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2025/12/05

Estancados

Ahora que se vienen a conmemorar los 50 años de la muerte del dictador Francisco Franco Bahamonde, que no del franquismo, puede ser un buen momento para reflexionar sobre el camino recorrido, los avances logrados y los fracasos y derrotas cosechados, que también los ha habido. Cuando en la segunda mitad de los años cincuenta, apenas orillada la posguerra, un puñado de jóvenes estudiantes dieron los primeros pasos hacia la ruptura entre Euskal Herria y España, no se podían imaginar las consecuencias de aquella arriesgada apuesta.

Mural independentista. Foto:Zuzeu

Sin embargo, si miramos la trayectoria recorrida, deberemos reconocer que los objetivos últimos están lejos de alcanzarse. Diré más, ha habido momentos puntuales en lo que dichos objetivos, la independencia y el socialismo, estuvieron más cerca de lograrse que lo que ahora están.

Vivimos tiempos complejos en los que se aprecia un descenso en el porcentaje de personas que defienden abiertamente la opción independentista, a la vez que la ampliación del espacio euskaldun tropieza con dificultades, o que la conciencia de pertenecer con orgullo a la clase trabajadora disminuye,

El análisis de las causas de estos repliegues daría para una tesis doctoral, aquí tan solo pretendemos acercarnos a la cuestión central, si estamos más cerca o más lejos de conseguir esos objetivos máximos, e incluso si en la práctica del día a día hemos decidido dejarlos a un lado para probar a desarrollar una política convencional, homologable al resto de opciones presentes en el tablero vasco.

Sin ánimo de sentar cátedra, me atrevería a decir que estamos estancados, remansados. Es estancado el participio del verbo estancar, palabra derivada del latín extancare y este del celta ektankō, que en su primera acepción en el Diccionario de la lengua española de la RAE, reza así: Detener y parar el curso y corriente de un líquido.

Nos queda ahora la tarea de averiguar de qué líquido estaríamos hablando, aunque me parece a mí que cuando el redactor del diccionario utiliza la metáfora del líquido está proyectando la imagen de algún brioso río que conoció en su infancia. Y ese líquido remansado es en realidad el ansia de libertad de buena parte de los habitantes de Baskonia.

Tras décadas de navegar en un mar dominado por un fuerte oleaje hemos llegado a un estadio de calma tensa. No sabemos cuanto tiempo permaneceremos en modo stand by, pero lo que sí sabemos seguro es que nadie se va a acercar para ayudarnos en nuestra vía propia hacia la independencia y el socialismo.

Sí, ya sé que suena un tanto viejuno hablar de independencia y  socialismo en las postrimerías de este primer cuarto del siglo XXI y que todo esto les parece chino a la mayoría de los jóvenes vascos pero también es cierto que quienes de uno u otro modo hemos intentado seguir la estela marcada por aquel puñado de estudiantes no vamos a desistir en nuestro empeño. ⧫



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2019/02/08

Síntomas

Durante estos últimos días estamos conociendo noticias inquietantes. Independentistak Sarea renuncia a organizar el Aberri Eguna como venía haciendo en los últimos años. Gure Esku Dago, por su parte, da por concluido el ciclo de consultas ciudadanas, tras el doble resbalón cosechado en Donostia e Irun, con porcentajes de participación menguados. 


Además, algún amigo implicado en el meollo de la cultura vasca reconoce en público que atravesamos una zona oscura, no sé si valle angosto o desfiladero, tras haber conocido etapas de exaltación tumultuosa, que parece no volverán por el momento. Arrano Beltza vuela bajo.

2009/04/12

Un Aberri Eguna más


En estos últimos años, la celebración del Aberri Eguna se está convirtiendo en la mejor prueba del estancamiento de las fuerzas soberanistas y/o independentistas que trabajan en nuestro país. Más allá de la división existente entre ellas, que muestra las diferencias notables entre sus estrategias, parece evidente que se ha perdido energía abertzale. Da la sensación de que algunos de los actos programados responden a un estricto cumplimiento del deber, cuando el día de Aberri Eguna debería ser algo más que un cúmulo de marchas, mitines y comidas de hermandad.

Ni tan siquiera la tradicional costumbre de colocar ikurriñas en balcones y ventanas mantiene su vigor, sepultada por la desidia, el viaje de vacaciones o la falta de un mínimo nivel de compromiso. Da la impresión, y más tras las últimas elecciones autonómicas en la CAPV, de que existe un cierto acomplejamiento de los independentistas, tal vez temorosos de navegar contra corriente. Va a resultar que, como sigamos así, gritar el Gora Euskadi Askatuta de toda la vida o el más políticamente correcto Gora Euskal Herria Askatuta se va a convertir en una suerte de desafío antisistema. Porque una cosa es reconocer que nuestra patria es plural y que en ella convivimos Otegis y Basagoitis, Lópeces y Urkullus, Sanzes y Grenetes y otra muy distinta sentir pudor por expresar nuestro sentimiento nacional.

Como se suele decir siempre para evitar expresiones muy negativas, el de este año ha sido un Aberri Eguna de transición, es decir, falto de ímpetu, en el que el esfuerzo del Foro de Debate Nacional es la única nota positiva a destacar. Si los vascos somos incapaces de juntarnos siquiera un día al año para reivindicarnos como nación con derecho a su libertad, mal andamos. Se logró en los tiempos de la primera Udalbiltza, pero han pasado ya unos cuantos años de aquellas celebraciones.

Y lo peor de todo es que mientras los independentistas nos agotamos en disputas sobre estrategias políticas, negociaciones, actitudes ante la organización clandestina ETA y otras cuestiones adyacentes, los españolistas se unen, construyen pactos y acuerdos, se reparten cargos y avanzan en su estrategia aniquiladora. Nos encontramos en una situación de emergencia nacional, con una parte de la representación política ilegalizada, avanzando hacia atrás, pero da la impresión de que nadie se da cuenta de todo ello. Entretanto, el puente de Semana Santa, las excursiones a la nieve, la gastronomía y la preparación de las vacaciones estivales, amén del fútbol y otros deportes, concitan la atención de las inmensas mayorías.

