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2019/05/29

¿Podemos?

Perdonará el lector por el titular populista de la entrada, pero no se me ocurría otro mejor. Como es obvio, no voy a hablar del partido político Podemos, que bastante tiene con lo suyo. sino con la eventualidad de poner en marcha, acelerar o impulsar un proceso soberanista, a la vista de los pasados resultados electorales. 

Navarra Suma logró la victoria en Nafarroa Garaia. Foto: Europa Press


¿Podemos o no podemos los vascos transitar hacia la soberanía política?¿Se pueden sumar los votos de EAJ-PNV y EH Bildu con ese fin? ¿Y los de Podemos? Todas las preguntas, dicen, tienen una respuesta. El problema es dar con ella. Confieso que yo no la tengo en estos momentos, aunque me atrevo a adelantar una aproximación.

2017/07/06

Esta tierra es nuestra tierra

Me llaman Euskadi, País Vasco, Vasconia, Nafarroa, Euskal Herria… pero nadie parece conocer mi verdadero nombre


Hubo un tiempo, ya pretérito, en el que la mayoría de las personas que aspiraban a una nación soberana coincidían en denominarla Euskadi. La apropiación de ese nombre aranista para referirse a una parte de la nación, la que conforma la CAPV, hizo que la izquierda abertzale renunciase a la denominación auspiciada por el movimiento jeltzale, para abrazar el concepto, más cultural que político, de Euskal Herria, curiosamente utilizado en diarios franquistas de la época como cabecera de secciones dedicadas, vagamente, a tratar temas relacionados con lo vasco.

Euskalherriko Karta - SanTelmo Museoa

Euskalerria, compuesta por Vascongadas, la Alta Navarra y el País Vasco-francés, configura el Zazpiak-Bat que parece colmar los anhelos mayoritarios del soberanismo euskaldun. Pero no lo hace. Experiencia tengo de ello, al haber sido señalado como tibio, por haberme conformado en en el curso de alguna charla con una dimensión territorial inferior a la de la Vasconia de Federico Krutwig, para entendernos, que abarcaba territorios ahora considerados burgaleses, riojanos, sorianos o aragoneses. Tampoco en esta dimensión territorial nos ponemos de acuerdo.

Suelo recurrir a la separación entre el ámbito histórico-cultural de la cuestión y el aspecto político reivindicativo, para intentar llegar a una solución razonable, con muy escaso éxito, por cierto. Quiero decir que en el primero de los ámbitos citados y a nivel teórico, se pueden reclamar como vascos hasta los territorios pirenaicos de La Bigorra, allá cada cual con su atrevimiento. Ahora bien, en el sentido estrictamente político contemporáneo, convendría centrarse en el consenso que reúne a los territorios vasco-navarros o de Vasconia, también denominados como las Siete Provincias. Bastantes conflictos enredan ese mismo consenso a la hora del desarrollo del proceso soberanista y sus múltiples velocidades, como para abrir el debate a una dimensión territorial basada en precedentes históricos innegables, pero a la vez inasumibles hoy en día en el plano meramente operativo. Un poco de realismo nunca viene mal.

2016/02/01

Qualsevol nit pot sortir el sol

Cuando uno se siente bloqueado, un tanto melancólico por la situación del país, suele funcionar el viejo truco de la búsqueda de la belleza. Puede ser un poema de Pessoa, una película de Mijalkov o una cancioncilla de Jaume Sisa o Vainica Doble. La salida no suele fallar y por ello se la recomiendo a todos ustedes. Es más, en el caso de la canción llamada Qualsevol nit pot sortir el sol se trata de toda de una declaración de intenciones del cantor galáctico catalán. ¿No está tan de moda Catalunya? Pues recurramos a uno de sus iconos más desobedientes y libertarios. 

