish Power, empresa escocesa comprada por Iberdrola con la ayuda de Josu Jon Imaz. Euskaltel también es una sigla muy conocida en Sabin Etxea, gracias sobre todo a la labor de Ardanza, con chalet en Urdaibai y apartamento en la Costa del Sol, para que digan de Jauregi. ¿Les suena la sigla EiTB de un tal Ortuzar? Es una sigla muy apreciada en el partido, por su encomiable labor de apoyo al mismo. ¿Y la sigla BBVA? Ah, sí, un gran banco "vasco" donde tiene elevados intereses el partido, al igual que los tiene en otras siglas muy similares, BBK, dirigidas por Xabier de Irala, hombre muy ligado por tradición familiar a otras siglas, estas menos euskaldunes, CIA, ¿les suenan de algo? La lista sería interminable. Ahí está también la Kutxa del señor Etxepare, con patrióticos intereses inmobiliarios en Murcia, ¡qué cosas! La sigla OM, de Operación Malaya claro, también ronda por ahí, ¡y es que se elige cada socio!

Pero si miramos para atrás, a la historia jelkide, nos encontramos, en los años veinte del pasado siglo, por un lado con Comunión Nacionalista Vasca, CNV, de Ignacio Rotaeche, y por el otro con Aberri, de Luis Arana Goiri, el hermanísimo. Y también nos sale la SOV, la Solidaridad de Obreros Vascos de Policarpo de Larrañaga. Y el Jagi-Jagi de la República y la guerra, más independentista que nadie. EAB es otra sigla ¿durmiente? de EAJ-PNV, la de las mujeres abertzales, Emakume Abertzale Batza, sinónimo esta última de la maldita batasuna. Y para siglas gloriosas las EGI, Eusko Gaztedi del Interior o Indarra. También debería de recordar Imaz que existió un EGI-Batasuna, nombre maldito hoy en día, muchos de cuyos militantes entraron posteriormente en ETA.

Y no podemos pasar por alto que la misma JEL (Jaungoikoa eta Lege Zaharra) es una sigla durmiente, por si se tuercen las cosas, que nunca se sabe. Pero otra que me parece preciosa y digna de mejor uso es la que se empleó a la hora de recomponer el partido tras "la muerte del abuelo Pachi", que dicen algunos: BTI No es una marca de bicicletas, no, es el lema de la refundición. Batasuna Ta Indarra, muy acertado talismán. Lástima que con esa batasuna del principio del lema, ahora mismo no colaría en el registro del Ministerio español de la Gobernación que preside un tal Pérez Rubalcaba. Al fin y al cabo puede ser una señal del cielo que la palabra unidad sea ahora sinónimo de maldad en esta tierra vasca donde marcar la diferencia de pueblo, de barrio e incluso de portal, es costumbre tan arraigada.

2007/04/03

Los cuatro pilares de Cándido

Se trata (habrá que decir se trataba) de que la izquierda abertzale diese el paso de legalizarse bajo la antidemocrática Ley de Partidos. Se le instó a ello desde diversos ámbitos, incluido el Gobierno del Reino de España. Pues bien, la izquierda abertzale da el solicitado paso y se encuentra de nuevo en manos de la Injusticia. Fiscalía y Abogacía del Estado presentan sendas demandas de ilegalización contra "Abertzale Sozialisten Batasuna", la nueva formación abertzale.

Sin esperar ningún dictamen, Cándido Conde-Pumpido sentencia "ASB es una continuación de Batasuna". Y para ello se basa en "cuatro pilares" indestructibles, a saber: 1/ "Continuidad en la denominación", ya que ambas formaciones incluyen la palabra batasuna (unidad). 2/ "Vicio relativo a los promotores", al encontrarse entre ellos dos personas que pertenecen a la dirección de un partido ilegal, disuelto e inexistente. 3/ "Identidad en la organización y estructura", ya que los órganos son similares, incluida la M/esa Nacional de 35 miembros. 4/ "Proximidad a la violencia o lucha armada", ya que una de las promotoras está imputada (que no condenada) por el juez Garzón por supuesta integración en banda armada.

