Se podrán decir muchas cosas sobre Iñigo Urkullu, actual presidente del EBB de EAJ-PNV, pero nadie podrá acusarle de ser un político mal informado. Su relación con internet viene de lejos y siempre sabe reaccionar a tiempo de las noticias que van sucediéndose. Nunca le pillarán en renuncio.
Estos son días de encuestas, por aquello de que hay elecciones el próximo día 20. Urkullu ha debido leer con mucha atención la del CIS, la del Gobierno Vasco, la de Gizaker, la de Cies y hasta las suyas propias, que seguro que las tiene. Todas ellas coinciden, aparte de los empates técnicos que se lanzan al aire para despistar, en que los resultados de su partido son manifiestamente mejorables. Vamos, que ganar, lo que se dice ganar, solo en Bizkaia.
La constatación preocupa, y mucho, al máximo dirigente jelkide. Y se le nota. En su sitio durante la Conferencia de Aiete y ante el anuncio de ETA; descolocado ante la entrevista que hoy publica "Gara". Mientras el ministro del Interior, Antonio Camacho, la saluda como una reafirmación de la voluntad de la organización por acabar con la lucha armada, Urkullu desbarra hablando de que es "una aberración democrática, política y ética". ¿Se referirá a la misma entrevista?
Hace unos días comentábamos los deslices de algunos titulares del diario de cabecera de Urkullu, empeñado en amargar el desayuno a sus lectores con noticias sobre escisiones y vueltas a las andadas. Ahora es el propio Urkullu el que muestra cierto nerviosismo, cuando podía haber recurrido, como Rajoy, al tópico de no hacerles la campaña a los de siempre. Debería estar más tranquilo el líder jelkide, y confiar más en el poder de seducción de Josu Erkoreka, empeñado en ligar a Amaiur con el Opus, que esa es otra. Por cierto, ¿a qué se refiere con lo de la capucha blanca?
2011/11/11
2011/11/10
Mikel Arregi
Memoria frágil ostentan quienes insisten en decir que el 10 de noviembre es el único día del año en el que no se han producido actos violentos en este país. Al menos se sabe de uno. En esa fecha del año 1979 fue abatido a tiros, en un control policial situado en la carretera que va de Etxarri a Bakaikoa, Mikel Arregi, concejal de Herri Batasuna. Hoy hace 32 años.
Mikel fue una de las víctimas de este largo conflicto y fue muerto por su ideología. Ni era militante de ETA, ni portaba armas. La escultura que se erigió en su memoria ha sido atacada y dañada en múltiples ocasiones, la última hace dos años. En su pueblo natal, Lakuntza, existe una calle con su nombre.
En estos días posteriores al anuncio de cese definitivo de ETA se habla de víctimas, de memoria, de perdón, de reconocimiento del daño causado. Algunos hablan incluso de reconciliación. Es evidente que hay muchas personas de buena fe que creen en todo ello y es posible que se avance en ese camino en los próximos tiempos. Pero mientras se orille una parte de lo sucedido, mientras el sufrimiento de unos valga más que el de otros, no se podrán cerrar las heridas. O se cerrarán en falso, que es aún peor.
Mikel fue una de las víctimas de este largo conflicto y fue muerto por su ideología. Ni era militante de ETA, ni portaba armas. La escultura que se erigió en su memoria ha sido atacada y dañada en múltiples ocasiones, la última hace dos años. En su pueblo natal, Lakuntza, existe una calle con su nombre.
En estos días posteriores al anuncio de cese definitivo de ETA se habla de víctimas, de memoria, de perdón, de reconocimiento del daño causado. Algunos hablan incluso de reconciliación. Es evidente que hay muchas personas de buena fe que creen en todo ello y es posible que se avance en ese camino en los próximos tiempos. Pero mientras se orille una parte de lo sucedido, mientras el sufrimiento de unos valga más que el de otros, no se podrán cerrar las heridas. O se cerrarán en falso, que es aún peor.
Estekak:
- Ebaki eta pegatu - Castillo Suárez [berria.info]
2011/11/09
Titulares sobrados
Un periódico bilbaino se esfuerza últimamente en ofrecer a sus lectores titulares llamativos, lo que está muy bien, y se agradece, mezclados con otros que rezuman mal olor, o malas intenciones. Y ese periódico no es "El correo".
Hace unos días me eché a temblar al leer en su primera que empresarios internacionales se mostraban temerosos ante la llegada de Bildu a las instituciones, en especial a la Diputación de Gipuzkoa. Por lo de los datos fiscales, ya se sabe que estos filoetarras... Hoy nos vienen diciendo, de acreditadas fuentes policiales, que hay grandes probabilidades de que los "duros" de ETA consumen una escisión tras el 20N.
Mejor harían en dedicarle algo de tiempo al asunto de Errigoiti, en desmenuzar el plan de nuevo estatus político para 2015 o en significar que el clima general en Euskal Herria, y no me refiero al atmosférico, mejora semana a semana. Y es que para periodismo amarillo nos basta con el de "El mundo", ese diario al que algunos llaman ahora el inmundo.
Hace unos días me eché a temblar al leer en su primera que empresarios internacionales se mostraban temerosos ante la llegada de Bildu a las instituciones, en especial a la Diputación de Gipuzkoa. Por lo de los datos fiscales, ya se sabe que estos filoetarras... Hoy nos vienen diciendo, de acreditadas fuentes policiales, que hay grandes probabilidades de que los "duros" de ETA consumen una escisión tras el 20N.
Mejor harían en dedicarle algo de tiempo al asunto de Errigoiti, en desmenuzar el plan de nuevo estatus político para 2015 o en significar que el clima general en Euskal Herria, y no me refiero al atmosférico, mejora semana a semana. Y es que para periodismo amarillo nos basta con el de "El mundo", ese diario al que algunos llaman ahora el inmundo.
2011/11/07
Lo llaman debate, y no lo es
La mayoría de medios de comunicación prestan un inusitado espacio al cara a cara entre Pérez Rubalcaba y Rajoy, los dos máximos representantes de la socialdemocracia y la derecha viejuna, respectivamente. Dicen que es el hito principal de una campaña electoral, que no lo es.
Ni se debaten asuntos de calado, ni se cruzan ideas, ni se aportan novedades. Todo consiste en criticar al adversario, que no guarda ninguna cualidad, y ensalzar las virtudes del candidato propio, convertido por unos días en superhombre sin mácula.
El debate, los mitines, las caravanas, en general toda la campaña suena a caduco, a película vista y requetevista. Los partidos y coaliciones, las formaciones que quieran aportar algo novedoso, deberán retorcerse las meninges sin quieren motivar a esa gran mayoría de pacientes espectadores sin ilusión. Tal vez en las nuevas tecnologías esté parte de la solución ante tan descomunal falta de imaginación de casi todos. O no.
Ni se debaten asuntos de calado, ni se cruzan ideas, ni se aportan novedades. Todo consiste en criticar al adversario, que no guarda ninguna cualidad, y ensalzar las virtudes del candidato propio, convertido por unos días en superhombre sin mácula.
El debate, los mitines, las caravanas, en general toda la campaña suena a caduco, a película vista y requetevista. Los partidos y coaliciones, las formaciones que quieran aportar algo novedoso, deberán retorcerse las meninges sin quieren motivar a esa gran mayoría de pacientes espectadores sin ilusión. Tal vez en las nuevas tecnologías esté parte de la solución ante tan descomunal falta de imaginación de casi todos. O no.
2011/11/04
Lo importante y lo accesorio
| Josu Erkoreka (EAJ) |
Pese a que la campaña electoral va a presidir la actualidad estos días -junto a la crisis económica- no me voy a referir a ella en este comentario, sino a la distinción esencial en política entre lo importante y lo accesorio. Por ejemplo, me parece importante trabajar por la construcción nacional de este país, desde las instituciones, desde las fábricas, desde las organizaciones no gubernamentales, desde las pequeñas asociaciones culturales o deportivas. En cambio me parece accesorio cuadrar a cualquier precio las cuentas de los ayuntamientos.
Todos sabemos que existe la gran política, la de las grandes proclamas, los programas máximos, la de los derechos y deberes de los ciudadanos. Tambièn sabemos que existe la pequeña política, la de arreglar una acera, colocar un semáforo y adecentar una plaza. Las dos son necesarias, hay que compatibilizarlas. Otra cosa es que por mor de satisfacer los requerimientos de la pequeña política, del día a día institucional, sacrifiquemos los de la gran política, o al menos no los valoremos en su verdadera dimensión.
No se trata de quedarse embelesado contemplando los grandes principios y las grandes frases de los padres fundadores. En la política siempre viene bien una adecuada dosis de pragmatismo. Lo que quiero decir es que, a veces, los recovecos que exige la gestión diaria llegan a confundir el lugar en el que se encuentran los mojones del camino principal.
El espejo que nos brinda el partido nacionalista histórico es revelador. Nacido para llevar al pueblo vasco a la independencia, se consuela con gestionar el mayor número de instituciones, perdiendo el objetivo principal por el camino. Es verdad que habla ahora de un estatus politico nuevo para 2015, siempre a futuro, pero lo que le ocupa no es ese señuelo sino lograr el mejor resultado posible y rezar para que el PP no alcance la mayoría absoluta y necesite por ese motivo sus votos en el Congreso. De esa forma podría seguir arrancando transferencias para la CAPV hasta el juicio final.
Espero que la irrupción institucional de Bildu y la probable de Amaiur (con el proyecto de Sortu sin legalizar, no lo olvidemos) no convierta la preocupación por lo inmediato en la línea maestra a desarrollar. Hay socios de la coalición que respiran cómodos en lo institucional y que pueden verse tentados a ello. Lo decisivo, en todo caso, es que el árbol cotidiano no nos impida ver el bosque nacional a cuidar. Todo lo que vaya en esa dirección debe ser apoyado, y lo que signifique un obstáculo o un mero pasatiempo, orillado. Euskal Herria sufre demasiados y profundos problemas para que la gente más interesada en resolverlos desperdicie sus energías en arreglar los entuertos de quienes les precedieron en puestos de responsabilidad.
2011/10/30
Manejar los tiempos
| Mariano Rajoy ante el anuncio de ETA |
Todo el mundo esperaba, tras la Conferencia de Aiete, el pronunciamiento. Todo el mundo, nunca mejor dicho, lo ha saludado como una "gran noticia", un "paso positivo" o una "declaración histórica". Bueno, todo el mundo no. La mayoría de las asociaciones de afectados por la lucha armada de ETA, la derecha mediática y algunos sectores minoritarios del PP lo han calificado de "trampa", de "maniobra" o de un acto negociado con el PSOE de Zapatero. Es preocupante que existan gentes con ese talante, pero también es comprensible que no se caigan del caballo, tras tantos años manteniendo un discurso tan pétreo.
Lo sustancial es que el núcleo dirigente del PP, el PSOE, los empresarios vascos y otros sectores afines hayan reconocido que el gesto de ETA representa un cambio sustancial. Otra cosa es la manera en que gestionen los tiempos a la hora de abordar sus responsabilidades, especialmente el gobierno que salga elegido tras las elecciones parlamentarias españolas del próximo 20 de noviembre.
Existen quienes quieren dotar de velocidad al proceso, como Iñigo Urkullu, y quienes pretenden templar y mandar, como los representantes del PP. En el PSOE hay tantas opiniones como militantes, debido a que esperan sufrir un descalabro en las urnas. En las filas de la izquierda independentista no hay excesivas prisas, pero sí necesidad de que la otra parte, el Estado, dé algunos pasos. La legalización de Sortu sería un buen termómetro, así como el fin de la dispersión, la excarcelación de presos enfermos o la anulación en la práctica de la llamada "Doctrina Parot".
No es lo mismo que estas cuestiones se diluciden en diciembre que en marzo y ahí entra el manejo de los tiempos. Si el Estado español es inteligente, lo que siempre es conveniente poner en duda, intentará que la presión de la olla reivindicativa no se eleve demasiado, porque significaría alimentar la dinámica de acumulación de fuerzas Bildu/Amaiur, a la que se puede unir en determinados asuntos el PNV (necesidad obliga).
