2012/09/13

Autonomías R.I.P.

Los estudiantes que consulten en su tableta las páginas de la asignatura de historia, allá por el año 2030, observarán en la lista de fechas significativas la del once de septiembre de 2012. Junto a la fecha un pequeño párrafo les indicará que en tal jornada se escribió el RIP del llamado estado de las autonomías del Reino de España, gracias a una gigantesca manifestación ciudadana convocada en Barcelona por la Asamblea Nacional Catalana.

Para entonces, el estado de las autonomías llevaba años en crisis, viviendo una agonía, y aquella demostración independentista lo acabó de rematar. El invento creado por la coalición de franquistas recauchutados y demócratas sobrevenidos que dio lugar a la llamada Transición, entendió que uno de los pilares de la misma, amén de la restauración monárquica, el olvido de los crímenes de la Dictadura y la preeminencia del Ejército en el texto constitucional, residía en el "café para todos". Es decir, como los pueblos vasco y catalán pedían un trato diferenciado, una autonomía avanzada, se disimulaba la concesión otorgando un trato similar a Murcia, Castilla-La Mancha o la misma conurbación madrileña.

Precisamente ha sido la presidenta de la misma, Esperanza Aguirre Gil de Biedma, la primera autoridad política del Estado que ha reconocido en público el objetivo del "café para todos", disolver entre el laberinto de autonomías las ansías de libertad nacional de Euskal Herria y Catalunya. Y además Aguirre ha confirmado el fracaso de la fórmula, añadiendo tras lo sucedido en la Diada que "habrá que replanteárselo todo".

La crisis económica que atravesamos ha sido un doble aliado en la rápida evolución de los acontecimientos. Por un lado ha puesto sobre la mesa la inviabilidad de la algarabía autonómica existente. Se han creado autonomías en territorios que nunca la habían exigido y que se hubieran contentado con una mínima descentralización administrativa. Por el otro se ha demostrado que Catalunya sale perdiendo en lo económico-financiero con el sistema fiscal actual, por lo que seguir financiando a Andalucía o Extremadura en base a los excedentes fiscales catalanes ya no es operativo. Porque los excedentes se han volatilizado y porque los catalanes han dicho, por fin, basta.

¿Cuál es la salida a este auténtico problema de Estado? A bote pronto, se me ocurren cuatro. La primera, descartable en primera instancia, es mantener el estatus quo, adelgazando las autonomías más artificiales, dotando al Senado de capacidad de decisión en asuntos autonómicos y firmando un pacto fiscal a la baja con Catalunya. Sería más de lo mismo.

La segunda, apuntada por los neofalangistas de UPyD, consistiría en la abolición de todas las autonomías para emprender un proceso de recentralización en el que todos los ciudadanos del Reino fueran iguales, se expresaran en castellano y cantarán puesto en pie el himno patrio con la letra de Pemán.

La tercera opción, más realista, consistiría en dibujar un nuevo mapa del Estado, de carácter plurinacional, en el que Euskal Herria, Catalunya, y quizás Galiza, tuvieran un alto grado de soberanía, especialmente en lo económico y lo cultural, mientras las  regiones perderían competencias, que volverían al Estado central y a las diputaciones provinciales. Dependiendo del grado de soberanía, se podría considerar al Reino como un estado federal o confederal.

La cuarta y última, como es obvio, dibujaría un mapa de la Península Ibérica en el que además de Portugal, asomasen los perfiles de España, Euskal Herria y Catalunya como estados independientes integrados en la Unión Europea, con iguales derechos y obligaciones, y relaciones diplomáticas mutuas.

A día de hoy se puede pronosticar que, descartadas las dos primeras opciones, si el Estado español es incapaz de abordar el proceso para llegar a la tercera solución, que creo que es incapaz per se, se verá en la tesitura de enfrentarse a la cuarta. Si es así, tan solo la utilización de la fuerza bruta impediría que se conformase el nuevo mapa ibérico.

La obligación de las fuerzas soberanistas vascas debe centrarse en poner todo de su parte para que caminemos hacia la opción de la independencia, sin hacer caso a los cantos de sirena que, sin duda, se lanzarán desde el Estado con la intención de frenar o al menos retrasar el proceso de emancipación nacional al que estamos abocados en los años venideros.

Estekak:

2012/09/10

Elecciones y electoralismo

Resulta sorprendente que en vísperas de una jornada de huelga general, los medios de comunicación de la CAPV tan solo pongan en sus principales escaparates los asuntos relacionados con las próximas elecciones autonómicas. Unos comicios que, aunque importantes, no van a ser decisivos para la historia de este país. Hemos pasado por muchas situaciones semejantes y, a día de hoy, ninguna de las elecciones anteriores ha resultado histórica, en el verdadero sentido que guarda la palabra.

Ahora bien, que no vayan a cambiar la historia no significa que las elecciones sean un mero trámite a cumplir. Existen asuntos a dilucidar en las urnas, sobre todo tras la decisión de la organización clandestina ETA de cesar en su actividad armada y de la reciente legalización del partido independentista Sortu.

Se va a configurar, en base al resultado de los comicios, un nuevo mapa electoral, más acorde con la realidad sociopolítica de la CAPV, si dejamos a un lado el escabroso tema de la abstención, al que nadie quiere hincarle el diente. Esto es, a partir de la noche del 21 de octubre, sabremos a ciencia cierta cual es la fuerza en votos de las cuatro principales expresiones políticas existentes: PNV, PSOE, PP y EH Bildu. Luego vendrán los pactos postelectorales, del alcance que sean, y la conformación de un gobierno autonómico. En su día hablaremos de todo ello.

Sin embargo, ahora es el momento de contextualizar en su justo término la importancia de los comicios. Se trata en primer lugar de unos comicios autonómicos, nacidos de la fórmula constitucional del café para todos surgida a la muerte del dictador Franco. Una fórmula hoy por hoy agotada y que deberá ser reformada o reeemplazada a medio plazo, para dar paso a una reformulación federal, confederal o a la independencia de las naciones ahora encarceladas en el Estado español.

Además de esto, son unos comicios que no abarcan a la totalidad del territorio vasco. No habrá elecciones en Nafarroa Garaia, ni en los territorios de Iparralde, pero tampoco podrán votar los ciudadanos de Villaverde de Trucíos, bajo administración cántabra, ni los de Treviño, bajo administración burgalesa.

Tratándose pues de unos comicios de alcance limitado en lo nacional y en lo institucional, no sería muy conveniente dar rienda suelta al electoralismo. Y cuando uso esa palabra no me refiero a las promesas de los políticos en campaña, casi siempre incumplidas posteriormente, sino a la creación de expectativas electorales desmesuradas. Si así lo hacemos, la resaca puede ser incómoda.

Es evidente que de acuerdo con el nuevo escenario que se va configurando, a trancas y barrancas, la izquierda independentista debe estar presente en la campaña, en buena lid con las demás ofertas electorales. Pero sería reconfortante que los mensajes lanzados se circunscribieran a los asuntos importantes que preocupan a la mayoría social de este país: la socioeconomía y la soberanía. Asuntos que, siendo diferentes, están íntimamente ligados cuando se trata de ofrecer salidas progresistas y serias a la crisis económica en la que nos han metido los gestores del capitalismo de la burbuja, la especulación y el pelotazo.

Es tiempo de dejar de lado discusiones interpartidistas, diálogos de besugos y demás entretenimientos de campaña para solaz de periodistas y analistas varios y de ofrecer, en cambio, propuestas de calado que lleguen a la ciudadanía con la frescura que debe representar la nueva coalición de la izquierda soberanista. Propuestas que enraícen con la mejor tradición de la izquierda europea, defensora de lo público ante lo privado, partidaria de una planificación económica compatible con la iniciativa empresarial y defensora de las conquistas sociales que se han logrado a lo largo del pasado siglo gracias a la lucha sin cuartel de la clase trabajadora y sus organizaciones sindicales más consecuentes.

Antes de todo ello, por supuesto, la primera tarea a realizar por los hombres y mujeres que conforman esa nueva izquierda soberanista sería poner toda la carne en el asador para que la huelga general del 26 de septiembre sea un éxito, en el sentido de que se concrete en un elemento de contención de la deriva de recortes sociales y económicos que protagonizan las administraciones central y autonómica, menoscabando los derechos de la mayoría social y trabajadora vasca.

Estekak:

2012/09/08

Gaur sei urte betetzen ditugu

Orain dela sei urte hasi nintzen blog honekin. Eta sei urte askotarako ematen dute, benetan. Denetarik idazten dut hemen, batez ere euskal politikari buruz. Hasieran entretenimendu bat bezala hartu nuen bloga, baina denboraren poderioz konpromiso batean bihurtu ziren nire azogeak.

Noizean behin uztea burutu nuen, baina beti jarraitzen dut aurrera. Arrazoia ez dakit, batzuk izango dira, ziur aski. Dena den, ondorioa argi dago. Hemen nago, idazten, nire gogoetak zabaltzen eta, azken finean, Euskal Herria hobe bat eraikitzen saiatzen.

Gure egoera politikoa asko aldatu da azken sei urte hauetan. Orain, orokorrean, ikuspegia askoz hobeto dago, dudarik ez. Egia da krisi ekonomikoak den dena nahastu duela, tamalez, eta herriaren aurpegian ez da agertzen irribarrea. Hala ere, ekonomiaren arazoaz aparte, urrats sendoak eman dira eszenatoki demokratiko baterantz, eta ez da gutxi. Hori bai, pauso sendoena ETArena izan da. Espainia eta Frantziako Gobernuak geldi geratu dira bidegurutze honetan eta horrela ezinezkoa da, bidea bete nahi bada.

Epe laburrean bi erronka dauzkagu arlo sozial eta politikoan. Lehena greba orokorra irailaren 26an. Euskal sindikatuek konbokatu dute, baina CCOO eta UGTek, oraingoz, ez dute erantzunik eman. Edozein kasuan arrazoi multzo bat dago grebara joateko eta, dirudienez, arrakasta handia lortuko du euskal sindikatuen deialdiak.

Geroago etorriko dira EAEko hausteskundeak. Beste pauso bat dira egoera konpontzeko. Kasu honetan sentsibilatate guztiak egongo dira hautestontzietan, aspaldiko partez. Hori da berri onena. Bigarrenez, zarata handia dago komunikabideetan hauteskundeei buruz. Eta ez du merezi. Azken finean, partzialak dira, ez nazionalak, eta autonomiaren mugak hor daude, batez ere krisi ekonomiko honetan.

Hori bai, datorren hauteskundeetan leia garrantzisua izango da PNV eta EH Bilduren artean lidergoaren bila. Bistan da PSOE eta PPek ez dutela aukerarik hauteskundeak irabazteko eta borroka garrantzitsuena bestea izango da. Testuinguru berri honetan, borroka armaturik gabe eta Sortu legal batekin, lehen round-a da, baina ez da izango azkena. Hurrengo hauteskundeek, piezak ahokatzeko lehenengo pistak emango dizkigute, seguru asko, baina ez behin betiko. 