Hasta aquí los cuatro pilares, traídos por los pelos y fácilmente desmontables. Para salvar el primero basta con denominar a la nueva formación como "Abertzale Sozialisten Elkartea (o Alderdia... Ekintza... Alkartasuna...). Para salvar la segunda, basta con cambiar los dos promotores demonizados por un vecino de Karrantza amigo mío y una señora de Tafalla simpatiquísima. Asunto resuelto. Respecto al tercer pilar de Pumpido, se cambia lo de Mesa Nacional por Euskalherriko Buru Batzar, Comité Nacional o Junta Directiva Nacional, y en cuanto al número de miembros se deja en 27 o se aumenta a 43, que no pasa nada por eso. Por último, el cuarto pilar queda invalidado con la solución del segundo, ya que el karrantzarra y la tafallesa tienen el expediente tan limpio como el propio Cándido.

El Gobierno, mejor dicho el Estado español, sabe perfectamente lo que tiene que hacer para desatascar la situación y avanzar hacia un nuevo escenario en el que sobren todas las expresiones de violencia, incluidas las redadas policiales de los últimos días. Que dé ya el paso y se deje de chapuzas seudojurídicas que pueden ser desmontadas en diez minutos por un lego en leyes como el firmante.

Mejor haría el PSOE en sustentar su política en otros cuatro pilares: El reconocimiento de la nación vasca; la aprobación de su derecho a decidir; dejar vía libre a su reagrupamiento territorial partiendo de lo que hay y solucionar las consecuencias del conflicto armado, por todas las partes y sin discriminaciones. Esos sí que serían pilares indestructibles para construir la casa de la paz.

2007/02/08

Ariztondo, ¡no me aburras con Ibsen!

Solía decir Max Estrella, el entrañable personaje de Ramón del Valle-Inclán, aquella frase genial de "¡No me aburras con Ibsen!, cuando algún acompañante le daba la tabarra en demasía. Me ha venido a la cabeza la cita teatral al comprobar la medianía, la insulsez, la falta de categoría en definitiva, de la inmensa mayoría de portavoces políticos tras la propuesta de Estatuto de Autonomía para Araba, Nafarroa Garaia, Bizkaia y Gipuzkoa presentada por la Izquierda Abertzale este miércoles.

Se suponía que no iban a aplaudir de inmediato, pero de ahí a manifestar que no hay novedad alguna o a insistir de nuevo en que mientras no se condene la violencia [¿La que se ejerce contra Iñaki de Juana no es violencia?] no hay nada de qué hablar, etc., va un buen trecho. La verdad es que, a veces, dan ganas de hacer la maleta e irse a vivir a otro país.

Lo que planteó Arnaldo Otegi no es nuevo, ni es un invento, ni tan siquiera es un conejo sacado de la chistera por el mago Txan. Sencillamente de trata de una propuesta de mínimos, razonable, razonada, democrática, pragmática y -si te descuidas- tímida. El asunto, además, no es que todo el mundo comulgue con ella, sino que sirva de base, junto a otras que puedan elaborarse y presentarse, para llevar a cabo una discusión franca que conduzca a una solución negociada a futuro, en la que todo el mundo se sienta más o menos a gusto.

Lo que ocurre es que quienes están acostumbrados a acusar a la Izquierda Abertzale de maximalista, utópica y ensimismada, tienen ahora dificultades para afrontar una propuesta de este tipo. Necesitan tiempo para valorarla. Tiempo hay, de sobra, para hacerlo. Lo que hace falta es que se estudie sin orejeras, con honradez, valorándola en lo que es y no en lo que a cada uno le interese que sea.

