2010/10/13

No tregua

Detención de Arnaldo Otegi. 2010-10-13
Hoy se cumple un año de la redada policial que llevó a la cárcel a los ciudadanos vascos Arkaitz Rodríguez, Sonia Jacinto, Arnaldo Otegi, Miren Zabaleta y Rafa Díez Usabiaga. Una operación que, según el Estado, trataba de impedir la reconstrucción de Batasuna por orden directa de ETA. En realidad, estas personas estaban trabajando políticamente para impulsar una reflexión que posteriormente ha dado lugar al documento "Zutik EH", en el que se hace una apuesta nítida por el trabajo por vías políticas y democráticas, sin injerencias violentas.

Pasado un año de aquellas detenciones, cualquier observador medianamente lúcido ha podido comprobar que el camino que lideraba Arnaldo Otegi ha dado frutos y que en estos momentos hasta el consejero de Gobernación del Gobierno vasco reconoce públicamente que la izquierda abertzale se ha movido.

Precisamente quien no se ha movido durante este tiempo ha sido el Estado, que sigue aferrado al "nada ha cambiado" ebn la izquierda abertzale, mientras sustenta nuevas operaciones policiales contra abogados de presos, militantes de Ekin, de Askapena y, en general, personas que trabajan en clave independentista.

Hoy también hemos sabido que ya hay fijada fecha para la vista del sumario abierto contra el propio Otegi, Joseba Permach y Joseba Alvarez por "enaltecimiento del terrorismo" a cuenta de sus intervenciones en el acto de Anoeta en el año 2004. Un acto que supuso en su momento una clara apuesta por la solución del conflicto y que ahora se quiere vestir como una ceremonia de exaltación de ETA.

El Estado repite que su objetivo es lograr que la izquierda abertzale haga política, sin injerencias externas, pero la realidad nos dice que a los militantes que defienden esa vía, exclusivamente política, los encarcela. Otegi, Zabaleta, Jacinto y Rodríguez continuán después de un año entre rejas, cuando lo lógico es que estuvieran en la calle haciendo política y contribuyendo al desarrollo del nuevo ciclo político a construir.

El ministro español de la Gobernación ha dicho por activa y por pasiva que el Estado no está en tregua. Va de sobrado. Tal vez intente que el desánimo y la división se extiendan entre las filas independentistas. Pero no lo va a conseguir por mucho empeño que le ponga. La decisión es firme y no va a haber vuelta atrás.

ETA anunció el pasado 5 de septiembre el cese de sus acciones armadas ofensivas y la izquierda abertzale acaba de firmar el Acuerdo de Gernika junto a Aralar, Eusko Alkartasuna, Alternatiba, Abertzaleen Batasuna y una veintena de sindicatos, asociaciones y agentes de este país. Esos son los datos a tener en cuenta a la hora de dibujar el escenario en el que nos encontramos. Es verdad que desde este lado habrá que dar más pasos, pero lo que es insostenible es que la otra parte se niegue a hacer el más mínimo movimiento en supuesta señal de fortaleza. Es todo lo contrario. Su inmovilismo intenta ocultar su debilidad y su miedo ante la posibilidad de un nuevo panorama en el que la agrupación de fuerzas independentistas sea un factor político determinante.

Beste iritziak:

2010/10/10

Incoherencias de izquierdas

El presidente de Venezuela dijo hace unos días que no se podía hacer caso a los testimonios de los ciudadanos vascos Xabier Atristain y Juan Carlos Besunze sobre supuestos entrenamientos militares en aquella república, ya que se trataba de criminales sanguinarios sin moral y sin calidad humana. A todo esto, los dos ciudadanos vascos han denunciado haber sufrido torturas durante el periodo de incomunicación al que han sido sometidos por las fuerzas de seguridad españolas. Por lo tanto, Hugo Chávez, en vez de llamar la atención en que esas supuestas declaraciones ante la policía habían sido realizadas de forma forzada y en que estas dos personas no han sido juzgadas y se les debe respetar la presunción de inocencia, se atreve a lanzar graves acusaciones no probadas. Es cierto que poco después el embajador de Venezuela en Madrid observó una postura mucho más digna que la de su máximo responsable, pero esa aclaración no quita responsabilidad a lo dicho por Chávez.

Gente cercana a quien escribe trata de disculpar al líder bolivariano argumentando que dichas declaraciones son un escudo para quitarse presión de la ofensiva diplomática que se le avecina. Puede ser, pero si el señor Chávez se porta de este modo en coyunturas que nos son tan conocidas, por repetidas, las dudas sobre su comportamiento en cuestiones de las que no tenemos tantos datos, tenderán a crecer.

Digo todo esto por la vieja costumbre asentada en nuestro país de simpatizar con gran facilidad con revoluciones lejanas, especialmente latinoamericanas, sin conocer al detalle su desarrollo. ¿Alguien se acuerda hoy de los zapatistas y el Subcomandante marcos? ¿En qué ha quedado el sandinismo de los hermanos Ortega? ¿Es el actual presidente de El Salvador un líder de izquierdas? ¿De qué pie cojean Lula, Múgica o Lugo?

Líbreme Dios de caer en operaciones de acoso y derribo contra el régimen de Venezuela como las encabezadas por diarios como "El País", partidos como el PP o políticos trasnochados como Anasagasti e Iturgaiz. Todos sabemos el interés que tienen las multinacionales hispanas en socavar a los gobiernos de ese país o al de Bolivia. Pero una cosa es brindar el apoyo a los nuevos caminos de la izquierda latinoamericana y otra muy diferente otorgarle un visado de progresismo para todas sus iniciativas. Todo el mundo se equivoca y a veces conviene resaltar esos errores para que no se vuelvan a repetir en el futuro. El papanatismo, aunque se vista de izquierdas, sigue siendo papanatismo.

He traído a colación el caso de Venezuela a propósito de algunos pequeños grupos que se denominan socialistas o comunistas revolucionarios vascos, que se mueven sobre todo en internet y que no tienen empacho en criticar con dureza los valientes pasos que está dando la izquierda abertzale, tildándolos de "reformistas" y otros epítetos que prefiero no reproducir, a la vez que pretenden dar lecciones de izquierdismo apoyando la convocatoria de huelga general en España realizada por CCOO y UGT el pasado 29 de septiembre. Si no secundabas la huelga de esos dos sindicatos te tachaban de "esquirol". Parece que todavía no se han enterado de que la huelga general en Euskal Herria se hizo tres meses antes, en junio, y que apoyar todas las convocatorias de protestas que se hagan, en aras a una supuesta unidad de la clase obrera (española), es un argumento que estaba ya caduco en los primeros años setenta.

Todas las opiniones son respetables, faltaría más, pero el ejercicio del oportunismo político no es el mejor método para aunar criterios en pos de una izquierda vasca que debe aspirar en un futuro a liderar el cambio en Euskal Herria. Una izquierda que tenga los pies en su tierra y que no se deje enredar por quienes se sienten más empeñados en marcos ajenos que en el marco nacional propio.  


 

2010/10/04

Necesidad de ETA

No son pocos los que se sienten inseguros, expectantes, taciturnos, ante la mera posibilidad de un futuro sin ETA. Se sientan en sus despachos, repasan sus manuales de comportamiento, y se preguntan lo que harán el día en que ETA no esté presente en los titulares del diario de la mañana. Elucubran hipótesis diversas, intentan fraguar una solución sólida al desafío, pero concluyen el ejercicio sin respuesta. Sumidos en el vacío, se levantan del sillón y recorren de un lado a otro la habitación, los pasillos, el edificio entero del Ministerio de la Gobernación. Y siguen sin respuesta.

Sabedores de que les resulta imposible concebir sus estrategias políticas sin la existencia de ETA, se vuelven a sentar en sus despachos y activan, algo nerviosos, el Plan B. Ya que parece irreversible el cambio de escenario, vamos a intentar mantener a ETA en el candelero el mayor tiempo posible. Tienen necesidad de ETA y elaboran una estrategia basada en detenciones, hábiles intrerrogatorios, redadas, filtraciones y demás capítulos conocidos. El objetivo es que ETA siga teniendo una presencia digna en los titulares de los periódicos de la mañana, en las páginas de internet, en los confidenciales, en las emisoras de radio y televisión. Hay que dar a entender a su público que todo sigue igual en el Norte.

Para ellos no ha existido el comunicado del 5 de septiembre en el que la organización clandestina informaba de su decisión de cesar en sus operaciones ofensivas. Ni tampoco el siguiente, Y si vienen más, tampoco existirán, aunque se publiquen a cinco columnas en el New York Times o en la CNN. Les ha ido tan bien estos últimos años que no tienen ninguna gana de que cambien las cosas. Piensan que es muy enternecedor que la inmensa mayoría de la población vasca quiera pasar página y vivir en paz, pero ellos están mucho más cómodos en la llamada "Guerra del Norte", una guerra de baja intensidad en la que tan sólo ellos hacen prisioneros.

Hoy mismo han soltado otra vez la liebre de Venezuela, de las conexiones de ETA con el Gobierno Chávez y las FARC, gracias a las supuestas declaraciones de dos militantes, obtenidas de la manera que todos conocemos, por desgracia. Darán curso a la bola con la anuencia de tontos útiles como el señor Anasagasti, y mantendrán el escenario que más les conviene durante unos cuantos días más.

Pero lo importante es que mientras ellos siguen en sus trece, enrocados en el "no hay nada nuevo", los ciudadanos de este país se unen en la calle para reclamar algo tan primario como la libertad, 35 años después de la muerte de Franco. Y lo hacen en clave de unidad por la base, mal que les pese a las direcciones de algunos partidos nacionalistas. Ese movimiento de fondo, imparable, no ha hecho sino comenzar. Seguirá aglutinando fuerzas y pondrá a Euskal Herria en el umbral del derecho a decidir, en la batalla por la independencia nacional. Y esa batalla no la van a poder seguir manejando desde sus despachos madrileños, porque cada día qie pasa está más cerca su final.