2012/09/04

De héroes a mercenarios

Para Jon Odriozola

Fernando Llorente y Javi Martínez
Un análisis mínimamente objetivo podía prever el desenlace final. El fútbol dejó de ser un deporte el día que los seguidores del Lutxana o del Amaika centraron sus preocupaciones en el Athletic de forma exclusiva. Y donde escribo Athletic puede ir Osasuna, Real, Alavés o Aviron. Cuando yo era un chaval acudía con ilusión los domingos a la tarde a ver a mis ídolos del equipo del pueblo, el Garsa de Gordexola. Gentes de carne y hueso, trabajadores, agricultores, repartidores de cerveza, que entrenaban un día a la semana y el domingo se calzaban las botas para pasar un buen rato disputando la liga regional contra el Abanto, el Apurtuarte o el Arbuio.

Ahora la cosa ha cambiado un montón. Los chavales visten para ir a la ikastola la camiseta de Agirretxe o Susaeta, y si te descuidas la de Ronaldo, Falcao o Messi. Del equipo del pueblo o del barrio casi nadie se acuerda. Se ha engordado tanto el fenómeno del fútbol espectáculo que gente de bien acaba pidiendo un crédito rápido para sufragar los gastos del viaje a la final de Bucarest o Budapest, que de todo ha habido. Madres que nunca han acudido a San Mamés lucen la elástica con el 9 de Llorente y gritan desaforadas en la Plaza Elíptica, como si les fuera la vida en el envite.

Los medios de comunicación acompañan la ola social, porque se juegan audiencias y publicidades, y al final todo se convierte en una desmesura. Los seguidores del Athletic dicen defender la llamada filosofía del club, pero a escondidas sueñan con emular a los grandes equipos europeos y a sus rutilantes estrellas mediáticas.

Luego llega el verano y los jugadores franquicia del equipo amado actúan como lo que son, figuras de un deporte sobrevalorado. Lo importante para ellos no es defender los colores del equipo que les ha dado la gloria, sino jugar la Champions, la Eurocopa y, si se tercia, fichar por un equipo de campanillas como el Bayern o el Barça. Pretender que Martínez y Llorente funcionen como si fueran Larrauri y Ormaza es una ensoñación. El futbol es así. El Athletic juega en la Liga BBVA, no en la tercera división, y debe atenerse a las consecuencias.

Me hace gracia la actitud de algunos forofos que se desgañitan en Lezama gritando a los ahora malditos, llamándoles peseteros y mercenarios. ¿Es que el resto de la plantilla juega por diversión? ¿No cobran también unos suculentos sueldos y sus correspondientes primas? Me da que si no se van más jugadores es porque carecen de ofertas jugosas que llevarse a la boca.

Quienes todavía defienden un fútbol trufado de amor a los colores, desinterés por el dinero y fidelidad a prueba de bomba, no viven en el siglo XXI. La práctica totalidad de los futbolistas de elite, por no decir todos, juegan básicamente para hacerse millonarios. Sea en el equipo de su ciudad o región, o en el de la de al lado. Y si el Athletic fichó al Osasuna a un Javi Martínez juvenil por seis millones de euros no entiendo que ahora se queje porque se lo arrebaten a cambio de 40 millones. Al fin y al cabo es un defensa y ha resultado un buen negocio.

Martinez y Llorente han pasado de héroes a villanos en un par de semanas. Si es un error considerarlos héroes, cuando ganan al año tanto dinero, considerarlos ahora mercenarios es una sandez aún mayor. Si Llorente hubiera optado por firmar su renovación por 4,5 millones anuales la hinchada estaría encantada. Pero el jugador seria tan "mercenario" como ahora. ¿O es que el dinero que paga el equipo de Mazarredo no tiene el mismo olor que el del Madrid o el PSG?

No nos salgamos de madre por acontecimientos que tan sólo nos incumben en un plano sentimental. Que un jugador campeón del mundo cambie de equipo es tan natural como que un directivo de Euskaltel se vaya a Telefónica a cambio de más dinero y mejores expectativas profesionales. Puede no gustar, pero es la cruda realidad del capitalismo. Un poco de comedimiento nunca está de más, incluso en el fútbol.

2012/08/09

"Mirarse al espejo"

Una cosa es estar de vacaciones y otra, muy distinta, estarse quieto. Removiendo papeles entre los archivadores del trastero, topé hace unas semanas, metida entre las hojas de una novela de Enrique Vila-Matas, con la fotocopia de una página del proscrito diario "Egin". La eché una ojeada para intentar averiguar el motivo de haberla guardado en aquel libro. En primera instancia, pensé que la razón estribaría en un artículo del por entonces secretario general del sindicato LAB, Rafa Díez Usabiaga, actualmente preso político en Santoña, que la encabezaba. Pero no, la página correspondía al domingo 27 de febrero de 1994, hace más de dieciocho años, y estaba presidida por una cabecera que decía: "Ezker abertzalea eta euskal herriaren etorkizuna". 

Para quien no lo recuerde o sea muy joven, en aquella época el diario de Hernani mantenía debates periódicos en sus páginas de opinión, y ésta era uno de ellos. Al hilo. Al final recordé que el motivo de que guardase la hoja fue el artículo que se publicaba debajo del firmado por Rafa Díez. Un tal José Ramón Irazabal, tocayo por cierto, que se definía como ex concejal de Herri Batasuna, tomaba parte en e citado debate mediante un texto titulado "Mirarse al espejo", que por su indudable actualidad, transcurridos tantos años, paso a reproducir de forma íntegra. En agosto, los blogueros nos podemos permitir estas licencias.

"La Izquierda Abertzale lleva quince años plácidamente instalada en sus inmutables convicciones políticas, soñando con victorias refulgentes que probablemente nunca llegarán y saliendo a la calle para continuar la pelea, sin siquiera dedicar un par de minutos a mirarse al espejo y reflexionar sobre las tareas diarias, más allá de cubrir  dignamente el expediente y seguir demostrando que se hace ruido, aunque las nueces no sean tantas como desearíamos la mayoría. Hemos acumulado arrugas, la calvicie es incipiente y algún que otro diente muestra una caries progresiva. Creíamos que seguíamos siendo unos jóvenes alegres y combativos y caminamos hacia una estólida madurez. Pero aunque sea duro mirarnos a la cara, debemos hacerlo sin miedo y sin prejuicios. Nos jugamos cosas demasiado importantes como para andarnos ahora con remilgos ridículos."

"El debate auspiciado por EGIN viene en un momento especialmente interesante. Algunos optimistas dicen que la izquierda está en ebullición, yo me conformo con que aún siga existiendo, mal que bien, y que aporte ideas y caminos para superar positivamente el capitalismo democrático que nos ha tocado sufrir en este fin de milenio. Mi deseo es apuntar algunas sensaciones, describir estados de ánimo y enarbolar la bandera de la tolerancia y la autocrítica. No somos tantos como para andar tirándonos los trastos a la cabeza. Sí a la crítica sana y constructiva, no a la descalificación fácil, al insulto, al desprecio personal. Todos somos necesarios."

"La mayoría, muchas veces silenciosa o perezosa, de la Izquierda Abertzale es consciente de que nos aproximamos a cambios importantes  en el panorama político de Euskal Herria. Mi opinión es que el actual modelo político está prácticamente agotado, tras quince años de luchas y resistencias, y que para bien o para mal, sea cual sea el esquema de cierre de esta etapa histórica, nada va a ser igual para la Izquierda Abertzale. En nuestras manos está el hacerlo bien y no derrochar todo nuestro capital político en una negociación-diálogo-acuerdo frustrante. Debemos salir fortalecidos del cambio de dinámica política que se avecina el llamado día después, en el momento en que, querámoslo o no, ETA deje de ejercer la violencia de respuesta contra el Estado español y debamos adaptarnos a las nuevas circunstancias."

"No va a ser nada fácil. El acentuado sectarismo que nos ha invadido en estos duros años se nos seguirá pegando a la espalda como una losa. Muchas verdades incontestables hasta ahora caerán por su propio peso, y la comodidad de que compañeros más audaces y decididos suplan nuestras insuficiencias, se habrá acabado. El protagonismo será de toda la Izquierda Abertzale, todos deberemos arrimar el hombro y decidir las cuestiones trascendentes y todos deberemos pedir cuentas a quienes lo hagan mal, a quien confunda el camino común con su medro personal, a quien se crea insustituible."

"Las tendencias a ejercer el control por parte de determinados sectores de la Izquierda Abertzale tendrán que dejar paso a congresos abiertos y democráticos, con voto secreto, representación proporcional, incompatibilidades entre cargos en la organización política y en las instituciones sin salvedad alguna, imposibilidad de repetir mandatos en más de una ocasión y otras medidas oxigenadoras. La Izquierda Abertzale, si algo debe ser, es honrada, limpia, transparente y desapegada al poder. Debemos ser punta de lanza en este terreno  habremos cavado nuestra propia tumba."

"En cuanto al modelo de organización, creo en la necesidad de fundir todas las múltiples estructuras actuales en un único partido o movimiento, con congresos periódicos, dirección colegiada, corrientes internas, e imposiblidad de doble o triple militancia, exceptuando, como es lógico, la afiliación sindical. Una organización que, aprovechando fundamentalmente lo que hoy es HB, se configure como un partido socialista abertzale, y por ello independentista, que tenga muy claro entre sus señas de identidad su espíritu profundamente anticapitalista. De no ser así caeremos con mucha facilidad en la tentación de una socialdemocracia abertzale, remedo de PNV con tintes progresistas, espacio que ya cubrirá con creces el PSOE vasquista que nos espera dentro de poco."

"Quiero una organización política de la Izquierda Abertzale con obreros, con ecologistas, con mujeres feministas, con jóvenes antimilitaristas, con profesionales liberales y agricultores. Todos abertzales, pero todos también dispuestos a transformar esta sociedad fea, podrida y desvencijada que domina en la Europa mercantil e individualista donde se inserta nuestra patria. Y para llegar a esa organización política habrá que contar con la izquierda real de esta nación, con los patriotas que llevan tantos años en la cárcel y estarán ya libres, en nuestras calles. Con todos, absolutamente todos, los actuales militantes de la Izquierda Abertzale, de la organización que sean, con sectores de la izquierda sindical. Con abertzales progresistas que hoy, por diversos motivos, militan en Eusko Alkartasuna, con compañeros de la izquierda radical, honestos y valiosos. Y, sobre todo, con mucha gente cansada, escéptica, distante en estos momentos, a la que tenemos que atraer a un proyecto de futuro. El único proyecto que puede sacar a esta nación de la crisis que atraviesa. Un proyecto de Izquierda Abertzale que debe aspirar a representar a la mayoría social de Euskal Herria."

Hasta aquí el escrito de José Ramón Irazabal, ex concejal de HB, publicado en "Egin" el 27 de febrero de 1994. Como se puede comprobar, han pasado muchos años pero seguimos hablando de los mismos temas. Es la ventaja de echar de vez en cuando una mirada a nuestra particular hemeroteca.

2012/07/31

Teoría del descuento

Justo cuando estaba preparando la maleta para iniciar mi periodo de vacaciones ferragosteñas, recibo un e-mail de mi querido amigo el profesor del departamento de Geografía de la University of Western Ontario, Sterling McGray. Es un honor que siga en contacto conmigo, aunque la verdad es que me prometió intervenir con asiduidad en el pasado 2011 y hace más de año y medio desde su última contribución, allá por diciembre de 2010.

Me repite, no sé si creerle, que sigue trabajando en aquel famoso estudio sobre "La viabilidad de la independencia de Escocia respecto de Inglaterra". Voluminoso trabajo, me temo, de cuyo resumen espero recibir algún día noticias.