Es cierto que Mariano Rajoy, presidente in pectore, como demostró la noche del día 20 en su reacción al anuncio de ETA, va a tener la sartén por el mango a partir de las elecciones. El problema es que, por no quitarla a tiempo del fuego, se le queme la tortilla.
2011/10/21
Tiempo de convencer
La organización clandestina ETA ha hablado alto y claro, anunciando el cese definitivo de su actividad armada, que no es sinónimo de disolución. El desestimiento proclamado el 20 de octubre de 2011 pone punto final a la estrategia político-militar iniciada, con diferentes etapas en su desarrollo, en el otoño de 1958. No sabemos lo que ocurrirá en el futuro, si próximas generaciones de jóvenes vascos decidirán de nuevo empuñar las armas en defensa de la soberanía de su tierra. Lo que sí sabemos es que ETA no va a disparar un tiro más. Esa es la noticia.
Desde las siete de la tarde de ayer jueves, hora en la que se conoció dicha noticia, se han sucedido las declaraciones institucionales y de agentes políticos y sociales, valorando la declaración de la organización clandestina. Del eco internacional recogido da una idea el posicionamiento de personajes como el ex presidente de EEUU Bill Clinton, el presidente de la Comisión Europea, Durao Barroso o el ex primer ministro británico Tony Blair. El que una hora después de emitirse el comunicado, el presidente del Gobierno español se hiciese eco del mismo de forma solemne, confirma el alcance de la decisión anunciada por ETA.
Van a estar estos días próximos plagados de declaraciones, análisis y contabilidades sobre el anuncio en sí y sobre la historia de 43 años de lucha armada de ETA. La cronología nos dice que el 7 de junio de 1968 muere en Villabona por disparos de ETA el guardia civil José Pardines. Tres horas más tarde es tiroteado Txabi Etxebarrieta en Benta Haundi (Tolosa), siendo el primer militante de ETA muerto por las fuerzas policiales. El 16 de marzo de 2010 el policía francés Jean-Serge Nérin resultaba muerto en un enfrentamiento con un comando de ETA en Dammarie-les-Lys, al suroeste de París. Son el Alfa y el Omega de un ciclo que concluye ahora. Un ciclo en el que ha habido demasiados muertos, tanto por parte de ETA como por parte de las fuerzas policiales y los grupos paramilitares como BVE o GAL.
Ahora bien, esto no es más que el final del principio. Tras la decisión tomada por ETA, son los gobiernos español y francés quienes tendrán que mover ficha para gestionar las consecuencias del conflicto armado: léase presos, armas y víctimas, fundamentalmente. Asimismo, la ausencia de actividad armada propiciará la apertura de diálogos multilaterales entre los agentes políticos y sociales vascos en la búsqueda de soluciones al conflicto político. Porque como bien dijo ayer Rufi Etxeberria, el final de ETA no significa el final del conflicto político, que sigue ahí presente. Detrás de todos los velos que lo han intentado esconder o disimular se encuentra el derecho a decidir de los ciudadanos que vivimos y trabajamos en Euskal Herria.
Conviene remarcar que lo que concluye es el ciclo armado de una lucha que va a continuar por medios estrictamente pacíficos y democráticos. Una lucha que deberá ir acompañada del necesario diálogo entre todos las sensibilidades políticas que se dan en el país. Porque en Euskal Herria conviven o deben convivir gentes del PP, UPN, UPM y Modem, con gentes del PS, PSOE e IU, gentes del PNV, de Geroa Bai, de Aralar, de EA, de AB, de la Izquierda abertzale, en fin de ideologías y posicionamientos muy diferentes. Habrá acuerdos y disensos, por supuesto, pero avances y retrocesos, pero en todo caso se hablará.
Y en ese escenario complejo, la tarea a realizar por la izquierda independentista vendrá marcada por una reflexión lanzada en enero de 2009, en entrevista periodística, por el histórico militante independentista Eugenio Etxebeste: "Hay que pasar de la etapa de resistir es vencer a la etapa de convencer es vencer". Se abre pues el tiempo de convencer, en la búsqueda de las mayorías necesarias para plantear en el futuro, con garantías, el ejercicio del derecho a decidir. Convencer para lograr que a los miles y miles de ciudadanos que defienden una Euskal Herria soberana se les unan otros miles más, hasta conformar esa mayoría decisoria.
Van a estar estos días próximos plagados de declaraciones, análisis y contabilidades sobre el anuncio en sí y sobre la historia de 43 años de lucha armada de ETA. La cronología nos dice que el 7 de junio de 1968 muere en Villabona por disparos de ETA el guardia civil José Pardines. Tres horas más tarde es tiroteado Txabi Etxebarrieta en Benta Haundi (Tolosa), siendo el primer militante de ETA muerto por las fuerzas policiales. El 16 de marzo de 2010 el policía francés Jean-Serge Nérin resultaba muerto en un enfrentamiento con un comando de ETA en Dammarie-les-Lys, al suroeste de París. Son el Alfa y el Omega de un ciclo que concluye ahora. Un ciclo en el que ha habido demasiados muertos, tanto por parte de ETA como por parte de las fuerzas policiales y los grupos paramilitares como BVE o GAL.
Ahora bien, esto no es más que el final del principio. Tras la decisión tomada por ETA, son los gobiernos español y francés quienes tendrán que mover ficha para gestionar las consecuencias del conflicto armado: léase presos, armas y víctimas, fundamentalmente. Asimismo, la ausencia de actividad armada propiciará la apertura de diálogos multilaterales entre los agentes políticos y sociales vascos en la búsqueda de soluciones al conflicto político. Porque como bien dijo ayer Rufi Etxeberria, el final de ETA no significa el final del conflicto político, que sigue ahí presente. Detrás de todos los velos que lo han intentado esconder o disimular se encuentra el derecho a decidir de los ciudadanos que vivimos y trabajamos en Euskal Herria.
Conviene remarcar que lo que concluye es el ciclo armado de una lucha que va a continuar por medios estrictamente pacíficos y democráticos. Una lucha que deberá ir acompañada del necesario diálogo entre todos las sensibilidades políticas que se dan en el país. Porque en Euskal Herria conviven o deben convivir gentes del PP, UPN, UPM y Modem, con gentes del PS, PSOE e IU, gentes del PNV, de Geroa Bai, de Aralar, de EA, de AB, de la Izquierda abertzale, en fin de ideologías y posicionamientos muy diferentes. Habrá acuerdos y disensos, por supuesto, pero avances y retrocesos, pero en todo caso se hablará.
Y en ese escenario complejo, la tarea a realizar por la izquierda independentista vendrá marcada por una reflexión lanzada en enero de 2009, en entrevista periodística, por el histórico militante independentista Eugenio Etxebeste: "Hay que pasar de la etapa de resistir es vencer a la etapa de convencer es vencer". Se abre pues el tiempo de convencer, en la búsqueda de las mayorías necesarias para plantear en el futuro, con garantías, el ejercicio del derecho a decidir. Convencer para lograr que a los miles y miles de ciudadanos que defienden una Euskal Herria soberana se les unan otros miles más, hasta conformar esa mayoría decisoria.
2011/10/19
Una Conferencia de cine
| Aieteko Jauregia |
El alto nivel de las personalidades que han estado presentes en el palacio de Aiete, unido a la amplia representación de organizaciones políticas y sindicales allí reunidas, del norte y el sur vascos, han conseguido lanzar un nítido mensaje al mundo: Entre Euskal Herria y los estados español y francés hay un contencioso político que debe resolverse mediante el diálogo. Un contencioso que afecta a los siete territorios vascos y que deberá solucionarse por métodos estrictamente pacíficos y democráticos.
Se le ha pedido a la organización clandestina ETA que cese de forma definitiva en su actividad armada, pero no se le ha exigido la autodisolución, al igual que ocurrió en el caso del contencioso irlandés. El IRA no actúa desde hace años, pero aún sigue latente. No sabemos lo que ocurrirá en el caso de ETA. Habrá que esperar a que se vayan concretando los diferentes pasos a realizar. Por de pronto, se espera una inminente respuesta a la declaración, por supuesto en sentido afirmativo.
Más allá del contenido de la Conferencia y de la declaración emanada de la misma, la propia celebración supone un éxito rotundo de quienes la han impulsado, especialmente del colectivo pacifista Lokarri y el Grupo de Contacto que lidera Brian Currin. A cada cual lo suyo. Asimismo supone un espaldarazo a la estrategia seguida en los dos últimos años por la izquierda independentista, que ha dado su pleno apoyo a la declaración. De la zozobra vivida tras el fracaso del último proceso negociador, la IA ha pasado a protagonizar un lugar absolutamente central en el escenario político vasco. Por su parte, el PNV, de la mano de Iñigo Urkullu, ha actuado de forma inteligente, arropando la conferencia y apuntándose al éxito de la misma, a la vez que ha atacado la inanidad política del lehendakari López, incapaz de estar en el sitio y el momento justo, sino todo lo contrario. El papelón del PSOE lo ha tenido que interpretar Jesús Eguiguren, como casi siempre, acompañado de un fantasmal Totorika. Podían haber sido protagonistas y se han quedado en actores de reparto. El propio presidente del PSE ha reprochado a López no haber hecho más en todo este asunto.
En cuanto a la crítica, conviene separar el grano de la paja. La inmensa mayoría de medios vascos han informado con correción sobre la película rodada en Aiete, columnas de opinión como la de Pello Salaburu aparte. Y esa debe ser la mayor preocupación para cualquier observador de lo que en su país acontece. Por el contrario, los medios madrileños, en un derroche de rabia mal disimulada, se han lanzado al precipicio con titulares extravagantes que muy poco tenían que ver con el auténtico contenido del acto de Donostia. Una prensa que se autoproclama seria no puede caer en semejante ejercicio de amarillismo periodístico. Conviene titular con la cabeza, no con las tripas, como han hecho la mayoría de diarios, salvo "El país" y "Público". Da la sensación de que radios y televisiones principales han sido más comedidas. La prensa catalana y la internacional, con matices, han recogido el acontecimiento de forma mucho más profesional, como cabía esperar por la experiencia de anteriores eventos.
La Conferencia de Aiete no va a cambiar por sí misma la historia de este país. Lo que se ha dicho en la declaración venía a ser conocido por casi todos, no es una gran novedad. Lo relevante, lo determinante es que un reparto de lujo como el que se reunió en Donostia el lunes formule una declaración de alcance que sirva para remover el escenario político vasco. Ahí reside la importancia de la conferencia de cine que hemos tenido la oportunidad de contemplar en Aiete en octubre de 2011 y no en el sueño de una noche de septiembre en el Kursaal.
2011/10/17
Relatos y folletines
| Algunos participantes en la Conferencia de Aiete |
Si los hechos están tan claros, son tan evidentes, ¿a qué viene tanta insistencia? Resulta paradójico que se empeñen día tras día en lanzar el mismo mensaje, cansino por repetitivo, si todo el mundo tiene meridianamente claro que el Estado ha ganado y ETA ha sido derrotada. Eso sí, si se les mienta la "Conferencia Internacional para promover la resolución del conflicto", se mesan los cabellos.
Utilizan a discreción la frase que empleara el primer alcalde franquista de Bilbao, Conde de Motrico, cuando en su discurso tras la ocupación de la villa aludió a la necesidad de que hubiese "vencedores y vencidos", un lema de claras connotaciones bélicas. Sin embargo, frente a la conferencia de Aiete, argumentan que aquí no ha habido una guerra o un conflicto a resolver, sino que se ha dado el ataque sistemático de una minoría armada contra el resto de la población. Estaría bien que aclarasen la paradoja. Si no ha habido guerra, como enfatizan, tampoco habrá habido vencedores ni vencidos. Ni siquiera contendientes.
Lo que ocurre es que quienes lanzan estas soflamas contra la Conferencia Internacional de Aiete y contra cualquier iniciativa ajena a su intendencia, no pueden explicar el porqué de la fotografía que contempla a día de hoy la ciudadanía. Resulta que los supuestos vencedores de esta guerra inexistente exhiben sus airadas imprecaciones en prensa, internet, radio y televisión. Se les ve muy enfadados, a algunas, como a Rosa Díez, embadurnadas en una acidez mental, preámbulo de la úlcera duodenal. Si son realmente los vencedores deberían estar alegres y contentos, mostrando a todo el mundo una sonrisa de oreja a oreja.