Beste iritziak:

2010/09/28

Le levedad política de Urkullu

Iñigo Urkullu, presidente del EBB de EAJ-PNV.


Como lo prometido es deuda, abordo con más espacio los últimos episodios protagonizados por Iñigo Urkullu y su partido, una formación con la que hay que contar, se quiera o no, a la hora de cambiar el escenario político vasco. En su reiterada búsqueda de la centralidad, el PNV puede quedarse en terreno de nadie. Hace Urkullu un ofrecimiento, interesado, como interlocutor multilateral. Se enorgullece de poder hablar con tirios y troyanos, pero en esa misma autodefinición, se retrata.

Hace ya muchos años que el PNV dejó de ser la vanguardia de la lucha de liberación nacional de Euskal Herria. Hace tantos años que nadie se acuerda, salvo algunos historiadores. Pero hay que decir que hubo un tiempo, lejano y recóndito, en que sí que lo fue. Luego ocurrió que unos jóvenes nacionalistas entendieron que aquella vieja herramienta, creada por los hermanos Arana Goiri, había quedado obsoleta, y fundaron Euskadi Ta Askatasuna (ETA). El nuevo movimiento ha dado lugar a lo largo de más de cincuenta años a múltiples organizaciones, grupos, asociaciones e iniciativas de todo tipo, que han ido conformando un espacio político relevante y decisorio en el país. Un espacio que está en fase de reconstrucción o redefinición, como lo demuestra el Acuerdo de Gernika. Y ese espacio, viejo y nuevo a la vez, es temido por el Euskadi Buru Batzar. Muy temido.

Los posicionamientos que Urkullu y su partido [salvo excepciones significativas como Markel Olano] están escenificando estas semanas, tras el anuncio del cese de acciones ofensivas por parte de ETA, responden en buena medida a ese temor. La dirección del PNV sabe que la apuesta que ahora encabeza Rufi Etxeberria es sólida, que no tiene vuelta atrás. Y entiende que, en un nuevo escenario a crear, la izquierda independentista/soberanista tiene un importante papel que jugar en este país. Probablemente mayor que el que pueda jugar el PNV.

Es por ello que por un lado Urkullu se posiciona junto a PSOE y PP en el "no es suficiente" y "el único comunicado válido de la banda es la disolución y la entrega de armas", pero a renglón seguido plantea una supuesta iniciativa multilateral, denominada "Ados", que dibuja, con otros aditamentos, una especie de Plan de Ajuria Enea bis. Las gentes de Sabin Etxea no quieren aportar al proceso soberanista ni apostar fuerte por la liberación nacional, puesto que están cómodos con la transferencia de las políticas activas de empleo y otras menudencias estatutarias. No se dan por enterados de que ELA y el propio Ibarretxe, con su famoso plan, han procedido hace tiempo al entierro del Estatuto. Pero al mismo tiempo quieren visualizar que no son lo mismo que PSOE y PP, que están dispuestos a hablar con la izquierda abertzale y "liderar", como fuerza mayoritaria en la CAPV, una especie de proceso de paz de la señorita Pepis.

La posición adoptada por Urkullu, asumida de facto por Egibar y su sector, es decepcionante y refleja la levedad político de un presidente, que ni siquiera posee la habilidad dialéctica de su mentor Josu Jon Imaz. Acostumbran los hombres y mujeres del PNV a sacar a pasear la figura histórica de José Antonio Agirre, como ejemplo de lehendakari comprometido con su pueblo. Desde el respeto que profeso al personaje, que no admiración política, me pregunto si puede existir alguien en el seno del PNV que pueda pensar que Agirre, de estar ahora al frente del partido, mantendría la posición meliflua y tibia que defiende Urkullu.

2010/09/26

En un Estado de shock

 Imagen del acto de Gernika en el que se firmó el Acuerdo

La velocidad que van adquiriendo los acontecimientos obliga a estar permanentemente alerta para no perder detalle. Es así que en un mismo fin de semana se reúnen suficientes ingredientes para elaborar una tesis doctoral sobre política. Septiembre está dando mucho de sí y, visto lo visto, casi da lástima que el mes se termine dentro de cuatro días.

Son tantos años abonados al frente antiterrorista, muchas veces confundido con el frente antivasco, que los principales muñidores del pacto de Estado se encuentran desde el día 5 en un incipiente Estado de schock o de choque, que diría un castizo. Se desenvuelven con tanta comodidad en un escenario marcado por su ley de partidos y por la permanenencia de una respuesta clandestina ciertamente débil, que no quieren ni por asomo oír hablar de cambio de escenario, de nuevo ciclo político y mucho menos de marco democrático.

La coalición de Estado que integran partidos como el PSOE, el PP, IU, UPN y UPyD, y en momentos puntuales el PNV, pretende hacernos ver que todo sigue igual, que nada ha cambiado, agarrándose al clavo ardiendo de que ETA no ha anunciado el abandono de su estrategia armada o su propia autodisolución. Y yo me pregunto, inocente, ¿Se ha sabido de algún caso, en la historia del mundo, en el que una organización clandestina firme su acta de defunción a cambio de nada? Por supuesto que no. Ellos lo saben perfectamente, pero en el juego de aparecer como los más duros de los duros, facilitado por la ruptura no anunciada de la tregua en 2006, se sienten, hoy por hoy, muy cómodos.

La iniciativa política auspiciada por la izquierda independentista, resumida en el documento Zutik EH, está demostrando unas potencialidades enormes, como lo demuestra el abanico de opciones presentes en el teatro de Gernika que acogió la firma del Acuerdo para un escenario de paz y soluciones democráticas. Se trata del primer paso para una futura confluencia de las fuerzas que se reclaman de izquierdas y soberanistas y/o independentistas.Pero es mucho más que eso. Es la expresión de la voluntad inequívoca de apostar por las vías pacíficas y democráticas para conseguir los objetivos políticos máximos, que se deben concretar en la creación de un Estado vasco independiente en el marco de la Unión Europea. Una apuesta que, cada día que pasa, se torna en más irreversible, pese a los continuos obstáculos que el Estado está interponiendo en el camino, como las últimas detenciones de independentistas o la prohibición de manifestaciones.

La clave, en todo caso, reside en mirar hacia adelante. No hay tiempo para mirar a los lados, y muchísimo menos hacia atrás. Las contradiciones que existen y existirán, porque son consustanciales a cualquier actividad protagonizada por humanos, se irán superando.

En ese sentido, la entrevista realizada por el diario "Gara" a dos representantes de la organización clandestina ETA viene a confirmar la voluntad de ésta de acompañar la trayectoria que va marcando la izquierda abertzale. Ellos mismos reconocen diferencias en algunos análisis, pero ese diagnóstico refleja la realidad que se ha querido sepultar bajo la aberración garzoniana del "todo es ETA". La izquierda abertzale, como reconocen hasta algunos de sus más conspicuos enemigos, es la que lleva la iniciativa en este delicado proceso. A nadie se le oculta que, después de 50 años de trayectoria, es díficil tomar algunas decisiones. Sin embargo, la unilateralidad, característica fundamental de la iniciativa, así lo va a demandar.

Al final, en política, ocurre lo que tiene que ocurrir y cuestiones que pueden parecer tabús, cristalizan en un fin de semana cualquiera. La legalización del PCE por Suárez o la retirada de las tropas españolas de Irak son dos buenos ejemplos al respecto. A día de hoy no hay ninguna circunstancia que pueda impedir el trabajo político legal de la izquierda independentista. La coalición Solidaridad Internacionalista concurrió a los comicios europeos legalmente sin haber firmado cuestiones tan decisivas como las que contiene el Acuerdo de Gernika. Ninguna Brunete mediática podrá engañar a todos todo el tiempo y ningún Gobierno es capaz de permanecer inmóvil ante los acontecimientos, aunque esté presidido por un personaje tan insustancial como Rodríguez Zapatero. Las dos circunstancias son materialmente imposibles y lo vamos a comprobar sin demora.


PD: A la insoportable levedad política de Iñigo Urkullu y su partido le dedicaremos un comentario específico en las próximas jornadas.

2010/09/21

Miedo a perder estatus

 En la actual situación política vasca debemos acostumbrarnos a distinguir lo relevante de lo accesorio, el trigo de la paja. Una legión de expertos en ETA se pasan el día en prensa, radio, televisión e internet diciendo que los últimos comunicados de ETA son insuficientes o no aportan nada nuevo. En el pecado llevan la penitencia, porque si así fuera, ¿por qué les dedican tanto tiempo? ¿no sería más lógico funcionar como si ETA no existiera, como propuso el hoy en día fino analista de Vocento, Kepa Aulestia? Yo no sé si existe o no, pero algunos van a tener serios problemas para escribir sus columnas el día que desaparezca.

Volviendo al hilo. Lo relevante aquí y ahora es que ETA acompaña la decisión de la izquierda abertzale de iniciar un nuevo ciclo político. Y esa decisión, refrendada por la amplia mayoría de sus bases, ha sido unilateral. Y lo va a seguir siendo, pese a quien pese. Lo relevante es que el proceso avanza, pese a los múltiples obstáculos colocados por el Estado en forma de detenciones, juicios y acoso policial contra el independentismo. Lo relevante es que el movimiento de la izquierda abertzale, en su conjunto, está obteniendo eco internacional. Lo relevante es que las cosas se mueven.

Lo accesorio es que PSOE y PP siguen haciendo de Don Tancredo, con el riesgo de que les pille el toro. Lo accesorio es que la dirección del PNV no aporte más que obviedades, excepción hecha de Markel Olano. Lo accesorio es que Zapatero y Rubalcaba y Ares y Conde Pumpido y toda la cohorte de polichinelas de tres al cuarto que gobiernan el estado español continúan con el mantra de que este no es el comunicado que la sociedad espera. Lo accesorio es que Aralar siga en el limbo.

