2021/10/11

Ser o no ser progre

Yo no soy progre, es decir, no me considero progre. Es más, estimo que lo progre es ajeno al progreso, a la civilización y al advenimiento del reino de lo común, que algunos llamamos de forma atrevida comunismo libertario. Pero en estos tiempos líquidos, que amenazan con derivar en gaseosos, ser progre es la moda imperante. Una moda que nos conduce por la senda de la futilidad.

Joe Biden y Angela Merkel. Foto: Maurizio Gambarini/DPA

Tópicos progres dominantes consisten, por ejemplo, en decir que el ex juez Baltasar Garzón ha sido un látigo contra los fascistas chilenos y los franquistas de cuneta, En realidad ha sido una pieza destacada del Deep State hispano, amparando la tortura sistemática a los militantes clandestinos vascos o encabezando la operación criminal que supuso el cierre del diario vasco "Egin".