No quisiera pecar de agorero, pero el realismo me inclina más al pesimismo que a otra cosa. Esperemos que en las próximas semanas se produzcan noticias alentadoras, que nunca se deben descartar, pero a día de hoy y visto el panorama general del país, no queda mucho espacio para las alegrías.

AGIRIAK eta IRITZIAK:
Mugak eta zubiak - Amets Arzalluz - Nazio Eztabaida Gunearen agiria [naziogunea.org]
ETAren agiria Euskal Herriari - ETA [gara.net]
Abertzaletasun bilgunea, abiapuntu - Aralar [aralar.net]
Udalbideren adierazpena - Udalbide [berria.info]
ELAren Nazio batzordearen ebazpena - ELA [ela-sindikatua.org]
Una visión crítica - Eugenio Etxebeste Arizkuren [gara.net]
Euskadi, nuestra única patria - EAJ-PNV [eaj-pnv.eu]
Aberri Eguna, Nazioaren jai kolektiboa - Tasio Erkizia [gara.net]

2009/03/25

"Cambio" y estrategia independentista


El "cambio" está a punto de producirse. El PSOE y el PP van a conseguir lo que no pudieron lograr en 2001 con el tándem Mayor Oreja-Redondo Terreros, esto es, desplazar al nacionalismo institucional de la principal institución vasca, que no es otra que el Gobierno de la CAPV, ya que administra las vidas y haciendas de la mayoría de los tres millones de habitantes de Euskal Herria.

Poco a poco vamos asimilando que se va a producir un "cambio", que no es sinónimo de mejora, y que van a cambiar EiTB, Osakidetza, Ertzaintza, las empresas públicas y muchas cosas más. Quienes nos situamos en la izquierda independentista hemos tenido en estos años una doble relación con el emporio EAJ-PNV. Por un lado la disputa de la hegemonía política del país, pero por otro, una especie de colchón que nos permitía ir más lejos que nadie en las propuestas, sabedores de que los mínimos eran cubiertos por ese mundo. No ocurría lo mismo en Nafarroa Garaia ni en Iparralde, donde las fuerza abertzales son minoritarias, en buena medida porque el PNV no tiene en esas tierras el poderío que sostiene en Gipuzkoa, Araba y, sobre todo, en Bizkaia. La mediana y pequeña burguesía altonavarra y vasco-francesa, para entendernos, nunca ha apostado, salvo contadas excepciones, por el nacionalismo vasco, y son otras opciones como UPN, CDN, UMP y MD, quienes les representan de forma mayoritaria. Podemos decir que ahora todo el país es Nafarroa Garaia, para lo bueno y para lo malo.

El cambio de paradigma que va a suponer un lehendakari del PSOE en Ajuria Enea traerá consigo otra serie de movimientos que es difícil predecir en este momento. La línea política que desarrolle Patxi López, vigilado de cerca por el PP, será un factor determinante, así como la forma en que EAJ-PNV se plantee la oposición. Un gobierno PSOE-PNV no puede ser descartable a medio plazo, sobre todo si el enfrentamiento entre Zapatero y Rajoy en España se encona aún más.

Quienes habitan Sabin Etxea deberán abordar una profunda reflexión sobre su papel en el futuro. Si optan por continuar en una línea autonomista, buscando la centralidad política de la CAPV o si prefieren dar un salto hacia adelante y realizar una apuesta soberanista convincente buscando aliados en la izquierda independentista, para que el Estado se vea obligado a reconocer el derecho a decidir de este pueblo.

Pero la reflexión también debe ser abordada por las diferentes fuerzas de la izquierda independentista, desde EA hasta Batasuna, pasando por Aralar, ELA o grupos sociales y personas independientes. Es evidente que así no se puede continuar por mucho más tiempo. Es imprescindible poner en marcha un proceso de análisis y debate que construya una apuesta estratégica de calado para los próximos 20 0 30 años. Todos las variables deben ponerse encima de la mesa, sin miedos ni reservas, y a partir de ahí tomar las decisiones que sea menester.

De no hacerse, se puede entrar en un periodo de decadencia difícil de sortear en el futuro. Ni valen subterfugios para no implicarse, ni tampoco empecinamientos, ni purismos ideológicos. Si seguimos esperando que las cosas se aclaren por sí mismas, puede que para cuando nos demos cuenta sea ya demasiado tarde. No sé si hay que hacer un polo soberanista, un bloque popular independentista, un Euskal Herritarrok bis o refundar la izquierda abertzale, las fórmulas pueden ser diversas. Pero parece evidente que de aquí a las elecciones municipales y forales de 2011 se deben dar los pasos necesarios para recuperar el terreno perdido, que empieza ya a ser demasiado.

2009/03/17

Independentismo eficaz


La comparecencia de cualificados representantes de la izquierda independentista, encabezados por Arnaldo Otegi, sirvió el lunes para mostrar el ánimo existente en las filas abertzales. Una vez analizados los resultados de las urnas, en las que las papeletas de D3M fueron anuladas, que no invalidadas, tocaba hacer los deberes, que no son pocos.

En el acto se habló de que los cerca de cien mil votos cosechados demuestran la capacidad de resistencia de este sector político y social. Es indudable que existe esa capacidad, pero no hace mucho se dijo solemnemente que hay que pasar del "resistir es vencer" al "convencer es vencer". Parece que en eso estamos. Por ello hay que añadir al análisis que el desgaste sufrido ha sido evidente. Puede que sea explicable por el acoso y la ilegalización sufridos, pero hay que reconocerlo.