El consejero de Gobernación del Gobierno de la CAPV, Rodolfo Ares, dice a todo el que se detenga un minuto a escucharle, que nadie se debe dejar enredar en las trampas de los terroristas y sus corifeos. ¿Por qué lo dice y lo repite tanto? Por una razón bien sencilla. Lo que ellos llaman trampa resulta que es un nuevo escenario político en el que el pueblo va a tener en sus manos el derecho a decidir su futuro. Y ese nuevo escenario les hace temblar.

Tienen un miedo atroz a perder su actual estatus de gobernadores de las provincias del Norte. Ahora que se han subido al poder autonómico en Ajuria Enea, no quieren perderlo. Porque pueden mandar en la Ertzaintza y en la EiTB, entre otras muchas cosas. Y pueden cambiar el mapa del tiempo a su antojo. Y nombrar directores de las emisoras de radio a sus amigos. Por eso no hay que dejarse enredar por los abertzales de izquierda.

Pero ese nuevo escenario tampoco le ilusiona al PNV. Porque competir en las urnas con un bloque soberanista potente, sin ingerencias violentas, puede traducirse en una amarga derrota. EAJ-PNV ha estado gobernando en la CAPV durante treinta años con mucha comodidad, pero en el próximo futuro van a tener que realizar algo más que buenos esloganes para convencer a la parroquia de que su oferta autonomista y descafeinada es la mejor solución para Euskal Herria. Por eso se muestran a la defensiva frente a los movimientos de la izquierda abertzale.

Es humano tener cierto miedo a lo desconocido, todos lo tenemos. Pero los responsables políticos, si lo son verdaderamente, no pueden tener ni un gramo de miedo. Al contrario, tienen que empujar hacia adelante para que las condiciones cambien y la sincera apuesta de la izquierda abertzale se pueda materializar, aunque ellos salgan perjudicados en sus intereses partidistas a corto plazo. Mientras eso llegue, los ciudadanos deben aportar, cada uno desde sus posibilidades, para que las cosas vayan a buen puerto. Pueden existir dudas e incertidumbres. Es comprensible que las haya. Pero no podemos quedarnos parados, haciendo de meros espectadores, aguardando el comunicado mágico que lo solucione todo. En la tarea de construir un nuevo ciclo político todo el mundo debe participar y ser protagonista, escribiendo cada día el comunicado que nos conduzca a una Euskal Herria libre y en paz.

2010/09/13

12.467 días

Cuando el ciudadano Jon Bilbao Moro fue detenido, en enero de 1982, el que suscribe se encontraba estudiando quinto curso de periodismo en la Universidad de Leioa, muy cerca de Asua, lugar de nacimiento de Jon. Hace tantos años, que casi no me acuerdo. Eso sí, en aquel tiempo no existía internet, ni Facebook, ni la telefonía móvil, ni las cadenas privadas de televisión. No había un Guggenheim junto a la ría, ni siquiera Metro en Bilbao. A la universidad subíamos "a dedo", cosa impensable hoy. Ahora bien, el fútbol vasco era mucho más potente y las ansias de libertad de este pueblo, probablemente también.

Debo decir que no conozco de nada a este compatriota que ha pasado 12.467 días de su vida entre rejas, en diferentes cárceles españolas. Pero eso no importa, porque no es éste un artículo basado en la amistad o en los lazos familiares, sino en la reivindicación básica de la justicia.

Aunque no tengo datos precisos, es seguro que Jon Bilbao será uno de los ciudadanos europeos que más tiempo ha pasado en prisión. Casi 30 años encarcelado, en virtud de las leyes excepcionales que castigan de forma inhumana a los presos de nacionalidad vasca. Pero Jon no es el único. Hay otros presos en similares circunstancias, algunos de ellos sufriendo el castigo añadido de la enfermedad.

Un país que sufre este tipo de situaciones no es un país normal, ni mucho menos "normalizado". Es un país que tiene pendientes muchas cuentas, que tiene por ajustar muchas cuestiones, que debe hacer algo antes de acabar desangrado y sin pulso.

Mientras leía la noticia del excarcelamiento de Jon en el diario "Gara", sentía la impotencia de no poder remediar semejante injusticia. En las pocas expresiones que Jon ha vertido en el periódico se hace patente la extraña sensación que puede producir a un hombre dejar de estar encerrado entre cuatro paredes. Se denota la desorientación de quien tendrá ahora que acostumbrarse a andar en libertad, sin paredes que constriñan sus pasos.

A Jon Bilbao Moro le va a costar adaptarse a un medio que desconoce, tras 30 años alejado de su tierra. Toda ayuda será poca. Pero los ciudadanos que no hemos tenido que pasar por semejante trance deberíamos hacer lo imposible porque estas situaciones no vuelvan a producirse. Desconozco la fórmula para lograrlo, pero es evidente que algunas pistas ya tenemos. Como bien apunta en el mismo diario otro preso, Joxe Mari Olarra: "El miedo a quebrar la inercia es contrarevolucionario".

Todo parece indicar que vienen tiempos nuevos, que no serán fáciles. Para poder afrontarlos con dignidad necesitamos que todos los Jon Bilbao de este país estén junto a nosotros, en las calles, en las instituciones, trabajando codo con codo con otros ciudadanos que, aunque nunca han tenido que pagar con cárcel su compromiso, también aspiran a construir una Euskal Herria en libertad.

2010/09/08

Ni pronto, ni tarde: a su tiempo


Son tantas las cosas que se pueden escribir sobre el último comunicado de la organización clandestina ETA y las reacciones suscitadas, que casi dan ganas de no hacerlo. Pero una especie de obligación con mis lectores me lleva a intentarlo.

Cualquiera que tenga un mínimo de conocimiento de política sabe que el tempo es una de las claves para avanzar en terrenos resbaladizos. La gestión de los tiempos es esencial a la hora de acertar. La misma acción, según el contexto en que se realice, puede tener consecuencias muy diferentes. En política, las cosas no hay que hacerlas ni demasiado pronto, ni demasiado tarde, sino a tiempo, en su tempo. Y desde que la izquierda independentista puso en marcha la estrategia basada en el documento "Zutik EH", todos los agentes institucionales y políticos que pretendían derrotarla, se han dedicado a hacer los deberes. En estas últimas semanas la cantinela de que una tregua de ETA no iba a ser suficiente, que ese tiempo ya ha pasado y que el Estado tan sólo moverá ficha tras el abandono definitivo de las armas, ha logrado sus frutos. La consigna periodística basada en el término "insuficiente" se ha extendido como la pólvora por las redacciones y ha sido muy difícil encontrar voces que matizasen semejante aseveración.

Lo de menos es el contenido del comunicado difundido por la BBC. En realidad, casi nadie lo lee en su integridad. Lo que queda son los titulares de prensa, radio, tv e internet, los editoriales y columnas y poco más. La izquierda independentista debería saber que eso es así y que las limitaciones que padece en materia informativa/mediática, en un momento clave como éste, cercenan en buena medida su margen de actuación.


Hoy mismo el ministro de Gobernación, Pérez Rubalcaba, ha expresado en Radio Euskadi con enorme claridad la posición del Estado español al respecto: o ETA echa la persiana o Batasuna se separa de ETA, a la que acusa de pertenecer en términos de subordinación. Las reiteradas referencias a la sentencia del Tribunal de Estrasburgo explican la importancia que se le ha dado a dicha resolución. Mientras no se dé alguna de esas dos premisas, la izquierda independentista no recobrará su estatus legal y, por lo tanto, no podrá concurrir a las elecciones. Más claro, agua.

De todo ello se deduce que el interés central del Estado -Zapatero también lo ha expresado con rotundidad- es que el anuncio del cese de actividad armada por parte de ETA quede amortizado al momento. De ese modo, la presión volvería a estar enfocada sobre la organización clandestina, que debería realizar otro movimiento en un futuro más o menos inmediato. Recordemos que las elecciones municipales y forales se convocarán para mayo de 2011. Por el contrario, la presión para que el Gobierno dé pasos en la descomprensión del contencioso, como el acercamiento de presos o la propia relegalización, quedaría de nuevo congelada.

A modo de acotación habría que decir que si ETA hubiera anunciado el contenido de su comunicado a la vez que tomaba la decisión de cesar en su actividad armada, se habría ganado un tiempo precioso y el Estado no hubiera tenido tanta ventaja a la hora de preparar la campaña de desactivación. En todo caso, las cosas son como son y ETA ha anunciado el día 5 de septiembre de 2010 ese cese de actividades, que no es un alto el fuego ni una tregua, sino algo distinto, que ya veremos como evoluciona. Es curiosa la reacción del presidente del PSE-PSOE, Jesús Eguiguren, afirmando que la ausencia de fecha de caducidad hace más interesante que no haya más comunicados, porque "estaríamos eternamente en tregua".

Pero no vale llamarse a engaño. Ni Eguiguren es la voz del PSOE, ni Joseba Egibar la del PNV. Esas voces son, hoy por hoy, las de Zapatero y Urkullu y es a ellos a los que se debe escuchar con atención en estos temas. Lo demás está bien, pero puede calificarse de anecdótico.

A partir de este momento queda esperar la realización de nuevos pasos. Teniendo en cuenta que nos encontramos en un proceso unilateral, es evidente que la iniciativa deberá seguir estando en la izquierda independentista, entendida ésta de la manera más amplia.Y será la correcta gestión del tempo la que contribuya a que los pasos que se den resulten resolutivos y, a ser posible, irreversibles.

2010/09/05

September song

Suena en mi goear "September song", de Kurt Weill, interpretada por Frank Sinatra. Es una manera como otra cualquiera de ponerse en situación. El lector se imagina que no voy a escribir sobre música. Efectivamente, voy a escribir de periodismo. A las once de la mañana BBC World News se despachaba con un video en el que tres portavoces de la organización clandestina ETA anunciaban su renuncia a realizar operaciones militares ofensivas, una postura que ya mantenían de facto desde hace varios meses, según han declarado.