En el otro lado, el de los supuestos vencidos, no se ven esos gestos airados, agrios, sino rostros ilusionados por emprender nuevos caminos hacia la consecución de sus objetivos políticos históricos, que esos no prescriben con conferencia alguna. Unos vencidos que, en un escenario diseñado por los vencedores, han conseguido acumular miles y miles de votos, y los que vendrán de la mano de Amaiur.
Unos vencedores enfadados, destilando hiel en sus escritos y discursos, y unos vencidos que pasean, con paciencia y sin alterarse, su convicción de haber acertado en lo fundamental. Ellos hablan una y otra vez del relato, aunque se encuentren a 5.700 kilómetros de Aiete, pero más parece que traten de engatusarnos con un mísero folletín, de los que se publicaban en la prensa franquista en los años cuarenta, esa sí, la de los vencedores y los vencidos, las banderas al viento y la imposición de la victoria bélica.
Estekak:
- Aieteko leihotik bakea ikusten da - Xabier Letona [argia.com]
- Aieteko ebazpena - Xabier Isasi Balanzategi [berria.info]
2011/10/14
En caída libre
| Pérez Rubalcaba y Caamaño. |
Acomplejado hasta la extenuación por la vigilancia en corto del Partido Popular en temas relativos a Euskal Herria/ETA, el PSOE ha sido incapaz de reaccionar ante el cambio de extrategia auspiciado por la izquierda independentista en base a "Zutik EH". La falta de política propia, de autonomía en la toma de decisiones, le ha conducido a la inoperancia. No sabe, no contesta. En vez de mudarse de traje y emprender un camino propio, se ha ido acurrucando en la esquina más oscura del escenario político, delegando responsabilidades en otros agentes, como el Tribunal Constitucional, y desaprovechando la mejor oportunidad en treinta años de pasar a la historia.
Ayer mismo el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, un personaje nefasto en sí mismo, advertía de que estaban buscando indicios sobre supuestas ilegalidades de la coalición Amaiur, en un nuevo ejercicio de necedad digno de mejor causa. Saben perfectamente que no hay caso, que la historia nunca se repite y que la entrada de Aralar en la coalición desmonta sus propios argumentos anteriores, pero se siguen dejando arrastrar por una inercia que les va a llevar a la mayor hecatombe electoral desde que Suárez abrió la llave.
Volviendo a la Conferencia de Paz, resulta inaudito que el lehendakari López no tenga asesores que le diseñen su agenda de forma apropiada. Resulta ridículo que se vaya a encontrar haciendo negocios en Estados Unidos de América el mismo día en que se reúnan en Donostia importantes personalidades internacionales para hablar de la paz para Euskal Herria. Han llegado a decir que la conferencia no es sino una plataforma de propaganda de la izquierda abertzale, cuando saben perfectamente que ésta trasciende, en mucho, lo que representa la próxima cita electoral. Además, acudirán a la misma destacados representantes del Partido Socialista vasco-francés y del laborismo británico, gentes que no llevan aparejadas en sus cabezas las orejeras que lucen los socialistas vasco-españoles ante el asunto.
Al final, tras desmentidos y renuncios varios, una delegación del PSE acudirá a la cita, según López para verificar que no se trata de mera propaganda. Lamentable actitud, indescriptible situación interna y vergonzosa trayectoria la de este partido, que ha arrojado por la borda cualquier posibilidad de acertar en esta cuestión. Se han empeñado en hacerlo mal y en ello seguirán hasta su total arrinconamiento en la toma de decisiones.
PD.- Por una vez habrá que felicitar al EAJ-PNV, y a su presidente Iñigo Urkullu, que ha apostado por la conferencia y que no ha dudado en darle su apoyo.
PD2.- El titular de "El Mundo" de hoy pasará por derecho propio a la pequeña historia de la infamia periodística: "El PSOE acudirá a la conferencia internacional montada por ETA". Sobran los comentarios.
2011/10/05
Tetraplicidades
Las consultoras Deloitte y Everis han elaborado un "informe sobre duplicidades e ineficiencias en las Administraciones Públicas Vascas" en el que se afirma que ascienden a 403 millones de euros los gastos que asumen las instituciones en competencias que no les corresponden. La necesidad de recortar gastos en época de vacas flacas tiene estas ventajas. Salen a la luz con más facilidad estas cuestiones, normalmente ocultas.
Es un paso adelante, sin duda, pero este asunto remite a otro más profundo, como es la propia estructuración institucional vasca. Dejando por un momento a un lado la división territorial que sufrimos, es evidente que una correcta administración y gestión de los recursos aconseja una reforma en profundidad. En la propia CAPV tenemos dos empresas para gestionar la autopista A-8, una para el tramo vizcaino y otra para el guipuzcoano. Y siguiendo con el transporte, en Bizkaia se pone en marcha en enero la tarjeta Barik cuando en Gipuzkoa lleva funcionando hace tiempo una similar, y con éxito, la de Lurraldebus. Solo de pensar en los gastos del desarrollo informático de las dos aplicaciones paralelas le entran a uno sudores fríos.
Los ejemplos serían interminables y están en la mente de todos. El encaje institucional que se hizo a finales de los años setenta, con las peculiaridades forales que afectan a los cuatro territorios del sur vasco, han llevado a la creación de una pirámide institucional en la que se solapan ayuntamientos, mancomunidades comarcales, diputaciones forales, gobiernos autonómicos y administración estatal. Semejante entramado, por muy bien que se engrane para que no se produzcan duplicidades, genera de todas todas gastos superfluos.
En clave de futuro habría que poner en cuestión la necesidad de mantener las diputaciones tal y como las conocemos en estos momentos. Si las haciendas forales deben continuar, por mor del Concierto Económico, habría que adelgazar el resto de la estructura institucional provincial al mínimo posible, teniendo en cuenta que somos un país de poco más de tres millones de habitantes. La disgregación, a la que tan aficionados somos los vascos, independentistas del barrio propio frente al municipio que lo engloba -aunque el ayuntamiento se encuentre a tres kilómetros de distancia- tiene que ser corregida. El futuro de los municipios de menos de 500 habitantes también debería ser estudiado. Tener ayuntamiento propio no tiene que ser siempre la mejor solución, la federación o concejo con otros núcleos de similar tamaño es una posibilidad a tener en cuenta.
El turismo, la investigación y el desarrollo o la acción cultural deben ser campos en los que se tengan que aunar esfuerzos. Promocionar el turismo de forma localista es una torpeza. Se trata de vender una oferta de país (Visit Basque Country) en la que tomen parte todos los atractivos que acumulamos en la costa y el interior. Y así en muchos otros campos de trabajo para la administración.
Los intereses de unos y de otros, los partidismos, los provincialismos y otros cuantos ismos que nos enredan, dificultan que se abra un debate de ideas sobre el particular. Es cierto que en los últimos años una mayoría de ciudadanos puede coincidir en reivindicar el derecho a decidir, lo cual es un paso importante. También deberíamos trabajar en consensuar un modelo de administración que suponga un salto adelante, un ahorro económico y una mayor eficiencia en la gestión. Seguramente habrá que esperar a la conclusión del ciclo electoral en el que estamos incursos, pero mientras tanto estaría bien ir avanzando algunas propuestas.
Es un paso adelante, sin duda, pero este asunto remite a otro más profundo, como es la propia estructuración institucional vasca. Dejando por un momento a un lado la división territorial que sufrimos, es evidente que una correcta administración y gestión de los recursos aconseja una reforma en profundidad. En la propia CAPV tenemos dos empresas para gestionar la autopista A-8, una para el tramo vizcaino y otra para el guipuzcoano. Y siguiendo con el transporte, en Bizkaia se pone en marcha en enero la tarjeta Barik cuando en Gipuzkoa lleva funcionando hace tiempo una similar, y con éxito, la de Lurraldebus. Solo de pensar en los gastos del desarrollo informático de las dos aplicaciones paralelas le entran a uno sudores fríos.
Los ejemplos serían interminables y están en la mente de todos. El encaje institucional que se hizo a finales de los años setenta, con las peculiaridades forales que afectan a los cuatro territorios del sur vasco, han llevado a la creación de una pirámide institucional en la que se solapan ayuntamientos, mancomunidades comarcales, diputaciones forales, gobiernos autonómicos y administración estatal. Semejante entramado, por muy bien que se engrane para que no se produzcan duplicidades, genera de todas todas gastos superfluos.
En clave de futuro habría que poner en cuestión la necesidad de mantener las diputaciones tal y como las conocemos en estos momentos. Si las haciendas forales deben continuar, por mor del Concierto Económico, habría que adelgazar el resto de la estructura institucional provincial al mínimo posible, teniendo en cuenta que somos un país de poco más de tres millones de habitantes. La disgregación, a la que tan aficionados somos los vascos, independentistas del barrio propio frente al municipio que lo engloba -aunque el ayuntamiento se encuentre a tres kilómetros de distancia- tiene que ser corregida. El futuro de los municipios de menos de 500 habitantes también debería ser estudiado. Tener ayuntamiento propio no tiene que ser siempre la mejor solución, la federación o concejo con otros núcleos de similar tamaño es una posibilidad a tener en cuenta.
El turismo, la investigación y el desarrollo o la acción cultural deben ser campos en los que se tengan que aunar esfuerzos. Promocionar el turismo de forma localista es una torpeza. Se trata de vender una oferta de país (Visit Basque Country) en la que tomen parte todos los atractivos que acumulamos en la costa y el interior. Y así en muchos otros campos de trabajo para la administración.
Los intereses de unos y de otros, los partidismos, los provincialismos y otros cuantos ismos que nos enredan, dificultan que se abra un debate de ideas sobre el particular. Es cierto que en los últimos años una mayoría de ciudadanos puede coincidir en reivindicar el derecho a decidir, lo cual es un paso importante. También deberíamos trabajar en consensuar un modelo de administración que suponga un salto adelante, un ahorro económico y una mayor eficiencia en la gestión. Seguramente habrá que esperar a la conclusión del ciclo electoral en el que estamos incursos, pero mientras tanto estaría bien ir avanzando algunas propuestas.
Estekak:
- La duplicidad de gastos en instituciones equivale al presupuesto anual de Donostia [elpais.com]
- El entramado institucional de la CAPV tira millones en duplicidades e ineficiencias [gara.net]
2011/10/03
Nada es por casualidad
A raíz del reciente pronunciamiento sobre el Acuerdo de Gernika realizado por el Colectivo de Presos Políticos Vascos, EPPK, parece que se ha producido un cierto acelerón en el escenario político de Euskal Herria. Sin solución de continuidad se ha presentado en Bilbao la comisión internacional de verificación (CIV); el grupo Ekin ha anunciado su autodisolución; el lehendakari López se ha mostrado partidario de acercar a los presos y legalizar Sortu si se dan determinadas condiciones; la propia ETA ha aceptado el dictamen de la CIV sobre el alto el fuego; y en otro orden de cosas, la coalición Amaiur se ha presentado en Iruñea.
Cada uno de esos asuntos merecería un comentario aparte, pero ahorraré al lector tanta lectura. La sensación general es la de que el proceso avanza, gracias fundamentalmente al esfuerzo y las ganas que está poniendo en el empeño la izquierda independentista. Tras el revés que supuso la sentencia del caso Bateragune, la reacción clásica hubiera sido un enroque, exigiendo a los demás gestos compensatorios. En este momento histórico la reacción ha sido bien distinta. Echar más madera a la caldera para que el proceso no solo no se enfríe, sino que aumente de temperatura en lo cualitativo y en lo cuantitativo.
Uno de los esfuerzos menos conocidos es el desplegado en torno a la película documental "Al final del túnel.Bakerantza", producida por el hernaniarra Elías Querejeta, que acudió a la izquierda abertzale en busca de consejo. Un film que animo a visionar a quien tenga ocasión, porque aporta puntos de vista diversos sobre el llamado conflicto. Algunos testimonios chirriarán a más de uno, de los de aquí y de los de allí, pero si el film se exhibe en el Estado español puede ejercer una labor de explicación y divulgación de lo que queremos los vascos, o al menos la mayoría de los vascos. Me ha llegado el dato de que a alguna cara conocida de Bildu no le ha gustado el documental. Tal vez no ha sabido apreciar en su justa medida el testimonio de dignidad que Juan Carlos Ioldi realiza en el mismo. Solo por eso merece la pena que se haya hecho la película. Que no ha sido por casualidad.