De hecho, el anuncio de una ronda de contactos con las fuerzas que se muestren a favor de construir el Estado vasco, para realizar contraste de análisis y, posteriormente, sumar fuerzas, es una implicita demostración de que es hora de reagruparse, de tragarse algunos sapos, bastante indigestos, creo yo, y de poner en marcha una dinámica diferente, que yo situaría en lo que significó en su día, con todas sus limitaciones y errores, Euskal Herritarrok.

Esa suma de fuerzas deberá hacerse, según lo explicado ayer, por vías pacíficas y democráticas, una vez puesto en marcha un proceso democrático que así lo permita. Se trataría, sin entrar en detalles, del cuarto gran intento de superar el conflicto entre Euskal Herria y los estados español y francés en estos últimos 25 años. Un ambicioso objetivo que debe contar con una hoja de ruta bien diseñada, para impedir que se caiga en anteriores errores.

Pero lo que más llama la atención es el adjetivo eficaz de la comparecencia. Se dijo que hay que poner en marcha una estrategia independentista eficaz, lo que viene a significar que la actual, o las anteriores, no lo han sido, lo que por otra parte parece obvio, visto el lugar en el que nos encontramos. Para buscar esa eficacia habrá que dar pasos en ese convencimiento que se toma como lema de trabajo. Recuperar a quienes se han ido quedando por el camino, por uno u otro motivo, puede ser una bonita manera de empezar a sumar. Y luego, lo de después, como se dice por aquí.



Objetivo I: «Abrir el proceso democrático que necesita Euskal Herria, para que por medio de la negociación y el acuerdo nos lleve a un escenario político en el que todos los proyectos políticos, incluido el independentista, no sólo sean defendibles sino que sean también alcanzables, sin más limitación que la voluntad popular expresada de forma libre, democrática y pacífica».
Objetivo II: «Volver a situar a los trabajadores y a los sectores populares de este país en el centro de los intereses políticos, económicos y sociales en Euskal Herria»

Entrevista con Arnaldo Otegi en ETB: Puede abrirse un nuevo proceso
Ezker abertzalea: Autodeterminazioaz independentzia
Aralar: Datorren Gobernuari erantzun sozial eta politikoa
Eusko Alkartasuna: Ezohiko Batzarra ekainaren 20an

2009/01/27

De democracia formal a deformada

La última actuación judicial contra la izquierda independentista es una nueva demostración de la debilidad estructural que sufre la llamada "democracia española". Al constatar que las pruebas para impedir la presentación de listas abertzales eran nimias, no se les ocurre otra cosa que detener. entre otras personas, a la portavoz de D3M, Amparo Lasheras, una periodista que, entre otras tareas, ha ejercido como jefa de opinión de El Periódico de Alava, un diario que no fue precisamente sospechoso de connivencia con la izquierda abertzale.

Pero no se trata de demostrar la inocencia de ninguno de los detenidos, que es evidente. En un sistema democrático, es el juez instructor quien debe presentar pruebas en su contra, si las hubiera, y me imagino que serán tan contundentes como las presentadas en ocasiones anteriores. La actuación judicial no aguantaría dos minutos en pie en cualquier estado mínimamente democrático de Europa. Pero lo que aquí ocurre es que, lejos de detener a las personas una vez que se han comprobado sus presuntas implicaciones en algún posible delito, primero se las detiene y luego se acumulan las pruebas.

La verdad es que resulta lamentable tener que volver a decir lo que tantas veces repetimos respecto al sumario 18/98. Pero nada ha cambiado desde entonces. Al contrario, se vuelven a producir los mismos procedimientos y los malos de la película, es decir, la izquierda independentista, resulta de nuevo atropellada en sus derechos.

El secretario del grupo parlamentario del PSOE, Ramón Jauregui, como ya hizo anteriormente el Fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, o el propio Rodríguez Zapatero, han dejado bien claro que la intención del Estado es que no haya listas independentistas el uno de marzo. Una vez puesto el objetivo, se hará lo que sea menester para conseguirlo. La presunción de incocencia se troca en presunción de culpabilidad y la profesora de la UPV y sindicalista de STEE-EILAS, Arantxa Urkaregi, recibe órdenes de ETA, no porque haya indicio alguno sobre el particular, sino porque el juez así lo ha decidido de antemano.

Sobra decir que la reacción de los partidos y agentes políticos y sociales es escasa, por no decir otra cosa. Muchos de ellos se muestran contrarios a la Ley de Partidos con la boca pequeña, pero como a ellos no les afecta directamente su aplicación, se frotan las manos y a seguir con la precampaña, que es lo importante. Esa es la calidad de la democracia que tenemos.

Una última nota. Vendrán luego los de siempre argumentando que cómo no se condena a ETA, viene lo que viene. Un artilugio diálectico que no tiene por donde agarrarse. Si a mi me demuestran, con pruebas contundentes, que los detenidos son militantes de ETA, tendré que aceptar su encarcelamiento. Estaríamos en ese caso en un estado de derecho o algo parecido. Pero como no va a ser así, no puedo aceptarlo. Y vuelvo a repetirlo. Arantza, Amparo, Iñaki y los demás han sido detenidos por fomentar las ideas de la izquierda independentista, son presos estrictamente políticos, víctimas de la persecución político-judicial encabezada por el Gobierno español y secundada por el francés. Todo lo demás sobra. Y que no me vengan ahora hablando de si va a ser lehendakari Ibarretxe o López, porque me da absolutamente igual. Hemos pasado de estar en una democracia formal a estar en una democracia deformada, deshecha y desquiciada, incapaz de asumir que en Euskal Herria existe una parte considerable de la ciudadanía que no se siente española ni francesa, sino única y exclusivamente vasca. He ahí el verdadero dilema a solucionar por vías políticas y democráticas. ¿A quién le da miedo la opinión de los tres millones de vascos? A mí, desde luego, no.