El run-run periodístico venía hablando del asunto desde hace semanas. Se trataba de adelantarse a la iniciativa, desactivando su alcance mediático. A la hora de la verdad, la inmensa mayoría de páginas digitales han abierto a cinco columnas con un lacónico "ETA anuncia un alto el fuego". Luego vendrían las reacciones, las valoraciones, la documentación y demás elementos complementarios. Analistas destacados publicaban avances de lo que irá en papel mañana, en consonancia con las reacciones de los políticos del establishment: No hay gran cosa, se esperaba el abandono de las armas, es totalmente insuficiente, una nueva tregua trampa, algo fraudulento...

En mi ingenuidad, encuentro un enorme contradición en el asunto. Si la mayoría de medios está de acuerdo en que se trata de una maniobra para facilitar la presentación en las elecciones de la izquierda independentista, ¿por qué le otorgan tanto relieve a la no-noticia? Ejemplo de libro: Radio Nacional de España ofrece a media tarde, en directo, la comparecencia íntegra del consejero de Gobernación de Lakua, Rodolfo Ares. la BBC, como es domingo y no hay más temas que tratar en todo el planeta, sigue abriendo por la tarde con la información, incluidas las intervenciones de sus corresponsales en Madrid y Donostia.

Abundemos en el detalle. Diarios digitales como "elcorreo.com", "diariodenavarra,es", "elmundo.es", "libertaddigital.es" o "abc.es", ligados sentimentalmente al PP y/o UPN, ofrecen un espacio extraordinario al tema, con innumerables apoyos, comentarios y documentaciones al respecto. La verdad es que uno tiene la sensación de que está ocurriendo algo importante, pero probablemente estaré, una vez más, equivocado.

Un día de éstos intentaré comentar algo sobre la declaración de ETA y sus posibles consecuencias. Ahora me quedo escuchando otra vez "September song", esta vez en la versión de Ella Fitzgerald. Insuperable.

2010/09/01

Front d’alliberament de Judea

Alfons López Tena, Joan Laporta y Uriel Bertran (Solidaritat Catalana)


En los últimos tiempos han surgido en nuestro país voces que abogan por adoptar vías y modelos catalanes en nuestro camino hacia la independencia. La iniciativa de las consultas sobre la independencia realizada en cientos de municipios del Principat es el mejor ejemplo de esas opiniones. Se argumenta que esa es la mejor forma de activar las fuerzas independentistas. Sin entrar en detalles, y desde el máximo respeto a quienes han promovido esa iniciativa, creo que los resultados han sido bastante magros, con participaciones que en pocos casos han superado el 30% del censo. Se ha movilizado a los independentistas, es evidente, pero la mayoría de la población ha ignorado la iniciativa y ha preferido no participar en ella.

A veces, la frustración de no ver con claridad la estrategia a seguir conduce a contemplar espejismos ajenos, que se convierten en cuasi milagrosos. Es cierto que el Principat cuenta con una gran potencia económica, que el nivel organizativo de muchos sectores sociales es grande, que la lengua catalana gana espacios día a día y que el Barça es uno de los mejores equipos de fútbol del mundo. Sería de necios negar esas evidencias. Ahora bien, tampoco podemos pasar de despreciar las anteriores estrategias catalanas, basadas en aquel pujolismo de negociar y negociar mientras se llenaban la cartera, a ensalzar ahora sin matices los nuevos rumbos del independentismo catalán.

En primer lugar se debe distinguir a los agentes y fuerzas cuyo campo de trabajo son los Països Catalans de quienes se limitan a hacerlo en el Principat de Catalunya. Es como hablar de quienes tan sólo hacen política en la CAPV y quienes lo hacen en el marco de Euskal Herria. Por lo tanto, el tema de la territorialidad también incumbe, y mucho, a los proyectos independentistas catalanes.

Además hay que señalar la división enfermiza que asola al movimiento independentista. Algunos estudios confirman que se trata de un movimiento transversal, que afecta incluso a ciertas bases militantes del PSC e ICV, pero aparte de este matiz sociológico, tenemos que centrarnos en las fuerzas que se proclaman como independentistas.

Se acercan las elecciones autonómicas, que pueden ser determinantes para aclarar el futuro del Principat. Ante ellas, y si dejamos a un lado a CiU, nos encontramos con ERC (Puigcercós); Reagrupament (Carretero); Solidaritat Catalana (Laporta, López Tena, Bertran); SI (coalició per a la independència); CUP (que no presenta candidatura) y alguna otra que se me escapa. Pero aparte de las candidaturas, el número de partidos o agrupaciones es inmenso: Partit Republicà Català; Bloc Sobiranista; Crida per la Terra; Els Verds-Alternatiba Verda; Força Catalunya; Estat Catalá... La lista sería interminable.

Esta división absurda, que en muchos casos tan sólo obedece a personalismos y ansias de protagonismo (me refiero a Laporta y Carretero especialmente), se contradice con la supuestas virtudes prácticas del pueblo catalán. No hay nada menos práctico que la atomización de las fuerzas que se reclaman del independentismo. Para colmo de desdichas, resulta que la formación que más ha trabajado estos últimos años en la base, con candidaturas municipales propias y un marcado carácter de izquierdas, las CUP, no presentan su opción a los comicios, dejando en manos de paracaidistas y oportunistas varios la suerte del independentismo en el Parlament del Principat.

Al final, y desearía equivocarme, lo más probable es que la suma de diputados independentistas no supere los 21 escaños logrados por ERC en las últimas elecciones autonómicas. El esperado bajón de esta formación, desgastada y escindida, en parte por su coalición con el PSC, unido a la presentación de varias candidaturas que se mueven en el espacio independentista-populista, puede conducir al desastre. Y como consecuencia añadida, la reciente movilización multitudinaria en protesta por la sentencia del Estatut puede convertirse en el canto del cisne del movimiento. Hace ya 30 años, la división entre Nacionalistes d'Esquerra (NE) y el Bloc d'Esquerra d'Alliberament Nacional (BEAN) dio al traste con las expectativas electorales del independentismo catalán durante muchos años. La historia se puede volver a repetir. Esperemos que no sea así.

2010/08/25

Ni me va, ni me viene

Mario Iceta y Ricardo Blázquez.  Foto:  www.agenciasic.es

Siempre me ha parecido desmesurado el eco que obtienen las noticias relacionadas con los cambios de personal en la jerarquía de la Iglesia Católica en Euskal Herria. Los finos análisis sobre relaciones de fuerzas entre diversos sectores son, de todos modos, desternillantes y a veces merece la pena detenerse en ellos unos instantes.

Titulares como "Roma toma el control de la iglesia vasca" me resultan, no obstante, sorprendentes. Cabe pensar que hasta el nombramiento de Mario Iceta como obispo titular de la diócesis de Bilbao, el control de esa llamada iglesia vasca radicaba en otra capital europea, tal vez Londres o París. Estimo humildemente que no, que el autor debía haber utilizado el término Vaticano en vez de Roma, por supuesto, pero seguiría estando equivocando a los lectores.

La llamada iglesia vasca nunca ha existido como tal, si es que queremos ponerla a la altura de la iglesia rumana o la portuguesa. Lo que han existido son miembros vascos de la Iglesia Católica que, dentro de esa institución, han defendido la constitución de una diócesis para Euskal Herria o han mantenido posiciones en defensa de la personaliddad del pueblo vasco y de su lengua. Pero creo que el control de todos esos fenómenos nunca ha escapado del todo al Vaticano de Roma, lugar en el que por cierto también ha habido históricamente una presencia significativa de religiosos vascos.

Es verdad que no es lo mismo que el obispo de la diócesis de Donostia sea José María Setién o sea José Ignacio Munilla, pero la diferencia la sentirán sus propios feligreses, porque yo, como persona ajena a esa institución religiosa privada, no he notado cambio alguno. Entiendo la preocupación que muestran algunas lecturas políticas de esos acontecimientos, pero la Iglesia Católica en Euskal Herria ha estado gobernada durante décadas por obispos bastante más reaccionarios que Munilla e Iceta, y no creo que sea cuestión de ir por ahí dando nombres, todos sabemos a quienes me refiero. La imagen de una supuesta iglesia vasca progresista, abertzale y antifranquista es eso, una construcción basada en algunos hechos muy importantes, pero protagonizados por una minoría de sacerdotes, de algunos de los cuales me siento muy cercano. La realidad, por duro que sea reconocerlo, es que la mayoría de esa iglesia fue tan franquista como la de otros lugares del Estado español. En mi pueblo la corporación franquista entraba en la parroquia bajo palio, igualito que en Carrión de los Condes, por poner un ejemplo.

Es evidente que en agosto escasean las noticias y a falta de otras cuestiones de más enjundia, viene bien especular sobre las consecuencias de la llegada de Iceta a Bilbao. Que encima no es tal, porque ya estaba de obispo auxiliar hace tiempo. Más allá de eso, considero que las informaciones sobre esos cambios atañen a los miembros de esa institución, que deberán valorarlos en su medida. A quienes no pisamos un templo, salvo en algún funeral, ni nos va ni nos viene nada en ese mercadeo de cargos y prebendas entre los jerifaltes católicos.

2010/08/23

Vivir (un mes ) sin internet

Hace ya más de un mes que no publico nada en este sitio. La razón es que me he dedicado a contemplar las luciérnagas que alumbran el camino y no me ha dado tiempo para atender a mis compromisos con el cyberespacio, Facebook incluido.

Al principio, cuando comencé las vacaciones, tenía una vaga idea sobre qué hacer respecto a internet. La idea se fue haciendo más vaga cada día y la conclusión fue la inasistencia sostenida a la red. Antes había probado en dejar de leer los periódicos en vacaciones, con distinta suerte. Ahora me ha tocado enfrentarme al mono de internet y creo que he superado la prueba con nota.