Loic Bernardin/AFP

Vivimos en una verdadera noche como país del Cantábrico que somos. La imagen del carguero a la deriva "Modern Express", remolcado a puerto a través del mar de Nafarroa, es más que elocuente de nuestra propia situación. Tal vez algunas de nuestras más privilegiadas cabezas saben el rumbo a tomar, pero el resto de los mortales lo desconocemos, lo que nos crea una inmensa zozobra. 

2015/10/01

Desde Lanestosa

Enredado estos días entre los diferentes hilos que conforman el ovillo vital, he podido sacar tiempo para realizar un viaje imaginario hasta el extremo occidental del país de los vascos, al que algunos preferimos llamar Nafarroa. Desde Lanestosa es posible tener una perspectiva más certera del momento que atravesamos, porque en la misma muga con la España cántabra valoramos en mayor medida la necesidad de construir unos vínculos comunes con Bokale y Kortes, por citar dos lugares simbólicos situados en las antípodas de este pequeño pueblo encartado. 

2014/05/11

Inmediatez y Estado vasco

Por motivos que no vienen al caso suelo consultar con frecuencia la hemeroteca. Resulta un ejercicio muy pedagógico. Te das cuenta de que el paso del tiempo no consigue borrar las cuestiones esenciales que afectan a un país o a la mayoría de sus habitantes. Los temas se repiten en forma de espiral y lo que hace 35 años quedó sin resolver surge de nuevo con renovada fuerza en la segunda década del siglo XXI.

Los años setenta y ochenta vieron un huracán de reivindicaciones populares y la mayoría de ellas han quedado sin ser atendidas. La ikurriña, dicen, es bandera oficial en una parte del territorio de los vascones, pero siempre que vaya acompañada de la enseña nacional española. En definitiva, que no es todo lo oficial que pretendíamos muchos en aquellos años juveniles. De la llamada unidad territorial qué vamos a decir que no se sepa. Los intentos de diverso signo, desde el desafortunado "Nafarroa Euskadi da" de infausto recuerdo, hasta las tesis de la Nafarroa Osoa que intentan superar por elevación el contencioso territorial y nacional, pasando por relámpagos de lucidez como lo fue en su día el ya olvidado Partido Nafartarra. 

2013/09/05

Parálisis permanente

La presidenta de la Diputación de Navarra sale de nuevo a la palestra para intentar enmascarar con un par de frases bien estudiadas la parálisis permanente que sufre el gabinete que encabeza. Que no se crea que con viejos recursos de marketing se soluciona el problema.

Yolanda Barcina es, aunque sea incapaz de reconocerlo, una política amortizada, con fecha de caducidad a la vista. Seguirá unos meses más distrayendo al Parlamento y a la opinión pública, pero deberá tomar la iniciativa de convocar elecciones sí o sí. Y la lista de UPN no estará encabezada por ella, sino por un candidato alternativo, ajeno al escándalo de la CAN.

2013/04/19

Primer paso

Yolanda Barcina y Roberto Jiménez
La presidenta de la Diputación de Nafarroa, Yolanda Barcina, acaba de salvar los muebles gracias a la ayudita, en forma de abstención, prestada por su ex amigo Roberto Jiménez. El dirigente del PSN no espabila y sigue cavándose su propia fosa, ya que cada vez tiene un perfil más borroso en el escenario político de la CFN. Expulsado y humillado por la propia Barcina, ha sido incapaz de concertar una moción de censura con Bildu y Nabai para forzar la convocatoria de nuevas elecciones. Eso sí, de cara a la galería pide la dimisión de la presidenta de UPN, pero en realidad la está sosteniendo en su puesto.

2012/10/05

CAN-La Caixa, adiós al modelo uniprovincial

Cualquier ciudadano que pasee estos días por las ciudades y pueblos de Nafarroa Garaia verá que las antiguas oficinas bancarias de Caja Navarra han variado su fachada. Ahora se ven señalizadas por el anagrama de la vieja caja absorbida, CAN, acompañado por la estrella de Miró, logotipo ultraconocido de CaixaBank. En cambio, las oficinas que Caja Navarra mantenía en otros territorios vascos han pasado a estar decoradas de forma similar a cualquier otra de la entidad catalana.