Dentro de unos años, cuando periodistas, analistas e historiadores aborden el momento que estamos viviendo estos meses, apreciarán con más nitidez los pasos que se van dando. Ahora nos falta perspectiva para darnos cuenta de la trascendencia de declaraciones, gestos o firmas. Nada es casual, sino más bien causal. Lo uno lleva a lo otro, en un proceso dinámico que está consiguiendo aglutinar a importantes sectores sociales del país, más allá incluso de los núcleos históricos de la izquierda abertzale.
Se habla mucho, desde las antípodas, de que tiene que haber vencedores y vencidos, de que el relato que quede debe decir que la democracia venció a la dictadura del terror. Insistirán en ello durante un tiempo, pero saben que esa batalla la tienen perdida de antemano. No se puede construir nada a futuro si se considera como vencidos a un cuarto largo de los votantes.
Un destacado militante independentista dijo ya hace unos cuantos años que en caso de perder la batalla militar no podíamos perder también la política. Esa es la reflexión que anida en el cambio de estrategia de la izquierda abertzale. Y de ahí que desde la metrópoli se pretenda que haya vencedores y vencidos. En todo caso, quienes ahora se aglutinan en torno a Amaiur no van a ser en ningún caso los vencidos. Y ellos, los de Madrid, ya lo saben.
Vendrán más pronunciamientos, más movimientos de uno u otro signo, asistiremos a situaciones que hace pocas semanas nos hubieran parecido inimaginables. Algunas de ellas nos rechinarán en el ámbito de lo simbólico, algunos llegarán a asustarse, probablemente. Pero el cómputo final va a ser positivo para quienes ayer, hoy y mañana siguen soñando con una Euskal Herria libre, habitada por hombres y mujeres libres.
Cada uno de esos asuntos merecería un comentario aparte, pero ahorraré al lector tanta lectura. La sensación general es la de que el proceso avanza, gracias fundamentalmente al esfuerzo y las ganas que está poniendo en el empeño la izquierda independentista. Tras el revés que supuso la sentencia del caso Bateragune, la reacción clásica hubiera sido un enroque, exigiendo a los demás gestos compensatorios. En este momento histórico la reacción ha sido bien distinta. Echar más madera a la caldera para que el proceso no solo no se enfríe, sino que aumente de temperatura en lo cualitativo y en lo cuantitativo.
| Cartel de la película "Al final del túnel. Bakerantza" |
Dentro de unos años, cuando periodistas, analistas e historiadores aborden el momento que estamos viviendo estos meses, apreciarán con más nitidez los pasos que se van dando. Ahora nos falta perspectiva para darnos cuenta de la trascendencia de declaraciones, gestos o firmas. Nada es casual, sino más bien causal. Lo uno lleva a lo otro, en un proceso dinámico que está consiguiendo aglutinar a importantes sectores sociales del país, más allá incluso de los núcleos históricos de la izquierda abertzale.
Se habla mucho, desde las antípodas, de que tiene que haber vencedores y vencidos, de que el relato que quede debe decir que la democracia venció a la dictadura del terror. Insistirán en ello durante un tiempo, pero saben que esa batalla la tienen perdida de antemano. No se puede construir nada a futuro si se considera como vencidos a un cuarto largo de los votantes.
Un destacado militante independentista dijo ya hace unos cuantos años que en caso de perder la batalla militar no podíamos perder también la política. Esa es la reflexión que anida en el cambio de estrategia de la izquierda abertzale. Y de ahí que desde la metrópoli se pretenda que haya vencedores y vencidos. En todo caso, quienes ahora se aglutinan en torno a Amaiur no van a ser en ningún caso los vencidos. Y ellos, los de Madrid, ya lo saben.
Vendrán más pronunciamientos, más movimientos de uno u otro signo, asistiremos a situaciones que hace pocas semanas nos hubieran parecido inimaginables. Algunas de ellas nos rechinarán en el ámbito de lo simbólico, algunos llegarán a asustarse, probablemente. Pero el cómputo final va a ser positivo para quienes ayer, hoy y mañana siguen soñando con una Euskal Herria libre, habitada por hombres y mujeres libres.
Beste iritziak:
- Caso Bateragune: "Su argumento es la presunción de culpabilidad" - Carlos Sevilla Peris [diagonalperiodico.net]
- Una semana de doce meses - Iñaki Iriondo [gara.net]
2011/09/26
Del "insuficiente" al "inédito"
| Jon Agirre Agiriano firma la Declaración. [Jauregialtzo/Argazki Press] |
La contundencia de los hecho a valorar ha obligado a esos agentes a medir su reacción y a acercarla a la realidad. Siguen añadiendo la coletilla de que no es el paso definitivo, que lo que esperan es la disolución de ETA y bla, bla, bla, pero empiezan a notar cierta presión sobre sus espaldas: algo habrá que hacer si no queremos desaprovechar esta oportunidad. El facilitador sudafricano Brian Currin lo ha dejado meridianamente claro en la entrevista que ha concedido a John Carlin para "El País". En la misma, Currin afirma que "hoy el Gobierno español tiene claramente a ETA muy a la defensiva, pero nunca logrará que se rinda incondicionalmente. No se puede mantener un control policial sobre cada casa y cada habitación en el País Vasco. Otros tipos duros aparecerán dispuestos a empuñar las armas y el conflicto seguirá durante más décadas hasta que por fin haya un acuerdo político. La opción policial no es sostenible a largo plazo. Hay que tragarse un poco el orgullo, demostrar un poco de generosidad y pragmatismo, y estar dispuestos a hacer algunas concesiones".
La izquierda independentista ha reflexionado, ha cambiado de estrategia y ha dado pasos muy significativos en la nueva dirección, respaldados de forma muy importante por la ciudadanía vasca el pasado 22 de mayo. Pronto habrá nuevos comicios en los que acudirá reforzada por la presencia conjunta con Aralar y se prevé que los resultados sean también excelentes. Madrid puede continuar haciendo el Don Tancredo, que diría el maestro Bergamín, pero sabe que el tiempo, en esta fase, corre a favor del bando contrario, sea Rubalcaba o sea Rajoy quien duerma en La Moncloa.
Es por ese motivo que agunos comunicadores de la Corte comienzan a sacar a flote el debate sobre el relato que va a quedar de este periodo de la historia de Euskal Herria y de España. Ellos quieren que lo que se cuente en los libros de texto es que la organización clandestina fue derrotada por la firmeza del Estado y que, por tanto, sí que hubo vencedores y vencidos. Intentarán por todos los medios -y cuando digo todos no es un eufemismo- sellar ese cierre para la posterioridad. A esos sectores no les importa nada que se produzca o no una cicatrización de las heridas en la sociedad vasca, lo único que pretenden es que quede claro que ellos han ganado y los otros, los malos, han perdido.
Con lo que no cuentan es con los votos del pueblo. Cuando escriben en sus medios que "el entorno etarra" ha accedido al gobierno de diputaciones y ayuntamientos, parecen querer deslizar la idea de que lo ha hecho mediante la fuerza, no gracias a los miles de votos cosechados. Ese pequeño dato no encaja en sus retratos sobre lo que ocurre en este país. Y no encaja porque desmonta el castillo de naipes que han erigido en base a sus propias ensoñaciones granespañolas. El discurso del miedo se les ha acabado. Todo el mundo ha podido votar con libertad a las distintas opciones que se presentaban. Y si Bildu ha logrado tantos votos es porque el relato de los vencedores y los vencidos no cuela en buena parte de la población vasca. Ni colará en un futuro, que no se hagan ilusiones.
Ante el nuevo escenario que se está dibujando en Euskal Herria, la izquierda independentista tiene una ventaja evidente, ya que ha sido la primera que se ha movido. A los demás grandes actores les está costando amoldarse a los nuevos tiempos políticos, y cuanto más tarden en recolocarse, peores resultados van a cosechar a corto y medio plazo. EAJ discute ahora si cambiar su denominación en castellano, debe ser su manera de ir recolocándose. Pero mejor haría en cambiar de actitud ante la izquierda independentista, dejando para los expetos en marketing lo del nombre comercial de la firma.
2011/09/21
Kukutza
| Foto: Jon Hernaez/Argazki Press |
No voy a perder el tiempo en denunciar la actuación policial, ya que tan sólo cumplen órdenes de arriba. El verdadero problema no está en los métodos salvajes empleados en el desalojo, sino en los intereses que se mueven detrás del mismo. Un centro social donde se venía trabajando desde hace 13 años para el bien del barrio no puede ser desalojado sin que se plantee una alternativa al mismo desde las instituciones, que para eso están. El fracaso del Ayuntamiento es clamoroso. ¿Es éste el nuevo Bilbao que nos quieren vender?
Kukutza ha funcionado todos estos años gracias al empuje de la gente del barrio, ante el histórico olvido por parte de las instituciones. La lucha de Kukutza no hace sino heredar las que se dieron en el franquismo y el posfranquismo en Errekaldeberri para dotar al barrio de infraestructuras sanitarias, educativas, culturales y de todo tipo. Luchas que están en las primeras páginas de la memoría histórica de la ciudad. Errekalde siempre fue un barrio olvidado por el Ayuntamiento, pero siempre ha sido un barrio activo, donde mucha gente se ha movido para sacar iniciativas como Kukutxa adelante.
Sin embargo, cuando las circunstancias se lo permiten, los adalides del capitalismo, de la propiedad privada, de la ley del más fuerte, mueven ficha y acaban saliéndose con la suya, protegidos por las instituciones y la policía. Es la historia de siempre, la vieja historia en la que los que están arriba estropean la fiesta a los que están abajo.
En esta ocasión se ha ganado una pequeña batalla al paralizarse momentáneamente el derribo del edificio. Al final lo lograrán, sin duda, pero todo lo que sea obstaculizar los planes especulativos de quienes se encuentran detrás del fin de Kukutza, habrá estado bien empleado.
Beste iritziak:
- Kafka en Kukutza - Ramón Zallo [gara.net]
2011/09/17
Sentencia prefabricada
| Arnaldo Otegi y Rafa Díez Usabiaga |
Tanto la Audiencia Nacional, como la Fiscalía, el Gobierno o el Tribunal Supremo están integrados por personas, personas que conocen la realidad, que leen la prensa e internet, escuchan la radio y ven la televisión. Personas que están perfectamente informadas de lo que pasa en Euskal Herria. Personas que saben al detalle que Arnaldo Otegi, Rafa Díez Usabiaga, Miren Zabaleta, Arkaitz Rodríguez y Sonia Jacinto eran en el momento de su detención la avanzadilla de un cambio histórico en la estrategia independentista. Ellos cinco, los cinco de Igara y otros más, por supuesto, pusieron los cimientos de una estrategia exclusivamente política, ajena a la violencia, al esquema político-militar, estrategia que se ha ido abriendo paso, no sin dificultades internas, en el seno de la izquierda independentista.
¿Cuál es, entonces, la razón de esta sentencia? La única explicación que se puede entender como razonable, en el sentido de que responde a una argumentación, consiste en infligir a la izquierda abertzale en busca de dos resultados. Por un lado, dar oxígeno a quienes puedan tener dudas sobre la apuesta realizada, y por otro, y mucho más importante, lanzar un serio aviso sobre la virtualidad de un proceso en el que ETA siga estando presente, aunque sea tan solo de forma latente.
Hay sectores influyentes en el Estado español que consideran insultante que Bildu acapare un gran poder institucional mientras ETA sigue sin anunciar el fin definitivo de su campaña armada, o en su defecto, la propia Bildu le solicite de forma fehaciente que dé semejante paso. Esos sectores, incrustados en los aparatos del Estado, los medios de comunicación, la judicatura y los principales partidos españoles, no están dispuestos a tolerar que la izquierda independentista, tras renunciar a su estrategia histórica, logre una victoria política sin precedentes.
Todos estos sectores, de los que el diario "El Mundo" es la vanguardia ideológica, desean escenificar una obra en la que la izquierda abertzale se arrodille ante el victorioso Estado español. Todos los demás escenarios son repudiados. Por lo tanto, van a seguir actuando en esa dirección, hacia la conformación de una fotografía final en la que las fuerzas independentistas vascas sean asimiladas a la derrota.