Se puede vivir sin internet, aunque se tenga un acceso a la red muy cercano y encima gratuito, como era mi caso. Y además, no pasa nada. Es decir, pasan muchas cosas. Por ejemplo se puede dedicar más tiempo a charlar con otras personas, a pasear, a andar en bicicleta o a leer un buen libro. La saturación que produce la angustia por estar al día de todo lo que ocurre en la red se cura dando un tajo a la relación y no mirando hacia atrás. A mí no me pasa, pero supongo que para quienes tienen cierta dependencia del teléfono móvil la solución puede ser idéntica. Apagar el receptor y punto.

Estamos construyendo una sociedad basada en el uso intensivo de las nuevas tecnologías y parece que el proceso no tiene marcha atrás. Tampoco vamos a echarnos a llorar ante la evidencia. Pero no conviene dejarse arrastrar por la corriente sin más ni más. Estar al día de las nuevas cosas es enevitable, pero guardar nuestras pequeñas islas de libertad también. Aunque sólo sea en el momento de las vacaciones.

Es cierto que en el aterrizaje a la vida habitual se puede producir alguna pequeña turbulencia, pero ese problema es fácilmente subsanable con un par de clics o, mucho mejor, tomando una caña con algún amigo que te ponga al día de lo más importante que haya pasado, que por lo general no le ocupará más de tres minutos. Así son nuestros agostos.

2010/07/18

El Sur también existe

La decisión del Banco de España de adjudicar a Bilbao Bizkaia Kutxa (BBK) los restos del naufragio de CajaSur, entidad cordobesa en quiebra, regida hasta ahora por la iglesia católica, supone la confirmación fehaciente de la vocación estatal española de la corriente empresarial que convive en el seno del PNV. Una corriente poderosa que tiene conexiones directas con el Partido Popular, como se desprende de la última entrevista entre Rajoy y Urkullu. Probablemente en esa entrevista se hablaría, entre otras cosas, de la operación CajaSur, tan bien acogida por los dirigentes vascos del PP.

No me voy a detener en la lógica económica de la operación, que la tiene desde un punto de vista exclusivamente financiero, sino que me voy a ceñir a las derivadas políticas de la misma. La reconversión del mapa financiero estatal es un hecho incontestable, especialmente en el caso de las cajas de ahorro. De las 45 cajas existentes antes del inicio de la crisis financiera, van a quedar apenas una docena, gracias a la confluencia en grupos, bajo la figura de las SIP, las conocidas como "fusiones frías", basadas en una ficha bancaria que reúna buena parte de la actividad financiera de cada grupo. aunque salvando las marcas regionales y las respectivas obras sociales. Paralelamente se da una reforma de la ley, que supone el primer paso para la paulatina privatización de estas entidades de ahorro.

Como decía, el capítulo CajaSur era el tercer intento de la caja vizcaina por crecer a base de la adquisión de otra caja española. Antes lo intentó con Caja Castilla La Mancha (CCM) y Caja Mediterráneo (CAM), pero no lo consiguió por diversos factores, entre ellos el rechazo local a un socio nacionalistas vasco. En esta ocasión, pese a la oposición del PSOE de Andalucía, que quería construir una gran caja andaluza con Unicaja, Cajasol y CajaSur, la BBK se ha llevado el gato al agua, al ser la oferta que menos dinero solicitaba al FROB, 392 millones, por los 1.000 que pedía Unicaja, la otra oferta finalista. 

Arrinconada la opción de una fusión con las cajas de ahorro de Gipuzkoa y Araba (lo de la CAN ni se plantea), BBK parece estar interesada en continuar en su camino de crecimiento a base de adquisiciones, en cuanto se le presente alguna oportunidad interesante. Entre medio se ha desprendido de su participación defensiva en el Banco Guipuzcoano, que ha sido entregado al Banco Sabadell, reduciendo aún más la capacidad financiera propia de nuestro país.

Mario Fernández, hombre del PNV que proviene profesionalmente del BBVA, puede que sea una persona de ideología nacionalista vasca. No lo pongo en duda. Ahora bien, la caja que dirige actúa como si no lo fuera, siempre pensando en el mercado español y renunciando a fortalecer el espacio socio-económico vasco. La presencia de BKK en los territorios de Iparralde es nula y en Nafarroa Garaia meramente testimonial. Algunas de sus principales inversiones industriales están depositadas en multinacionales españolas y su contribución al desarrollo del tejido productivo vasco va a ser cada día menor, debido a las necesidades de atender otros frentes abiertos, como en este caso el andaluz.

Se quiera o no reconocer, los intereses económicos del PNV, de su sector empresarial, están claramente centrados en el mercado español. No existe ningún movimiento que nos permita pensar en una internacionalización coherente, con desembarcos en otros mercados. como el portugués o francés. Al revés, como pasa con algún potente grupo de distribución de marca vasca, cada día son más sus lazos con el estado español.

Si se tratase de una empresa privada al uso, no se podría poner ninguna objeción a esa decisión, pero como BBK sigue estándo controlada por las instituciones públicas vizcainas, concretamente por el PNV, es necesario decir con claridad a la ciudadanía en qué consiste la apuesta económica de futuro de este importante actor político vasco. Una apuesta que, hoy por hoy, pasa por reforzar sus lazos con España, arrinconando cualquier posibilidad de construir una gran entidad vasca de ahorro que atienda las necesidades de la población y de la pequeña y mediana empresa de todo el conjunto de Euskal Herria.

2010/07/12

Nacionalistas, ellos

 Carles Puyol y Xavi Hernández con la copa y la seneyra. La Vanguardia

La victoria de la selección española de fútbol en la Copa del Mundo de Sudáfrica se ha convertido en una ingente campaña del nacionalismo español, intentando hacernos ver que su proyecto unitario y excluyente es un proyecto triunfador. Pero los mismos que han estado firmando contra el Estatut catalán, los mismos que han promocionado el boicot al cava y a otros productos catalanes, esos mismos que denuncian los privilegios de la lengua catalana, se sienten ahora orgullosos de los goles de Puyol, de las gestas deportivas de una selección cuya alma y cuyo esqueleto son catalanes. Si el Principat tuviese selección propia, España ni siquiera se hubiese clasificado para el campeonato de Sudáfrica.

Pero no quiero hablar de fútbol, sino de política. Años y años con la cantinela de que están perseguidos en Euskal Herria, de que se sienten marginados, se traducen ahora en salir a la calle cantando la poética estrofa. "Yo soy español, español, español", en un alarde de imaginación sólo comparable a la letra apócrifa que el insigne escritor falangista José María Pemán escribió para el himno español. La ramplonería de este nacionalismo es sonrojante, por no decir otra cosa. Y conste que no me parece mal que celebren los triunfos de su selección en su país, están en su derecho, pero no me parece muy respetuoso, para quienes no sentimos a esa selección como nuestra, que ciertos sectores exaltados se dediquen a provocar con esas tonadillas de feria de abril.

Ahora se está demostrando que las dicotomías pergeñadas en Madrid en torno a demócratas/violentos y no-nacionalistas/nacionalistas vascos son una enorme falacia. El hecho deportivo les ha servido de disculpa para catapultar hacia el exterior, mediante una colosal brunete mediática, el nacionalismo que llevan dentro. Si no lo han hecho con anterioridad es por falta de una disculpa de altura, aunque lo hayan intentado con otros eventos deportivos de menor alcance.

La conclusión es que en Euskal Herria existe una mayoría social favorable a mayores cotas de soberanía, con un sensible porcentaje de independentistas, que no puede expresarse en las urnas, porque la Constitución española constriñe ese derecho. Una Constitución que no fue refrendada en nuestro país, pero que sigue ejerciendo de cárcel para los pueblos vasco y catalán. El nacionalismo español no evoluciona, no quiere compartir nada con los pueblos que conviven bajo su mando, sino que mantiene su vocación uniformadora y. en ese sentido, preconstitucional. La victoria deportiva en Sudáfrica no puede ocultar el fracaso de un modelo de Estado que ya es incapaz de calmar incluso a los moderados de CiU y PSC.

La actual ola españolista pasará, sin duda, y las aguas volverán a su cauce. De euforias desatadas no se puede vivir enternamente. Y vendrá el día en que las contradicciones entre la metrópoli castellana y los pueblos periféricos se acelerarán. Ese mismo día la exitosa selección dejará de contar entre sus integrantes a futbolistas catalanes y vascos, y en esa imagen se verán retratados todos los que ahora se entretienen tocando el bombo sin parar al son de un par de esloganes patrioteros.




 

2010/07/08

Mirando al sábado

El sábado, 10 de julio, se celebrará en la capital del Principat de Catalunya una manifestación unitaria bajo el lema "Nosaltres decidim. Som una nació". Se trata de dar respuesta a la sentencia del Tribunal Constitucional español, que ha recortado unas cuantas atribuciones del reformado Estatut, previamente cepillado por el pacto entre Rodríguez Zapatero y CiU. Coincidiendo en la fecha y en parte en el lema, Ezker Abertzalea, Eusko Alkartasuna y Alternatiba han convocado una manifestación en Donostia. Aralar, que en un principio estaba interesada en tomar parte, se desvinculó aduciendo distintas razones, unas más respetables que otras.

El caso es que el 10 de julio tenemos una jornada importante para los dos pueblos que están empujando con fuerza por la ruptura del marco constitucional español de 1978, el catalán y el vasco. Y eso es así porque el invento del Estado de las Autonomías está definitivamente acabado. La sentencia del TC va a permitir visualizar una nueva etapa en Catalunya, en la que la consigna de Independència va a ganar terreno de forma importante. De hecho, todas las formaciones políticas, salvo el PP, tienen sectores independentistas en su seno, incluido el PSC, lo que demuestra que es una alternativa política transaversal, que afecta a todo el arco político, a los agentes sociales, sindicales y económicos, a las asociaciones, a los clubes deportivos, etc.

El Estado español, en su empecinamiento centralista y con su cicatería histórica, tal vez ensimismado por los triunfos deportivos de su selección de fútbol, está haciendo más independendistas que el trabajo de base de los grupos que así se denominan. Es imposible, hoy por hoy, que España mande el ejército a aplastar una proclamación de independencia catalana. El día que se dé la misma, España estará en trance de caer en picado en el ránking europeo, tanto politico como económico. Y ese momento ya no se ve tan lejano en Barcelona. Cada vez son más los líderes de opinión que apuestan por esa alternativa.