Pero vayamos al grano. El profesor McGray no suele dar puntada sin hilo y aunque no conozco las fuentes autóctonas de que dispone, le veo muy bien informado de todos los acontecimientos que se han venido produciendo en estos meses. Especialmente de todo lo relativo al cese de la actividad armada de la organización clandestina ETA, que él se empecina en calificar de nacionalista.

McGray comienza su correo manifestando su estupor por las reacciones habidas al histórico anuncio de ETA. Opina que una noticia tan esperada no puede ser acogida con tanta frialdad, en especial por la dirección del Partido Popular. Su argumento no es muy original, a pesar de tratarse de un australiano que reside en Canadá, ya que quiere explicar la actitud del PP en base a un interés soterrado de que las cosas no cambien, es decir, de que ETA hubiera seguido en las andadas.

No coincido con la postura de McGray. Creo que la inmensa mayoría de dirigentes y militantes del PP se han alegrado del anuncio. Otra cosa es que el interés político les impida expresarlo abiertamente. La política es un teatro en el que cada personaje debe interpretar su papel y el que le corresponde al partido de Rajoy es el de la firmeza. McGray, a este respecto, saca a relucir la teoría del descuento. Me explico. Dice el profesor que las sucesivas decisiones que han ido tomando las organizaciones de la izquierda abertzale, incluida ETA, estaban ya descontadas de antemano por el Gobierno.

Sería un poco como en los mercados bursátiles. Ocurre que el BCE rebaja el tipo de interés y la bolsa baja. Entonces los analistas lo argumentan. Es obvio que la medida es un claro incentivo para que se invierta en bolsa, pero resulta que estaba descontada por los mercados. Todo el mundo sabía que el BCE no tenía otro remedio y que la bajada se iba a producir, sí ó sí. Augura McGray que futuras entregas de armas serán recibidas con la misma estrategia, para restarles valor.

Puede que McGray lleve razón y que quienes vivimos aquí, en medio de la marabunta, no sepamos leer con nitidez los acontecimientos que se van sucediendo. El profesor, que en el caso español no aprecia separación entre los poderes ejecutivo y judicial, debido a una larga tradición carpetovetónica y a la falta de una verdadera revolución burguesa en el Estado, estima que se están dando innegables avances en el terreno jurídico-político. Me cita la sentencia del Tribunal de Estrasburgo sobre la llamada "Doctrina Parot" o la admisión del recurso de Sortu por parte del Tribunal Constitucional, lo que ha supuesto su inmediata legalización. Se olvida, o no lo quiere mencionar, lo ocurrido con el llamado "Caso Bateragune" o con el no fin de la dispersión de los presos vascos, que continúan encarcelados a cientos de kilómetros de su patria. Él sabrá.

Por el contrario, concede suma importancia al asunto de la reducción de escoltas, ayudado por la situación de crisis galopante en lo económico. Incide en que habrá que observar con lupa la posible disminución de efectivos policiales acantonados en Euskal Herria. Le prometo que así lo haremos.

Para terminar, McGray, que me consta tiene buenos contactos en Sabin Etxea, echa un jarro de agua fría a las expectativas electorales de la coalición soberanista EH Bildu. Cree que obtendrá unos magníficos resultados, pero que la insistencia desde muchos medios en hablar de una hipotética victoria, llevará a parte de su base social a contraer una cierta decepción. McGray insiste en que la candidatura de Iñigo Urkullu, del que alaba su patriotismo -al no dejar a Nafarroa Garaia olvidada a su suerte, como algunos de sus predecesores en el EBB-, va a concitar el voto útil de ciertos sectores que suelen votar a PP o PSOE y que van a entender el apoyo a la candidatura jeltzale como el único modo de frenar la imparable escalada de lo que ellos consideran una ETA sin metralletas, o sea, Bildu.

El e-mail del profesor McGray, que no menciona para nada el sorprendente hallazgo de un hacha del año 1500, de supuesto origen vasco, en un yacimiento arqueológico relativamente cercano a su lugar de residencia, concluye deseándome unas provechosas vacaciones, deseo que traslado a todos aquellos que tienen la paciencia de acercarse hasta este blog, aunque sea de vez en cuando. De parte del profesor McGray, y del mío propio, que ustedes las disfruten en la medida en que la crisis se lo permita. 

2012/07/24

Tolerancia menos que cero

José María Bravo Durán | El País
El PNV, mediante una escueta nota de prensa, reaccionó rápidamente ayer ante la sentencia de la Audiencia de Gipuzkoa que condena, a once años de cárcel y a devolver el dinero robado, al ex jefe de la oficina de Hacienda de Irun, José María Bravo Durán. El partido que lidera Iñigo Urkullu calificó la sentencia de "justa y contundente" y añadió que ellos siempre han defendido "un principio de tolerancia cero ante este tipo de comportamientos".

Me alegra que la dirección del PNV fije su posición de manera tan rotunda. Tal vez si lo hubiese hecho unos años antes, casos como los de la Hacienda de Irun, Glass Costa, Ibarra, De Miguel, Cearsolo, etc, no se hubieran producido o hubieran sido atajados con mayor decisión.

Probablemente, en todos esos casos se trate de conductas individuales, evidentemente reprobables. El afán de codicia es connatural el ser humano, no lo olvidemos. Sin embargo, hay casualidades que llaman la atención.

Es el caso de los hermanos Bravo Durán, Víctor y José María. Resulta curioso que el hermano mayor sea nombrado director general de la Hacienda de Gipuzkoa en 1991, tras una laboriosa carrera de méritos iniciada en la oficina de recaudación de la Hacienda española de Donostia. Su hermano José María, que trabajaba en la oficina de Errenteria, es trasladado a la de Irun en el mismo año de 1991. Tres años más tarde aprueba la oposición y en 1996 concluye la carrera de Derecho. Con el tiempo sería nombrado director de esa oficina.

En 2003, Víctor Bravo Durán deja la dirección de la hacienda guipuzcoana para dedicarse a la política, concretamente como representante en el Senado del Partido Nacionalista Vasco. Poco más tarde, en 2004, José María abandona su trabajo en la Hacienda de Irun para dedicarse a la iniciativa privada. Los dos hermanos comparten propiedades inmobiliaries y negocios, algunos de ellos ubicados en el valle del Jerte, comarca de origen de sus padres extremeños. Un de ellos, el hotel rural "Túnel del Hada" acaba de ser decomisado por la autoridad tributaria, supuestamente para cobrar parte de la deuda contraida por el señor Bravo.

Los periodos coinciden. Víctor, según se dice, era el hombre clave de la Hacienda guipuzcoana, por encima del diputado correspondiente y José María, su hermano, pudo aprovecharse de esa situación realizando las actividades ilícitas ahora condenadas.

El diputado general de Gipuzkoa ha pedido al PNV que asuma las responsabilidades políticas del caso de la Hacienda, que ha sido gobernada durante treinta largos años por militantes de esa formación. En ese sentido, conviene recordar que Víctor Bravo Durán ingresó en el PNV tras la escisión de EA, avalado, entre otros, por Joseba Egibar, actual presidente del GBB y el influyente agente inmobiliario Iturzaeta.Su hermano, residente en Urruña, llegó a ser candidato de la UMP de Sarkozy en las municipales de 2005.

2012/07/20

Crisis y oportunidad

La aguda crisis económica que padecemos, pese a que contribuye a aumentar el grado de pesimismo de la población, puede deparar algunas enseñanzas positivas. Es en momentos como el actual, en los que parece que todo se viene abajo, cuando suelen surgir oportunidades insospechadas.

Es evidente que la crisis, primero financiera, luego inmobiliaria, posteriormente bancaria y por fin, global, va para largo. No se trata de un simple constipado sino de una verdadera neumonía. Y el culpable no es el ciudadano de a pie, el trabajador, el desempleado, el inmigrante, sino el propio capitalismo. Es el sistema económico vigente, basado en la búsqueda del mayor beneficio en el menor tiempo posible, el que nos ha llevado a esta situación.

¿Qué ocurre? Que la mayoría de las presuntas soluciones a la crisis obvian esa circunstancia y se centran en intentar recomponer las estructuras enfermas del capitalismo. Los ciudadanos nos vemos inundados por conceptos etéreos como prima de riesgo, diferencial de deuda, fondo de rescate, memorandum, pacto fiscal, etcétera. Conceptos que disfrazan la verdadera naturaleza de lo que ha venido ocurriendo. En resumen, los sectores más avanzados del capitalismo financiero han nadado en un mar especulativo hasta que se han quedado sin agua. En ese momento, para evitar males mayores, han intervenido los poderes públicos, subsidiarios de aquellos, con el fin de reponer la liquidez perdida en operaciones bursátiles de alto riesgo o en el robo descarado, como ha sido el caso del sector del ladrillo.

Los culpables de la crisis son bien conocidos. En primer lugar, los grandes poderes financieros internacionales, los mercados de bolsa, las agencias de calificación y el entramado institucional que les asiste, léase FMI, Banco Mundial, etc. En segundo lugar las instituciones "democráticas" que cumplen los dictámenes emanados desde el seno de los primeros: Banco Central Europeo, bancos centrales de los estados de la UE, Unión Europea, parlamentos, gobiernos, etcétera.

Conviene recordar ahora las palabras del ex presidente francés Nicolás Sarkozy al inicio de la crisis: "Hay que refundar el capitalismo". La mayoría de lectores estimará que fue una boutade más del político francés. Nada más ajeno a la realidad. Estamos asistiendo, con notable despiste general, a una verdadera refundación del capitalismo. Un sistema económico que se reinventa a sí mismo, reventando los diques del pretendido estado social del bienestar, adelgazando hasta el mínimo soportable el sector económico público, jibarizando la sanidad, la educación y los servicios sociales comunitarios y de propiedad pública, reduciendo al mínimo el sistema público de pensiones. En fin, ampliando las bases de actuación de la economía neoliberal, desmontando lo poco que queda del antiguo estado socialdemócrata, incluidos los sindicatos de clase, y forzando una derrota histórica al movimiento obrero europeo.

Que nadie piense que una vez acabada la crisis todo volverá a su cauce. Ese es el gran error. Ya nada será igual. Sí, por supuesto que el PIB crecerá, los salarios dejarán de disminuir y se incrementarán débilmente y el desempleo se reducirá hasta límites más digeribles. Pero la operación de cirugía ejercida por los mejores bisturíes del neocapitalismo habrá dejado irreconocible al estado social del que hemos venido "disfrutando" hasta ahora.

Apuntará el lector más agudo que al inicio de este azogue hablaba de oportunidades. Las hay, es cierto. La crisis, por ejemplo, ha puesto en evidencia la fragilidad de proyectos políticos como el de la autonomía uniprovincial navarra comandada por UPN. Con la CAN desaparecida, el IVA de Volkswagen pagado por Madrid para evitar la quiebra foral y el Gobierno de Barcina en precario, se presenta una oportunidad de darle vuelta al calcetín navarrista.

A la vez, presenciamos el ascenso del bloque soberanista. Un espacio en expansión que debe convencer a la mayoría social de nuestro país de la necesidad de construir un autogobierno basado en la honradez, la ausencia de corrupción y clientelismo, el ecologismo social, el fortalecimiento de lo público sobre lo privado y la búsqueda de alternativas al voraz capitalismo que todo lo destruye.