El privilegio de las oficinas navarras es una simple concesión, seguramente temporal, que durará lo mismo que el apellido Guipuzcoano de las oficinas del Banco Sabadell. Los directivos de CaixaBank saben bien que cuando se compra una entidad más pequeña no conviene humillar a sus clientes. Caja Navarra no existe ya en el Registro Mercantil, pero sus siglas figuran en las oficinas, para consuelo de Miguel Sanz y cía.

Caja Navarra se constituyó el 17 de enero de 2000, al absorber la Caja de Ahorros de Navarra, creada en 1921, a la más antigua Caja Municipal de Pamplona, fundada en 1872. La historia centenaria comenzó a difuminarse cuando, en aras a una estrategia de expansión enloquecida, Caja Navarra lideró la constitución de Banca Cívica, con otras cajas del Estado español, en el año 2010.

Foto: www.negociosennavarra.com
La fusión fría fracasó, los intentos de entrada de una compañía de inversiones estadounidense, JC Flowers, especializada en salvar quiebras, no prosperaron, la salida a bolsa fue un fiasco y, al final, Banca Cívica, incluida Caja Navarra, tuvo que aceptar la situación y acometer su entrada y disolución en el gigante CaixaBank.

El empeño ideólogico del equipo de Enrique Goñi, gestor de la entidad navarra y hombre de confianza de UPN, para no comprometerse de ningún modo con las cajas vascas, ahora Kutxabank, ha dejado a la CAN en manos de una entidad catalana. Cuestión de gustos.

Lo que quería decir, rememorando este lamentable episodio político-financiero, es que la viabilidad de la autonomía uniprovincial, defendida con uñas y dientes por UPN y PSN, empieza a hacer aguas. Si a esto añadimos el conflicto existente con el asunto fiscal de las exportaciones de automóviles de Volkswagen Navarra, podemos asistir en breve tiempo a un verdadero colapso de la economía en este territorio.

Hasta este momento todo parecía indicar que el modelo uniprovincial era viable y provechoso para los ciudadanos navarros. Por el momento, se han quedado sin su principal entidad financiera, un mal presagio que el entorno político-mediático de Iruñea intentará disimular con paños calientes. Intento vano. ya que lo sucedido significa el primer aviso serio de derrumbe de un proyecto artificial, que carece de sentido sin la colaboración y unidad de acción con el resto de territorios vasco-navarros.

2012/06/27

Deconstruir la Conquista

http://bizientzia.blogspot.com.es
Un viejo proverbio, de incierta procedencia, aunque algunos lo asociamos con el ancestral pueblo mongol, viene a decirnos que “Nadie sabe del águila su vuelo”. En este caso, el águila no puede ser otra que Navarra, de la que todo está aún por dilucidar, digan lo que digan los defensores y argumentadores de la tesis de la “libre incorporación” al yugo castellano, a los que se ha unido estos días el aspirante al trono del Reino de España con un discurso plagado de tópicos y falsedades.

Sobra afirmar, ante tanto exabrupto digno de la casa de Alba, que el águila navarra sigue volando desde Hondarribia hasta Castejón, desde Baigorri hasta la Sonsierra. Es cierto que su poderoso vuelo ha estado secuestrado, que ha sido empequeñecido y hasta ha habido quienes han pretendido acabar con él definitivamente. Si no lo han conseguido en estos cinco siglos, mucho menos lo van a lograr en el futuro.

Y es que en este arranque del siglo XXI en el que nos hallamos, es importante valorar lo sucedido en aquella Conquista, ocurrida en el primer tercio del Siglo XVI, pero lo en verdad decisivo es que 500 años después de aquellos acontecimientos históricos nos encontremos hablando sobre ellos con total naturalidad.