En lo que nos incumbe más de cerca, la movilización del sábado supone un paso más en la construcción de un bloque soberanista de futuro, al que se irán sumando efectivos a medida que se vaya estructurando y ganando presencia ideológica, institucional y de masas. Aún persisten las contradiciones, las luchas, las rivalidades... entre agentes que a medio plazo deberán integrarse en ese bloque de vocación mayoritaria. Todo llegará.

Quienes piensen que la apuesta de la izquierda independentista es una mera táctica electoralista se van a volver a equivocar. Si no reubican pronto sus posiciones es posible que se tengan que arrepentir de su torpeza. El PNV, que ve con gran preocupación la evolución de la izquierda abertzale y EA, debería tomarse en serio la cuestión. Su histórico juego pendular de ambigüedad, entre Madrid y Euskal Herria, no le va a servir en el próximo futuro.

Otros agentes sociales, que permanecen con la boca caliente y los pies fríos, mostrándose incapaces de dar los pasos que han convenido en sus congresos, tendrán que sopesar el momento político en el que nos encontramos. Si llevan desde el 97 diciendo que hay que avanzar sin ETA, ¿por qué siguen esperando, inmóviles, a que la organización armada les confirme lo que están viendo con sus propios ojos todos los días? 

En Donostia se va a asistir a uno de los momentos fundacionales del bloque soberanista, bajo el lema "Nazio gara. Autodeterminazioa". Una consigna que quiere dar cobijo a una amplia mayoría de este pueblo, sin partidismos, ni sectarismos. Conviene ir cogiendo posiciones para no perderse lo que está por llegar. Camino quiere el caminante.

2010/06/25

Esta es la estrategia

Pello Urizar y Rufi Etxeberria sellan el acuerdo. Argazkia: Oskar Martinez/Deia

Portavoces de la izquierda independentista dejaron claro el jueves que quienes lanzaron artefactos incendiarios contra un edificio de la Ertzaintza en Agurain se sitúan con esa acción fuera de la estrategia aprobada por amplia mayoría por esta formación política. Una estrategia que se condensa en el documento "Zutik EH" y que también se puede apreciar en las "Bases para un acuerdo estratégico entre fuerzas políticas independentistas" suscrito el pasado domingo en Bilbao por Eusko Alkartasuna y la propia izquierda abertzale.

Por supuesto que los corifeos del Estado y sus aliados potenciales (incluidos PNV, Hamaikabat y Ezker Batua), arropados por la mayoría de medios de comunicación, han hecho hincapié en la no condena de los sucesos. Según parece, la mágica palabra que todo lo puede debe ser la clave para abrir las puertas de la cueva de Alí Babá. Estamos tan acostumbrados a su irracionalidad que nada nos sorprende, pero todos esos agentes y medios deberían entender que es mucho más didáctico el pronunciamiento realizado por Ezker Abertzalea que una retórica condena. No se enteran de nada (o no quieren enterarse).

El caso es que, a pesar de que la estrategia pilotada por la izquierda independentista es tan transparente como contundente, siguen empeñados, salvo el señor Eguiguren, en decir que no hay cambios sustanciales y que todo sigue igual. Es muy probable que en sus análisis internos empiecen a maniobrar para situarse en el nuevo escenario que comienza a alumbrarse, pero cara a la galería se mantienen en sus trece. En esas trece que tantos réditos les ha dado a todos por medio de la llamada Ley de Partidos. Porque hay que volver a señalar que de esa antidemocrática ley se han beneficiado PSE y PP, desde luego, pero también PNV y Aralar. La verdad se dice entera o es mejor no pronunciarla.

Volviendo al comienzo, cabe señalar que en el curso de muy pocos días se han producido dos hechos significativos en esa estrategia a que hace referencia el título del comentario. El domingo se hizo público, de forma un tanto solemne, el acuerdo entre dos mundos hasta hace poco distantes y hasta enfrentados. Se trata de una enorme victoria política para la izquierda abertzale, que rompe así de manera clara el aislamiento político al que ha estado sometida en los últimos tiempos, especialmente tras el fracaso de Loiola. Pero también es un triunfo para Eusko Alkartasuna, que tras su coalición con el PNV y su presencia en el Gobierno de la CAV, apostó por un camino en solitario y las urnas no le fueron favorables. Ahora encuentra un nuevo sentido a su trabajo político, como es el acompañamiento al grueso de la izquierda abertzale en una estrategia soberanista compartida y de futuro.

El otro hecho es precisamente el distanciamiento con lo ocurrido en Agurain, mediante un ejercicio de pedagogía política de alto nivel, más allá de frases manidas y gastados gestos de condolencia. Un ejercicio que tiene aún más valor al tratarse de un ataque de carácter más bien simbólico, sin riesgos mayores y en el que tan sólo se han producido pequeños daños materiales.

La estrategia emprendida por la izquierda abertzale, lo han dicho en repetidas ocasiones sus portavoces, es unilateral e irreversible. La masa social que la conforma ha otorgado un mandato prístino a todas las organizaciones que la integran. Puede que existan disfunciones en el ritmo a seguir, que algunos deseen que todo vaya más rápido y que otros sientan un cierto vértigo, pero la línea estratégica a desarrollar es nítida y carece de cualquier tipo de ambigüedad. Esta es la estrategia acordada y con ella se va a seguir con todas sus consecuencias.

2010/06/23

Existitzen den herri bat

Marc Legasse idazleak Pasacalle por un país que ni existe idatzi zuen bere garaian –euskarara itzulita “Existitzen ez den herri baten omenezko kalejira” emango genuke–. Izenburu horrek, bada, beste zeinahik baino hobeto azaltzen du Euskal Herriaren egoerak sortzen duen ezina, nazioartean herri burujabe gisa ikusezina baita. Euskaldun herriak, hurbileko heroi txikiak bailiran, lehengo zaharren eta ahaideen pasadizoak kontatzea maite du etxeko berotasunean, bai eta bere burua hainbat eta hainbat asmakizunen sortzailetzat jotzea ere. Besteak beste, trikitixaren, zubi esekiaren eta txakolinaren sortzailetzat. Ez dut nik esango, ez, garai bateko zein oraingo balentriekin amets egitea akats gaitzesgarria dela. Bizitzan, lana egiteko uneak ez ezik, ongi pasako beta ere bai baitago. Besterik da, ordea, gure mitoak ere sinetsi eta, azkenean, benetako estatu independente bat osatzen dugula pentsatzea, kontuan hartuta kasurik onenean eskualde deszentralizatua baino ez garela. Kasurik okerrenean, berriz, politikoa baino folklorikoa gehiago den pays kategoriaz gozatzeko aukera ere arriskuan dago.

Estaturik gabeko herri baten nazioa taxutzea lan izugarria da (Euskal Herriarena, kasu), eta horretan, funtsezkoa da gure profilaren erretratu gutxi-asko zehatza lortzea. Hori dela eta, ezinbestekoa da herri literario, zinematografiko, musikal edota artistiko bat existitzea, gure errealitate kultural berezitua kanpora proiektatzeko eta orobat, barruan, batez ere belaunaldi gazteengan, izatearen kontzientzia sortzeko. Zalantzarik gabeko ziurtasunaz ari gara; hots, etorkizuneko mapa planetarioa islatuko duen puzzleko pieza bat, txikia baina ordezkaezina, izatea lortu behar dugulako ziurtapenaz.

Baina erretratu horrek alderdi kulturala baino haratago joan behar du. Zenbakizko alderdira ere hedatu behar du, eta are gehiago krisi-garai hauetan. Gure nazio-errealitatearen kontabilitatea ezin da biharko utzi. Behar-beharrezkoa da, nahiz eta zenbait hutsune eta zehaztasun falta izan, gure populazio-piramidea eratzen hastea, gure BPG zein den zehazten hastea, eta langabeziari, inflazioari edota merkataritza-defizitari buruzko gure datuak erabiltzen hastea. Erakundeek, eragile politiko eta sozialek, herritarren elkarteek eta, oro har, herritarrek eskubidea dute gure herriak alor horietan guztietan zer dimentsio duen jakiteko, Danimarkan eta Zeelanda Berrian naturaltasun osoz gertatzen den bezalaxe. Gure errealitatea orain arte bezala aztertzen jarraitzea arduragabekeria kolektibo larria da; hau da, erabakiak hartzerako orduan jakin beharrekoak diren adierazleak mahai gainean jarri gabe jardutea.

Kontabilitate-lan horretan asko dago egiteko, izugarri. Nazio-hedadura duten datu horiek lortu, aztertu, erantsi eta hedatzeko zailtasunak, gaur egun, asko dira. Ez gara, ordea, hutsetik abiatzen. Gaindegia ekonomia- eta gizarte-behatokiak bosgarren urteurrena du orain, eta 2009ari dagokion bere hirugarren urteko txostena argitaratu berri du. Txostenean, hainbat aldagairen nazio-adierazleak ezagutarazten dira, ahalik eta eguneratuenen, Euskal Herriari buruzko azterketa eta ezagutza eramangarriagoak izan daitezen. Adierazleez gain, adituen ikuspegiak ere eskaintzen dira, euskal errealitate sozioekonomikoaren erradiografia zehatzagoa egin nahian.