Si Euskal Herria se dota de un bloque de progreso con vocación mayoritaria que ponga freno a tanto desmán, es posible lograr una salida a la crisis cualitativamente mejor a la de los vecinos del norte y del sur. Una salida que prime el bienestar de los ciudadanos sobre la codicia de empresarios y banqueros y ponga en lugar preferente el interés comunal sobre el afán de ganancia privado.

2012/07/11

En la duda, con Madrid

Da la impresión de que el gabinete de crisis de Sabin Etxea tiene sobre la mesa encuestas muy preocupantes. Es la única explicación para que líderes del partido jeltzale se animen a arremeter contra la izquierda abertzale como si se tratase del mismo demonio. Ya en tiempos de Arzalluz se hablaba en esos círculos de la Albania del Cantábrico como proyecto de la entonces Herri Batasuna. Ahora se tacha de estalinistas y marxistas a los de la izquierda abertzale y se hacen distingos entre Bildu y ésta. En Bildu hay buena gente, por supuesto, pero los malos de la IA van a acabar acaparándolo todo.

Con estos juegos florales, Urkullu y Egibar, Egibar y Urkullu, tratan de enmascarar su verdadera estrategia política. Una estrategia que pasa en este momento por desgastar a la izquierda soberanista y para ese fin supremo no hacen ascos a aliarse con el PP, un partido nada sospechoso de estalinista ni de marxista, como el propio PNV.

Desde amplios sectores de la izquierda abertzale se ha propiciado históricamente la necesidad de una conjunción de intereses entre los jeltzales y la propia IA. Ahí están los intentos encabezados por Txillardegi, Telesforo de Monzón o la Declaración de Bergara, intentos buenistas que nunca han llegado a Maltzaga. La tesis de que existen bases sanas en el partido jeltzale es cierta. Otra cosa es que esas bases se animen a dar el salto, cuestión harto dudosa.

Y es que resulta que la dirección de ese conglomerado nacionalista, siempre que afronta una encrucijada, acaba por mirar hacia Madrid, dejando en la estacada a quien le propone, con buena fe, una colaboración estratégica en el camino hacia el reconocimiento efectivo del derecho a decidir. Habrá que volver a recordarles, por si alguien lo ha olvidado por Alonsotegi, que Juan José Ibarretxe fue lehendakari de la CAPV gracias a los votos de los estalinistas de la IA, y que cuando ésta fue proscrita por la metrópoli, el contubernio PP-PSOE accedió a Ajuria Enea sin mayor problema.

Las pequeñas encrucijadas de estos últimos tiempos nos indican el camino que puede recorrer el PNV. En el asunto de Kutxabank, con el PP; en el asunto de la incineradora, las basuras y Alduntzin, con el PP y el PSOE; en el asunto de las relaciones privilegiadas, con Rajoy; en el asunto de la paz y la convivencia, con PP y PSOE... Podríamos seguir, pero no merece la pena.

En Sabin Etxea tienen una sola preocupación: que EH Bildu no les sobrepase en votos en las próximas elecciones al parlamento de la CAPV. Lo demás, la crisis económica, la construcción de la paz, los líos entre Urrutia y Bielsa, han pasado a un segundo plano. Saben que el sorpasso en el ámbito de las formaciones de obediencia vasca es posible. Que puede llegar en estos comicios o en los siguientes. Para evitarlo no van a escatimar medios, ya sea agitando el espantajo comunista o blandiendo la gastada tesis de Egibar de que ellos siempre tienen razón, tanto en 1975 como en la actualidad. Y es que a quien tiene a su lado la invocación del Señor de las Alturas y de las Leyes Viejas no le debe hacer falta contar los votos, por ejemplo los cosechados últimamente en Gipuzkoa.

2012/07/03

Política y contrapoder

"En nuestra opinión, no existe otros camino para la defensa de los intereses de clase que la movilización social, el reforzamiento de las organizaciones de contrapoder, la consolidación de alianzas sindicales y sociales con capacidad de propuesta alternativa y la interpelación no subordinada a la política". Este es, en resumen, el programa de acción del sindicato ELA-STV anunciado en prensa la pasada semana por su máximo dirigente Adolfo Muñoz.

Un programa que, a bote pronto, acerca ecos de organizaciones izquierdistas, incluso diría que revolucionarias. Pero que nadie se asuste, estamos hablando de un sindicato convencional, afiliado a la CES y a la CIS, y que a lo largo de sus cien años de existencia jamás ha practicado el aventurerismo, sino todo lo contrario.

Es más, si examinamos más a fondo el escueto programa, contemplaremos con más nitidez la verdadera esencia del mismo. El primer componente es la movilización social. Reciente queda lo ocurrido en la Administración de la CAPV. La espantada de ELA y STEE-EILAS fue de las que delimitan el campo de juego para próximas ocasiones. Si cuando las reformas para recortar derechos laborales se acrecientan la respuesta sindical mengua, la receta de la movilización social queda vacía.

El segundo elemento troncal que cita Muñoz es el reforzamiento de las organizaciones de contrapoder. Ante esta rotunda afirmación, habría que preguntarse cuáles son esas organizaciones de contrapoder. En un contexto general serían aquellas organizaciones que planteasen un proyecto radicalmente opuesto al actual entramado político-institucional. En el contexto de ELA, se trataría de afiliarse al sindicato, autoproclamado como de contrapoder desde la aparición del famoso ensayo de Paco Letamendia.

La tercera pata del banco que anuncia Muñoz habla de la consolidación de alianzas sindicales y sociales con capacidad alternativa. Las buenas intenciones se demuestran andando, haciendo un camino conjunto. Hace medio año que el propio Muñoz dio por rota la unidad de acción con LAB en base a confusas razones socio-políticas, relacionadas con la llegada de la izquierda soberanista a las instituciones. Repetir el mismo discurso de siempre, cuando la práctica cotidiana es la contraria, acaba por convertirlo en hueco.

La dirección de ELA, desde los tiempos de Elorrieta, ha mantenido en primer plano de su acción político-sindical el mantra de "ETA sobra y estorba". Curiosamente, apenas dos meses después del anuncio de cese de la actividad armada de la organización clandestina, el sindicato mayoritario decide acabar con la conjunción de fuerzas con LAB.

Sostiene Muñoz como cuarto eje vertebrador de su programa de acción la interpelación no subordinada a la política. El mensaje es claro y, además de nítido, presenta un tinte reaccionario. La traducción para que todo el mundo lo entienda es que ELA contempla la crítica a las instituciones sin tener en cuenta quien las gestiona. Para Muñoz no existe diferencia apreciable entre PNV, PSOE, PP y Bildu, por tanto hay que desacreditar a todos por igual.


Quien esto dice es la misma persona que ha defendido con insistencia, desde la secretaría general de su central, la necesidad de puesta en marcha de un proceso soberanista, de una acumulación de fuerzas, una vez que ETA se retirara de la escena. Todo el mundo sabe que esa agrupación de agentes soberanistas se llama Bildu-Amaiur, y que sus componentes coinciden en su programa político con lo que dice defender ELA. Entonces, ¿a qué estamos jugando? ¿Con quién quiere hacer ese proceso el sindicato mayoritario? ¿Quiere, verdaderamente, llevarlo a cabo?

Lo del tinte reaccionario viene a cuento porque, de forma soterrada, se puede vislumbrar un desprecio hacia la política, como si esta fuera algo negativo en sí mismo.Un desprecio que ya sostuvieron en su momento los llamados "eladios" y que ahora parece entroncar con posturas defendidas desde los colectivos autodenominados "indignados". La creciente tendencia de ELA a rehuir la política, abandonando,  por ejemplo, espacios de participación en diversos organismos institucionales, puede deberse a la frustración por no sentirse identificada con ninguna de las grandes ofertas que se disputan la representación democrática en este país. Es una postura legítima, pero de ahí al nihilismo político solo va un paso.   



2012/06/27

Deconstruir la Conquista

http://bizientzia.blogspot.com.es
Un viejo proverbio, de incierta procedencia, aunque algunos lo asociamos con el ancestral pueblo mongol, viene a decirnos que “Nadie sabe del águila su vuelo”. En este caso, el águila no puede ser otra que Navarra, de la que todo está aún por dilucidar, digan lo que digan los defensores y argumentadores de la tesis de la “libre incorporación” al yugo castellano, a los que se ha unido estos días el aspirante al trono del Reino de España con un discurso plagado de tópicos y falsedades.

Sobra afirmar, ante tanto exabrupto digno de la casa de Alba, que el águila navarra sigue volando desde Hondarribia hasta Castejón, desde Baigorri hasta la Sonsierra. Es cierto que su poderoso vuelo ha estado secuestrado, que ha sido empequeñecido y hasta ha habido quienes han pretendido acabar con él definitivamente. Si no lo han conseguido en estos cinco siglos, mucho menos lo van a lograr en el futuro.

Y es que en este arranque del siglo XXI en el que nos hallamos, es importante valorar lo sucedido en aquella Conquista, ocurrida en el primer tercio del Siglo XVI, pero lo en verdad decisivo es que 500 años después de aquellos acontecimientos históricos nos encontremos hablando sobre ellos con total naturalidad.

Y subrayo la palabra naturalidad, porque yo no recuerdo que en todo mi periodo de instrucción, de párvulos hasta la Universidad, periodo que abarca desde el año 62 hasta el 82, desde el franquismo profundo hasta la actual democracia con comillas, se me haya observado por maestros y profesores ninguna cuestión relacionada con estos hechos, ni tan siquiera de manera colateral.  

¿Qué quiere decir esto? Pues que un natural del país se ha debido de enterar de cuestiones centrales de la historia de su nación de forma autodidacta y muy tardía, consultando la Enciclopedia Auñamendi  de los Estornés y leyendo libros de paisanos como Miguel de Orreaga, Pedro Esarte o Tomás Urzainqui, entre otros.

En cuanto a los hechos, pese a los intentos torticeros protagonizados por algunos franquistas renacidos, nadie puede dudar un solo instante de que conformaron una invasión en toda regla. Una operación político-militar de Estado, del Estado Castellano-Aragonés concretamente, que supuso la muerte por agonía del Reino de Navarra. Puede decirse que quedaron fueros y aduanas, que quedó un resto de reino en el norte hasta el siglo XVII, pero la Libertad, escrita con mayúsculas, pereció en aquellos episodios sangrientos del primer tercio del siglo XVI.

También es cierto que hubo Quinta Columna, que numerosos navarros, algunos de ellos con mando en plaza, trabajaron para el invasor, pero ello no resta un ápice de gravedad a la Conquista, que hasta los más íntimos colaboradores del rey Fernando calificaron de tal en su momento. En todas las guerras ha habido traidores y colaboracionistas, lerínes y goicoecheas, y la de Navarra no podía ser una excepción.

Dicho esto, conviene recordar, empero, que las conquistas nunca se pueden dar por consolidadas, por concluidas de forma definitiva y total. Mientras sigan habiendo paisanos que las rechachen, que las combatan, por pocos que sean y aunque solo lo hagan en el campo de la cultura y del conocimiento, habrá esperanza. Mientras sigan habiendo águilas dispuestas a proseguir el vuelo, habrá posibilidades de recobrar la Libertad arrebatada.