Y subrayo la palabra naturalidad, porque yo no recuerdo que en todo mi periodo de instrucción, de párvulos hasta la Universidad, periodo que abarca desde el año 62 hasta el 82, desde el franquismo profundo hasta la actual democracia con comillas, se me haya observado por maestros y profesores ninguna cuestión relacionada con estos hechos, ni tan siquiera de manera colateral.  

¿Qué quiere decir esto? Pues que un natural del país se ha debido de enterar de cuestiones centrales de la historia de su nación de forma autodidacta y muy tardía, consultando la Enciclopedia Auñamendi  de los Estornés y leyendo libros de paisanos como Miguel de Orreaga, Pedro Esarte o Tomás Urzainqui, entre otros.

En cuanto a los hechos, pese a los intentos torticeros protagonizados por algunos franquistas renacidos, nadie puede dudar un solo instante de que conformaron una invasión en toda regla. Una operación político-militar de Estado, del Estado Castellano-Aragonés concretamente, que supuso la muerte por agonía del Reino de Navarra. Puede decirse que quedaron fueros y aduanas, que quedó un resto de reino en el norte hasta el siglo XVII, pero la Libertad, escrita con mayúsculas, pereció en aquellos episodios sangrientos del primer tercio del siglo XVI.

También es cierto que hubo Quinta Columna, que numerosos navarros, algunos de ellos con mando en plaza, trabajaron para el invasor, pero ello no resta un ápice de gravedad a la Conquista, que hasta los más íntimos colaboradores del rey Fernando calificaron de tal en su momento. En todas las guerras ha habido traidores y colaboracionistas, lerínes y goicoecheas, y la de Navarra no podía ser una excepción.

Dicho esto, conviene recordar, empero, que las conquistas nunca se pueden dar por consolidadas, por concluidas de forma definitiva y total. Mientras sigan habiendo paisanos que las rechachen, que las combatan, por pocos que sean y aunque solo lo hagan en el campo de la cultura y del conocimiento, habrá esperanza. Mientras sigan habiendo águilas dispuestas a proseguir el vuelo, habrá posibilidades de recobrar la Libertad arrebatada.

Ha sido el vascón pueblo más aficionado a las voces que al lapicero, y así nos ha ido a lo largo de los siglos. Para reconstruir nuestra historia, hemos de acudir en muchas ocasiones a lo escrito por españoles, franceses y hasta alemanes y británicos, porque los testimonios propios son bien escasos. Es precisamente en estos años últimos cuando se está realizando un esfuerzo enorme, con grandes aportaciones por cierto, para actualizar la historiografía propia y subsanar ese estante vacío en nuestras bibliotecas.

Una labor indispensable para dejar sin argumentos a quienes adocenados al abrigo de los poderosos, siguen empecinados en falsear los hechos, en variar las circunstancias, en trastocar lo verdaderamente sucedido en 1512 y, por extensión, en toda la historia del Reino de Navarra. Es una auténtica burla que desde el Gobierno de la Diputación se siga fomentando una visión edulcorada, sino directamente engañosa, de los hechos históricos. Negar a estas alturas que Navarra fue objeto de conquista y dominio por fuerzas extranjeras, provenientes de los reinos de Castilla y Aragón, es un disparate y una provocación intelectual.

Pero dejémosles que persistan en su elucubración impostada. Nosotros a lo nuestro. Que el saber alimenta la Libertad, y tan sólo el cultivo de ésta nos conducirá a deconstruir, a deshacer analíticamente los elementos que constituyen la estructura conceptual de quienes siguen negando, frente a la evidencia, el hecho incontestable de la Conquista. Una operación por la que llevamos quinientos años pagando altos intereses políticos y económicos, recibiendo a cambio humillaciones y desprecios sin fin. Incluso desde el seno de instituciones autoproclamadas navarras, pero que en realidad continúan sirviendo a los herederos directos de quienes propiciaron la guerra y la ocupación de nuestro territorio.