El pulso de estos sectores no va a acabar con esta sentencia prefabricada, sino que va a continuar en torno a la legalización de Sortu o la relectura de la llamada "doctrina Parot". Entre tanto, la izquierda independentista, lejos de ponerse nerviosa, debe acentuar su apuesta por las vías pacíficas, por la apertura de un escenario democrático, por la acumulación de fuerzas soberanistas que conquiste en las urnas el derecho de este pueblo a decidir su futuro. Cuanto mayores sean los obstáculos, mayor debe ser la decisión a favor del proceso. No puede haber vuelta atrás.
Beste iritziak:
- ¿Más allá de toda duda razonable? - Txema Montero [noticiasdenavarra.com]
- Bateragune y el huracán Ángela - Ramón Zallo [deia.com]
- Zigorraren itsukeria - Pello Urzelai [berria.info]
- Los delineantes del actual escenario político - Iñaki Iriondo [gara.net]
- El peso de las inercias - Luis Rodríguez Aizpeolea [elpais.com]
- Otegi y la paz en el País Vasco - Vicenç Fisas [publico.es]
2011/09/09
Zabaltzen: ¿navarrismo de izquierdas?
| Asamblea constituyente de Zabaltzen |
El sí de la mayoría de la asamblea de Aralar, un 61%, ha puesto nerviosa a la derecha navarra, especialmente a su lideresa, Yolanda Barcina, quien ha movido ficha con rapidez para asegurar una coalición UPN-PP el próximo 20N. El temor de una victoria de la plataforma abertzale ha hecho de catalizador de la nueva entente, reedición de antiguos compromisos.
Otro temor muy diferente ha hecho que en el seno de Nafarroa Bai se produzan interesantes movimientos, que amenazan con dinamitar el sentido original de la coalición. La opción de Aralar por concurrir junto a los socios de Bildu ha determinado la reacción fulgurante de los autodenominados "independientes" de NaBai, quienes han formalizado la constitución de una asociación a la que han llamado Zabaltzen.
Zabaltzen, en su afán de impedir que la izquierda abertzale amplíe su campo de juego en la Alta Navarra, ha dado un paso al frente, comenzando a modular un discurso que se aleja de forma evidente de lo que se puede considerar como ideología abertzale. ¿Por qué afirmo esto? Pues porque su discurso considera a la Alta Navarra, un territorio de los siete que conforman Euskal Herria, como único sujeto político de la asociación. Por lo tanto, los integrantes de Zabaltzen cercenan el cordón umbilical que une a los territorios vascos para transformarse en una asociación provincial, como lo es Unión del Pueblo Navarro o lo fue en su día Unidad Alavesa.
Están en su derecho de hacerlo, por supuesto, faltaría más. Cada uno es muy libre de defender las ideas políticas que considere más oportunas. Ahora bien, quienes como Uxue Barkos, José Luis Mendoza o Koldo Martínez, defienden esas posiciones, deberán ser conscientes de que su praxis política se acerca más a la de UPN que a la sustentada por Bildu o Aralar. Una cosa es reconocer la división administrativa de los territorios vascos y las diferentes velocidades a desarrollar en cada una de sus entidades, y otra muy distinta convertir a un solo territorio en el sujeto exclusivo de la acción política.
Uno de los argumentos que utilizan es que defendiendo esas posturas pueden atraer a ciudadanos no abertzales, que vean en el progresismo de sus propuestas una alternativa fiable para Nafarroa Garaia, sin "contaminaciones" vascas. No deben darse cuenta de que el discurso navarrista, de no injerencia en la comunidad foral de decisiones tomadas en Bilbao o Donostia, tiene un defensor muy eficaz en UPN. Es cierto que este último partido es de derecha extrema y Zabaltzen podría considerarse de centro-izquierda, pero en la cuestión nacional las diferencias serían muy pocas.
Cara al 20N la inmensa mayoría de los abertzales navarros se agruparán bajos las siglas que decidan conjuntamente la izquierda abertzale, Aralar, Eusko Alkartasuna y Alternatiba. Una opción que puede aglutinar un importante porcentaje de votos. Según han anunciado los portavoces de Zabaltzen, ellos pretenden acudir a los comicios con el PNV y con personas desencantadas de otros partidos, aunque es muy probable que no lo puedan hacer bajo las siglas NaBai, registradas por Aralar.
El 21 de noviembre podremos evaluar cual ha sido la mejor decisión, pero el movimiento que se está produciendo trasciende de esas elecciones y habrá que seguirlo con atención en los próximos meses. El devenir de la construcción nacional vasca se verá afectado, sin duda, por las decisiones que se vayan tomando en Nafarroa Garaia en el corto y medio plazo.
Estekak:
- Nafarroa como provincia - Joxerra Bustillo
2011/09/05
Va a ser que no
Tras un mes desaparecido, a uno le cuesta entrar en materia a la hora de abordar la actualidad del país, pero este asunto de hoy me resulta conocido. El adelanto de las elecciones legislativas españolas al 20 de noviembre, debido a la debacle del Gobierno Zapatero, obliga a acelerar los tiempos a todos los actores, incluidos los vascos. La irrupción de Bildu el pasado mes de mayo y su incontestable éxito electoral no ha hecho sino aumentar los temores existentes en el seno del PNV por el posible final de su liderazgo político. Retirado Ibarretxe a la universidad, sin lideres carismáticos y con Iñigo Urkullu como único referente fiable, el partido de Sabino y Luis Arana no se siente seguro.
Ese temor no es nuevo, ya que nació hace ya más de cincuenta años, cuando un grupito de jóvenes universitarios de Bilbao y Donostia se reunieron con el fin de acabar con la indolencia que dominaba en el escenario vasco tras la derrota en la guerra de 1936. Esos jóvenes, que primero se llamaron Ekin y posteriormente Euzkadi ta Azkatasuna (ETA), pusieron en cuestión algo intocable durante décadas: la primacía del nacionalismo sabiniano en el movimiento patriótico vasco. Es cierto que en los años treinta había surgido Acción Vasca, pero la guerra y la represión habían dejado exagüe a ese agente político.
Fue el histórico líder del PNV, Juan Ajuriagerra, quien optó en aquel momento decisivo por no dar crédito a las demandas de los jóvenes abertzales. Pensó que aquello sería flor de un día. Se equivocó. Pasados más de cincuenta años de aquella encrucijada, PNV y Bildu se reconocen como adversarios políticos de tamaño semejante, lo que favorece las desconfianzas mutuas. Parece estar en juego el futuro liderazgo abertzale y cualquier pequeño error de cálculo puede ser fatal.
De cara a las elecciones del 20N, los grupos que conforman Bildu han lanzado una oferta de colaboración electoral a PNV y Aralar, con el propósito de concurrir juntos a las elecciones a Madrid, en calidad de representantes de una mayoría social de Euskal Herria, que negocie como pueblo ante las autoridades españolas. Se anuncia una próxima reunión exploratoria, pero la postura del PNV es nítida. No se mezclarán con los herederos políticos de aquellos jóvenes rebeldes de finales de los cincuenta.
No lo harán por muchas razones, pero la principal es que el PNV mantiene una postura estratégica incompatible con la de Bildu. Mientras que la izquierda abertzale, en su sentido más amplio y plural, siempre ha defendido una lucha de liberación nacional frente a los Estados español y francés, el PNV abandera el camino institucional, de acuerdos y compromisos con la metrópoli, que no va a abandonar a estas alturas de su dilatada historia.
Más allá de las diferencias programáticas, de las enemistades personales, de las luchas cainitas, se encuentra el concepto central que anida en ambos agentes políticos. Un concepto diferente, sino enfrentado. Para la izquierda abertzale las siglas son lo de menos, lo importante es sumar en el proceso soberanista; para el PNV las siglas son sagradas y todos sus militantes se deben a ellas. Transigir ahí sería el principio del fin.
Si el PNV aceptase la candidatura unitaria con Bildu y Aralar, estaría aceptando de facto que su estrategia nescafé, de tacita a tacita, trasferencia a trasferencia, ha sido un error histórico. Se estaría plegando a la estrategia de liberación nacional de los jóvenes rebeldes que tantos dolores de cabeza ocasionaron a Ajuriagerra.
Por lo tanto, por muchos esfuerzos de conciliación, de gestos de buena voluntad, que realicen los representantes de Bildu, la respuesta final del PNV va a ser que no. Porque como decía Iñigo de Loyola, en tiempos de turbación no se deben hacer mudanzas. Es mejor hacerse fuerte en lo conocido, en lo que se tiene y a partir de ahí planificar los futuros pasos. Es cierto, y lo saben, que corren el riesgo de sufrir el sorpasso por parte de Bildu. Pero ese posible escenario lo gestionarán cuando toque, si es que llega a darse. Mientras tanto, como en sus mejores años tras la muerte de Franco, Batasuna ta Indarra.
Ese temor no es nuevo, ya que nació hace ya más de cincuenta años, cuando un grupito de jóvenes universitarios de Bilbao y Donostia se reunieron con el fin de acabar con la indolencia que dominaba en el escenario vasco tras la derrota en la guerra de 1936. Esos jóvenes, que primero se llamaron Ekin y posteriormente Euzkadi ta Azkatasuna (ETA), pusieron en cuestión algo intocable durante décadas: la primacía del nacionalismo sabiniano en el movimiento patriótico vasco. Es cierto que en los años treinta había surgido Acción Vasca, pero la guerra y la represión habían dejado exagüe a ese agente político.
Fue el histórico líder del PNV, Juan Ajuriagerra, quien optó en aquel momento decisivo por no dar crédito a las demandas de los jóvenes abertzales. Pensó que aquello sería flor de un día. Se equivocó. Pasados más de cincuenta años de aquella encrucijada, PNV y Bildu se reconocen como adversarios políticos de tamaño semejante, lo que favorece las desconfianzas mutuas. Parece estar en juego el futuro liderazgo abertzale y cualquier pequeño error de cálculo puede ser fatal.
De cara a las elecciones del 20N, los grupos que conforman Bildu han lanzado una oferta de colaboración electoral a PNV y Aralar, con el propósito de concurrir juntos a las elecciones a Madrid, en calidad de representantes de una mayoría social de Euskal Herria, que negocie como pueblo ante las autoridades españolas. Se anuncia una próxima reunión exploratoria, pero la postura del PNV es nítida. No se mezclarán con los herederos políticos de aquellos jóvenes rebeldes de finales de los cincuenta.
No lo harán por muchas razones, pero la principal es que el PNV mantiene una postura estratégica incompatible con la de Bildu. Mientras que la izquierda abertzale, en su sentido más amplio y plural, siempre ha defendido una lucha de liberación nacional frente a los Estados español y francés, el PNV abandera el camino institucional, de acuerdos y compromisos con la metrópoli, que no va a abandonar a estas alturas de su dilatada historia.
Más allá de las diferencias programáticas, de las enemistades personales, de las luchas cainitas, se encuentra el concepto central que anida en ambos agentes políticos. Un concepto diferente, sino enfrentado. Para la izquierda abertzale las siglas son lo de menos, lo importante es sumar en el proceso soberanista; para el PNV las siglas son sagradas y todos sus militantes se deben a ellas. Transigir ahí sería el principio del fin.
Si el PNV aceptase la candidatura unitaria con Bildu y Aralar, estaría aceptando de facto que su estrategia nescafé, de tacita a tacita, trasferencia a trasferencia, ha sido un error histórico. Se estaría plegando a la estrategia de liberación nacional de los jóvenes rebeldes que tantos dolores de cabeza ocasionaron a Ajuriagerra.
Por lo tanto, por muchos esfuerzos de conciliación, de gestos de buena voluntad, que realicen los representantes de Bildu, la respuesta final del PNV va a ser que no. Porque como decía Iñigo de Loyola, en tiempos de turbación no se deben hacer mudanzas. Es mejor hacerse fuerte en lo conocido, en lo que se tiene y a partir de ahí planificar los futuros pasos. Es cierto, y lo saben, que corren el riesgo de sufrir el sorpasso por parte de Bildu. Pero ese posible escenario lo gestionarán cuando toque, si es que llega a darse. Mientras tanto, como en sus mejores años tras la muerte de Franco, Batasuna ta Indarra.