Hemos pasado de estar en una democracia formal a estar en una democracia deformada, deshecha y desquiciada, incapaz de asumir que en Euskal Herria existe una parte considerable de la ciudadanía que no se siente española ni francesa, sino única y exclusivamente vasca.

2009/01/20

En torno al bloque soberanista

Lo acontecido la semana pasada en Azpeitia, con la pérdida de la alcaldía de ANV, que pasa a manos del PNV, es un claro ejemplo de las dificultades que van a surgir en el camino, por ahora teórico, para construir un bloque popular soberanista. Un municipio que había conocido el entendimiento entre ANV, EA y Aralar, ha visto como el gobierno local ha saltado por los aires ante la primera dificultad seria, consecuencia del atentado mortal de ETA contra el empresario Inaxio Uria, de Construcciones Altuna y Uria, contratista de las obras del TAV.

Pero que Eusko Alkartasuna no haya aguantado el tirón en esta ocasión, como afirmó Arnaldo Otegi el sábado en el Kursaal, no debe significar que el intento deba descartarse a futuro. La persistencia debe ser una virtud de las organizaciones y formaciones de izquierda de este país, y EA, nos convenza o no, se define como partido de izquierda. Por lo tanto, hay que ser consciente de la dificultad que acarrea establecer las pautas generales de actuación de un bloque soberanista en un escenario previo a la resolución del actual status quo, es decir, en un escenario en el que se mantiene el accionar armado de la organización clandestina ETA.
«Unas veces vamos a tener las contradicciones nosotros y otras ellos, pero el objetivo final es construir un bloque para hacer un proceso de liberación nacional, y eso se hace con paciencia». Arnaldo Otegi

Un bloque que debe dejar a un lado la pretensión de que el PNV esté en la línea de salida. Es un error pensar que este partido ha abandonado su perfil independentista. Nunca lo ha tenido. Es cierto que ha habido personalidades y sectores netamente independentistas en sus filas, pero como tal formación los jelkides nunca han sido coherentes en la reivindicación de la independencia nacional para Euskal Herria/Baskonia. Ni lo fueron en la República, ni en el Franquismo ni en la llamada Transición. Su programa político se ciñe a una generosa autonomía para tres territorios, guardando, eso sí, relaciones preferenciasles con los otros cuatro. Esa es su visión estratégica del país. Por tanto, no hay mayor estupidez que la frase "PNV, traidor". Quién no ha sido no puede traicionarse. Es más, vuelvo a repetir que si ese partido hubiera sido independentista y hubiera luchado con energía contra el franquismo en los años cincuenta, es posible que no hubiera surgido un movimiento alternativo de jóvenes airados. O, al menos, éste hubiese tenido mucha menor presencia en la nación vasca.

Por lo tanto, con paciencia, habrá que perseverar en el intento de construir un bloque popular soberanista que lidere a este país hacia la independencia. Un bloque que tiene que tener como objetivo ser mayoría, es decir, cosechar el mayor número de apoyos populares posible. Si hay que confrontar con el Estado español en el terreno en que éste es más débil, el político, ese es el único camino transitable.

2008/11/21

Hemeroteka: «Euskal Herria una nación de todos y todas para todos y todas»

[Dado su indudable interés, recojo aquí la aportación realizada por Rafa Díez Usabiaga para el especial sobre la independencia que acaba de publicar, en su número 215, la revista "Herria 2000 Eliza"]


Rafa Díez Usabiaga

Independencia: alternativa para una democracia política y social


Euskal Herria es una nación negada pero en permanente pulso por su construcción. Apoyada en unas bases objetivas que le dan identidad propia (lengua, cultura, proceso histórico, lucha de resistencia...) se ha desarrollado una fuerte oposición a la asimilación forzosa de la hegemonía española y francesa y, una voluntad de constituirse políticamente como nación. Esta conciencia y reivindicación nacional ha tenido formulaciones políticas diferentes en función de cada contexto histórico.

Hoy, en un mundo globalizado económicamente y en permanentes recomposición por el ansia de reconocimiento y justicia de decenas de pueblos, la referencia independentista se sitúa para Euskal Herria como alternativa desde un primario reconocimiento nacional y respeto a la voluntad popular como cimientos básicos para que la sociedad, desde su pluralidad, determine el modelo de relaciones con ambos Estados y órganos supranacionales. En defensa de esa posición independentista quiero situar los principios que dan cuerpo a ese planteamiento.

a) La independencia: alternativa a vertebrar democráticamente

La independencia es una alternativa a lograr con la adhesión social mayoritaria. Su legitimación tiene que estar exclusivamente soportada en el aval social. Esta apuesta por "vías exclusivamente políticas" necesita indispensablemente de un marco democrático de confrontación de ideas y proyectos políticos. Espacio democrático que debe conformarse desde el respeto, sin injerencia e hipoteca alguna, de los Estados Francés y Español a la voluntad de la ciudadanía vasca. Cuestión ésta determinante para la superación del conflicto político violento que sigue sufriendo Euskal Herria.

El proyecto independentista que propugnamos, pues, parte de unos postulados democráticos, tanto en la forma de entender el sujeto político de la Autodeterminación, -personas que trabajan y viven en Euskal Herria- como en el respeto a las pluralidades internas y sus respectivos derechos individuales y colectivos. Es decir, no entendemos la identidad nacional vasca como algo excluyente y xenófoba, sino integradora y multicultural dentro de un proyecto común de soberania política para Euskal Herria.

b) El Estado Vasco: La independencia en un mundo interdependiente

Entendemos la Independencia como la creación de un Estado Vasco que participe como cualquier otro Estado-nación actual en el proyecto común europeo. Las instituciones vascas soberanas compartirán o harán cesión de soberanía al ente supranacional europeo, pero no compartirán o harán cesión de soberanía a los estados francés y español.