Joxerra Bustillo Kastrexana,
autor de “Guía de la Conquista de Navarra en 12 escenarios”
[Publicado para www.nabarralde.com]

2012/06/15

Nafarroa ¿sola o con leche?

Roberto Jiménez y Yolanda Barcina. noticiasdenavarra.com
La precipitada destitución del vicepresidente de la Diputación navarra, Roberto Jiménez, por parte de la presidenta Barcina, no hace sino revelar la verdadera fotografía de la situación que atraviesa esta autonomía uniprovincial. La crisis económica aprieta a todos, pero convierte en vulnerables a los más pequeños, como se ha demostrado últimamente con las comunidades de Asturias o La Rioja, cuya caja de ahorros también está pillada en Bankia, por cierto.

En el caso de Nafarroa Garaia, el proceso de descomposición viene de atrás, de muy atrás, pero se ha agravado cualitativamente con lo sucedido con Caja Navarra. La práctica desaparición de una institución estratégica para la CFN no hace sino complicar los problemas en grado sumo. Los responsables del desastre tienen nombres y apellidos, y carnet de partido, Unión del Pueblo Navarro. Son ellos quienes han dilapidado un patrimonio que pertenecía a la gran mayoría de ciudadanos navarros. Un patrimonio que se disfrazó de Banca Cívica para evitar la confluencia con el resto de cajas que han sustentado durante tantos años un trabajo conjunto en la Federación de Cajas de Ahorros Vasco-Navarra (FCAVN).

Conviene volver a recordar que buena parte de la culpa de lo que está sucediendo recae en la obsesión enfermiza antivasca de los responsables de UPN, secundados casi siempre por sus correveidiles del PSN. Obsesión que conlleva cada vez más el riesgo de caer por el precipicio. Desde hace demasiados años, los sucesivos gobiernos navarros, salvo el corto periodo del corrupto Otano, han dado la espalda a los territorios hermanos de la Navarra Occidental, léase CAPV.

Ha sido una postura sustentada en el más puro sectarismo ideológico, mamado en la escuela doctrinal de los Pradera, Del Burgo y Aizpun. Un sectarismo de raíz franquista, que ha echado por tierra una cultura anterior, conservadora sí, pero favorable al Laurac Bat, unión con Gipuzkoa, Bizkaia y Araba, salvaguardando la autonomía e idiosincrasia de las partes.

A partir del franquismo, sin embargo, ha prevalecido la versión más cerrada y chulesca del navarrerismo, liderada por políticos como Miguel Sanz. Un navarrerismo basado en el complejo, el provincianismo más rancio y el odio a las esencias culturales propias, en especial al euskara, la lingua navarrorum. Han sido múltiples las veces en que se han lanzado mensajes favorables a la conjunción de esfuerzos con La Rioja o Aragón, descartando por principio cualquier atisbo de aproximación a las llamadas Provincias Vascongadas. 

Las consecuencias de todos estos atropellos saltan ahora a la vista. UPN y PP no logran sostener una mayoría en el Parlamento Foral, los primeros recurren al PSN como elemento auxiliador, pero al final el Gobierno hace aguas. Con unas cuentas forales sembradas de minas y la CAN desaparecida, Yolanda Barcina deberá recurrir a Madrid en busca de auxilio, o de exilio, según se desarrollen los acontecimientos.

La incapacidad manifiesta para hacer frente a la crisis por parte de Barcina y su Gobierno, debería impulsar una reacción ciudadana para exigir una alternativa viable al caos reinante. Esa alternativa debería estar liderada por las fuerzas que apuestan por abandonar la política fracasada en estos treinta años. Una alternativa que deje de dar la espalda a las hermanas occidentales y les ofrezca estrechar la mano, con el proyecto de construir en un futuro una plataforma común que aúne a todos los vasconavarros en un único solar al sur de los Pirineos.