Beste iritziak:
- Zer gertatzen zaie gure politikoei? - Pako Aristi [basque-criticalstew.org]
2011/07/28
Aralar: en busca del sitio perdido
| Patxi Zabaleta, líder de Aralar. www.noticiasdenavarra.com |
Entre los perdedores del pasado 22M resalta la decisión de Hamaikabat de no volver a concurrir a otros comicios. Su creación, dicen ellos mismos, ha podido traer más inconvenientes que ventajas al nacionalismo institucional que proclaman. Un nacionalismo basado en ocupar despachos y arremeter, día sí y día también, contra la "izquierda radical", que en el lenguaje se parecen como dos gotas de agua a Iñigo Urkullu, paisano encartado. Sabia decisión, la de Hamaikabat.
Ezker Batua, en trance de descomposición a base de intrigras y puñaladas varias, es menos batua que nunca y en otoño, se dividirá con toda seguridad en dos. Una menos sucia ligada a la IU de Cayo Lara y otras más casposa, con aspiraciones soberanistas. Las dos, presiento, camino de la inanidad política, pese a algunos militantes esforzados.
A Aralar, en cambio, no se le puede incluir en el capítulo de los perdedores, dado que bajo la sigla de NaBai 2011 (en coalición con PNV e independientes) ha cosechado un importante resultado en Nafarroa Garaia, especialmente en la capital Iruñea, que compensa, en parte, su debacle en la CAPV. El avance de su documento político para el congreso que celebrará en octubre no aporta muchas novedades en lo filosófico, resultando una reafirmación de las ideas históricas profesadas por su líder Patxi Zabaleta. En pocas palabras, una izquierda abertzale abierta, plural, civil, soberanista, que distingue los tres espacios jurídico-administrativos en que se divide hoy por hoy el país y que adolece de una falta de nervio en materia social, en la pata socialista de su ideario, demasiado proclive al centro, según observo.
Donde sí que trae novedades la ponencia de Aralar es respecto a su política de alianzas a corto y medio plazo. Coalición con Bildu en la CAPV, coalición Nabai-Bildu para la CFN y gran coalición por el derecho a decidir para el senado español, con el PNV y Bildu. Aparte de la bondad o no de la propuesta, ésta da a entender que Aralar sigue ocupando un papel central en la política de alianzas en Hego Euskal Herria, lo que no es del todo cierto. Las últimas elecciones han confirmado un dibujo con cuatro grandes fuerzas: PNV, Bildu, PSOE y PP-UPN, en el que Aralar sería, en todo caso, un fragmento del espacio Bildu-izquierda abertzale.
Sobrevalorar las propias fuerzas es un error importante en política. En el tiempo anterior, con la izquierda abertzale proscrita a sangre y fuego, Aralar acumuló una cierta fuerza, en parte prestada. Ahora ha perdido esa adherencia y es muy probable que no la pueda recobrar en el futuro. Si a las próximas elecciones concurre en solitario puede obtener un resultado muy pobre, lo que intenta evitar a toda costa. Pero la diferencia en respaldo electoral con Bildu es tan notable que, pretender acudir de igual a igual a los comicios parece un brindis al sol.
El camino futuro de Aralar, y así lo apuntan también en su escrito, depende en mayor medida de la refundación de la izquierda abertzale, una vez que Sortu pueda convertirse en formación legal. Ahí se abriría un periodo de debate en el que podrían participar, desde sus propias realidades, Abertzaleen Batasuna y Aralar. Sin embargo, a corto plazo, la coalición que plantea el partido de Zabaleta se me antoja inviable con ese formato. Otra cosa es que Aralar se uniese a la coalición Bildu como otro socio más, junto a EA, Alternatiba e independientes abertzales y socialistas, pero queda poco tiempo para operaciones tan complicadas.
La apuesta publicada por Aralar, además, ha logrado mover pieza en Nafarroa Garaia, donde los llamados independientes de NaBai 2011, encabezados por Uxue Barkos y José Luis Mendoza, empiezan a ver las orejas al lobo, o sea, a Bildu. Acérrimos enemigos de cualquier entente con la izquierda abertzale mayoritaria, estos independientes pretenden mantener a toda costa el espíritu vasquista y progresista de la coalición navarra, agrupándose en torno a un colectivo-partido que se llamará Zabaltzen. El asunto es que si Aralar plantea ir junto a Bildu en las elecciones, ellos puedan acudir a las mismas junto al PNV en un polo que vaya a representar en el futuro una opción abertzale de centro para Nafarroa Garaia, alejada de la órbita de la izquierda abertzale. Una especie de NaBai sin Batzarre, sin EA y sin Aralar, o sea, otra cosa.
A mí me parece estupendo que las gentes independientes de NaBai se organicen y defiendan sus postulados a cara descubierta. Nunca he creído en la viabilidad de una única opción abertzale en la Alta Navarra, desde el PNV hasta la izquierda abertzale que ellos apellidan "radical". Un decantamiento en NaBai, entre PNV y Zabaltzen por un lado, y Aralar por el otro, junto a Bildu, puede ser clarificador y sumar más apoyos populares, que la opción de ir todos bajo un mismo cartel electoral. En todo caso, los próximos dos o tres meses serán decisivos en la conformación del próximo mapa de aspirantes a las elecciones. Dependiendo de si hay adelanto o no de la fecha, puede que se den sorpresas.
PD: Tras tantas elucubraciones preelectorales, conviene tomarse un respiro, que el otoño va a ser movidito. Volveremos en septiembre, con más ánimos, si cabe.
2011/07/26
Si ya lo decía yo
Estamos asistiendo a la lectura y contemplación de múltiples análisis sobre el suceso criminal ocurrido en Noruega la pasada semana. Ahora muchos expertos nos dicen que ellos ya temían que ocurriese algo parecido: Si ya lo decía yo. Mienten.
La matanza de la isla de Utoya y el atentado con explosivos contra edificios gubernamentales en Oslo eran imprevisibles, por mucho que digan ahora que los servicios secretos habían puesto su lupa sobre el presunto autor de la doble masacre. Que un individuo realice semejante plan criminal, por los motivos que fueran, entra dentro de lo impredecible, más si tenemos en cuenta la falta de antecedentes en Noruega.
Ni conozco Noruega, ni puedo penetrar en la mente del tal Anders Behring Breivik, por lo tanto me niego a exponer un montón de sandeces o aseveraciones respecto a la diferencia entre un loco y un psicópata. O la supuesta dintinción entre un masón y un ultraderechista.
Tan sólo se me ocurren unos pocos apuntes. En primer lugar, si uno ha leído la obra de Henning Mankell referida a la vecina Suecia, no le puede sorprender lo ocurrido. Lo que sí sorprende es su magnitud y la concatenación de atentado y tiroteo. Si en vez de 76 víctimas hubiesen sido media docena, el guión hubiese estado ya escrito: Pisando los talones.
Otro apunte que no debe dejarse de lado es la relación ideológica entre el presunto criminal y los partidos populistas de derecha que están proliferando en Europa. Su rechazo a la inmigración, especialmente a la de procedencia musulmana, es un caldo de cultivo para que en ciertas mentes, tal vez averiadas de antemano, prendan comportamientos como el de Breivik. Con esto no quiero decir que haya una relación causa-efecto. Sujetos como el protagonista de los crímenes pueden surgir en sociedades donde no existan partidos xenófobos, y más cuando todo está en internet y se propaga a gran velocidad.
Resulta también curioso que el autor no se haya centrado en atacar a comunidades de inmigrantes o a grupos musulmanes, a los que tanto dice odiar, y sí lo haga contra el gobierno socialista y sus juventudes, lo que confiere a sus ataques un claro componente de extrema derecha, muy cercano al guerracivilismo que hemos conocido en tiempos pasados en la península ibérica.
Así mismo apuntar que el mayor error que podría cometer el gobierno y el parlamento noruego es cambiar su política de seguridad, equiparándola a estados policíacos como el que padecemos aquí. Sería el mayor triunfo para Breivik y sus "células colaboradoras". Se podrán criticar muchos aspectos de la actuación policial, pero el efecto sorpresa es muy difícil de prever, como se vio anteriormente en el 11-S o en el 11-M. Que la policía siga patrullando sin armas es una conquista de la democracia noruega, a la que no se debería renunciar.
Por último decir que yo no me creo que una sola persona sea capaz de realizar semejante masacre sin ningún tipo de ayuda. En todo caso, la investigación policial aclarará este punto en el futuro. Habrá, pues, que esperar.
La matanza de la isla de Utoya y el atentado con explosivos contra edificios gubernamentales en Oslo eran imprevisibles, por mucho que digan ahora que los servicios secretos habían puesto su lupa sobre el presunto autor de la doble masacre. Que un individuo realice semejante plan criminal, por los motivos que fueran, entra dentro de lo impredecible, más si tenemos en cuenta la falta de antecedentes en Noruega.
Ni conozco Noruega, ni puedo penetrar en la mente del tal Anders Behring Breivik, por lo tanto me niego a exponer un montón de sandeces o aseveraciones respecto a la diferencia entre un loco y un psicópata. O la supuesta dintinción entre un masón y un ultraderechista.
Tan sólo se me ocurren unos pocos apuntes. En primer lugar, si uno ha leído la obra de Henning Mankell referida a la vecina Suecia, no le puede sorprender lo ocurrido. Lo que sí sorprende es su magnitud y la concatenación de atentado y tiroteo. Si en vez de 76 víctimas hubiesen sido media docena, el guión hubiese estado ya escrito: Pisando los talones.
Otro apunte que no debe dejarse de lado es la relación ideológica entre el presunto criminal y los partidos populistas de derecha que están proliferando en Europa. Su rechazo a la inmigración, especialmente a la de procedencia musulmana, es un caldo de cultivo para que en ciertas mentes, tal vez averiadas de antemano, prendan comportamientos como el de Breivik. Con esto no quiero decir que haya una relación causa-efecto. Sujetos como el protagonista de los crímenes pueden surgir en sociedades donde no existan partidos xenófobos, y más cuando todo está en internet y se propaga a gran velocidad.
Resulta también curioso que el autor no se haya centrado en atacar a comunidades de inmigrantes o a grupos musulmanes, a los que tanto dice odiar, y sí lo haga contra el gobierno socialista y sus juventudes, lo que confiere a sus ataques un claro componente de extrema derecha, muy cercano al guerracivilismo que hemos conocido en tiempos pasados en la península ibérica.
Así mismo apuntar que el mayor error que podría cometer el gobierno y el parlamento noruego es cambiar su política de seguridad, equiparándola a estados policíacos como el que padecemos aquí. Sería el mayor triunfo para Breivik y sus "células colaboradoras". Se podrán criticar muchos aspectos de la actuación policial, pero el efecto sorpresa es muy difícil de prever, como se vio anteriormente en el 11-S o en el 11-M. Que la policía siga patrullando sin armas es una conquista de la democracia noruega, a la que no se debería renunciar.
Por último decir que yo no me creo que una sola persona sea capaz de realizar semejante masacre sin ningún tipo de ayuda. En todo caso, la investigación policial aclarará este punto en el futuro. Habrá, pues, que esperar.
Beste iritziak:
- Aslak Sira Myhre: "Hay que poner decencia en el debate de la inmigración" - Rafael Poch [lavanguardia.es]
- Reflexiones sobre la tragedia noruega - Aslak Sira Myhre [sinpermiso.info]
- La xenofobia se instala en los parlamentos de Europa - Luna Bolívar [periodismohumano.com]
- No perderemos nuestro paraíso noruego - Asne Seierstad [elpais.com]
2011/07/19
La basura de Murdoch Corp
| Protesta en Westminster por la comparecencia de Murdoch |
Sabíamos desde hace muchísimo tiempo, por películas como "Ciudadano Kane", que prensa y poder suelen ser socios con intereses comunes. Ahora lo podemos ver en directo por la BBC. Contemplar a Rupert Murdoch declarar en mangas de camisa ante la comisión de comunicación del parlamento británico es un espectáculo muy estimulante. Asegura el magnate que hoy ha sido el día más humilde de su vida. Qué bonito.