La independencia la situamos como parte de un proyecto europeo al que queremos aportar en calve de democracia real y justicia social. Esto quiere decir que Euskal Herria, desde el reconocimiento de su plena soberanía y poder institucional, acceda en pie de igualdad a las estructuras políticas supranacionales, reunidas en una federación o confederación de naciones y pueblos de Europa.

Por tanto, no queremos construir la independencia contra nadie, impulsando fronteras económicas y sociales insolidarias, sino que queremos que el Estado vasco -desde el respeto a la voluntad de sus ciudadanos- sea propulsor de un flujo económico, social y cultural desde la libertad y la cooperación. En una economía globalizada e interdependiente el Estado Vasco tiene que ser una garantía en la defensa de los intereses de la mayoría de la sociedad.

c) Estado Vasco, democracia y universalismo

La independencia es una reivindicación que aporta un valor al funcionamiento democrático, a la solidaridad y al universalismo. La constitución de un Estado vasco no significa, en absoluto, el impulso de tendencias arcaicas ni el rechazo a los valores universales en lo político y cultural. Al contrario, desde el desarrollo de la identidad nacional y cultural vasca nuestra aportación a lo universal y viceversa resulta mucho más eficaz. Rechazamos, pues, los discursos que, desde conceptos de modernidad y universalismo, se dedican a vilipendiar los derechos y aportaciones socioculturales de las realidades nacionales o indígenas oprimidas.

En el mismo sentido, la soberanía de las instituciones vascas profundiza la participación democrática de la ciudadanía en sus decisiones políticas y económicas. Si el Derecho de Autodeterminación es un fundamento de la democracia, su ejercicio permite a colectividades nacionales asumir niveles de participación y aportación en su desarrollo democrático.

d) La independencia, la cohesión social y la solidaridad de clase

La reivindicación de la independencia y la voluntad de construcción nacional no significa en absoluto, desde nuestra posición de clase, la insolidaridad con los explotados y oprimidos de otras nacionalidades y pueblos del mundo.

Nacionalismo emancipador e internacionalismo son conceptos complementarios. Construir la propia nación y ser solidario con otros países, y especialmente con sus trabajadores y clases populares, forma parte de la teoría y praxis de la izquierda abertzale. Las críticas planteadas tradicionalmente desde la izquierda política y sindical española, considerando que el nacionalismo vasco limita la toma de conciencia de clase en el marco estatal, que los espacios económicos amplios son más idóneos para la construcción del socialismo o que las pretensiones de construir una pequeña nación ante la existencia de la UE es un anacronismo, además de ser falsas, han alimentado las posiciones neofranquistas.

El despreciar o rechazar el peso que tiene el universo nacional vasco (simbólico, mítico, cultural, lingüístico, político...) en la conformación de la conciencia de clase es, a mi entender, reaccionario y contraproducente, y así lo ha demostrado la realidad: el ámbito estatal no ha propiciado una mayor unidad, conciencia y organización de la clase obrera.

e) El Estado Vasco y el cambio social

Desde la aceptación de a necesidad de interrelación económica con las demás naciones y pueblos de Europa, la independencia de Euskal Herria, fuera de toda vocación autárquica y aislacionista y con la utilización de resortes económicos y productivos propios, será un activo positivo para organizar una gestión democrática y avanzar en un modelo social alternativo.

Frente a las tendencia de concentración económica e impulso de dinámicas desreguladoras en las relaciones económicas y sociales, la reivindicación independentista es un capital para la cohesión y solidaridad social.

El ultraliberalismo pretende desmantelar el Estado, desde el falso argumento de que frena el desarrollo económico y la competitividad. Esta pretensión esconde la voracidad del capital por conseguir nuevos espacios económicos para sus intereses, espacios libres y desregulados desde donde dirigir su expansión e incidencia económico-política.

Como vemos de forma irrefutable, el mercado dejado a su libre inercia crea grandes desigualdades, siendo fuente de explotación y pobreza. El papel del Estado es esencial para corregir los efectos perversos del mercado capitalista. En una Euskal Herria sin materias primas y escasos recursos energéticos el sector público tiene que situarse como tractor de la economía, incentivador de una diversificación industrial desarrollando capacidades propias con impulso de la formación e innovación y, especialmente, garantía de cobertura y protecciones sociales básicas que permitan profundizar una auténtica democracia social y avanzar hacia el socialismo.

En definitiva, la referencia independentista, unida a la exigencia de una auténtica democracia social, tiene gran proyección y virtualidad como alternativa para vertebrar un espacio mayoritario de la sociedad vasca. Frente a "vasquismos" condicionados por la hegemonía español y francesa e ideológicamente situados como maquilladores del modelo económico vigente, frente a abertzalismos convertidos en mero cipayismo político y económico neoliberal, el planteamiento independentista y socialista, con sus diferentes estaciones tácticas, tienen que marcar la referencia para las generaciones en este siglo XXI. Es la hora de los pueblos y de la sociedad frente al neoliberalismo e imperialismo en todas sus formas y características.

[Revista "Herria2000Eliza", nº 215 año 2008]

2008/11/14

La apuesta de EA


Eusko Alkartasuna ha dado un golpe de timón en su errática trayectoria de los últimos años, ha hecho autocrítica y parece dispuesta a contribuir a la construcción de un polo soberanista que rompa amarras con los estados español y francés. Me felicito por ello, aunque la postura de la ejecutiva de Gipuzkoa esté fuera de lugar, ya que enturbia con nuevas disidencias un cambio de alianzas que, en principio, puede dar sus frutos.