2011/05/15

Irabazi dugu

Debo reconocer que en su día me costó interpretar la frase: Irabazi dugu, hemos ganado. A mí me parecía más adecuado congugarla en futuro: Irabaziko dugu, ganaremos. Con el tiempo me fuí dando cuenta de lo que encerraba en su interior. Un posicionamiento ideológico profundo. Y ahora es momento de volver a pronunciarla.

Pese a todos los esfuerzos desplegados por los enemigos de la soberanía de Euskal Herria, el proyecto soberanista avanza. Cuando más de uno se frotaba las manos creyendo que los gobiernos de PSE-PP y UPN-PSN estaban dando la vuelta al calcetín abertzale, resulta que no todo es tan simple. Que queda mucho partido por delante.

Hoy, en el año 2011, cuando quedan unos pocos meses para que se conmemore el quinto centenario de la invasión de Nafarroa por el ejército castellano del Duque de Alba, seguimos vivos. Aspiramos a reconquistar la soberanía perdida. Bildu gara. Irabazi dugu. 

2011/02/12

Nafarroa como provincia


Al hilo de las últimas controversias generadas en torno a la coalición NaBai, en las que no voy a entrar, he podido leer algunas opiniones en la prensa que me han causado honda preocupación. Personas conocidas por su trayectoria abertzale y euskaltzale han argumentado la inconveniencia de que desde fuera de Nafarroa (provincia) se tomen decisiones políticas que puedan a afectar a ésta. Se referían a que partidos vascos de ámbito nacional tomen postura respecto a cuestiones que, a su entender, sólo conciernen a Nafarroa (provincia).

Más allá de la disputa partidista que se dibuja en el fondo de la argumentación, lo que se deriva de la misma es ni más ni menos que la asunción de la tesis central del navarrismo histórico, en la actualidad encarnado por partidos como UPN o CDN. El viejo argumento de que Nafarroa (provincia) no tiene nada que ver con Euskadi, entendida como CAPV, ha sido la munición utilizada desde la transición para atacar las tesis abertzales en Nafarroa Garaia. No voy a negar que desde las filas del nacionalismo y del independentismo se hayan cometido errores de bulto, como aquellos gritos de “Nafarroa Euskadi da” de los Aberri Eguna de los años ochenta en Iruñea. También es evidente que ha existido una presión hacia Nafarroa Garaia, tal vez considerándola tierra de promisión de un bizkaitarrismo trasnochado.

Pero esos errores, en buena parte superados, no pueden justificar en ningún caso la adopción de tesis provincialistas y, en el fondo, separatistas. Los partidos de ámbito nacional vasco, llámense EAJ, EA o IA, pueden tomar sus decisiones en Bilbao, Donibane Garazi o Tafalla. En esos partidos militan ciudadanos de todos los territorios vascos y es un error que se identifique a la dirección o a la asamblea de uno de estos partidos con un territorio ajeno a Nafarroa (provincia).

Confío en que la ocurrencia sea tan solo fruto de la reflexión de algunas personas, por significativas que puedan ser, y no vaya a formar parte en el futuro del corpus doctrinal de ningún agente político del herrialde. De ser así, supondría profundizar en la brecha que divide artificialmente a nuestra nación, Nafarroa Osoa/Euskal Herria, con la indudable ayuda de los partidos de ámbito español y los que profesan un navarrismo localista. Porque una cosa es reconocer los diferentes marcos jurídico-políticos existentes hoy en día en nuestro país: CAPV, CFN e Iparralde, y otra muy distinta consolidar esa división, derivada de una relación de fuerzas que data de hace más de treinta años y de una presión ejercida por los poderes fácticos de aquel momento. Las fuerzas soberanistas deben tomar en consideración cada realidad administrativa y la sociología de la misma, pero sin complejos, ni reducionismos. Mientras los dirigentes del Gobierno navarro unen los destinos de CajaNafarroa a entidades financieras de Canarias o Sevilla, para evitar de ese modo la mera posibilidad de una concertación con las cajas de Bizkaia, Araba y Gipuzkoa, no podemos esconder en un cajón los planes estratégicos que consideremos adecuados para Euskal Herria. Si son legítimos, debemos defenderlos con igual ahínco en Gernika que en Tudela o Amurrio.