El imperio de prensa, televisión, cine y libros que dirige este individuo no puede haber sido construido con buenas artes. Es humanamente imposible. Desde siempre es conocido el afán manipulador de muchos de sus medios, entre los que se encuentran libelos como The Sun, o emisoras de televisión como Fox. News Corporation es el buque insignia de la derecha planetaria, y cuando digo derecha no me refiero tan solo al Partido Republicano o al Conservador británico, sino que incluye un apoyo al Partido Laborista de Blair en su cruzada contra Irak, por poner un pedagógico ejemplo.
En su comparecencia de hoy, Los Murdoch, no confundir con Los Simpson, han dicho tan tranquilos que se enteraron del asunto de las escuchas ilegales por la prensa. Igualito que Felipe González con los GAL. Al final va a resultar que todos los canallas comen en el mismo restaurante.
Se han mostrado indignados por los actos terribles que han cometido gentes de su confianza y al final el padre, cómo no, ha leído una entrañable declaración en la que ha agradecido a la Gran Bretaña que le haya tratado siempre como uno de sus hijos. Bien pensado, no hay mejor definición para este hombre que la de hijo de la Gran Bretaña.
Probablemente alguien ya esté en Hollywood pergeñando un soberbio guión cinematográfico para poner en marcha el rodaje de la película sobre el caso. Los ingredientes son fascinantes: periodistas con tirantes, policías vendidos, detectives de la inmundicia, políticos en la picota y hasta un inesperado muerto. El éxito en taquilla no está asegurado, pero seguro que hacemos unas risas.
PD: Pensarán ustedes qué es lo que pinta un comentario sobre Murdoch en este blog, si en principio el caso no tiene nada que ver con nuestro país. Todo es opinable. Por una parte, un tal José María Aznar, ex presidente español, es miembro del consejo de News Corp y en 1998 cerró un periódico, como ha hecho su amigo Murdoch hace unos días. Por otra, aquí también se vende en los kioskos prensa amarilla (o rojigualda, qué más da), aquí también hay periodistas que usan tirantes, tenemos policías por todos os lados, investigadores de baja estofa a tutiplén e ilustrísimos hijos de la Gran Bretaña. ¿Serán sólo meras coincidencias?
Estekak:
- Aznar prepara su defensa - [publico.es]
- Cuarto poder - Raimundo Fitero [gara.net]
2011/07/14
Tras la espuma
El proceso político vasco, como el verano que estamos padeciendo, se caracteriza por las turbulencias, los cambios inesperados y las galernas a última hora de la tarde. Nadie prometió, a la hora de arrancar, que la tarea iba a ser fácil, por lo que surgirán contratiempos, habrá parones, pasos en falso y desistimientos. Como en la vida misma.
Siendo sinceros, somos muchos los que nos hubiéramos dado con un canto en los dientes si hace tres años nos hubiesen pronosticado que a íbamos a estar, en junio de 2011, como estamos. Mas lo cierto es que se ha avanzado mucho en el camino de apertura de un nuevo ciclo político. Falta también mucho para culminar el trabajo, pero si miramos un instante hacia atrás, comprobaremos que el punto de partida está ya muy lejos. Y lo que es más importante, todo indica que por muchos reveses que se produzcan en los tiempos venideros, nunca se ha de volver a aquel estadio. Pareciese que en dos años se ha avanzado a una velocidad de vértigo.
Por cierto que algunos que sentían eso, vértigo, al inicio del camino, gentes que no veían con claridad la utilidad de la nueva estrategia, se van incorporando a la misma, una vez que los resultados de Bildu les han abierto los ojos. Enrocarse en una posición defensiva puede ser útil durante un tiempo para librarse del mate, pero a la larga es mucho más inteligente lo que se ha hecho, mover ficha.
Sin embargo, no todo son parabienes. La espuma que ha dejado el tsunami Bildu no puede ser utilizada para esconder la realidad. Los procesos políticos continúan, sigue habiendo detenciones, prohibicions a diversos actos. En definitiva, pese a que se diga por ahí que la batalla contra la ilegalización está ganada, no es del todo cierto. Está pendiente el recurso de Sortu, Arnaldo Otegi y sus compañeros siguen en la cárcel, las amenazas contra Bildu son diarias. Yo diría que se ha ganado una batalla contra la ilegalización, pero no la guerra.
Esa misma espuma de optimismo puede enredar a los electos de Bildu en el proceloso laberinto de la gestión diaria de los problemas. Las tareas institucionales son importantes y no se puede defraudar a los votantes que han confiado en las listas soberanistas. Pero el día a día no puede dejar de lado los objetivos a medio y largo plazo del soberanismo, que no son otros que poner a este pueblo en la pista de despegue del derecho a decidir. Probablemente con la compañía de otros agentes políticos, sindicales y sociales que coincidan con ese objetivo de carácter nacional.
Entretanto, en la batalla mediática, el enemigo no descansa. Trata de sacar a la luz contradiciones, reproduce hasta la saciedad fotos de buen rollito que esconden posteriores puñaladas dialécticas. Estamos empezando el camino institucional, pero uno echa en falta una línea menos zigzageante, en la que sin caer en el gesto hosco ni en el desafío, ya que estamos en otro tempus político, se evite el buenismo, ese discurso de estar a bien con todo el mundo, porque además es irreal.
La izquierda soberanista tiene un programa y unos objetivos nítidos. A una parte de la ciudadanía de este país no le gustan, pero esa circunstancia no debe ser motivo para desdibujarlos. Una cosa es no entrar como elefante en cacharrería y otra ir de puntillas para no molestar. Se precisa buscar un término medio, es decir, hacer política, con mayúsculas y sin complejos.
Siendo sinceros, somos muchos los que nos hubiéramos dado con un canto en los dientes si hace tres años nos hubiesen pronosticado que a íbamos a estar, en junio de 2011, como estamos. Mas lo cierto es que se ha avanzado mucho en el camino de apertura de un nuevo ciclo político. Falta también mucho para culminar el trabajo, pero si miramos un instante hacia atrás, comprobaremos que el punto de partida está ya muy lejos. Y lo que es más importante, todo indica que por muchos reveses que se produzcan en los tiempos venideros, nunca se ha de volver a aquel estadio. Pareciese que en dos años se ha avanzado a una velocidad de vértigo.
Por cierto que algunos que sentían eso, vértigo, al inicio del camino, gentes que no veían con claridad la utilidad de la nueva estrategia, se van incorporando a la misma, una vez que los resultados de Bildu les han abierto los ojos. Enrocarse en una posición defensiva puede ser útil durante un tiempo para librarse del mate, pero a la larga es mucho más inteligente lo que se ha hecho, mover ficha.
Sin embargo, no todo son parabienes. La espuma que ha dejado el tsunami Bildu no puede ser utilizada para esconder la realidad. Los procesos políticos continúan, sigue habiendo detenciones, prohibicions a diversos actos. En definitiva, pese a que se diga por ahí que la batalla contra la ilegalización está ganada, no es del todo cierto. Está pendiente el recurso de Sortu, Arnaldo Otegi y sus compañeros siguen en la cárcel, las amenazas contra Bildu son diarias. Yo diría que se ha ganado una batalla contra la ilegalización, pero no la guerra.
Esa misma espuma de optimismo puede enredar a los electos de Bildu en el proceloso laberinto de la gestión diaria de los problemas. Las tareas institucionales son importantes y no se puede defraudar a los votantes que han confiado en las listas soberanistas. Pero el día a día no puede dejar de lado los objetivos a medio y largo plazo del soberanismo, que no son otros que poner a este pueblo en la pista de despegue del derecho a decidir. Probablemente con la compañía de otros agentes políticos, sindicales y sociales que coincidan con ese objetivo de carácter nacional.
Entretanto, en la batalla mediática, el enemigo no descansa. Trata de sacar a la luz contradiciones, reproduce hasta la saciedad fotos de buen rollito que esconden posteriores puñaladas dialécticas. Estamos empezando el camino institucional, pero uno echa en falta una línea menos zigzageante, en la que sin caer en el gesto hosco ni en el desafío, ya que estamos en otro tempus político, se evite el buenismo, ese discurso de estar a bien con todo el mundo, porque además es irreal.
La izquierda soberanista tiene un programa y unos objetivos nítidos. A una parte de la ciudadanía de este país no le gustan, pero esa circunstancia no debe ser motivo para desdibujarlos. Una cosa es no entrar como elefante en cacharrería y otra ir de puntillas para no molestar. Se precisa buscar un término medio, es decir, hacer política, con mayúsculas y sin complejos.
2011/07/11
EB: Más cerca de la extremaunción
Hace escasamente un mes se analizaba en este blog la situación de Ezker Batua tras las elecciones de mayo. En el texto, sin pretensiones de futurología, se presagiaba una nueva escisión en el espacio vascongado de la formación. Leyendo los periódicos de hoy lunes, parece que el nuevo proceso de división está ya en marcha. El escándalo en las negociaciones sobre la presidencia de la Diputación alavesa, que recuerda al ocurrido en Madrid con el "tamayazo", va a acabar de precipitar al vacío a una formación que llevaba demasiado tiempo al borde del abismo.
Hace un mes hablábamos de agonía, ahora podemos pasar a hablar de extremaunción. Los anteriores escándalos surgidos en el entorno institucional de Javier Madrazo, como el de la Cámara de Propiedad o la oficina de inmigración, son una anécdota comparados con el actual. La imagen de negociación barriobajera y pornográfica conduce directamente a la fosa. El actual líder de EB, Mikel Arana, intentará salvar los muebles, pero da la impresión de que el otro sector no está dispuesto a inmolarse en beneficio de la sigla, que con toda probabilidad deberá ser sustituida por una nueva, si quieren tener alguna mínima posibilidad de sobrevivir en el competitivo panorama electoral de la CAPV.
Cuando en el camino de la política, una ocupación noble si se ejerce con honradez, se cruzan las miserias humanas del dinero y las prebendas laborales, todo se enfanga. Y una vez manchado, es muy difícil volver a aparecer limpio ante la opinión pública, sobre todo si tu etiqueta se basa precisamente en la honradez y la firmeza frente a los poderosos.
Sin embargo, en esta cuestión no solo influye la intromisión negociadora de los viejos dinosaurios descabalgados de EB, sino la propia constatación de que se ha dejado vía libre al candidato del Partido Popular. Un partido de derecha extrema, que se niega a abrir la puerta de las soluciones para el conflicto vasco y que se empeña en mantener sus posiciones de boicot a cualquier atisbo de avance hacia un nuevo escenario. La responsabilidad de las dos junteras de Ezker Batua en Araba es, pues, aún mayor. Y no debemos olvidar la sospecha sobre algún tipo de acuerdo no oficial entre gentes de EB y el PP respecto a un crédito millonario. Confiemos en que Arana sea capaz de aclarar ese extremo.
¿Y a partir de ahora qué? Si los resultados del 22M pusieron en evidencia la crisis de EB, que venía arrastrada desde los anteriores comicios autonómicos, las "negociaciones" alavesas pueden suponer el tiro de gracia a la coalición. Mas si tenemos en cuenta la sangría de militantes que supuso la marcha de Alternatiba Eraikitzen, ahora en Bildu, y la paulatina implantación del proyecto ecosocial de Equo por estos pagos. Un proyecto que puede dar la puntilla a EB, dado que parte con una límpìda trayectoria de gestión, mas que nada por inexistente.
Ignoro si el proceso interno de Ezker Batua alcanzará la anunciada asamblea de noviembre. Las pugnas intestinas pueden hacer estallar a la formación antes de esa fecha. Y no hay que olvidar que las elecciones estatales pueden ser adelantadas a ese mismo mes. Por lo tanto, las incógnitas sobre el futuro de EB crecen de forma exponencial. Presumo que solamente la aparición en escena de un grupo de militantes honrados, desligados de las últimas batallas internas, que se haga cargo de la gestión de la coalición, puede conseguir que ésta no acabe desapareciendo definitivamente. Permaneceremos atentos a la pantalla.