Quienes llevamos un tiempo observando la realidad de Euskal Herria conocemos las debilidades de Eusko Alkartasuna, casi desde su nacimiento, allá por 1986. Sabemos que ha existido una amplia distancia entre su discurso y su práctica cotidiana. Conocemos todo eso de sobra, pero también podemos decir que desde que Unai Ziarreta ha llegado a la presidencia de la formación, otro aire se desprende, más cercano a lo que uno estima que puede ser una estrategia independentista.

Queda por ver si este giro supone soltar lastre, quedarse sin alguna spiezas, sobre todo en Gipuzkoa, y especialmente, si va a llevar consigo dejar de estar siempre y en todo lugar junto al PNV. Tal vez sea ésta la última apuesta de EA, donde se juegue su futuro como formación independiente. Un fracaso en las próximas eleciones podria significar un punto de no retorno. Pero ante esa posibilidad, merece la pena valorar la postura adoptada por su ejecutiva, dispuesta a echar el resto y testar con los votos de los ciudadanos, de una parte de nuestro país, no lo olvidemos, la fortaleza del independentismo.

Coincidiendo con el cambio de postura de EA, la izquierda abertzale ha ofrecido su colaboración al partido que fundara Garaikoetxea, para realizar a futuro un trabajo en común, Alabo la iniciativa, por pragmática en tiempos de tanto fundamentalismo de uno y otro lado. Ya he escrito aquí sobre la virtualidad de una plataforma independentista que englobase desde la izquierda abertzale a EA, pasando por Aralar y otros colectivos dispersos, arropada socialmente por la mayoría sindical vasca. Sigo creyendo en esa posibilidad, pero para lograr aproximaciones todos tenemos que hacer los deberes. No voy a entrar en detalles, que tiempo habrá, pero a nadie se le escapa que mientras prosiga la crudeza actual del conflicto, poco avance se puede dar, si no es en lo meramente intelectual, pero no en la práctica política a pie de calle.

Es el país que tenemos y con estos mimbres hay que tejer el cesto. Puede que estos pequeños movimientos se queden en nada, pero también cabe la posibilidad de que sean el inicio de algo nuevo e ilusionante. La esperanza es lo último que se pierde, incluso en Euskal Herria.

2008/10/28

La respuesta está en el aire

Todavía quedan ciudadanos dispuestos a ser manipulados de forma burda. Y si no miren lo ocurrido con la parafernalia del 25 de octubre pasado. La indignación se reconvierte en una performance en tierra, captada en el aire, y que, como el humo, se diluye en los cielos.

La decisión del Parlamento de Gasteiz ha sido ninguneada con alevosaí en Madrid y tan sólo se les ocurre realizar una protesta festiva para pasar el rato. ¿Qué podemos esperar de estos políticos? ¿Queda, de verdad, alguna esperanza?

Puedo admitir, y admito, que la izquierda independentista haya cometido errores, algunos muy graves. Y probablemente los seguirá cometiendo. Sin embargo nadie puede poner en duda su disposición a la lucha. Sin embargo, lo que no es de recibo es que estos cuatro partidos, tan democráticos y tan institucionales, entretengan a la opinión pública de manera tan vacua. Es imperdonable. La falta de agallas mostrada es de tal magnitud que resulta inquietante que no se alce una sola voz crítica en su seno. Parece que nadie quiere perderse la foto de las próximas elecciones, -donde el batacazo puede ser histórico- y quedar fuera de las listas.

Como se dice en la Biblia, solamente con que un representante del PNV o de EA se hubiese desmarcado de semejante carnestolenda habría que perdonar a todo el colectivo, porque la coherencia de ese militante habría salvado el honor del resto. Pero es que ni eso. Lo único que se me ocurre es pasar página.

2008/09/25

En la montaña rusa


Puede que el título le deba algo a Lev Tolstói, de quien estoy leyendo sus diarios, ya que el escritor ruso acostumbró a viajar a ese Cáucaso indomable que aún sigue en conflicto. Pero el título, utilizado por los cronistas de Bolsa, viene a cuento de los acontecimientos que están sucediendo estos últimos días, este sube y baja continuo que parece marearnos.

Uno debiera estar acostumbrado a estos sobresaltos, que para eso tiene ya los cincuenta cumplidos, pero no hay manera de aceptar como cotidiano este rosario de actuaciones. Tras una semana de ilegalizaciones varias (ANV, Gestoras, Askatasuna, EHAK) y de altas condenas de cárcel a militantes pro-amnistía, llegó un fin de semana en el que los atentados con coches-bomba se sucedieron sin solución de continuidad en Gasteiz, Ondarroa y Santoña. Además, la escalada violenta paso del incruento ataque a la Caja Vital Kutxa al perpetrado contra la comisaría de la Ertzaintza en el pueblo vizcaino (siete heridos) y posteriormente al cometido también en la costa, esta vez cántabra, con un militar muerto y varios heridos, algunos de gravedad.

Esta semana ha sido, hasta el momento, la de las detenciones. Tras las efectuadas en el centro de Francia contra Unai Fano y Maria Lizarraga, presuntos miembros de ETA, llegan las catorce detenciones en suelo vasco, al parecer contra la estructura de Batasuna en Ipar Euskal Herria. Hay que recordar que en esta parte del país, bajo administración francesa, el partido independentista goza de estatuto legal como el PS o la UMP.

Hasta aquí el somero repaso a lo acontecido. Y ahora vienen los interrogantes. Uno se pregunta ¿hasta cuándo? ¿por qué seguimos sin una solución? ¿quienes tienen la culpa?

Es evidente que las culpas deben ser repartidas entre todos los agentes presentes en el conflicto, pero no de igual forma. Unos tienen más culpa que otros, sin duda. Y en mi opinión quienes más culpa acumulan son los Estados español y francés, incapaces de reconocer la singularidad vasca, forjada a través de muchos siglos de historia. Esta es la piedra de toque del conflicto que vivimos y conviene que no la olvidemos.