Entiendo que al PNV de Ariztondo le moleste la propuesta, porque rompe por la columna vertebral su estrategia de pacto -reducido a tres provincias- con el PSE. Sin embargo, a los socialistas les debiera encantar, ya que la nueva iniciativa conecta con aquel proyecto de Dieta vasco-navarra que lideró Javier Otano (PSN) hasta que el "Diario de Navarra", o sea los caciques de siempre, mandó a parar. Es más, el PSOE debería tener en consideración que en una hipotética comunidad autónoma vasco-navarra sería la primera fuerza política y su capacidad de liderazgo crecería exponencialmente. Lo que no se entiende es que no apoyara esta propuesta desde el preautonómico, renunciara de facto a esas cuotas de poder y se humillara ante los poderes fácticos de la mano de Urralburu, Arbeloa y compañía. Pero esa es otra historia.

De la reacción del PP-UPN no cabía esperar más novedades, pero seguro que habrá gentes de la derecha española civilizada, como Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, que observarán cosas muy positivas en la propuesta. Algunas reacciones que he podido constatar, como las de la página Diario Crítico llaman a un cierto optimismo. Incluso el veterano periodista y militante del PSOE, Eduardo Sotillos, ha valorado la propuesta, calificándola de "casi razonable", aunque desde su propio ángulo mental y con los matices de costumbre.

Ese es el camino. Valorar las iniciativas ajenas en su contenido y en su contexto político y social, abandonando viejos clichés, tópicos y caminos trillados. La Izquierda Abertzale, tal vez obligada por las cinsrcunstancias también, está adoptando compromisos e iniciativas novedosas,. Seguir contestando a todas ellas con el latiguillo de "insuficientes" es lo más cómodo, pero no es el mejor modo de solucionar los problemas.

2007/01/21

Izquierda radical

Ultimamente nos tiene acostumbrados el señor Iñigo Urkullu a designar a la izquierda abertzale como "izquierda radical". En una entrevista a la cadena SER le dedicó este piropo una docena de veces, al menos. No es que a mí me asuste ninguna denominación política, al contrario, me parece fantástico. Ahora bien, podemos generalizar las descripciones realistas. Hace muchísimos años yo mismo tuve serios problemas por denominar como "derecha" al partido de Urkullu, que por entonces sería un mocoso de EGI. Se pusieron furiosos algunos conocidos militantes del pueblo. No pasó de ahí, a dios gracias.

El EAJ-PNV siempre ha tenido una gran habilidad para nombrar al adversario político de forma más o menos despectiva y quedarse él en una especie de virginidad política. Sus preocupaciones sociales, su atención a los más desfavorecidos y demás fórmulas de catequesis rancia le han ido sirviendo para salir del paso. Ahora parece que sostienen que a la "izquierda radical" hay que darle duro para que se ablande y trague, supongo, el nuevo estatuto de la señorita Pepis, similar al catalán. ¡Qué bonito!

Hay quien denomina al Partido Popular como "derecha extrema", matizando lo de extrema derecha que sin duda se merece. No sé como podíamos a partir de ahora denominar al "PNV de Imaz". ¿Tal vez "derecha radical"? ¡Oh, no! sería demasiado fuerte. Igual "derecha civilizada", como los de Durán i Lleida, tan cristianos ellos. Tampoco me convence. Una tercera posibilidad es la de "centro-derecha vasco", no suena mal, no, igual colaba. Sin embargo, y haciendo honor a las siglas del susodicho podíamos utilizar lo de "partido de los negocios y los vivillos", que creo que coincide con PNV. Es una pequeña broma dominical, no se me enfade señor Urkullu.