Ha sido el vascón pueblo más aficionado a las voces que al lapicero, y así nos ha ido a lo largo de los siglos. Para reconstruir nuestra historia, hemos de acudir en muchas ocasiones a lo escrito por españoles, franceses y hasta alemanes y británicos, porque los testimonios propios son bien escasos. Es precisamente en estos años últimos cuando se está realizando un esfuerzo enorme, con grandes aportaciones por cierto, para actualizar la historiografía propia y subsanar ese estante vacío en nuestras bibliotecas.

Una labor indispensable para dejar sin argumentos a quienes adocenados al abrigo de los poderosos, siguen empecinados en falsear los hechos, en variar las circunstancias, en trastocar lo verdaderamente sucedido en 1512 y, por extensión, en toda la historia del Reino de Navarra. Es una auténtica burla que desde el Gobierno de la Diputación se siga fomentando una visión edulcorada, sino directamente engañosa, de los hechos históricos. Negar a estas alturas que Navarra fue objeto de conquista y dominio por fuerzas extranjeras, provenientes de los reinos de Castilla y Aragón, es un disparate y una provocación intelectual.

Pero dejémosles que persistan en su elucubración impostada. Nosotros a lo nuestro. Que el saber alimenta la Libertad, y tan sólo el cultivo de ésta nos conducirá a deconstruir, a deshacer analíticamente los elementos que constituyen la estructura conceptual de quienes siguen negando, frente a la evidencia, el hecho incontestable de la Conquista. Una operación por la que llevamos quinientos años pagando altos intereses políticos y económicos, recibiendo a cambio humillaciones y desprecios sin fin. Incluso desde el seno de instituciones autoproclamadas navarras, pero que en realidad continúan sirviendo a los herederos directos de quienes propiciaron la guerra y la ocupación de nuestro territorio.

Joxerra Bustillo Kastrexana,
autor de “Guía de la Conquista de Navarra en 12 escenarios”
[Publicado para www.nabarralde.com]

2012/06/25

Oharra irakurleentzako


Azken urteetan euskararen presentzia handitzen ari da komunikabideetan, bereziki internet sarean. Bloga honetan, berriz, euskararen edukiak oso testimonialak izan dira orain arte, baina egoera hau aldatu nahi dugu. Hemendik aurrera ez da leku euskaldun hutsa izango, elebiduna baizik. Alternatiba hori ez da posible une honetan. Neu naiz errudun bakarra. Asko faltatzen zait gure hizkuntza nazionala ondo menperatzeko, baina bide horretan jardungo dut, buru belarri.

Dena den, euskaraz testu bat plazaratuko dugu hilabetean behin. Hasteko ez da gutxi. Testua ez litzateke oso luzea izango, jakina, baina saiatuko gara sakona izaten, behintzat.

Beraz, adina ez da aitzakirik euskara ez aztertzeko. Esan behar da euskararen geroak esfortzu txiki bat merezi duela. Emeki, emeki handiago egingo dugu euskararen agerpena blog honetan, izenburu euskalduna justifikatzeko.

Gure helburua garbi geratu da. Orain, hitza betetzea falta zaigu. Azogeak euskaldunago batengatik lan egingo dugula eta. Horixe da asmoa.

2012/06/20

Sortu es legal, la nave va

A trancas y barrancas, pero el proceso continúa vivo. Por tan solo un voto de diferencia el Tribunal Constitucional español ha admitido el recurso de amparo presentado por los abogados de Sortu. El partido independentista de izquierdas ha logrado una victoria política y jurídica asombrosa, con el Partido Popular gobernando con mayoría absoluta. Sorti es legal, la nave va.

Por raro que parezca, lo que fue imposible con Zapatero ha sido posible con Rajoy. Y es que en política nada es definitivo, ni irreversible, ni tan siquiera la cerrazón del Estado español por reconocer la realidad política y social de Euskal Herria.

Las sentencias sobre la aplicación de la doctrina Parot y la relativa al caso Bateragune habían extendido una sensación amarga en amplias capas de la izquierda independentista. No se veía con claridad lo que estaba sucediendo, una vez que la organización clandestina ETA había anunciado el cese definitivo de su actividad armada.

En un principio se pensaba que todo iba a rodar de cara y que iban a sucederse las noticias positivas, incluido el acercamiento de presos. Pero no ha sido así. Lejos de caer en el desánimo, la izquierda independentista ha continuado dando pasos en la construcción de un nuevo tiempo para Euskal Herria. aún tratándose de posicionamientos personales, la iniciativa Glencree es una muestra inequívoca de que la apuesta es sincera y no tiene marcha atrás.

En estos últimos días, la veleta ha cambiado de dirección. Lo que antes era oscuro empieza a ser más claro. La reciente absolución de las once personas procesadas en el juicio contra D3M y Askatasuna era muy buena señal. La confirmación ha llegado hoy con la trascendente decisión del Constitucional. Las consecuencias últimas de la misma están por ver, pero seguro que van a ser de alcance. Nada va ser igual con una izquierda independentista capaz de realizar su trabajo politico en las mismas condiciones que el resto de agentes. La larga noche de la clandestinidad, o de la alegalidad, ha pasado al recuerdo.

Ahora toca estructurar todo el inmenso capital político que existe detrás de Sortu en todos los pueblos y barrios del país. Poner en marcha una organización socialista y democrática que lidere el bloque soberanista. Con respeto y prudencia, pero sin complejos para defender sus propuestas. Y dejando claro que aunque el programa máximo sea la independencia y el socialismo, se va a trabajar con constancia y esfuerzo en todos aquellos problemas que aquejan a nuestro pueblo, empezando por la crisis económica y el desempleo. Porque Sortu ha llegado para quedarse.

2012/06/15

Nafarroa ¿sola o con leche?

Roberto Jiménez y Yolanda Barcina. noticiasdenavarra.com
La precipitada destitución del vicepresidente de la Diputación navarra, Roberto Jiménez, por parte de la presidenta Barcina, no hace sino revelar la verdadera fotografía de la situación que atraviesa esta autonomía uniprovincial. La crisis económica aprieta a todos, pero convierte en vulnerables a los más pequeños, como se ha demostrado últimamente con las comunidades de Asturias o La Rioja, cuya caja de ahorros también está pillada en Bankia, por cierto.

En el caso de Nafarroa Garaia, el proceso de descomposición viene de atrás, de muy atrás, pero se ha agravado cualitativamente con lo sucedido con Caja Navarra. La práctica desaparición de una institución estratégica para la CFN no hace sino complicar los problemas en grado sumo. Los responsables del desastre tienen nombres y apellidos, y carnet de partido, Unión del Pueblo Navarro. Son ellos quienes han dilapidado un patrimonio que pertenecía a la gran mayoría de ciudadanos navarros. Un patrimonio que se disfrazó de Banca Cívica para evitar la confluencia con el resto de cajas que han sustentado durante tantos años un trabajo conjunto en la Federación de Cajas de Ahorros Vasco-Navarra (FCAVN).

Conviene volver a recordar que buena parte de la culpa de lo que está sucediendo recae en la obsesión enfermiza antivasca de los responsables de UPN, secundados casi siempre por sus correveidiles del PSN. Obsesión que conlleva cada vez más el riesgo de caer por el precipicio. Desde hace demasiados años, los sucesivos gobiernos navarros, salvo el corto periodo del corrupto Otano, han dado la espalda a los territorios hermanos de la Navarra Occidental, léase CAPV.

Ha sido una postura sustentada en el más puro sectarismo ideológico, mamado en la escuela doctrinal de los Pradera, Del Burgo y Aizpun. Un sectarismo de raíz franquista, que ha echado por tierra una cultura anterior, conservadora sí, pero favorable al Laurac Bat, unión con Gipuzkoa, Bizkaia y Araba, salvaguardando la autonomía e idiosincrasia de las partes.

A partir del franquismo, sin embargo, ha prevalecido la versión más cerrada y chulesca del navarrerismo, liderada por políticos como Miguel Sanz. Un navarrerismo basado en el complejo, el provincianismo más rancio y el odio a las esencias culturales propias, en especial al euskara, la lingua navarrorum. Han sido múltiples las veces en que se han lanzado mensajes favorables a la conjunción de esfuerzos con La Rioja o Aragón, descartando por principio cualquier atisbo de aproximación a las llamadas Provincias Vascongadas. 

Las consecuencias de todos estos atropellos saltan ahora a la vista. UPN y PP no logran sostener una mayoría en el Parlamento Foral, los primeros recurren al PSN como elemento auxiliador, pero al final el Gobierno hace aguas. Con unas cuentas forales sembradas de minas y la CAN desaparecida, Yolanda Barcina deberá recurrir a Madrid en busca de auxilio, o de exilio, según se desarrollen los acontecimientos.

La incapacidad manifiesta para hacer frente a la crisis por parte de Barcina y su Gobierno, debería impulsar una reacción ciudadana para exigir una alternativa viable al caos reinante. Esa alternativa debería estar liderada por las fuerzas que apuestan por abandonar la política fracasada en estos treinta años. Una alternativa que deje de dar la espalda a las hermanas occidentales y les ofrezca estrechar la mano, con el proyecto de construir en un futuro una plataforma común que aúne a todos los vasconavarros en un único solar al sur de los Pirineos.

2012/06/04

Bilbao recobra la tranquilidad

Marcelo Bielsa
Tras esta agitada primavera de rayos y truenos, podemos adentrarnos con un poco más de tranquilidad en el verano que ya asoma. Marcelo Bielsa ha renovado su contrato de entrenador con el Athletic Club. Se respiraba en las últimas jornadas un preocupante clima de ansiedad en bares, txokos y tiendas de ultramarinos de la capital bilbaina. ¿Y si no renueva "el loco", qué hacemos? se preguntaban niños, mayores y adultos que son como niños. Sí, teníamos a Valverde en la recámara, pero no se puede comparar a un extremeño con un rosarino. No hay color.

El negro panorama que se dibujaba para el futuro de Bilbao, de Bizkaia y, por ende, de Euskal Herria entera, se ha podido despejar en el último momento, cuando algunos agoreros adelantaban la catástrofe en páginas de diarios y webs. Pero no, el desenlace ha sido positivo y el club bilbaino, con dos o tres refuerzos de nada, aspirará de nuevo a todo la próxima temporada.

La ironía, que espero no moleste mucho a los seguidores del equipo de San Mamés, entre los que me incluyo, quiere poner un poco de cordura en un clima futbolístico que ha inundado a la gran mayoría de la sociedad bizkaina. Los movimientos de masas acontecidos con motivo de las sucesivas eliminatorias de la Europe League y la Copa del Rey, han constituido un auténtico sobredimensionamiento. Bien está soltar adrenalina contemplando las carreras de los futbolistas, pero todo debe tener un límite, incluso el Athletic Club en Bilbao.

Con la infinidad de problemas que atenazan a la sociedad, como el desempleo, la crisis económica, los recortes sociales, educativos y sanitarios, o la falta de avances en el proceso de resolución del conflicto, resulta un tanto obsceno que miles y miles de vascos depositen toda su pasión en un deporte. Porque el fútbol, pese a todo, no deja de ser un deporte. Y las victorias y las derrotas corresponden a los deportistas. A nadie más.

Si lo hacen bien, estupendo. Si lo hacen mal, otra vez será. No debiera convertirse en norma semejante despliegue de expectativas triunfalistas, -alentadas en este caso por los intereses de los medios de comunicación-, que al fin y a la postre pueden resultar infundadas. Quién haya vendido humo, que apague ahora el incendio.