Ahora bien, en el tablero de ajedrez en el que nos movemos no basta con señalar a los mayores culpables, sino que también debemos pedir responsabilidades al resto de agentes. En primer lugar a los partidos que asumen tareas de gobierno en nuestro territorio, llámense PNV, UPN, UMP y sus acompañantes de EA, EB y demás. Su falta de voluntad para dar pasos en la búsqueda de soluciones clama al cielo. En el caso del tripartito de la CAV se ha dado un permanente intento de equidistancia entre el Estado y la izquierda independentista, que al final siempre acaba plegándose a los intereses estatales y colaborando en la marginación de esa izquierda que ellos llaman radical.

Pero si queremos contribuir a la solución, a la superación del actual estado de cosas, debemos también decir que la izquierda independentista tiene, evidentemente, su cuota de responsabilidad al respecto. Que no basta con criticar la falta de voluntad de los demás, sino que, haciendo de tripas corazón, en una situación límite como la actual, debe dar pasos que sirvan verdaderamente para que más temprano que tarde vislumbremos una lucecita, aunque sea diminuta, al final del túnel. Este pueblo se lo merece.

Desconozco cuales deben ser las estrategias y las tácticas a seguir en ese camino. Pero parece claro que el empeño en fórmulas que se han mostrado insuficientes para desatascar el contencioso, no es sostenible en el tiempo. Estas semanas se está hablando de la recuperación del espíritu de Lizarra-Garazi, de un nuevo intento de aunar fuerzas en torno al independentismo por medio de plataformas, se ha citado Anoeta e incluso se han lanzado rumores interesados sobre "marcas blancas" para las próximas elecciones autonómicas en la CAV. Conviene separar el grano de la paja y descartar tentaciones posibilistas de corto alcance. La izquierda independentista se juega mucho para arriesgar todo el capital político en fórmulas de laboratorio no suficientemente contrastadas. Pero tampoco puede permanecer en el inmovilismo, esperando que pase la tormenta y escampe. Debe empujar el carro de la superación del conflicto mediante el diálogo y la negociación, debe aunar fuerzas y evitar dispersiones y desgastes. En resumen, debe dar pasos adelante, firmes y en la buena dirección, pero sin precipitaciones que puedan pasar factura en un futuro.

2008/09/14

¿Y ahora qué?

El rechazo del Tribunal Constitucional español a la ley de Consulta aprobada en el parlamento de Gasteiz no ha sorprendido a nadie. Era una decisión esperada y tal vez lo único reseñable es que la resolución judicial haya sido adoptada por unanimidad.

También era previsible la roma respuesta de quienes sustentan el proyecto de consulta. Apenas una declaración institucional y un amago de recurso ante Estrasburgo. En resumen, nada de nada. La falta de impulso político del bloque citado (PNV, EA, EB y Aralar) es descorazonadora. Pero es de pura lógica. Quienes aceptaron hace ya treinta años este estado de cosas, es decir el marco que representa el binomio inseparable Constitución/Estatuto, no están en condiciones de variar su programa y práctica política de un día para otro. Es cierto que lo hicieron en un pequeño periodo de tiempo, en lo que se ha dado en llamar Lizarra-Garazi, pero aquello, por muchos que algunos se empeñen, fue flor de un día en el caso del PNV. Y dudo mucho que se pueda volver a repetir con ese partido incluido.

Además, la sentencia del TC deja más claro que nunca que la vía institucional actual, basada en el puente aéreo Foronda-Barajas, no da más de sí. Tras la misma, resulta urgente plantear otras estrategias diferentes, que descansen principalmente en la propia voluntad del pueblo vasco y en la convicción para mostrar a la opinión internacional que los vascos tenemos derecho a nuestro propio autogobierno, como Kosovo, Osetia del Sur o las Islas Salomon, que igual me da coger uno u otro ejemplo.

Pero para poner en marcha ese nuevo rumbo habría que recomponer previamente todo el escenario político de Euskal Herria. Con los actuales moldes no vamos a poder avanzar. Hasta que no nos demos cuenta de que es el pueblo vasco, organizado y concienciado, el único capaz de romper el status quo vigente, no podremos dar ese paso. Es muy fácil escribirlo, pero muy díficil abrir las vías adecuadas para que, entre todos, podamos llevar adelante un proyecto de esta envergadura.

Después de tantos años de luchas políticas y sociales en este país, buena parte de ellas muy duras y con mucho coste humano y personal, parece evidente que la única manera de desbloquear la situación actual de impasse es la formación de una amplia plataforma independentista o por el derecho a decidir, que tanto da, que aglutine a todas las fuerzas políticas, sociales y ciudadanas dispuestas a exigir el cumplimiento de ese derecho. Una plataforma que deje a un lado las diferencias históricas y las diversas estrategias utilizadas hasta el momento, y sea capaz de unir voluntades en torno a un mismo objetivo: la independencia nacional de Euskal Herria.

Todo lo demás será seguir dando vueltas alrededor de las norias española y francesa y permitir que quienes no están dispuestos a conceder ni la más mínima oportunidad a este pueblo, como es el caso de Rodríguez Zapatero y Sarkozy, continúen saliéndose con la suya e impidan que rompamos de una vez aquel yugo franco-español del que hablaba la canción que me cantaba mi tío el del Jagi-Jagi.

2008/06/29

Atando cabos

Distinguir entre lo fundamental y lo accesorio es una virtud que no siempre está al alcance de todos. Por eso se suelen producir confusiones y malentendidos que, a veces, llegan a causar serios problemas. En el asunto que nos ocupa, que no es otro que la famosa consulta de Ibarretxe, sucede algo de esto. Por lo tanto, conviene ir atando cabos.