PD: Javier Madrazo se da de baja en Ezker Batua, según anuncia en su blog. Puede ser un paso positivo en el intento de reanimación del cadáver. Pero el gesto tal vez llegué demasiado tarde.
| Mikel Arana y Javier Madrazo. www.noticiasdealava.com |
Cuando en el camino de la política, una ocupación noble si se ejerce con honradez, se cruzan las miserias humanas del dinero y las prebendas laborales, todo se enfanga. Y una vez manchado, es muy difícil volver a aparecer limpio ante la opinión pública, sobre todo si tu etiqueta se basa precisamente en la honradez y la firmeza frente a los poderosos.
Sin embargo, en esta cuestión no solo influye la intromisión negociadora de los viejos dinosaurios descabalgados de EB, sino la propia constatación de que se ha dejado vía libre al candidato del Partido Popular. Un partido de derecha extrema, que se niega a abrir la puerta de las soluciones para el conflicto vasco y que se empeña en mantener sus posiciones de boicot a cualquier atisbo de avance hacia un nuevo escenario. La responsabilidad de las dos junteras de Ezker Batua en Araba es, pues, aún mayor. Y no debemos olvidar la sospecha sobre algún tipo de acuerdo no oficial entre gentes de EB y el PP respecto a un crédito millonario. Confiemos en que Arana sea capaz de aclarar ese extremo.
¿Y a partir de ahora qué? Si los resultados del 22M pusieron en evidencia la crisis de EB, que venía arrastrada desde los anteriores comicios autonómicos, las "negociaciones" alavesas pueden suponer el tiro de gracia a la coalición. Mas si tenemos en cuenta la sangría de militantes que supuso la marcha de Alternatiba Eraikitzen, ahora en Bildu, y la paulatina implantación del proyecto ecosocial de Equo por estos pagos. Un proyecto que puede dar la puntilla a EB, dado que parte con una límpìda trayectoria de gestión, mas que nada por inexistente.
Ignoro si el proceso interno de Ezker Batua alcanzará la anunciada asamblea de noviembre. Las pugnas intestinas pueden hacer estallar a la formación antes de esa fecha. Y no hay que olvidar que las elecciones estatales pueden ser adelantadas a ese mismo mes. Por lo tanto, las incógnitas sobre el futuro de EB crecen de forma exponencial. Presumo que solamente la aparición en escena de un grupo de militantes honrados, desligados de las últimas batallas internas, que se haga cargo de la gestión de la coalición, puede conseguir que ésta no acabe desapareciendo definitivamente. Permaneceremos atentos a la pantalla.
PD: Javier Madrazo se da de baja en Ezker Batua, según anuncia en su blog. Puede ser un paso positivo en el intento de reanimación del cadáver. Pero el gesto tal vez llegué demasiado tarde.
Beste iritziak:
- Despedida - Javier Madrazo [javiermadrazo.wordpress.com]
- Ezker Batua Berdeak está muerta y enterrada - Javier Burón [leolo.blogspirit.com]
- La agonía de Ezker Batua - [azogeak.com]
- La última jugada de EB complica el futuro - Iñaki Iriondo [gara.net]
2011/07/09
Sonrisas soberanistas
El juicio que se ha desarrollado durante las dos últimas semanas en Madrid ha vuelto a poner de manifiesto la capacidad política del independentismo frente a la cerrazón del Estado español. Estaban tan cómodos en la anterior situación, gestionando sus bazas frente a una estrategia político-militar difusa, que no lograba cuestionar la situación de fondo, que ahora no son capaces de reconocer el cambio que se ha operado y persisten en aplicar sus viejas plantillas a un escenario donde ya no sirven.
Las intervenciones de Rafa Díez Usabiaga, Arnaldo Otegi y Rufi Etxeberria han sido tan contundentes en la defensa de una estrategia pacífica y democrática, que los servidores del Estado se ha quedado con el pensamiento en Babia. Pero es que, además, las declaraciones de sus peones policiales no han aportado pruebas de ningún tipo, ni siquiera indicios, tan sólo sospechas y conjeturas.
En cualquier país europeo mínimamente democrático, nunca se habría llegado a la vista oral de un caso como el denominado "Bateragune", ya que el archivo de la causa, por su propia inanidad, habría sido inmediato. En el Estado español, sin embargo, hemos asistido al bochornoso espectáculo protagonizado por una fiscalía al servicio de los poderes estatales, que ha insistido, contra toda lógica, en pedir diez años de cárcel para Otegi y Díez Usabiaga, amén de penas algo inferiores para Zabaleta, Jacinto y Rodríguez.
El alegato final de Arnaldo Otegi, pidiendo a los independentistas que sonríamos, porque vamos a ganar, es la mejor constatación de que la batalla política está ganada, y además por goleada. Si tras diez años de Ley de Partidos, de ilegalización, de detenciones y de represión, la izquierda independentista ha logrado obtener 313.000 apoyos en Hego Euskal Herria, nadie la puede parar ya, salvo los tanques de la Brunete real. Y en Europa no se admitiría, a estas alturas, una intervención militar para sofocar lo que viene, la independencia.
Podrán mantener encarcelados a los artífices de la nueva estrategia independentista, podrán retrasar el estallido del proceso soberanista por un tiempo, pero con medidas de fuerza no van a conseguir impedir que este pueblo alcance su libertad, más temprano que tarde. Al contrario, van a lograr que el proceso se acelere, aumentando entre la ciudadanía el deseo de soltar amarras con un Estado que, en vez de plantear soluciones, tan sólo ofrece problemas.
Las intervenciones de Rafa Díez Usabiaga, Arnaldo Otegi y Rufi Etxeberria han sido tan contundentes en la defensa de una estrategia pacífica y democrática, que los servidores del Estado se ha quedado con el pensamiento en Babia. Pero es que, además, las declaraciones de sus peones policiales no han aportado pruebas de ningún tipo, ni siquiera indicios, tan sólo sospechas y conjeturas.
| Arnaldo Otegi epaiketan. www.noticiasdenavarra.com |
El alegato final de Arnaldo Otegi, pidiendo a los independentistas que sonríamos, porque vamos a ganar, es la mejor constatación de que la batalla política está ganada, y además por goleada. Si tras diez años de Ley de Partidos, de ilegalización, de detenciones y de represión, la izquierda independentista ha logrado obtener 313.000 apoyos en Hego Euskal Herria, nadie la puede parar ya, salvo los tanques de la Brunete real. Y en Europa no se admitiría, a estas alturas, una intervención militar para sofocar lo que viene, la independencia.
Podrán mantener encarcelados a los artífices de la nueva estrategia independentista, podrán retrasar el estallido del proceso soberanista por un tiempo, pero con medidas de fuerza no van a conseguir impedir que este pueblo alcance su libertad, más temprano que tarde. Al contrario, van a lograr que el proceso se acelere, aumentando entre la ciudadanía el deseo de soltar amarras con un Estado que, en vez de plantear soluciones, tan sólo ofrece problemas.
2011/07/06
El Estado monopoliza la violencia
| Donostiako manifestazioa, joan den larunbatean. www.gara.net |
Viene todo esto a cuento de la operación policial de octubre de 2009 por la que fueron detenidos varios militantes independentistas por el grave delito de reunirse para hablar de política. Más claro, para que el movimiento al que pertenecen pasase de una estrategia político-militar (que incluía el ejercicio de la violencia de respuesta o insurgente) a otra estrictamente política, pacífica, democrática.
El Estado español, en el pleno ejercicio de la violencia, en grado de monopolio, privó de libertad a la mayoría de estas personas y año y medio después las juzga en base a las mismas premisas argumentadas en el momento de la operación. Esto es, ese grupo de personas trabajaban a las órdenes de ETA. Es decir, que quienes se dedicaban a construir todo un andamiaje teórico-político para que concluyese la actividad de la organización clandestina, con su consiguiente desaparición a medio plazo, estaban en realidad trabajando para ella.
Quienes vivimos en este país, estamos mínimamente informados y tenemos algo de sentido común, sabemos de sobra que se trata de un absurdo mayúsculo. Que lo que pergeñó en su momento el juez Baltasar Garzón y ahora confirma el fiscal Vicente González-Mota es una verdadera fantasía jurídica. Lo que ocurre es que al Estado le conviene mantener su intransigencia, para defender así sus posiciones en el tablero de ajedrez en el que se libra la batalla. Los resultados del 22M han sido una bofetada en el rostro para ellos y ahora quieren devolverla en forma de sentencia ejemplar. Al menos eso es lo que parece.
El mantenimiento de la petición de 10 años de cárcel para Arnaldo Otegi y Rafa Díez, los nueve para Miren Zabaleta y los ocho para Sonia Jacinto y Arkaitz Rodríguez es un auténtico despropósito. Pero no por el número de años, que es una auténtica burrada, sino por su propia existencia. En este caso, una multa de cien euros también sería un despropósito. Ninguno de los cinco citados, ni de los otros tres que han sido eximidos de acusación, funcionaba de forma clandestina. Al parecer acudían, entre otros lugares, a una conocida sede sindical, con el afán de intercambiar puntos de vista sobre el proceso político. Y por ese hecho se les acusa de ser dirigentes terroristas.
Habrá que volver a recordar cómo están las cosas en este país. Habrá que decir que la organización clandestina ETA está parada de forma permanente, que ni siquiera manda cartas a los empresarios. Habrá que decir que no se dan hechos de kale borroka. Habrá que explicar que la Diputación de Gipuzkoa, gobernada por Bildu, ha rechazado con contundencia el ataque al monolito en recuerdo del ex gobernador civil Juan María Jauregi, muerto por ETA en el año 2000. Podría seguir con la lista, pero no hace falta. En el campo contrario, el de los Estados, prosiguen las detenciones. Hoy mismo se ha producido otra en Cahors. Y, lo que es más grave, continúa el ataque policial-judicial contra los principales actores de la nueva estrategia independentista. ¿Qué es lo que busca el Estado con este nuevo desafío a quienes queremos la paz, una paz justa y duradera, para el pueblo vasco? ¿Qué persigue manteniendo su estrategia de violencia político-judicial?
Beste iritziak:
- La instrumentalización permanente - Daniel Escribano y Pau Casanellas [rebelion.org]
2011/07/04
Una fiesta de dimensión nacional
| Xala txapeldun. www.gara.net |
Este año ha sido especial, por las circunstancias que se han dado en la última fase del campeonato. Al temprano emparejamiento entre Olaizola II e Irujo, se le ha asumado la irrupción del joven Idoate y, sobre todo, la imprevista operación de apéndice de Xala. La Liga Profesional, que veia en peligro el negocio de la final, a disputarse en Bilbao después de medio siglo largo, decidió que jugaran la final Aimar y Bengoetxea, tercero en discordia, al no haber garantías de la recuperación total del pelotari de Lekuine.
La presión social y la propia intervención de Xala, muy enfadado y con razón, hicieron que la liga cambiase de opinión y accediese a que la final la jugasen los que se la habían ganado en la cancha.Y es que ayer domingo se comprobó, en el nuevo frontón bilbaino, que Xala no solo estaba recuperado sino que, pese a un bajón físico a medio partido, fue un dignísimo campeón, sin restar méritos a su rival, que rayó a gran altura.
La cita de Miribilla concierta, además de su interés deportivo, un indudable interés nacional. En Bilbao se enfrentaban un navarro de Goizueta y un lapurtarra de Lekuine, dos euskaldunes frente a frente. A veces, el deporte llega más lejos que la política, por su simbolismo. En este caso, hasta el cronista de "Diario de Navarra" ha tenido que referirse al campeón como lapurtarra, dejando en la nevera el sobado "pelotari vascofrancés", o "francés" a secas, que suelen utilizar algunos medios, reacios a reconocer la dimensión nacional de Euskal Herria y de su deporte más representativo.
Si hubiese ganado Aimar, que a punto estuvo, la fiesta hubiera sido también nacional, pero al ganar Xala, el lapurtarra, los que queremos una Euskal Herria soberana nos hemos alegrado un poquito más.
Estekak:
- Xala: "Galduta ere, borrokak merezi izango zuen" - Imanol Magro [berria.info]
- Xala este grand - Andde Bello [SudOuest.fr]
- "La mejor final que he visto" - [diariovasco.com]
- Funcionó el plan B de Xala - [diariodenavarra.es]
- Xalak irabazi du Buruz burukoa - [kazeta.info]
- Finalaren bideo osoa [eitb.com]
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