Quien haya leído mis colaboraciones en prensa e internet en los últimos años sabe de mi querencia por una Nafarroa Osoa que aglutine a la totalidad del país de los vascos. Sin caer en milenarismos ni voluntarismos, es necesario que en el imaginario colectivo de los actuales vascones no se pierda la consideración básica del territorio nacional que nos asiste. En ocasiones anteriores he estimado conveniente escribir contra los provincialismos vizcaino o guipuzcoano, que tanto mal han hecho, y siguen haciendo, a la construcción nacional. Pero a esos provincialismos decadentes no se les puede oponer otro de igual suerte, aunque lleve en este caso el apellido de navarro.

Ahora que se están dando pasos decisivos en la conformación de un nuevo escenario político, superador de bloqueos y de estériles inercias, es el momento de reivindicar de nuevo la centralidad de Nafarroa en la historia y devenir de nuestro pueblo. También de considerar la necesidad de que ese legado se incorpore al argumentario básico de los agentes políticos, sindicales y sociales que apuestan por la soberanía. Tenemos que proclamar que Iruñea es nuestra capital, histórica y actual, pero no como una frase cliché de cara a la galería, sino asumiendo el contenido profundo de ese concepto.

La continua mejora de las comunicaciones en las últimas décadas, tanto físicas como virtuales, han conseguido que en la actualidad sean mayores que nunca las relaciones entre los ciudadanos de los diferentes territorios del país. Resulta habitual que personas de Iruñea acudan a Donostia o Zarautz a disfrutar del mar o que gentes de Donostialdea viajen a Pamplona para realizar compras en grandes almacenes y superficies de la capital navarra. Lo mismo ocurre entre las otras capitales vascas. Cuando las nuevas tecnologías nos permiten una interacción instantánea y global, no podemos caer en disputas interprovinciales que carecen de cualquier sentido. Libre ha de ser el pensamiento y plena la actitud crítica ante las cosas que no nos gusten, pero utilicemos argumentos que no socaven aún más la cohesión social y nacional de Nafarroa (nación).

[Artículo de opinión publicado en el diario "Gara", 2011-2-11]

2009/10/07

La "santa alianza" navarra

Miguel Sanz y Roberto Jiménez.

Las últimas noticias que nos llegan desde la capital navarra vienen a confirmar lo que ya intuíamos hace tiempo. Se está fraguando en Nafarroa Garaia una gran alianza similar a la que ya funciona en la CAPV, integrada por la derecha regionalista de UPN y la supuesta izquierda socialdémocrata del PSN. Los pasos han sido tan evidentes, y tan teledirigidos desde Madrid, que nadie puede llamarse a engaño.

Primero fue el no de Ferraz al intento de gobierno foral de PSOE y NaBai, que entregó el ejecutivo a Miguel Sanz. Luego vino la "ruptura" de éste con el Partido Popular de Rajoy, lo que aporta mayor margen de maniobra a los regionalistas. Posteriormente ha venido la patada en el culo de Sanz al CDN, que se queda en tierra de nadie y con muchas papeletas para convertirse en extraparlamentario si Alli no lo remedia y el último capítulo de este enredo político ha sido el portazo de Roberto Jiménez a NaBai, argumentando supuestas connivencias con "los verdugos". Por cierto que dichas acusaciones han sido rápidamente desmentidas por Uxue Barkos, que ha ninguneado una vez más la oferta de la izquierda independentista navarra para colaborar en el futuro. Los de NaBai, después de ser insultados por Jiménez, se animan a decir que esperan que ese partido vuelva por dónde se ha marchado, mostrando una paciencia infinita, justo la que no muestran respecto a la izquierda independentista, la mala-malísima de esta película.