Bilbao, Bizkaia si me apuran, no va ser mejor ni peor porque un club de fútbol atesore en sus vitrinas 24 o 25 copas del Generalísimo Franco y de los reyes Alfonso XIII y Juan Carlos I. Sabemos que la "filosofía" de jugar solamente con deportistas del país es admirable y única, pero a quien disfruta con ella le debería dar igual acumular títulos o jugar en la Liga Adelante. No se quiere al Athletic por lo que gana, sino por lo que representa.     

2012/05/24

Memoria de un miércoles al sol


Ocurrió hace unos días. Un hombre, rayando en los sesenta, paseaba en una hermosa mañana de miércoles junto al archivo benedictino de Lazkao. Iba acompañado de otra persona, que le ayudaba a buscar el mejor lugar para disfrutar del sol. Porque el hombre al que me refiero no puede moverse por sí solo y necesita valerse de una silla de ruedas.

Se trata de la misma persona que las crónicas de prensa de finales de agosto de 1975 consideraban como uno de los  seguros condenados a muerte del consejo de guerra que se celebraba en la “sala de justicia” del acuartelamiento del Regimiento de Artillería de campaña número 69 de la VI Región Militar, en Burgos. José Antonio Garmendia Artola Tupa, fue detenido el 28 de agosto de 1974 en Donostia, junto a José María Arruabarrena Esnaola Tanke, en el curso de un “enfrentamiento” con la Policía, de resultas del cual ambos activistas cayeron heridos, Garmendia de mayor gravedad.

El abogado Juan Mari Bandrés testimoniaba, en el libro “Memorias para la paz” dictado al periodista Raimundo Castro, que “su coche (el de Garmendia y Arruabarrena) es tiroteado por la Policía y, a pesar de que han dejado las armas en el vehículo y han salido corriendo desarmados, son acribillados a balazos junto a la Facultad de Derecho de Donosti, ante numerosos testigos. Ambos son heridos, pero Garmendia de mucha gravedad, porque una bala le entra en el cráneo y le produce salida de masa cerebral”. Detenido y presionado en comisaría, pese a su delicado estado de salud, que incluye quince días en coma y una delicada operación, se le mantuvo incomunicado hasta el 27 de diciembre de 1974, en un gesto de crueldad añadida.

Garmendia fue condenado a muerte en el consejo de guerra celebrado en Burgos, pena que le fue conmutada a última hora y en cierta manera traspasada a su compañero Angel Otaegi, que acabó siendo fusilado el 27 de septiembre de 1975, en el mismo Burgos. Las secuelas de aquellas heridas de bala en la cabeza, recibidas en la avenida de Zumalakarregi de Donostia, son las que le mantienen actualmente postrado.

La de José Antonio es otra cara del conflicto, la que ningún Instituto de la Memoria quiere contemplar, porque pone en cuestión toda la ofensiva ideológica que sustenta la operación de borrado sistemático de una parte sustancial de los últimos cincuenta años de nuestra historia, que se quiere acometer ahora que la organización clandestina ETA ha desistido en su actividad armada. Casos como el suyo no serán abordados en ningún congreso oficial de víctimas, en los que tan solo disponen del uso de la palabra quienes han estado en todo momento en el bando preciso, al que ellos mismos denominan de los vencedores, y, si han tenido alguna equivocación pasajera en su trayectoria, se han arrepentido posteriormente de la misma en la forma prevista por el poder.

Si vamos al fondo del asunto, deberemos preguntarnos de qué tendría que lamentarse este hombre. ¿De haber luchado contra la dictadura que pretendía aniquilar a su pueblo? ¿De haber militado en la resistencia clandestina? ¿De haber sido herido de suma gravedad por la policía? ¿De no haber renunciado a su sueño libertario?

Entre las reberberaciones de la actualidad se oyen estos días voces diciendo que la Cultura, así escrita, con mayúsculas, no estuvo a la altura frente a la actividad de ETA. Quienes lo afirman deberían preguntarse qué hicieron ellos contra el terror de Franco y los militares que sostenían la dictadura. Porque hubo gentes de la cultura que compartieron prisión con Garmendia y Arruabarrena, como Eva Forest o Alfonso Sastre, por poner un ejemplo de personas concocidas en esta tierra. Ellos dos sí que estuvieron a la altura. A una altura a la que, los que ahora intentan imponer su criterio desde el poder, jamás lograrán asomarse, por mucho que lo intenten.

Queremos vivir un nuevo tiempo político en Euskal Herria. Un tiempo en el que todos los proyectos puedan competir en igualdad de condiciones y tengan la posibilidad de materializarse sin mayores cortapisas. En última instancia deben ser los ciudadanos quienes determinen el camino a seguir, eligiendo entre las opciones que mejor convengan a este pueblo. Sin más límites que la voluntad popular.

En ese nuevo tiempo habrá que realizar un esfuerzo añadido en pos de la convivencia, del respeto entre todos quienes queremos vivir en este país. Un esfuerzo que debe ser común. No vale exigir solamente a una de las partes, como se hace desde los ámbitos del poder. Es imprescindible reconocer el daño causado, sí, por supuesto, pero antes hay que realizar un ejercicio de realpolitik y establecer que el daño no ha sido causado exclusivamente por ETA, sino que el sufrimiento ha sido multilateral. Que los perfiles de los afectados por el conflicto son muy diversos y que nadie reúne en su persona toda la verdad, por muy víctima que haya podido ser.

La mañana de ese miércoles, cuando regresaba hacia Donostia, iba pensando en el inmenso valor que atesoran los documentos guardados con celo en el archivo de Lazkaoko Beneditarren Fundazioa, testimonios imprescindibles para desentrañar los vericuetos por los que ha atravesado este pueblo. Pero al mismo tiempo pensaba que si el archivo es importante, más lo es la figura de aquel hombre en su silla de ruedas, disfrutando del sol de mayo. Una figura que representa el testimonio de una trayectoria vital, discutida y discutible, pero que está ahí, presente en la memoria reciente de este pueblo y que ningún congreso, ni ningún instituto de la memoria, van a ser capaces de borrar.

[Artículo publicado en el diario "Gara", 2012-5-23] 

2012/05/21

Urkullu, el único candidato posible

Iñiko Urkullu
El Euskadi Buru Batzar del PNV ha designado a Iñigo Urkullu candidato a lehendakari. El nombramiento, que no ha sorprendido a casi nadie, confirma que todas las reglas tienen una excepción y por segunda vez en ese partido un presidente de la ejecutiva nacional aspira al máximo cargo institucional de la CAPV. En caso de acceder al mismo, deberá renunciar a su puesto en el EBB.

En un partido serio como el PNV, tener que forzar los estatutos de esa forma sólo puede deberse a causa mayor: el de Alonsotegi (Enkarterriak) era el único candidato posible. Sobre todo tras la renuncia expresa, por escrito, que había firmado el anterior candidato Juan José Ibarretxe.

El nombramiento ha sido por unanimidad y en la comisión delegada para tal fin estaba presente Joseba Egibar, lo que despeja las dudas sobre la verdadera posición política del presunto líder del sector independentista del partido. A la hora de la verdad, lo primero es lo primero, y aunque Ibarretxe se mantendrá en el incosnciente colectivo de ese sector virtual como el candidato óptimo, lo cierto es que la realidad es la que es. No está el momento político para aventuras, habrá pensado Egibar.

Respecto a las perspectivas electorales cara a los próximos comicios, que presumiblemente se celebrarán en noviembre, la candidatura de Urkullu ofrece varias derivadas. La primera es que es el candidato tendrá graves dificultades para rebañar votos en el entorno más tibio de Amaiur. Para ese cometido el candidato ideal hubiera sido, sin duda, Ibarretxe.

Sin embargo, ante un futuro escenario parlamentario en el que la izquierda soberanista puede pujar por el primer puesto electoral, Urkullu ofrece un perfil político que no produce rechazo en ámbitos autonomistas del PP y el PSOE. Es decir, que aquellos electores que deseen impedir un triunfo de la izquierda soberanista, pueden ver en Urkullu el dique de contención para evitar una hipótesis que sitúan como el mayor de los males. De alguna manera, sería considerar a la candidatura de Urkullu como el único freno al temido triunfo soberanista de izquierdas. Una especie de voto útil contra el independentismo en crecimiento. 


2012/05/15

Pluralidad no es dispersión

Se anuncia estos días que varios cargos públicos elegidos en listas de Aralar, al parecer disconformes con la actual linea del partido, han impulsado la creación de una nueva formación política denominada Nahia. Tienen todo el derecho a hacerlo.

Ahora bien, la constitución de un partido político debería ir más allá que la mera reacción ante un problema interno, sea éste ideológico o de otra índole. Los partidos políticos se crearon para aglutinar a quienes piensan de forma parecida y tienen la misma estrategia política. De no ser así, cada ciudadano podría ser un partido político individual. Es necesario ceder en el detalle para aglutinar en lo fundamental.

Tras la penosa experiencia del franquismo, en Euskal Herria se produjo una epidemia de siglas partidistas, que en nuestro caso se acentúa por la división administrativa que padecemos. Es decir, no existe un partido socialista vasco, sino una sección del Parti Socialiste francés para el Departamento 64 ( que incluye a Iparralde), un Partido Socialista de Navarra y un Partido Socialista de Euskadi, ambos englobados en el PSOE español. Y así sucesivamente.

Con ser grave la fractura ocasionada por la realidad administrativa que padecemos, peor aún es la tendencia a la fragmentación dentro de las grandes corrientes políticas. En los últimos tiempos, paralelamente a los avances que se han dado en el proceso político, se han producido importantes esfuerzos para agrupar, al menos en el plano electoral, a quienes defienden un espacio de izquierda soberanista vasca.

En ese gran espacio se ha dado recientemente una puesta en común en la que han estampado su firma Ezker Abertzalea, Abertzaleen Batasuna, Aralar, Eusko Alkartasuna y Alternatiba. Un hito en los tiempos de dispersión en los que hemos vivido, pero que sigue reflejando la diversidad de formaciones existentes en Euskal Herria. Una pluralidad que se extiende a lo largo y ancho del país en forma de clubes políticos, asociaciones político-culturales, tendencias, agrupaciones sobre historia y memoria, pequeños partidos comunistas, colectivos libertarios y, en general, iniciativas políticas diversas. También en la izquierda, pero fuera del ámbito mencionado, nos encontramos con Ezker Anitza, Ezker Batua, Antikapitalistak, Gorripidea... y otros partidos y grupos que se quedan en el tintero.

Es conocido el afán de debate, de discusión, de confrontación ideológica que ha caracterizado históricamente a la izquierda, desde los tiempos de la Internacional Obrera de Marx y Bakunin. Esa tradición es positiva, enriquecedora, si se logra conjugar con un esfuerzo paralelo en la suma organizativa. La unión de esfuerzos no tiene que significar uniformidad, ni pensamiento ùnico. Al contrario, dentro de esa amplia unión se puede dar el debate franco, siempre que se asegure un acuerdo básico sobre los puntos sustanciales del programa político a desarrollar.

La situación que se vive en la izquierda griega, dividida entre varias candidaturas electorales: Izquierda Radical-Syriza, Partido Comunista-KKE, Izquierda Democrática, Verdes, Antarsya-Izquierda anticapitalista y otros grupos extraparlamentarios y anarquistas es un magnífico ejemplo de dispersión. Una dispersión que imposibilita un trabajo en común para liderar un proyecto alternativo al que dicta la Unión Europea y el neoliberalismo de los mercados, incluso accediendo al Gobierno.