Gaindegia erakunde apala duzue, eta aurrekontu gutxikoa. Krisi ekonomikoa ere jasaten ari da, eta horretara egokitzeko, premiazko zereginetan jartzen ditu bere indarrak. Baina, hala ere, anbizio handiko proiektua da: hau da, datozen garaietan, desafioz eta aukeraz beteak inondik ere, nazioa eraikitzen tematzen direnek egin beharko dituzten lanetarako elikagai zehatza eskainiko duen gizarte- eta ekonomia-behatokia. Bost urteko ibilbide publikoa izan dugu, baina bat edo beste gehiago ere izango lirateke prestatze-lanak kontuan hartuko bagenitu. Bada, urte horietan guztietan, oztopo asko gainditu ditugu, eta beren buruak euskalduntzat dituzten erakunde eta eragile askok gutxietsi izan gaituzte. Hala ere, ez da ezer aurpegiratzen hasteko garaia. Beharbada ez dugu behar besteko energiaz azaltzen jakin izan Gaindegia proiektu plurala, irekia, dela eta, bertan, Euskal Herria nazio bat dela ulertzen duten eragile ekonomiko, sozial, profesional, enpresa-eragile eta sindikatu-eragileek, bai eta banakoek ere, parte hartzea nahi dugula. Gaindegiari laguntzeko premisa bakarra da. Inork gure intentzioen gainean errezelorik balu, urteko txostena gainbegiratu eta bertan sinatutakoen aniztasun ideologikoa baloratu baino ez du. Zalantzak argituko ez balira, guregana jo dezala. Argi geratuko zaio, orduan, behatokia sendotzea ezinbestekoa dela eta argi izango du, baita ere, zein diren behatokiaren benetako asmoak.

Edonola ere, guk material berriak ateratzen jarraituko dugu, gure benetako nazio-dimentsioa zein den argitzeko. Ez dugu gure asmoa bertan behera utziko, nahiz eta zailtasunak asko izan edota beren buruan baino sinesten ez dutenen axolagabetasuna pairatu. Are gehiago, ziur gaude Legasse bikainak, gure artean balego, bere kalejiraren izenburua aldatu eta ez kendu behar izango lukeela, gustura kendu ere; herri hau existitu egiten baita, eta Gaindegian hori kontatzeko baikaude.

[www.gaindegia.org, 2010-6-20; "Berria", 2010-6-25; "Le Journal du Pays Basque", 2010-6-25]

2010/06/22

Un país que sí existe

El escritor Marc Legasse escribió en su día un Pasacalle para un país que ni existe, título que puede reflejar mejor que ningún otro la desazón por la situación de Euskal Herria, invisible como país soberano en el concierto internacional. Es el vasco un pueblo aficionado a contar, al calor del hogar, las hazañas de antepasados y parientes, pequeños héroes de andar por casa, así como de hacerse merecedor de las patentes de innumerables inventos. La trikitixa, el puente colgante o el txakolí serían algunos de ellos. No seré yo quien afirme que soñar con grandezas, pasadas o presentes, sea un defecto abominable. En la vida hay tiempo para trabajar, pero también para entretenerse. Otra cosa es que nos vayamos creyendo nuestros propios mitos y acabemos pensando que constituimos un verdadero estado independiente cuando no llegamos sino a región descentralizada, en el mejor de los casos. En el peor está en peligro el disfrute de la categoría, más folklórica que política, de pays.

En la ingente tarea que supone la configuración nacional de un pueblo sin estado, como es el caso que nos ocupa, resulta primordial conseguir el retrato, más o menos fiel, de nuestro perfil. Por ello es sustancial la existencia de un país literario, cinematográfico, musical o artístico, que proyecte hacia el  exterior nuestra realidad cultural diferenciada e incube en el interior, sobre todo en las jóvenes generaciones, la conciencia de ser. La confirmación indubitable de que tenemos que aspirar a ser una pieza, pequeña pero insustituible, en el puzzle que dibuje el futuro mapa planetario.

Pero ese retrato no puede limitarse a lo cultural. Debe ampliarse, y más en en estos tiempos de crisis, a lo númerico. La contabilidad de nuestra realidad nacional no puede dejarse para mañana. Es imprescindible que, aún con lagunas e imprecisiones, empecemos a construir nuestra pirámide poblacional, a delimitar cuál es nuestro PIB, a manejar nuestros datos sobre desempleo, inflacción o déficit comercial. Las instituciones, los agentes políticos y sociales, las asociaciones cívicas, los ciudadanos en general, tienen derecho a conocer la dimensión de nuestro país en todos esos órdenes, como ocurre con total naturalidad en Dinamarca o en Nueva Zelanda. Proseguir analizando nuestra realidad sin poner sobre la mesa los indicadores que se necesitan conocer a la hora de tomar decisiones no deja de ser una grave irresponsabilidad colectiva.

Queda mucho, muchísimo, por hacer en esa labor contable. Las dificultades para obtener, sopesar, agregar y difundir esos datos de alcance nacional son hoy en día cuantiosas. Sin embargo, no partimos de cero. El observatorio socio-económico Gaindegia cumple ahora su quinto aniversario. Y acaba de publicar su tercer informe anual, correspondiente al año 2009. Un informe en el que se dan a conocer indicadores nacionales en diversas variables, lo más actualizados posibles, para que el análisis y el conocimiento sobre Euskal Herria puedan ser más llevaderos. Además de los indicadores se ofrecen diferentes miradas, de la mano de personas expertas, en un intento de ir realizando una radiografía más precisa de la realidad socio-económica vasca.

Gaindegia es un organismo humilde, con un presupuesto limitado. Sufre también la crisis económica e intenta adaptarse centrando sus esfuerzos en las tareas más urgentes. Pero todo ello no le impide ser un proyecto ambicioso, que aspira a construir un verdadero observatorio que sirva de    alimento preciso a los trabajos que quienes se empeñan en la construcción nacional deberán abordar  en estos próximos tiempos, repletos de desafíos y oportunidades. En estos cinco años de trayectoria pública, que serían algunos más si añadimos los trabajos preparatorios, hemos superado muchos obstáculos y hemos sido objeto de desaires por parte de instituciones y agentes que se apellidan vascos. Sin embargo no es este el momento de los reproches. Tal vez no hayamos sido capaces de explicar con la suficiente energía que Gaindegia es un proyecto plural, abierto, en el que queremos contar con los agentes económicos, empresariales, sindicales, sociales y profesionales, así como las personas individuales, que consideren a Euskal Herria como una nación. Es la única premisa para colaborar. Quien guarde algún recelo sobre nuestras intenciones no tiene más que ojear nuestro informe anual y valorar la diversidad ideológica de sus firmas. Si mantienen alguna duda, que se acerque hasta nosotros. Seguro que sale convencido de la imperiosa necesidad de fortalecer el observatorio y de las verdaderas intenciones que se cobijan en él.

En cualquier caso, nosotros vamos a seguir aportando nuevos materiales para el objetivo de descifrar nuetras verdadera dimensión nacional. No vamos a cejar en el empeño por muchas dificultades que se nos presenten o por la indiferencia de quienes tan sólo creen en sus propias expectativas. Es más, estamos seguros que el genial Legasse, de estar entre nosotros, se vería obligado a variar el título de su pasacalle y en vez de ese ni colocaría un sí, posiblemente en mayúsculas. Porque este país existe y en Gaindegia estamos para contarlo.

["Gara", 2010-6-20; "Deia", 2010-6-23]

2010/06/15

Una "información" indecente

 José María Aznar y Pedro José Ramírez.

No es mal día hoy para recordar lo mucho que ha llovido desde que un tal Pedro José Ramírez Codina, director vitalicio de "El Mundo", visitó una tarde lluviosa de otoño la redacción de un diario ubicado en el poligono Eziago de la villa guipuzcoana de Hernani. Eran otros tiempos, allá por los años 90, cuando se empeñaba en publicar informaciones sobre los GAL, no con el ánimo de aclarar la guerra sucia, sino con el único propósito de tumbar al Gobierno del PSOE para sustituirlo por el de su amigo Aznar.

Confieso que no me gusta escribir sobre periodistas, profesión propia que es criticada con mucha razón por tanta gente. Lo que me conduce a publicar este comentario es algo extraordinario como el ejemplar del lunes 14 de junio del diario que sigue dirigiendo Pedro José Ramírez. La apertura de primera decía: "Usabiaga admite que dedica a su madre apenas una hora al día". No hace falta ser un experto en periodismo para darse cuenta de la indecencia que se esconde tras el titular. Indecencia profesional en primer lugar. ¿A quién le puede importar la relación familiar entre una madre y su hijo? ¿Cómo se puede abrir un periódico con semejante contenido?

Más allá de los evidentes y sucios motivos de la supuesta información -que además de la portada ocupa dos páginas completas en el interior, acompañadas de gráficos y columnas de opinión y el editorial principal-, lo que demuestra su publicación es que los límites de la lógica informativa han sido traspasados impunemente por el periodista riojano. El impulso político del Partido Popular, a quien sirve disciplente Ramírez Codina, no se para ante nada. La cuestión estriba en torpedear cualquier atisbo de solución del conflicto vasco y para ese objetivo vale todo. Ya sabemos que "lo vasco" vende y si se agota el filón de la "guerra del norte" bajarán irremisiblemente las ventas de su libelo.

No merece la pena entretenerse en criticar la manera en que han podido conseguir el informe enviado al juzgado. Son maestros en comprar información, el precio a pagar no importa. Además, nadie se escandaliza a estas alturas de que un asunto tan privado pueda filtrarse a un medio de comunicación. El fondo de la cuestión es lo trascendente.

En una entrevista concedida e "Egin" el 12 de marzo de 1989, una semana después de ser destituido como director de "Diario 16", al parecer por presiones del Gobierno de Felipe González, el ahora director de "El Mundo" afirmaba que "es inevitable que todas las partes intenten intoxicar a la opinión pública para llevar el agua a su molino". Y añadía más adelante: "ha habido mucha intoxicación, intentos de orientar, filtraciones interesadas o información dirigida".

El ejemplar de su diario del lunes 14 es un buen ejemplo de lo que Ramírez afirmaba hace 21 años. Ha sido pues muy coherente con su pensamiento y probablemente con el libro de estilo que guarde en algún cajón de su despacho. El libro de estilo del oportunismo político más cortoplacista y del juego de intereses, que son los principales valores de este personaje. Un impresionante periodista, en el peor sentido de la palabra periodista, claro está.