Lo primero que debo decir es que el estar a favor de un sí en el pleno del pasado viernes, no se debe traducir automáticamente como un sí, en una hipotética consulta, a las dos conocidas preguntas. El viernes se dilucidaba entre un sí o un no a que el pueblo (de la CAPV en este caso) pueda ser consultado. Una formación de izquierdas no puede nunca decir que no a que se consulte a la ciudadanía, por lo que la posición que adoptaron las parlamentarias de EHAK entra dentro de ese esquema, aunque hubiera sido más clarificador un voto afirmativo de todo el grupo.

La política es definición y estoy seguro que muchos ciudadanos vascos se sentirán confundidos al escuchar los reproches lanzados a Ibarretxe y el posterior sí a su Ley de Consulta. Si tan malo era todo, se vota que no y punto, sin falsos complejos, y si se estima que puede suponer un avance, aunque sea muy pequeño, se vota que sí. Es así como lo veo.

Pero ese trámite ya está superado y comprobamos que el mensaje de fondo de la izquierda independentista se va a cumplir, como si se tratase de un guión cinematográfico. Por un lado, Madrid contesta que el plan irá al cajón de donde salió, en un alarde de espíritu democrático que nos retrotrae a tiempos pretéritos. Por el otro, el PNV lanza mensajes de acatamiento de la legalidad vigente, absolutamente contradictorio con el propósito de la consulta. Si de lo que se trata en política es de respetar la legalidad vigente, ahora no conoceríamos los Estados Unidos de América, que serían una serie de territorios dependientes de la monarquía británica. Y tampoco conoceríamos la república francesa, porque la Revolución de 1789 no habría sucedido.

Si la política tiene algún sentido es precisamente el de la adaptación de las instituciones a la voluntad de la mayoría y no el de la adaptación de esa voluntad mayoritaria a la realidad institucional existente. Si Fernández de la Vega quiere meter el proyecto en un cajón es porque sabe de sobra que, de producirse la consulta, saldrá que sí. Si tuviera la seguridad de que la ciudadanía de la CAPV iba a decantarse por el no, los encajes legales de la misma quedarían en segundo plano.

Es curioso al respecto que el presidente español, Rodríguez Zapatero, afirme en una entrevista que la consulta no se va a producir porque "el Gobierno Vasco no dispone de urnas ni de administración electoral". ¿Es ese el verdadero problema? Además, todo el mundo sabe que el Gobierno vasco sí dispone de urnas y de administración electoral, por tanto Zapatero se escabulle del asunto con una frase que no responde al debate central.

Porque detrás de todo el asunto, se encuentra el derecho de autodeterminación del pueblo vasco. Así de sencillo. Las enrevesadas preguntas de Ibarretxe y todo el proceso sucesivo, nos pondrían ante un referéndum de autodeterminación en 2010. Y desde la izquierda independentista hay que repetir que ese referéndum debe abarcar a todo el territorio nacional, a lo que venimos llamando Euskal Herria, y no solamente a la CAPV. Ese es el gran déficit de todo.

El otro, más pedestre, es que en realidad el PNV no está dispuesto a seguir adelante una vez que Madrid mande a parar. Se harán las víctimas y convocarán unas elecciones, en las que probablemente no habrá listas de la izquierda independentista. Ellos querrán ocupar ese espacio político y puede que en alguna medida lo logren. Sin embargo, el grueso de la izquierda independentista, al menos eso espero, se mantendrá firme en su proyecto nacional, pese a los ardides de Ibarretxe, Urkullu y Egibar.

2008/05/11

Urumeako blogarien manifestuari buruz


Orain dela aste bat edo irakurri nuen "Postindependentzia manifestua". Lagun batek esan zidan kontua. Oso haserre zegoen bera eta aurki saiatu nintzen lehiatzen. Ez da gauza handia, beraz, baina humore fina ekarri du mundu honetara. Esker mila, Volgako batelariak.

Nere ustez, Euskal Herriko egoera ez dago lelokeriak idazteko, baina haiek idazleak dira eta bere saltsan dabiltza. Alde horretatik, ez dago arazorik. Hori bai, lagun azkarrak beste lanetan hobeto ikusiko nituzke, adibidez gure gobernuak kritikatzen, euskararen egoera salatzen edo beste irtenbide batzuk asmatzen.

Ondo, oso ondo iruditzen zait manifestua. Oso graziosoa ematen du, benetan, baina egungo egoera ez da barre egitekoa, txisteak kontatzeko. Euskal Herriko jendea lur jota dabil eta ez dauzkagu intelektualak soberan. Aitzitik, oso gutxi daude eta gainera beste batzuk erdaraz egin behar dute lana, ogia irabazteko. Bai, jaunak. Horixe da kontu polit bat. Espainiako telebistan, "El País" egunkarian edo "Radio Euskadi"-n lan egiten dute euskaldun idazle, musikari edo aktoreek. Penagarria izango da baina errealitatea oso gogorra da, dirudienez.

Duela 33 urte hil zen Franco, zorionez. Bolada honetan aurrerapauso batzuk eman ditugu, bai. Baina kultura arloan gauzek ez dute garapen handirik izan. Euskal Herri osoan telebista kate bat bakarrik euskaraz (ETB1), bi irrati (Euskadi Irratia eta Euskadi Gaztea), egunkari bat (Berria) eta astekari bat (Argia). Hau da egoera manifestu bat (edo gehiago) idazteko.

PE: Badakit Volgako batelariaren euskara nirea baino politagoa dela. Aitortu behar dut nire bizitzaren zatirik handiena erdaraz egiten dudala eta ez naizela izan euskaldun peto-peto bat. Baina gutxienez ahalmen txiki bat egin dut euren manifestua irakurtzeko eta nire iritzia euskaraz jartzeko.

Manifestu osoa irakurtzeko: Posindependentzia (A Postponed Manifesto)