Miguel Sanz no tiene ninguna intención de adelantar los comicios autonómicos, que serán en 2011. De aquí a esa fecha la colaboración entre UPN y PSN va a ser intensa y, dependiendo de los resultados que se den en las urnas, puede que asistamos a la conformación de un gobierno de coalición entre ambas fuerzas, que selle de nuevo la unión de la Navarra reducida con Madrid, alejando cualquier intento de construcción de un ente institucional común junto a Bizkaia, Araba y Gipuzkoa.

Se trata de una vieja historia que se ha venido repitiendo en distintas circunstancias históricas. Pese a ello, todavía quedan gentes entre las fuerzas vascas que confían en un cambio de rumbo del PSN hacia posturas vasquistas, como las que sostuvo en el franquismo y la primera transición. Por mí pueden seguir esperando a Godot, pero estoy seguro de que ese señor no va a acudir a la cita.

Otra cuestión, que habrá que abordar en un próximo comentario, es la hercúlea tarea que los independentistas deben realizar en esta tierra para aunar fuerzas y transformar el actual mapa político. La división de ahora mismo no nos lleva a ningún lado y la culpa no es solamente de la izquierda independentista, sino de todos. Es evidente que hay asuntos pendientes que deben ser resueltos a corto plazo, pero una vez que lo hayan sido, será el momento de mirar al futuro con ambición, de dejar a un lado viejas batallas intestinas y de ofrecer a la ciudadanía un proyecto ambicioso, ilusionante y, sobre todo, creíble.

P.D.: ¿Tendrá relación con todo lo dicho el anuncio de integración de Caja Navarra con la Caja General de Canarias? Una cosa es no querer unirse de ningún modo con las cajas de la CAPV y otra es marcharse tan lejos a tomar aliados. Recuerdese al respecto que Miguel Sanz es presidente de la CAN.

2008/11/24

Que se vayan ya...




Foto: Blanca Aldanondo/Diario de Navarra



«Que se vayan ya los yankees/
de las Bardenas Reales/
que Navarra necesita/
regadío y cereales»
Joteras de Larraga


La persistencia por otros 20 años más del polígono de tiro de Bardenas Reales, en el extremo sureste de nuestro país, es un símbolo más de la falta de soberanía que padecemos. Después de tantas promesas incumplidas, tan sólo queda la resignación mayoritaria de quienes prefieren dinero en mano que ciento volando, y la pataleta del resto.

La luna de miel que viven UPN y PSN no es ajena al resultado final del asunto. Con los temas de Estado no se juega, parecen decir ambos socios, y por tanto, la solución viene rodada de la mano de unos millones de euros que se irán regando por la zona afectada como un maná que cicatrice las viejas heridas y las que puedan venir en el futuro.

Nos encontramos, en este caso sí, ante un comportamiento neocolonial, en el que la metrópoli madrileña trata a los congozantes como súbditos a quienes se compra en forma debida en cada ocasión que el convenio ha de renovarse.

Y ahora toca rezar para que no se dé ningún accidente en alguna de las miles de maniobras que el ejército de la OTAN realizará en una parte de nuestro suelo. Cuando vamos por ahí de viaje solemos sacar pecho, diciendo que somos un país moderno, que superamos la media europea en muchos parámetros socio-económicos y tonterías por el estilo. Lo que no decimos es que tenemos un polígono de tiro de la OTAN, que sigue funcionando una central nuclear obsoleta a escasos kilómetros de Gasteiz o que las obras del TAV van a cabar por destrozar buena parte de nuestras riquezas naturales. ¡Vaya que sí somos modernos!, pero en tanto que desarrolllistas y agresores del medio ambiente.

POSDATA: Por cierto que algún día habría que debatir sobre la recuperación de Bardenas, rescatándola, en la medida de lo posible, de la erosión que padece. Que la gente sepa que el estatus quo actual no viene derivado de una evolución natural, sino de la intervención del hombre, incluida la tala masiva de árboles que se produjo en tiempos del glorioso imperio hispano.