2010/06/12

Esperanza

Argazkia: aiurri.com

Dos recientes encuentros han contribuido a alimentar la esperanza. El Fórum de Gara celebrado el jueves en la Facultad de Psicología de Donostia, reunió a representantes de procesos de paz de naciones como Sudáfrica e Irlanda. No dijeron grandes novedades, como era de esperar, pero sí que apuntaron ideas y actitudes que pueden ser aprovechadas en el caso vasco. El representante sudafricano Mac Maharaj, además de referir algunas anécdotas sobre la negociación con el poder blanco del apartheid, lanzó la sugerente idea de que la lucha no se puede mimetizar solamente con la que se desarrolla en torno a una estrategia armada, sino que en situaciones en que esta desaparece la lucha continúa por otros medios. Llegó a decir que la mesa de negociaciones entre el Gobierno racista y los miembros del ANC era también una lucha, una verdadera lucha, ya que nunca se negocia con los amigos, sino con los enemigos.

La eurodiputada del Sinn Fein, Barbrie de Brún, enlazó una idea complementaria en relación con la posición del IRA. Mientras quienes negociaban al otro lado de la mesa interpretaban la situación como una derrota de la organización armada, ellos entendían que la historia, la fortaleza ideológica y la presencia popular de lo que el IRA representa en su país seguían funcionando con tanta fuerza o más en el periodo de desarme. No había ninguna sensación de derrota, todo lo contrario.

Cada nación tiene que buscar su propio camino, nada es simétrico, ni siquiera parecido. Sin embargo hay maneras de enfrentarse a las situaciones que pueden ser útiles en nuestro caso. La capacidad de proyectar hacia el futuro los 50 años de historia que las ideas abertzales y de izquierda han protagonizado, debe ser una de las claves para poder salir fortalecidos de esta coyuntura compleja, pero a la vez repleta de oportunidades.

No debe haber lugar para la nostalgia, ni para los análisis simplistas. Es momento de dejar por un momento lo que nos pueda decir el corazón y actuar con la lógica que nos otorga el cerebro. Habrá dificultades, incluso pasos atrás, pero debemos tener claro que el camino es hacia adelante, que es irreversible y que lo tenemos que hacer todos juntos.

Lizarra

El otro encuentro al que hacía referencia en el inicio del comentario se refiere a un acto celebrado hoy mismo, sábado. El próximo 15 de julio dará comienzo en la Audiencia Nacional de Madrid el juicio a los encausados en el sumario Udalbiltza. Entre ellos se encuentran dos personas que conozco de cerca: Imanol y Karmele. Nos hemos juntado en la plaza del pueblo unas decenas de personas para apoyar a Karmele, nuestra ex concejal, y a todos los implicados. He llegado con el acto comenzado y cuál ha sido mi alegría al ver que la pancarta estaba sostenida por representantes de la izquierda abertzale, junto a otros del PNV, UDA, Ezker Batua e independientes, entre ellos el alcalde del municipio. Además, entre el público se encontraba el anterior alcalde jelkide.

Puede que todo ello sea flor de un día y que el buen trabajo de Karmele haya ayudado a concitar tan dispares apoyos, pero creo que hay algo más detrás. La convicción de que estamos asistiendo a la apertura de un nuevo escenario político en nuestro país, un escenario en el que habrá que hacer política de otra manera. La izquierda abertzale deberá cambiar en relación a las otras fuerzas, de hecho ya lo está haciendo, pero las demás fuerzas también deberán variar su postura respecto a la izquierda abertzale. Estamos empezando a caminar. Lizarra quedó atrás, fue una gran oportunidad malgastada, pero su espíritu más profundo sigue en pie, como se ha demostrado en Urnieta.


2010/06/09

"Berdea, gurea"


Estamos asistiendo a una impresionante campaña mediática para hacernos creer que "la roja", la selección de fútbol española, es también la nuestra. Medios como el grupo Vocento, aprovechando que dos jugadores del Athletic y otro vasco del Real Madrid participan en el combinado hispano, machacan a diario informaciones para que nos identifiquemos con los colores ajenos. Incluso medios supuestamente abertzales con sede en Bilbao dan en sus páginas un amplio espacio a los jugadores de la selección española.

Es evidente que el Campeonato Mundial de fútbol de Sudáfrica es un fenómenos informativo de primera magnitud, tal vez sólo superado por los Juegos Olímpicos. Nada que objetar a ello. Lo que trato de transmitir con este comentario es que los resultados que consigan las selecciones de España o Francia en ese evento me traen al pairo. Es más, deseo que ninguna de las dos escuadras pase de cuartos de final y que al final se lleve el campeonato alguna selección africana, que para eso se juega en su continente.

No se trata de poner el carro antes que los bueyes. Ya he dicho en otras ocasiones que primero debemos conquistar la soberanía y luego tendremos selecciones propias, y no al revés. Pero en el intermedio debemos de hacer los esfuerzos necesarios para construir un imaginario colectivo en el que no haya duda de que nuestra selección es "la verde" y no "la roja" o la "bleu". En ese camino está el mantenimiento de los partidos de fin de año y, a ser posible de verano, de la euskal selekzioa, se le de un nombre u otro. Al fin y al cabo deberíamos denominarla "Berdea", la nuestra, sin más añadidos.

Por cierto que la convocatoria de varios jugadores catalanes, muchos de ellos piezas básicas de la selección española, hace que también en Catalunya se esté dando una tendencia informativa importante para identificar a "la roja" con los catalanes, en medios como La Vanguardia. Las declaraciones de algunos futbolistas, tanto del Athletic como del Barça, ensalzando los valores de la selección española, tampoco ayudan a la causa soberanista de ambas naciones.

La campaña mediática españolista no ha hecho sino empezar. Nos esperan días de gestas hispanas narradas por los Matías Prats de turno, que se envolverán en la rojigualda para hacernos ver las esencias heroicas de "la roja". Tan sólo se necesita un poco de paciencia y otro poco de suerte. Aunque parten como favoritos es probable que no lleguen ni a la final. No me quiero imaginar la marea roja a soportar si se diera el caso de que ganasen el campeonato. Toco madera.

2010/06/01

Incompetentes


Con la maldita crisis económica que nos azota, todo el mundo habla de recortes, de aplazamientos, de redimensionamientos. Si la crisis sirviera para hacer llegar un poco de racionalidad a las administraciones, bienvenida. Me temo, no obstante, que se trata de operaciones de disimulo, hasta que los tiempos sean mejores. En ningún caso he asistido a una autocrítica consecuente de ninguna de las administraciones que soportamos, que son unas cuantas.

El anuncio de que la tarjeta ONA dejará de ser impulsada, por no decir directamente que será anulada, tras emplear en la misma 11 millones de euros y conseguir difundirla entre unos 200.000 ciudadanos, es un ejemplo de incompetencia manifiesta. Yo la poseo porque en la biblioteca foral Koldo Mitxelena se propuso el cambio de los viejos carnets por la nueva txartela. Para el préstamo de libros funciona. Para el resto de utilidades ni siquiera la activé. Ahora bien, ¿qué hago yo ahora con la ONA? Esperaré a que algún amable funcionario me lo indique.

Siguiendo con las tarjetas, las dedicadas al transporte también tienen su historia. En cada territorio foral disponemos de sistemas diferentes e incompatibles, lo que demuestra la riqueza y pluralidad de esta pequeña nación que descansa a ambos lados de los Pirineos. Otro día volveré a escribir sobre esa enfermedad contagiosa y estupidizante llamada provincialismo.

Otra incompetencia. La tarjeta Lurraldebus facilita descuentos en el caso de las líneas guipuzcoanas de autobuses, incluida la de Pesa Donostia-Bilbao. Estaba previsto hace tiempo que el servicio se ampliase al topo de Euskotren y a cercanías de Renfe. Hasta ahora no ha habido avances, y dudo que los haya en lo que queda de 2010. La disparidad de criterios entre Gobierno Vasco, Diputación de Gipuzkoa y las compañías ferroviarias impide el acuerdo de confluencia y perjudica a los usuarios, obstaculizando el aumento de los mismos en el transporte público. Todo ello denota que los responsables del desaguisado jamás utilizan el bus o el tren y se desplazan siempre en coche oficial pagado por los contribuyentes.

Si estamos de acuerdo en que el actual sistema de movilidad es insostenible, ¿por qué no se dan los pasos necesarios para ir mejorando el transporte público de forma permanente? Es cierto que las obras de desdoblamiento de las vías del topo está en marcha en algunos tramos, pero Euskotren está en manos del Gobierno Vasco desde hace ya treinta años. Que permanezcan en manos estatales las líneas de cercanías de Renfe y Feve en el 2010 es otro misterio insondable que nadie podrá aclararme. No tiene explicación lógica.

Estamos en la hora de los recortes, solución no meditada sino de obligado cumplimiento dado el deterioro de las cuentas públicas. Tan sólo se pide que ese recorte se haga con racionalidad. Que prosigan las obras de desdoblamiento del topo, muy necesarias, y se suspenda sine die el proyecto de puerto exterior de Pasaia, absolutamente prescindible. Si de paso se adelgaza la Administración, eliminando duplicidades, miel sobre hojuelas.

Postdata. Llama la atención que en esta coyuntura de recortes en inversiones se mantenga tal cual la dedicada a erigir la nueva catedral del Athletic de Bilbao, denominada en lenguaje híbrido castellano-vizcaino San Mamés Barria. Una inversión multimillonaria - 218 millones- en la que participa todo quisque institucional y hasta la misma BBK. ¿Es tan urgente derribar el actual estadio y construir uno nuevo para dos partidos al mes? ¿No hubiera sido más adecuado aplazar las obras y volver a estudiar todo el proyecto? ¿Por qué el fútbol se salva de la poda general?

El mensaje que se traslada a la ciudadanía con este asunto no puede ser más  destructivo. Todo el mundo a apretarse el cinturón menos el Athletic, un equipo que no se distingue precisamente por otorgar muchas alegrías a sus seguidores, entre los que me encuentro.