Estamos en un momento político de efervescencia, lo que facilita el surgimiento de iniciativas de todo tipo. Unas en clave de sana aportación a lo existente, para enriquecerlo, otras, en cambio, en pos de un lugar en el que cobijarse tras años de zozobra. Todas ellas pueden ser legítimas, pero debería quedar claro que la pretensión de colocar los intereses del propio colectivo, por pequeño que este sea, por encima de los intereses generales de una unión histórica hacia el aglutinamiento de un soberanismo de izquierdas en clave hegemónica, puede resultar a la larga un tremendo error, difícilmente subsanable en el futuro. Pluralidad no debe en ningún caso ser sinónimo de dispersión.

2012/05/10

Sin argumentos

Rafa Díez Usabiaga y Arnaldo Otegi
La sentencia del llamado caso Bateragune, por la que se condena a seis años y medio de prisión a los militantes independentistas Arnaldo Otegi y Rafa Díez Usabiaga y a seis años a Sonia Jacinto, Miren Zabaleta y Arkaitz Rodríguez, es un nuevo ejemplo de la zozobra en que vive el entramado jurídico-político del Estado español. Carecen de argumentos y se enrocan en el único arte que dominan, el inquisitorial.

No hace falta ser un experto en leyes para descifrar algunas de las circunstancias que se han dado en la deliberación y posterior fallo del Tribunal Supremo. De los cinco magistrados que componían la sala, el ponente, luego sustituido por el propio presidente, factótum de la sentencia final, abogaba por la repetición del juicio, mientras que otro miembro del tribunal se decantaba directamente por la absolución. Cuando dos integrantes del tribunal discrepan rotundamente del fallo mayoritario, podemos sospechar que algo huele a podrido en Dinamarca. Y más cerca también.

Si a eso añadimos que la sentencia estaba redactada tiempo ha y que se ha hecho pública haciéndola coincidir con la final de la Europa Liga, podemos afirmar que se trata de una evidente decisión política revestida de lenguaje jurídico y conformada dentro de un tempus politico previamente diseñado. Una vez más.

Todo aquel agente político que esté medianamente informado sabe que los cinco militantes independentistas arriba nombrados estaban trabajando en la búsqueda de soluciones al conflicto político, precisamente en la dirección que ha tomado en estos últimos tiempos el conjunto de la izquierda abertzale. No hay que ser un lince para deducir que la operación policial realizada en la sede donostiarra de LAB, ordenada por el siniestro juez Garzón, intentaba impedir el cambio de rumbo de ese espacio político.

Como bien dice Otegi en su carta, Rajoy y Rubalcaba prefieren continuar en su discurso antiterrorista que abordar un escenario en el que se pongan sobre la mesa los derechos políticos que le asisten al pueblo vasco. En un debate estrictamente político están derrotados, como lo van a estar en las próximas elecciones autonómicas de la CAPV. Si continúan en su empeño represivo, negándose a cualquier atisbo de diálogo, tanto PP como PSOE se convertirán en convidados de piedra del escenario político vasco.

La izquierda independentista, más allá de las especulaciones sobre candidatos a lehendakaris, posee dos argumentos de peso para explicar a la ciudadanía la importancia de mantener la apuesta. El Estado español, lejos de asumir el cambio de ciclo y el advenimiento de un nuevo tiempo politico, persiste en negar la mayor y en mantener en pleno funcionamiento su arquitectura jurídico-politica. Por tanto, no realiza ningún esfuerzo en la consolidación del proceso.

Además, atraviesa una crisis económico-financiera e institucional de primer orden. Seguir enganchados a él nos conducirá al abismo. Es tiempo de soltar amarras y poner en valor una estrategia económica propia, alternativa y soberana que nos acerque a los países punteros de Europa, alejándonos de quienes se empeñan en gobernar las instituciones y gestionar la economía desde el amiguismo, la corrupción, el despilfarro  y la incompetencia, como se acaba de comprobar en el caso Bankia.


Estekak:

2012/05/08

Verificación

Los representantes del Estado español, fieles a su línea de actuación, siguen denostando las labores de la Comisión Internacional de Verificación (CIV) acerca del asunto vasco. Desde el Gobierno del PP se repite la misma letanía que avanzase en su momento el Gobierno del PSOE: la única verificación que sirve es la que realizan a diario policía y guardia civil.

Al parecer, dadas las constantes noticias sobre reducción de escoltas que se han publicado en los últimos tiempos, la tarea encomendada a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado está dando frutos. Si ellos son los únicos verificadores solventes, a ellos se les habrá preguntado antes de quitarle casi toda la escolta a personas como Baltasar Garzón, siempre en primera línea frente a la amenaza violenta.

Del ejemplo se deduce que policía y guardia civil han constatado que el anuncio realizado por la organización clandestina ETA el pasado 20 de octubre es creíble. De no ser así, jamás habrían dado su conformidad con la reducción de los operativos de seguridad vigentes hasta dicha fecha.

2012/05/03

Demokrazia Zero

La apertura de juicio oral contra las 13 personas implicadas en la causa contra Demokrazia 3 Millioi y Askatasuna es una muestra más de que el Estado sigue impertérrito ante el nuevo tiempo político que se quiere vivir en Euskal Herria. ¿Cuál es el delito de los encausados? Intentar hacer política desde el independentismo de izquierdas, un propósito hoy por hoy imposible, al menos en las mismas condiciones que el resto de ofertas políticas del país.

Conviene volver a insistir en que Herri Batasuna, Euskal Herritarrok y Batasuna son formaciones ilegalizadas y que Sortu, una formación que intentó legalizarse bajo presupuestos de izquierda independentista, continúa ilegal, a la espera de la decisión del Tribunal Constitucional sobre el recurso presentado por sus abogados. Esta es, a grandes rasgos, la situación. Una situación que se puede resumir en Demokrazia Zero.

La irrupción de candidaturas exitosas como Bildu y Amaiur fue un triunfo de la democracia sobre la imposición estatal española, pero a su vez ofrece un panorama de cierta normalidad que no se corresponde con la realidad. A día de hoy, quienes se sienten independentistas de izquierdas en este país tienen enormes dificultades para organizarse pacíficamente en defensa de sus ideas.

Es habitual que en los períodos de transición, desde los tiempos viejos a los nuevos, se produzcan estas contradicciones, asincronías que desfiguran la verdadera fotografía del escenario político. Por eso es más necesaria que nunca la denuncia de lo que les está ocurriendo a estos 13 ciudadanos vascos. No podemos permanecer impasibles ante semejante atropello contra el derecho fundamental de asociación política. El único veredicto aceptable es la absolución para todos ellos.

Actuar en política como si estuvieran garantizada la plenitud de derechos a todos los actores concurrentes puede ser un grave error. Mientras la izquierda abertzale en su conjunto ha dado pasos decisivos en el camino hacia la apertura de una nueva etapa política en Euskal Herria, el Estado español, antes gobernado por el PSOE y ahora por el PP, se mantiene en el inmovilismo. Y cuando se mueve lo hace de forma rácana y alejado de las premisas establecidas en la Conferencia de Aiete.

Señalar lo que ocurre, poner el dedo en la llaga, no tiene que ser sinónimo de actitud pesimista o destructiva. Al contrario, conviene saber bien en dónde estamos para poder evaluar la conveniencia de seguir dando más pasos o esperar a una coyuntura más favorable.

La estrategia unilateral de la izquierda abertzale no va a cejar en su empeño ante la inacción de Rajoy, pero tampoco se va a quedar a la espera de acontecimientos cruzada de brazos. Que el Gobierno español muestre un alto grado de irresponsabilidad en un momento crucial como éste, no va a rebajar ni un gramo el sentido de responsabilidad de la izquierda abertzale, como ha quedado demostrado hasta la fecha.



2012/04/25

Elgeta 1937-2012

Elgeta, Gernika, Durango, Bilbao y ... Madrid, sí Madrid, tienen algo en común: todas ellas son ciudades bombardeadas por los aviones del ejército fascista hispano-italo-germano. Y es que cuando hablamos de estas cosas es recurrente echarle la culpa a Madrid, a los de Madrid, olvidando que en esa ciudad se dio durante la guerra civil un ejemplo incomparable de resistencia al fascismo: "Con las bombas que tiran los fascistones/se hacen las madrileñas/mamíta mía/tirabuzones, tirabuzones", decía la canción.

No es pues un problema geográfico el que tenemos delante, sino un problema ideológico. Madrileños los hay comunistas y anarquistas, como los hay derechistas y fascistas. Igual que en Euskal Herria.

Digo todo esto como preámbulo a la reflexión de fondo que quiero abordar en este comentario. El mando del ejército español que ha ordenado realizar maniobras militares en Elgeta en fecha coincidente con el 75 aniversario de su toma por las tropas franquistas es, él también, un franquista. No cabe lugar a dudas. Nadie puede pensar que se trata de una mera casualidad.

Es más. Si ya sería grave que se hicieran las maniobras en una zona habitada, como es el caso, mucho más grave es que se busque esa coincidencia de fechas con el ánimo de volver a humillar a los habitantes de esa villa, y por extensión, a todos los habitantes de bien de Vasconia. El reciente precedente de una maniobra militar en el Gorbeia, desplegando una gigantesca bandera española, es indicio claro de que persiste en la cadena de mando del ejército español un gen franquista trasmitido de padres a hijos.

Es evidente que los actuales mandos militares españoles no lucharon en aquella contienda, pero también lo es que la endogamia es una característica esencial en el ejército hispano y, en general, en todas las fuerzas armadas. Probablemente, las enseñanzas que se imparten en las academias militares tendrán también su cuota de culpabilidad en las transmisión de ese gen franquista.

El alcalde de Gernika, con buen criterio, ha exigido al actual Gobierno español, que reconozca públicamente que fue el general Franco quien ordenó que la Legión Condor arrasara Gernika un 26 de abril de 1937, bombardeo del que mañana se cumplen 75 años. No lo hará. Como tampoco permitirán que se traslade el "Guernica" de Picasso a Euskal Herria. Nunca reconocerán los daños causados en aquellos trágicos episodios.

Resulta decepcionante que pasados tantos años de la barbarie, la herida siga abierta, como lo demuestra lo ocurrido estos días. La sinrazón permanece. Nos escandalizamos cada vez que se recuerda que el Gobierno turco sigue sin reconocer el genocidio cometido contra el pueblo armenio y no queremos darnos cuenta de que el Estado español continúa sin reconocer los daños causados a la población civil en actos tan execrables como la toma de Elgeta a sangre y fuego o el bombardeo y destrucción de la villa de Gernika.

La impotencia me impide continuar escribiendo sobre lo ocurrido. Tan sólo se me ocurre invitar a quien esto lea a la lectura del libro "Sobre la historia natural de la destrucción" del escritor alemán, ya fallecido, W.G. Sebald (Editorial Anagrama). En él se desnuda la verdad sobre los bombardeos aliados sobre las ciudades alemanas de Dresde o Colonia, en las que perecieron miles de civiles inocentes en una operación de castigo que se elude sistemáticamente en los reportajes sobre la II Guerra Mundial.

La barbarie es barbarie igual en Dresde que en Sarajevo, en Belgrado que en Elgeta. Que alguien se ampare de las almas de los militares que ordenaron cometer semejantes atrocidades.