2007/01/13

Derechos de todos y para todos

Han pasado tantas cosas desde el último comentario sobre la situación de nuestro país, publicado el pasado día 8, que no sé como retomar el hilo. Decía entonces que todo el mundo, lo reconociese o no, se encontraba a la espera de la explicación que la organización ETA pudiese dar de lo ocurrido en Barajas, aparte de lo ya conocido: dos muertos, varios heridos e importantes daños materiales. Pues bien, ETA ya habló. En su comunicado dice varias cosas, que resumiré. Mantiene el alto el fuego del 22 de marzo de 2006; culpa de la situación al Gobierno del PSOE; critica la actitud del "PNV de Imaz"; reivindica el atentado del 30 de diciembre, lamentando los muertos y afirmando que no buscaba víctimas y asegura que en caso de que prosigan las agresiones a Euskal Herria, responderá.

Desde un punto de vista convencional, resulta paradójico, pero desde la propia lógica de una organización político-militar, tiene su recorrido razonado. Da a entender que, como bastantes presumíamos, la bomba de Barajas era un aviso de que así no se podía seguir con el proceso. Se trataba de mostrar firmeza sin daños humanos, pero ocurrió lo sabido y el proceso, si no está ya roto definitivamente, se encuentra en suspenso por un tiempo indeterminado. ETA, por las razones que sea, no anunció previamente al atentado su postura sobre la suspensión de hecho del alto el fuego de marzo, y esa circunstancia ha despistado tanto al gobierno como a los agentes políticos y sociales de Euskal Herria. Y el que diga lo contrario, miente. Es más, ETA se ha reafirmado en el mismo, justo al día siguiente de que Batasuna, en un gesto sin precedentes, le pidiese públicamente el mantenimiento de los compromisos, a la vez que pedía a Madrid que se moviese en la buena dirección.

Luego ha venido todo el follón de las manifestaciones, del que prefiero pasar. La incompetencia política de Ibarretxe ha quedado de nuevo demostrada. Su carácter pusilánime, también. El tacticismo del PSE en evidencia. La deriva de Aralar, imparable. Tenemos la clase política que nos merecemos, sin duda. Pero no deja de ser triste la falta de valentía política de algunos, incluido Josu Jon Imaz.

Batasuna habrá cometido errores en todo este tiempo, pero al menos ha mostrado una capacidad de reacción notable tras el shock inicial. Uno de los errores que yo le atribuyó es la creación de expectativas muy altas en los primeros meses tras el alto el fuego, sobre todo en la idea de que el proceso tenía bases sólidas. Luego lanzó mensajes más realistas, que algunos no quisieron creerse, pero mucha gente, incluida parte de la izquierda abertzale, se quedó con esa idea optimista inicial, y ahora ha venido la decepción.

El panorama seguirá siendo confuso a corto plazo. Sólo cuando se constate que la intención de ETA de mantener una situación de no violencia se vaya consolidando, puede darse algún movimiento del otro lado. En procesos desarrollados en otros lugares así ha ocurrido. Tal vez me pase de optimista, pero tengo la convicción de que tanto el Gobierno del PSOE como ETA tienen la voluntad de hacer que esto llegué a buen puerto. No obstante, el punto de partida deberá cambiar necesariamente. Las coordenadas de ambas partes serán ahora más realistas.

El Gobierno deberá entender que no estamos ante un proceso de rendición, como el protagonizado en los ochenta por los restos de ETA-pm, y tendrá que medir mejor la correlación de fuerzas existente. La organización ETA deberá entender que la paciencia es una virtud revolucionaria, y que por tanto la cosa va para largo. Los ciudadanos de este país deberíamos entender que nuestra participación es decisiva para que se alcance un acuerdo justo y duradero. Seguir contemplando el partido desde la grada no es la mejor opción ante un asunto que nos incumbe a todos. Hay que saltar al campo y embarrarse hasta la camiseta, sin miedo. Nada nos vendrá dado por arte de birlibirloque. Ahí está el ejemplo de Ahotsak. Extendámoslo a otros ámbitos y tejamos redes que, desde la aceptación del diferente, promuevan una solución para Euskal Herria que garantice los derechos de todos y para todos.