2012/04/16

El inmovilismo puede costarle caro al PP

Mariano Rajoy
Se da por sabido que conflictos enquistados como el vasco no se resuelven en seis meses, plazo que cumplirá esta misma semana el anuncio de cese de actividades armadas de la organización clandestina ETA. Bien mirado, medio año es muy poco tiempo, sobre todo si tenemos en cuenta que el Gobierno español, entre una cosa y otra, comenzó su andadura en enero y el francés es provisional, ya que son vísperas de elecciones presidenciales y legislativas.

También se daba por sabido que el camino a recorrer iba a ser duro, largo y díficil, y que si en estos años nada se le ha regalado al pueblo vasco, ni tan siquiera el estatuto del 36, es de esperar que de ahora en adelante tampoco se produzcan regalos, ni, por extensión, milagros.

Además, como ha recalcado por activa y por pasiva la izquierda abertzale, los pasos dados por el conjunto de ésta, han tenido un claro carácter unilateral. Eso quiere decir que no se han dado a cambio de, sino por la propia convicción de que eran necesarios para empezar a deconstruir el andamiaje del conflicto.

Hasta aquí todo está claro. Sin embargo, existe un concepto denominado lógica política, que no debemos desdeñar. Ese concepto nos dice que en un escenario determinado los contrincantes deben favorecer los pasos que el otro, quien está enfrente, toma en el camino del entendimiento. Lógico es pensar que si ETA ha cesado en su actividad armada, al parecer de modo irreversible, el Estado muestre sus buenas intenciones aflojando en su política de mano dura.

En estos seis meses no hemos constatado ningún movimiento en ese sentido, salvo la declaración del parlamento francés a favor del acercamiento de los presos a sus lugares de origen. Es más, el primer avance sobre los recursos por la aplicación de la llamada "doctrina Parot" han resultado un fiasco, ya que la gran mayoría de ellos ni tan siquiera han sido admitidos.

Ni se ha resuelto con lógica política el caso Bateragune, caso que nunca debía de haber existido; ni se han realizado movimientos en política penitenciaria en lo relativo a presos gravemente enfermos o suavización de la dispersión; ni se ha dado un paso al frente media la legalización del partido Sortu. El único signo de avance, implícito eso sí, es la severa reducción del número de escoltas.

Por si fuera poco, los sucesivos intentos de la izquierda abertzale por abrir cauces de comunicación discretos con el Partido Popular han resultado baldíos debido a la cerrazón del partido de gobierno en Madrid. Aún desconocemos si esa postura se debe a la tradicional prepotencia de la derecha o a miedo al linchamiento mediático. Al final van a hacer bueno al Aznar del MLNV,

A esa posición inamovible del PP se une la falta de interés mostrada por el PSOE, que aparte de meritorios posicionamientos individuales, está haciendo causa común con el partido de Rajoy, al entender que se trata de una posición de Estado y que es el Gobierno quien debe, en su caso, tomar iniciativas. El PNV, por su parte, está más centrado en las próximas elecciones parlamentarias en la CAPV, decisivas para su suerte a medio plazo, que en hacer alguna labor exploratoria en ese terreno. La visceralidad que muestran sus medios afines con respecto "al mundo de Batasuna", como es el caso de la emisora Onda Vasca, es la prueba del nueve.

Estamos, por tanto, ante una especie de guerra de posiciones, de guerra fría, en la que nadie mueve ficha. El Gobierno por convencimiento propio y la izquierda abertzale porque considera que ha movido unas cuantas con los resultados ya conocidos.

Ahora bien, algunos analistas fieles al Estado comienzan a mentar la bicha de que la continuidad de la política inmovilista por parte del PP se puede traducir en mayores apoyos electorales a la izquierda soberanista en los próximos comicios. Su principal temor es que la supuesta derrota de ETA se traduzca en una victoria electoral de Bildu-Amaiur. Seguir a pies juntillas los impagables consejos de Pedro J. Ramírez y Federico J. Losantos, en vez de escuchar el pálpito que se respira en las calles vascas, conlleva esos riesgos.

Estekak:

2012/04/12

Iñigo Cabacas, penúltima víctima policial

La muerte del joven Iñigo Cabacas Liceranzu, a resultas de una violenta intervención de la Ertzaintza, ha conmovido a la opinión pública. Cuando estábamos aterrizando, tras el reciente cese de la actividad armada de la organización clandestina ETA, y nos empezábamos a hacer a la idea de que no iban a producirse más muertes, nos topamos con una más. Nos gustaría que fuese la última, pero por ahora lo dejaremos en penúltima.

Lo ocurrido en Bilbao, no obstante, no es novedoso. Pocos días antes, el mismo cuerpo policial hirió de gravedad a otro joven en Gasteiz, Xuban Nafarrate, en el curso de la huelga general del 29M. Y son incontables las actuaciones de la Ertzaintza en las que se ha empleado a fondo para disolver concentraciones o manifestaciones sin tomar las mínimas precauciones. Al final, como siempre pasa, el cántaro se rompe. Es el momento de las lamentaciones de las gentes de orden que siempre han mirado hacia otro lado cuando los apaleados eran "del entorno etarra".

En esta ocasión, sin embargo, medios tan poco sospechosos como "El Correo" dan credibilidad en primera página al testimonio de testigos que afirman que lo ocurrido fue una masacre y que podía haber habido más muertos a causa de la brutal intervención policial. Incluso uno de sus columnistas estrella habla de "tiempo de desarme", argumentando que la Ertzaintza deberá adaptarse al nuevo tiempo sin el accionar armado de ETA. Qué cosas.

Es posible que las circunstancias del suceso, ocurrido en el curso de la celebración de la eliminatoria del Athletic ante el Shalke alemán haya tenido algo que ver, pero lo verdaderamente diferente es que nos encontramos en otros tiempo, y que las respuestas que antes eran "comprendidas", sino aplaudidas, por muchos cioudadanos, ahora causan malestar y hasta repugnancia. Algunos de los que antes jaleaban a la Ertzaintza, ahora se avergüenzan de la falta de equilibrio de sus intervenciones.

Ha habido también quienes han pretendido desviar la atención con un debate sobre pelotas de goma sí o no. Las pelotas no tienen la culpa. Los culpables son los mandos de la Ertzaintza que mantienen ese tipo de arma en sus arsenales y los propios efectivos que las utilizan sin ningún remordimiento. Disparar a corta distancia más de cincuenta de esos proyectiles a unos hinchas del Athletic es una actuación demencial en sí, que podìa haber concluido con muchísimas más víctimas.

El poder, en este caso el Gobierno Vasco, abre una investigación y anuncia asunción de responsabilidades y retirada de las escopetas lanzapelotas. Incluso dice que pudo haber negligencia, mientras que la Fiscalía habla de un posible homicidio imprudente. Se trata de calmar los ánimos en los días posteriores al abuso policial, que el tiempo se encargará del resto. Por el momento, ningún cese, ninguna dimisión, ninguna asunción real de culpa.

El consejero Rodolfo Ares sabe perfectamente de la extralimitación de sus policías, que posiblemente acudieron sobreexcitados al lugar de los hechos. Sin embargo, se niega a dar un paso al frente y protege la identidad de quienes han acabado de forma violenta, y amparados en el anonimato de un arma que no deja rastro, con la vida de un joven pacífico, que tan solo pretendía pasar un buen rato tras el triunfo de su equipo de fútbol.

Quienes tanto han hablado de víctimas y verdugos, de demócratas y violentos, tienen ahora una magnífica oportunidad para situarse en el tablero. Que digan en voz alta, como acostumbran, quienes son las víctimas y los verdugos en el caso de la muerte de Iñigo. Si así lo hacen, empezaremos a darles algún atisbo de credibilidad. Mientras tanto, seguiremos pensando que su pretendido discurso moral es una mera herramienta de combate ideológico, una vulgar máscara para engañar a la ciudadanía.

Estekak:

2012/04/03

El desplante de Aintzane Ezenarro

Foto: www.deia.com
Los últimos acontecimientos relacionados con Aralar y la llamada "ponencia de paz" del Parlamento Vasco no pueden causar sorpresa. Era sabido que en el seno del partido que lidera Patxi Zabaleta existía un sector crítico, claramente posicionado en contra de la izquierda abertzale, que no estaba dispuesto a recorrer el camino de vuelta. Su lideresa es Aintzane Ezenarro, quien ya mostró su desacuerdo con la coalición Amaiur y aprovechó su desmesurada presencia mediática, muy superior a la que le correspondería por los votos cosechados por su lista, para lanzar a los cuatro vientos su desestimiento de la linea oficial del partido.

Aintzane Ezenarro supo sacar partido de la ilegalización de la izquierda abertzale y ahora, que ha cambiado el ciclo político, intenta resituarse, complaciendo por igual a PNV, PSOE y PP y evitando en todo momento cualquier gesto de acercamiento a la izquierda abertzale, de la que nunca ha formado parte.

No se trata de criticar las legítimas posiciones políticas de la diputada guipuzcoana. Ella es muy libre de pensar lo que le plazca y tiene todo el derecho a hacerlo. La cuestión que de nuevo se plantea es la de la legitimidad de quedarse con el escaño del partido en la cámara de Gasteiz. Al parecer los tres parlamentarios de la linea minoritaria de Aralar pretenden seguir siendo diputados en representación de ellos mismos, ya que su formación les ha desautorizado para continuar representándola. Un auténtico desplante.

Hay quienes pensarán que el escaño es del diputado. Yo creo que no. Por una simple razón, la ley electoral vigente. Ezenarro, Erostarbe y Basabe se han presentado en una lista cerrada presentada por un partido político, por lo que el votante no les ha votado a ellos de forma unipersonal, como ocurre en las elecciones francesas o británicas. En esos estados, con un diputado por circunscripción, puede defenderse con coherencia que el escaño es más del diputado que del partido, en nuestro caso no.

Más allá del conflicto sobre la propiedad de los escaños que, sin duda, se desatará en los próximos días y semanas, lo que interesa ahora es saber qué harán los tres diputados díscolos en el futuro. Ya sabemos su posición en la "ponencia de paz", genuflexa ante las presiones del PP. Ahora toca dilucidar si intentarán seguir en política y, en ese caso, de qué manera lo harán.

Hoy mismo, desde el diario de mayor tirada editado en Euskal Herria, se le daban algunos útiles consejos. Ese diario, que tanto eco en sus páginas ha dado en los últimos años a Ezenarro, aventuraba la posibilidad, por medio de su columnista Alberto Ayala, de que la parlamentaria encabezase una especie de Geroa Bai para la CAPV, al estilo de Uxue Barkos en Nafarroa Garaia.

Ayala añadía que esa posibilidad podría poner de los nervios a la izquierda abertzale. Yo no diría tanto. Es más, me encantaría que Aintzane Ezenarro y sus seguidores diesen ese paso y contasen sus apoyos, en democrática disputa con el PNV y Bildu-Amaiur, sin ilegalizaciones ni ventajas añadidas de por medio.

Dejando a un lado que mientras en el caso navarro Geroa Bai incluye al PNV y aqui, que se sepa, este partido se presentaría por separado, tal vez donde más nerviosos se iban a poner con la candidatura de Ezenarro fuese en Sabin Etxea, donde por cierto andan buscando candidato. ¿O será candidata?

Estekak: