2011/09/26

Del "insuficiente" al "inédito"

Jon Agirre Agiriano firma la Declaración. [Jauregialtzo/Argazki Press]
Las reacciones habidas ante el apoyo del Colectivo de Presos Políticos Vascos (EPPK) al Acuerdo de Gernika han sido un tanto diferentes a las sucedidas ante hechos de parecido alcance ocurridos con anterioridad. Mientras en ocasiones precedentes prácticamente todos los agentes concernidos de ámbito estatal se pusieron de acuerdo en calificar los pasos de "insuficientes", ahora el Gobierno español, el PSOE y el Gobierno vasco han coincidido en que se trata de un hecho "inédito", valorándolo hoy mismo Rodriguez Zapatero como "un paso significativo".

La contundencia de los hecho a valorar ha obligado a esos agentes a medir su reacción y a acercarla a la realidad. Siguen añadiendo la coletilla de que no es el paso definitivo, que lo que esperan es la disolución de ETA y bla, bla, bla, pero empiezan a notar cierta presión sobre sus espaldas: algo habrá que hacer si no queremos desaprovechar esta oportunidad. El facilitador sudafricano Brian Currin lo ha dejado meridianamente claro en la entrevista que ha concedido a John Carlin para "El País". En la misma, Currin afirma que "hoy el Gobierno español tiene claramente a ETA muy a la defensiva, pero nunca logrará que se rinda incondicionalmente. No se puede mantener un control policial sobre cada casa y cada habitación en el País Vasco. Otros tipos duros aparecerán dispuestos a empuñar las armas y el conflicto seguirá durante más décadas hasta que por fin haya un acuerdo político. La opción policial no es sostenible a largo plazo. Hay que tragarse un poco el orgullo, demostrar un poco de generosidad y pragmatismo, y estar dispuestos a hacer algunas concesiones".

La izquierda independentista ha reflexionado, ha cambiado de estrategia y ha dado pasos muy significativos en la nueva dirección, respaldados de forma muy importante por la ciudadanía vasca el pasado 22 de mayo. Pronto habrá nuevos comicios en los que acudirá reforzada por la presencia conjunta con Aralar y se prevé que los resultados sean también excelentes. Madrid puede continuar haciendo el Don Tancredo, que diría el maestro Bergamín, pero sabe que el tiempo, en esta fase, corre a favor del bando contrario, sea Rubalcaba o sea Rajoy quien duerma en La Moncloa.

Es por ese motivo que agunos comunicadores de la Corte comienzan a sacar a flote el debate sobre el relato que va a quedar de este periodo de la historia de Euskal Herria y de España. Ellos quieren que lo que se cuente en los libros de texto es que la organización clandestina fue derrotada por la firmeza del Estado y que, por tanto, sí que hubo vencedores y vencidos. Intentarán por todos los medios -y cuando digo todos no es un eufemismo- sellar ese cierre para la posterioridad. A esos sectores no les importa nada que se produzca o no una cicatrización de las heridas en la sociedad vasca, lo único que pretenden es que quede claro que ellos han ganado y los otros, los malos, han perdido.

Con lo que no cuentan es con los votos del pueblo. Cuando escriben en sus medios que "el entorno etarra" ha accedido al gobierno de diputaciones y ayuntamientos, parecen querer deslizar la idea de que lo ha hecho mediante la fuerza, no gracias a los miles de votos cosechados. Ese pequeño dato no encaja en sus retratos sobre lo que ocurre en este país. Y no encaja porque desmonta el castillo de naipes que han erigido en base a sus propias ensoñaciones granespañolas. El discurso del miedo se les ha acabado. Todo el mundo ha podido votar con libertad a las distintas opciones que se presentaban. Y si Bildu ha logrado tantos votos es porque el relato de los vencedores y los vencidos no cuela en buena parte de la población vasca. Ni colará en un futuro, que no se hagan ilusiones.

Ante el nuevo escenario que se está dibujando en Euskal Herria, la izquierda independentista tiene una ventaja evidente, ya que ha sido la primera que se ha movido. A los demás grandes actores les está costando amoldarse a los nuevos tiempos políticos, y cuanto más tarden en recolocarse, peores resultados van a cosechar a corto y medio plazo. EAJ discute ahora si cambiar su denominación en castellano, debe ser su manera de ir recolocándose. Pero mejor haría en cambiar de actitud ante la izquierda independentista, dejando para los expetos en marketing lo del nombre comercial de la firma.

2011/09/21

Kukutza

Foto: Jon Hernaez/Argazki Press
El desalojo del centro sociocultural de Errekaldeberri, Kukutza, efectuado hoy por la Ertzaintza es la culminación de un despropósito auspiciado por la propiedad del edificio, con la connivencia del Ayuntamiento de Bilbao. Cuando a individuos como el alcalde de la villa, Iñaki Azkuna, se les pone ante el dilema de optar entre el uso social y el uso privado de un bien, no dudan tres segundos en decantarse por este último.

No voy a perder el tiempo en denunciar la actuación policial, ya que tan sólo cumplen órdenes de arriba. El verdadero problema no está en los métodos salvajes empleados en el desalojo, sino en los intereses que se mueven detrás del mismo. Un centro social donde se venía trabajando desde hace 13 años para el bien del barrio no puede ser desalojado sin que se plantee una alternativa al mismo desde las instituciones, que para eso están. El fracaso del Ayuntamiento es clamoroso. ¿Es éste el nuevo Bilbao que nos quieren vender?

Kukutza ha funcionado todos estos años gracias al empuje de la gente del barrio, ante el histórico olvido por parte de las instituciones. La lucha de Kukutza no hace sino heredar las que se dieron en el franquismo y el posfranquismo en Errekaldeberri para dotar al barrio de infraestructuras sanitarias, educativas, culturales y de todo tipo. Luchas que están en las primeras páginas de la memoría histórica de la ciudad. Errekalde siempre fue un barrio olvidado por el Ayuntamiento, pero siempre ha sido un barrio activo, donde mucha gente se ha movido para sacar iniciativas como Kukutxa adelante.

Sin embargo, cuando las circunstancias se lo permiten, los adalides del capitalismo, de la propiedad privada, de la ley del más fuerte, mueven ficha y acaban saliéndose con la suya, protegidos por las instituciones y la policía. Es la historia de siempre, la vieja historia en la que los que están arriba estropean la fiesta a los que están abajo.

En esta ocasión se ha ganado una pequeña batalla al paralizarse momentáneamente el derribo del edificio. Al final lo lograrán, sin duda, pero todo lo que sea obstaculizar los planes especulativos de quienes se encuentran detrás del fin de Kukutza, habrá estado bien empleado.

Beste iritziak:

2011/09/17

Sentencia prefabricada

Arnaldo Otegi y Rafa Díez Usabiaga
La sentencia de la Audiencia Nacional española que condena a largos años de cárcel a cinco militantes independentistas es una sentencia prefabricada. El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, ha reconocido que si la izquierda abertzale hubiese pedido con antelación a ETA que se disolviese, los jueces lo habrían tenido en cuenta y la sentencia podría haber sido diferente. Por eso se puede añadir que la sentencia no ha sido de naturaleza jurídica, sino lisa y llanamente política. No se trataba de que Angela Murillo y sus ayudantes evaluasen las pruebas aportadas en contra de los juzgados, sino de  efectuar un castigo ejemplar contra ellos. El proceso, desde su apertura por el juez Garzón en octubre de 2009, tenía un final escrito que no era otro que el apartamiento de la política de los cinco de Igara.

Tanto la Audiencia Nacional, como la Fiscalía, el Gobierno o el Tribunal Supremo están integrados por personas, personas que conocen la realidad, que leen la prensa e internet, escuchan la radio y ven la televisión. Personas que están perfectamente informadas de lo que pasa en Euskal Herria. Personas que saben al detalle que Arnaldo Otegi, Rafa Díez Usabiaga, Miren Zabaleta, Arkaitz Rodríguez y Sonia Jacinto eran en el momento de su detención la avanzadilla de un cambio histórico en la estrategia independentista. Ellos cinco, los cinco de Igara y otros más, por supuesto, pusieron los cimientos de una estrategia exclusivamente política, ajena a la violencia, al esquema político-militar, estrategia que se ha ido abriendo paso, no sin dificultades internas, en el seno de la izquierda independentista.

¿Cuál es, entonces, la razón de esta sentencia? La única explicación que se puede entender como razonable, en el sentido de que responde a una argumentación, consiste en infligir a la izquierda abertzale en busca de dos resultados. Por un lado, dar oxígeno a quienes puedan tener dudas sobre la apuesta realizada, y por otro, y mucho más importante, lanzar un serio aviso sobre la virtualidad de un proceso en el que ETA siga estando presente, aunque sea tan solo de forma latente.

Hay sectores influyentes en el Estado español que consideran insultante que Bildu acapare un gran poder institucional mientras ETA sigue sin anunciar el fin definitivo de su campaña armada, o en su defecto, la propia Bildu le solicite de forma fehaciente que dé semejante paso. Esos sectores, incrustados en los aparatos del Estado, los medios de comunicación, la judicatura y los principales partidos españoles, no están dispuestos a tolerar que la izquierda independentista, tras renunciar a su estrategia histórica, logre una victoria política sin precedentes.

Todos estos sectores, de los que el diario "El Mundo" es la vanguardia ideológica, desean escenificar una obra en la que la izquierda abertzale se arrodille ante el victorioso Estado español. Todos los demás escenarios son repudiados. Por lo tanto, van a seguir actuando en esa dirección, hacia la conformación de una fotografía final en la que las fuerzas independentistas vascas sean asimiladas a la derrota.

El pulso de estos sectores no va a acabar con esta sentencia prefabricada, sino que va a continuar en torno a la legalización de Sortu o la relectura de la llamada "doctrina Parot". Entre tanto, la izquierda independentista, lejos de ponerse nerviosa, debe acentuar su apuesta por las vías pacíficas, por la apertura de un escenario democrático, por la acumulación de fuerzas soberanistas que conquiste en las urnas el derecho de este pueblo a decidir su futuro. Cuanto mayores sean los obstáculos, mayor debe ser la decisión a favor del proceso. No puede haber vuelta atrás.

Beste iritziak:

2011/09/09

Zabaltzen: ¿navarrismo de izquierdas?

Asamblea constituyente de Zabaltzen
La convocatoria anticipada de elecciones a Cortes españolas ha acelerado los movimientos de las distintas formaciones políticas de cara a esos comicios. Uno de los movimientos más de fondo ha sido el realizado por los socios de Bildu, quienes han invitado a PNV y Aralar para formalizar una alianza que acuda a Madrid "como pueblo". Una invitación rechazada de plano por PNV y aceptada, no sin reticencias internas, por Aralar. 

El sí de la mayoría de la asamblea de Aralar, un 61%, ha puesto nerviosa a la derecha navarra, especialmente a su lideresa, Yolanda Barcina, quien ha movido ficha con rapidez para asegurar una coalición UPN-PP el próximo 20N. El temor de una victoria de la plataforma abertzale ha hecho de catalizador de la nueva entente, reedición de antiguos compromisos.

Otro temor muy diferente ha hecho que en el seno de Nafarroa Bai se produzan interesantes movimientos, que amenazan con dinamitar el sentido original de la coalición. La opción de Aralar por concurrir junto a los socios de Bildu ha determinado la reacción fulgurante de los autodenominados "independientes" de NaBai, quienes han formalizado la constitución de una asociación a la que han llamado Zabaltzen.

Zabaltzen, en su afán de impedir que la izquierda abertzale amplíe su campo de juego en la Alta Navarra, ha dado un paso al frente, comenzando a modular un discurso que se aleja de forma evidente de lo que se puede considerar como ideología abertzale. ¿Por qué afirmo esto? Pues porque su discurso considera a la Alta Navarra, un territorio de los siete que conforman Euskal Herria, como único sujeto político de la asociación. Por lo tanto, los integrantes de Zabaltzen cercenan el cordón umbilical que une a los territorios vascos para transformarse en una asociación provincial, como lo es Unión del Pueblo Navarro o lo fue en su día Unidad Alavesa.

Están en su derecho de hacerlo, por supuesto, faltaría más. Cada uno es muy libre de defender las ideas políticas que considere más oportunas. Ahora bien, quienes como Uxue Barkos, José Luis Mendoza o Koldo Martínez, defienden esas posiciones, deberán ser conscientes de que su praxis política se acerca más a la de UPN que a la sustentada por Bildu o Aralar. Una cosa es reconocer la división administrativa de los territorios vascos y las diferentes velocidades a desarrollar en cada una de sus entidades, y otra muy distinta convertir a un solo territorio en el sujeto exclusivo de la acción política.

Uno de los argumentos que utilizan es que defendiendo esas posturas pueden atraer a ciudadanos no abertzales, que vean en el progresismo de sus propuestas una alternativa fiable para Nafarroa Garaia, sin "contaminaciones" vascas. No deben darse cuenta de que el discurso navarrista, de no injerencia en la comunidad foral de decisiones tomadas en Bilbao o Donostia, tiene un defensor muy eficaz en UPN. Es cierto que este último partido es de derecha extrema y Zabaltzen podría considerarse de centro-izquierda, pero en la cuestión nacional las diferencias serían muy pocas.

Cara al 20N la inmensa mayoría de los abertzales navarros se agruparán bajos las siglas que decidan conjuntamente la izquierda abertzale, Aralar, Eusko Alkartasuna y Alternatiba. Una opción que puede aglutinar un importante porcentaje de votos. Según han anunciado los portavoces de Zabaltzen, ellos pretenden acudir a los comicios con el PNV y con personas desencantadas de otros partidos, aunque es muy probable que no lo puedan hacer bajo las siglas NaBai, registradas por Aralar.

El 21 de noviembre podremos evaluar cual ha sido la mejor decisión, pero el movimiento que se está produciendo trasciende de esas elecciones y habrá que seguirlo con atención en los próximos meses. El devenir de la construcción nacional vasca se verá afectado, sin duda, por las decisiones que se vayan tomando en Nafarroa Garaia en el corto y medio plazo.


Estekak:

2011/09/05

Va a ser que no

Tras un mes desaparecido, a uno le cuesta entrar en materia a la hora de abordar la actualidad del país, pero este asunto de hoy me resulta conocido. El adelanto de las elecciones legislativas españolas al 20 de noviembre, debido a la debacle del Gobierno Zapatero, obliga a acelerar los tiempos a todos los actores, incluidos los vascos. La irrupción de Bildu el pasado mes de mayo y su incontestable éxito electoral no ha hecho sino aumentar los temores existentes en el seno del PNV por el posible final de su liderazgo político. Retirado Ibarretxe a la universidad, sin lideres carismáticos y con Iñigo Urkullu como único referente fiable, el partido de Sabino y Luis Arana no se siente seguro.

Ese temor no es nuevo, ya que nació hace ya más de cincuenta años, cuando un grupito de jóvenes universitarios de Bilbao y Donostia se reunieron con el fin de acabar con la indolencia que dominaba en el escenario vasco tras la derrota en la guerra de 1936. Esos jóvenes, que primero se llamaron Ekin y posteriormente Euzkadi ta Azkatasuna (ETA), pusieron en cuestión algo intocable durante décadas: la primacía del nacionalismo sabiniano en el movimiento patriótico vasco. Es cierto que en los años treinta había surgido Acción Vasca, pero la guerra y la represión habían dejado exagüe a ese agente político.

Fue el histórico líder del PNV, Juan Ajuriagerra, quien optó en aquel momento decisivo por no dar crédito a las demandas de los jóvenes abertzales. Pensó que aquello sería flor de un día. Se equivocó. Pasados más de cincuenta años de aquella encrucijada, PNV y Bildu se reconocen como adversarios políticos de tamaño semejante, lo que favorece las desconfianzas mutuas. Parece estar en juego el futuro liderazgo abertzale y cualquier pequeño error de cálculo puede ser fatal.

De cara a las elecciones del 20N, los grupos que conforman Bildu han lanzado una oferta de colaboración electoral a PNV y Aralar, con el propósito de concurrir juntos a las elecciones a Madrid, en calidad de representantes de una mayoría social de Euskal Herria, que negocie como pueblo ante las autoridades españolas. Se anuncia una próxima reunión exploratoria, pero la postura del PNV es nítida. No se mezclarán con los herederos políticos de aquellos jóvenes rebeldes de finales de los cincuenta.

No lo harán por muchas razones, pero la principal es que el PNV mantiene una postura estratégica incompatible con la de Bildu. Mientras que la izquierda abertzale, en su sentido más amplio y plural, siempre ha defendido una lucha de liberación nacional frente a los Estados español y francés, el PNV abandera el camino institucional, de acuerdos y compromisos con la metrópoli, que no va a abandonar a estas alturas de su dilatada historia.

Más allá de las diferencias programáticas, de las enemistades personales, de las luchas cainitas, se encuentra el concepto central que anida en ambos agentes políticos. Un concepto diferente, sino enfrentado. Para la izquierda abertzale las siglas son lo de menos, lo importante es sumar en el proceso soberanista; para el PNV las siglas son sagradas y todos sus militantes se deben a ellas. Transigir ahí sería el principio del fin.

Si el PNV aceptase la candidatura unitaria con Bildu y Aralar, estaría aceptando de facto que su estrategia nescafé, de tacita a tacita, trasferencia a trasferencia, ha sido un error histórico. Se estaría plegando a la estrategia de liberación nacional de los jóvenes rebeldes que tantos dolores de cabeza ocasionaron a Ajuriagerra.

Por lo tanto, por muchos esfuerzos de conciliación, de gestos de buena voluntad, que realicen los representantes de Bildu, la respuesta final del PNV va a ser que no. Porque como decía Iñigo de Loyola, en tiempos de turbación no se deben hacer mudanzas. Es mejor hacerse fuerte en lo conocido, en lo que se tiene y a partir de ahí planificar los futuros pasos. Es cierto, y lo saben, que corren el riesgo de sufrir el sorpasso por parte de Bildu. Pero ese posible escenario lo gestionarán cuando toque, si es que llega a darse. Mientras tanto, como en sus mejores años tras la muerte de Franco, Batasuna ta Indarra.

Beste iritziak:

2011/07/28

Aralar: en busca del sitio perdido

Patxi Zabaleta, líder de Aralar. www.noticiasdenavarra.com
Entre la nostalgia por el ya lejano san Fermín y en vísperas de un nuevo san Ignacio, algunos agentes políticos del país aprovechan estas semanas de julio para ir preparando el próximo otoño, que se adivina pródigo en acontecimientos. [Sobre todo desde el anuncio de Zapatero de que habrá elecciones el 20N.]

Entre los perdedores del pasado 22M resalta la decisión de Hamaikabat de no volver a concurrir a otros comicios. Su creación, dicen ellos mismos, ha podido traer más inconvenientes que ventajas al nacionalismo institucional que proclaman. Un nacionalismo basado en ocupar despachos y arremeter, día sí y día también, contra la "izquierda radical", que en el lenguaje se parecen como dos gotas de agua a Iñigo Urkullu, paisano encartado. Sabia decisión, la de Hamaikabat.

Ezker Batua, en trance de descomposición a base de intrigras y puñaladas varias, es menos batua que nunca y en otoño, se dividirá con toda seguridad en dos. Una menos sucia ligada a la IU de Cayo Lara y otras más casposa, con aspiraciones soberanistas. Las dos, presiento, camino de la inanidad política, pese a algunos militantes esforzados.

A Aralar, en cambio, no se le puede incluir en el capítulo de los perdedores, dado que bajo la sigla de NaBai 2011 (en coalición con PNV e independientes) ha cosechado un importante resultado en Nafarroa Garaia, especialmente en la capital Iruñea, que compensa, en parte, su debacle en la CAPV. El avance de su documento político para el congreso que celebrará en octubre no aporta muchas novedades en lo filosófico, resultando una reafirmación de las ideas históricas profesadas por su líder Patxi Zabaleta. En pocas palabras, una izquierda abertzale abierta, plural, civil, soberanista, que distingue los tres espacios jurídico-administrativos en que se divide hoy por hoy el país y que adolece de una falta de nervio en materia social, en la pata socialista de su ideario, demasiado proclive al centro, según observo.

Donde sí que trae novedades la ponencia de Aralar es respecto a su política de alianzas a corto y medio plazo. Coalición con Bildu en la CAPV, coalición Nabai-Bildu para la CFN y gran coalición por el derecho a decidir para el senado español, con el PNV y Bildu. Aparte de la bondad o no de la propuesta, ésta da a entender que Aralar sigue ocupando un papel central en la política de alianzas en Hego Euskal Herria, lo que no es del todo cierto. Las últimas elecciones han confirmado un dibujo con cuatro grandes fuerzas: PNV, Bildu, PSOE y PP-UPN, en el que Aralar sería, en todo caso, un fragmento del espacio Bildu-izquierda abertzale.

Sobrevalorar las propias fuerzas es un error importante en política. En el tiempo anterior, con la izquierda abertzale proscrita a sangre y fuego, Aralar acumuló una cierta fuerza, en parte prestada. Ahora ha perdido esa adherencia y es muy probable que no la pueda recobrar en el futuro. Si a las próximas elecciones concurre en solitario puede obtener un resultado muy pobre, lo que intenta evitar a toda costa. Pero la diferencia en respaldo electoral con Bildu es tan notable que, pretender acudir de igual a igual a los comicios  parece un brindis al sol.

El camino futuro de Aralar, y así lo apuntan también en su escrito, depende en mayor medida de la refundación de la izquierda abertzale, una vez que Sortu pueda convertirse en formación legal. Ahí se abriría un periodo de debate en el que podrían participar, desde sus propias realidades, Abertzaleen Batasuna y Aralar. Sin embargo, a corto plazo, la coalición que plantea el partido de Zabaleta se me antoja inviable con ese formato. Otra cosa es que Aralar se uniese a la coalición Bildu como otro socio más, junto a EA, Alternatiba e independientes abertzales y socialistas, pero queda poco tiempo para operaciones tan complicadas.

La apuesta publicada por Aralar, además, ha logrado mover pieza en Nafarroa Garaia, donde los llamados independientes de NaBai 2011, encabezados por Uxue Barkos y José Luis Mendoza, empiezan a ver las orejas al lobo, o sea, a Bildu. Acérrimos enemigos de cualquier entente con la izquierda abertzale mayoritaria, estos independientes pretenden mantener a toda costa el espíritu vasquista y progresista de la coalición navarra, agrupándose en torno a un colectivo-partido que se llamará Zabaltzen. El asunto es que si Aralar plantea ir junto a Bildu en las elecciones, ellos puedan acudir a las mismas junto al PNV en un polo que vaya a representar en el futuro una opción abertzale de centro para Nafarroa Garaia, alejada de la órbita de la izquierda abertzale. Una especie de NaBai sin Batzarre, sin EA y sin Aralar, o sea, otra cosa.

A mí me parece estupendo que las gentes independientes de NaBai se organicen y defiendan sus postulados a cara descubierta. Nunca he creído en la viabilidad de una única opción abertzale en la Alta Navarra, desde el PNV hasta la izquierda abertzale que ellos apellidan "radical". Un decantamiento en NaBai, entre PNV y Zabaltzen por un lado, y Aralar por el otro, junto a Bildu, puede ser clarificador y sumar más apoyos populares, que la opción de ir todos bajo un mismo cartel electoral. En todo caso, los próximos dos o tres meses serán decisivos en la conformación del próximo mapa de aspirantes a las elecciones. Dependiendo de si hay adelanto o no de la fecha, puede que se den sorpresas.

PD: Tras tantas elucubraciones preelectorales, conviene tomarse un respiro, que el otoño va a ser movidito. Volveremos en septiembre, con más ánimos, si cabe.

2011/07/26

Si ya lo decía yo

Estamos asistiendo a la lectura y contemplación de múltiples análisis sobre el suceso criminal ocurrido en Noruega la pasada semana. Ahora muchos expertos nos dicen que ellos ya temían que ocurriese algo parecido: Si ya lo decía yo. Mienten.

La matanza de la isla de Utoya y el atentado con explosivos contra edificios gubernamentales en Oslo eran imprevisibles, por mucho que digan ahora que los servicios secretos habían puesto su lupa sobre el presunto autor de la doble masacre. Que un individuo realice semejante plan criminal, por los motivos que fueran, entra dentro de lo impredecible, más si tenemos en cuenta la falta de antecedentes en Noruega.

Ni conozco Noruega, ni puedo penetrar en la mente del tal Anders Behring Breivik, por lo tanto me niego a exponer un montón de sandeces o aseveraciones respecto a la diferencia entre un loco y un psicópata. O la supuesta dintinción entre un masón y un ultraderechista.

Tan sólo se me ocurren unos pocos apuntes. En primer lugar, si uno ha leído la obra de Henning Mankell referida a la vecina Suecia, no le puede sorprender lo ocurrido. Lo que sí sorprende es su magnitud y la concatenación de atentado y tiroteo. Si en vez de 76 víctimas hubiesen sido media docena, el guión hubiese estado ya escrito: Pisando los talones.

Otro apunte que no debe dejarse de lado es la relación ideológica entre el presunto criminal y los partidos populistas de derecha que están proliferando en Europa. Su rechazo a la inmigración, especialmente a la de procedencia musulmana, es un caldo de cultivo para que en ciertas mentes, tal vez averiadas de antemano, prendan comportamientos como el de Breivik. Con esto no quiero decir que haya una relación causa-efecto. Sujetos como el protagonista de los crímenes pueden surgir en sociedades donde no existan partidos xenófobos, y más cuando todo está en internet y se propaga a gran velocidad.

Resulta también curioso que el autor no se haya centrado en atacar a comunidades de inmigrantes o a grupos musulmanes, a los que tanto dice odiar, y sí lo haga contra el gobierno socialista y sus juventudes, lo que confiere a sus ataques un claro componente de extrema derecha, muy cercano al guerracivilismo que hemos conocido en tiempos pasados en la península ibérica.

Así mismo apuntar que el mayor error que podría cometer el gobierno y el parlamento noruego es cambiar su política de seguridad, equiparándola a estados policíacos como el que padecemos aquí. Sería el mayor triunfo para Breivik y sus "células colaboradoras". Se podrán criticar muchos aspectos de la actuación policial, pero el efecto sorpresa es muy difícil de prever, como se vio anteriormente en el 11-S o en el 11-M. Que la policía siga patrullando sin armas es una conquista de la democracia noruega, a la que no se debería renunciar.

Por último decir que yo no me creo que una sola persona sea capaz de realizar semejante masacre sin ningún tipo de ayuda. En todo caso, la investigación policial aclarará este punto en el futuro. Habrá, pues, que esperar.

Beste iritziak:

2011/07/19

La basura de Murdoch Corp

Protesta en Westminster por la comparecencia de Murdoch
El escándalo protagonizado por el rotativo News of the World, tras conocerse sus deleznables métodos de trabajo, que incluían escuchas telefónicas ilegales, la utilización de detectives como perros-periodistas y la compra de información a policías, entre otras exquisiteces, ha levantado un poquito la alfombra roja del capitalismo mediático. La basura que asoma bajo ella huele cada vez peor.

Sabíamos desde hace muchísimo tiempo, por películas como "Ciudadano Kane", que prensa y poder suelen ser socios con intereses comunes. Ahora lo podemos ver en directo por la BBC. Contemplar a Rupert Murdoch declarar en mangas de camisa ante la comisión de comunicación del parlamento británico es un espectáculo muy estimulante. Asegura el magnate que hoy ha sido el día más humilde de su vida. Qué bonito.

El imperio de prensa, televisión, cine y libros que dirige este individuo no puede haber sido construido con buenas artes. Es humanamente imposible. Desde siempre es conocido el afán manipulador de muchos de sus medios, entre los que se encuentran libelos como The Sun, o emisoras de televisión como Fox. News Corporation es el buque insignia de la derecha planetaria, y cuando digo derecha no me refiero tan solo al Partido Republicano o al Conservador británico, sino que incluye un apoyo al Partido Laborista de Blair en su cruzada contra Irak, por poner un pedagógico ejemplo.

En su comparecencia de hoy, Los Murdoch, no confundir con Los Simpson, han dicho tan tranquilos que se enteraron del asunto de las escuchas ilegales por la prensa. Igualito que Felipe González con los GAL. Al final va a resultar que todos los canallas comen en el mismo restaurante.

Se han mostrado indignados por los actos terribles que han cometido gentes de su confianza y al final el padre, cómo no, ha leído una entrañable declaración en la que ha agradecido a la Gran Bretaña que le haya tratado siempre como uno de sus hijos. Bien pensado, no hay mejor definición para este hombre que la de hijo de la Gran Bretaña.

Probablemente alguien ya esté en Hollywood pergeñando un soberbio guión cinematográfico para poner en marcha el rodaje de la película sobre el caso. Los ingredientes son fascinantes: periodistas con tirantes, policías vendidos, detectives de la inmundicia, políticos en la picota y hasta un inesperado muerto. El éxito en taquilla no está asegurado, pero seguro que hacemos unas risas.

PD: Pensarán ustedes qué es lo que pinta un comentario sobre Murdoch en este blog, si en principio el caso no tiene nada que ver con nuestro país. Todo es opinable. Por una parte, un tal José María Aznar, ex presidente español, es miembro del consejo de News Corp y en 1998 cerró un periódico, como ha hecho su amigo Murdoch hace unos días. Por otra, aquí también se vende en los kioskos prensa amarilla (o rojigualda, qué más da), aquí también hay periodistas que usan tirantes, tenemos policías por todos os lados, investigadores de baja estofa  a tutiplén e ilustrísimos hijos de la Gran Bretaña. ¿Serán sólo meras coincidencias?

Estekak:


2011/07/14

Tras la espuma

El proceso político vasco, como el verano que estamos padeciendo, se caracteriza por las turbulencias, los cambios inesperados y las galernas a última hora de la tarde. Nadie prometió, a la hora de arrancar, que la tarea iba a ser fácil, por lo que surgirán contratiempos, habrá parones, pasos en falso y desistimientos. Como en la vida misma.

Siendo sinceros, somos muchos los que nos hubiéramos dado con un canto en los dientes si hace tres años nos hubiesen pronosticado que a íbamos a estar, en junio de 2011, como estamos. Mas lo cierto es que se ha avanzado mucho en el camino de apertura de un nuevo ciclo político. Falta también mucho para culminar el trabajo, pero si miramos un instante hacia atrás, comprobaremos que el punto de partida está ya muy lejos. Y lo que es más importante, todo indica que por muchos reveses que se produzcan en los tiempos venideros, nunca se ha de volver a aquel estadio. Pareciese que en dos años se ha avanzado a una velocidad de vértigo.

Por cierto que algunos que sentían eso, vértigo, al inicio del camino, gentes que no veían con claridad la utilidad de la nueva estrategia, se van incorporando a la misma, una vez que los resultados de Bildu les han abierto los ojos. Enrocarse en una posición defensiva puede ser útil durante un tiempo para librarse del mate, pero a la larga es mucho más inteligente lo que se ha hecho, mover ficha.

Sin embargo, no todo son parabienes. La espuma que ha dejado el tsunami Bildu no puede ser utilizada para esconder la realidad. Los procesos políticos continúan, sigue habiendo detenciones, prohibicions a diversos actos. En definitiva, pese a que se diga por ahí que la batalla contra la ilegalización está ganada, no es del todo cierto. Está pendiente el recurso de Sortu, Arnaldo Otegi y sus compañeros siguen en la cárcel, las amenazas contra Bildu son diarias. Yo diría que se ha ganado una batalla contra la ilegalización, pero no la guerra.

Esa misma espuma de optimismo puede enredar a los electos de Bildu en el proceloso laberinto de la gestión diaria de los problemas. Las tareas institucionales son importantes y no se puede defraudar a los votantes que han confiado en las listas soberanistas. Pero el día a día no puede dejar de lado los objetivos a medio y largo plazo del soberanismo, que no son otros que poner a este pueblo en la pista de despegue del derecho a decidir. Probablemente con la compañía de otros agentes políticos, sindicales y sociales que coincidan con ese objetivo de carácter nacional.

Entretanto, en la batalla mediática, el enemigo no descansa. Trata de sacar a la luz contradiciones, reproduce hasta la saciedad fotos de buen rollito que esconden posteriores puñaladas dialécticas. Estamos empezando el camino institucional, pero uno echa en falta una línea menos zigzageante, en la que sin caer en el gesto hosco ni en el desafío, ya que estamos en otro tempus político, se evite el buenismo, ese discurso de estar a bien con todo el mundo, porque además es irreal.

La izquierda soberanista tiene un programa y unos objetivos nítidos. A una parte de la ciudadanía de este país no le gustan, pero esa circunstancia no debe ser  motivo para desdibujarlos. Una cosa es no entrar como elefante en cacharrería y otra ir de puntillas para no molestar. Se precisa buscar un término medio, es decir, hacer política, con mayúsculas y sin complejos.  


2011/07/11

EB: Más cerca de la extremaunción

Hace escasamente un mes se analizaba en este blog la situación de Ezker Batua tras las elecciones de mayo. En el texto, sin pretensiones de futurología, se presagiaba una nueva escisión en el espacio vascongado de la formación. Leyendo los periódicos de hoy lunes, parece que el nuevo proceso de división está ya en marcha. El escándalo en las negociaciones sobre la presidencia de la Diputación alavesa, que recuerda al ocurrido en Madrid con el "tamayazo", va a acabar de precipitar al vacío a una formación que llevaba demasiado tiempo al borde del abismo.

Mikel Arana y Javier Madrazo. www.noticiasdealava.com
Hace un mes hablábamos de agonía, ahora podemos pasar a hablar de extremaunción. Los anteriores escándalos surgidos en el entorno institucional de Javier Madrazo, como el de la Cámara de Propiedad o la oficina de inmigración, son una anécdota comparados con el actual. La imagen de negociación barriobajera y pornográfica conduce directamente a la fosa. El actual líder de EB, Mikel Arana, intentará salvar los muebles, pero da la impresión de que el otro sector no está dispuesto a inmolarse en beneficio de la sigla, que con toda probabilidad deberá ser sustituida por una nueva, si quieren tener alguna mínima posibilidad de sobrevivir en el competitivo panorama electoral de la CAPV.

Cuando en el camino de la política, una ocupación noble si se ejerce con honradez, se cruzan las miserias humanas del dinero y las prebendas laborales, todo se enfanga. Y una vez manchado, es muy difícil volver a aparecer limpio ante la opinión pública, sobre todo si tu etiqueta se basa precisamente en la honradez y la firmeza frente a los poderosos.

Sin embargo, en esta cuestión no solo influye la intromisión negociadora de los viejos dinosaurios descabalgados de EB, sino la propia constatación de que se ha dejado vía libre al candidato del Partido Popular. Un partido de derecha extrema, que se niega a abrir la puerta de las soluciones para el conflicto vasco y que se empeña en mantener sus posiciones de boicot a cualquier atisbo de avance hacia un nuevo escenario. La responsabilidad de las dos junteras de Ezker Batua en Araba es, pues, aún mayor. Y no debemos olvidar la sospecha sobre algún tipo de acuerdo no oficial entre gentes de EB y el PP respecto a un crédito millonario. Confiemos en que Arana sea capaz de aclarar ese extremo.

¿Y a partir de ahora qué? Si los resultados del 22M pusieron en evidencia la crisis de EB, que venía arrastrada desde los anteriores comicios autonómicos, las "negociaciones" alavesas pueden suponer el tiro de gracia a la coalición. Mas si tenemos en cuenta la sangría de militantes que supuso la marcha de Alternatiba Eraikitzen, ahora en Bildu, y la paulatina implantación del proyecto ecosocial de Equo por estos pagos. Un proyecto que puede dar la puntilla a EB, dado que parte con una límpìda trayectoria de gestión, mas que nada por inexistente.

Ignoro si el proceso interno de Ezker Batua alcanzará la anunciada asamblea de noviembre. Las pugnas intestinas pueden hacer estallar a la formación antes de esa fecha. Y no hay que olvidar que las elecciones estatales pueden ser adelantadas a ese mismo mes. Por lo tanto, las incógnitas sobre el futuro de EB crecen de forma exponencial. Presumo que solamente la aparición en escena de un grupo de militantes honrados, desligados de las últimas batallas internas, que se haga cargo de la gestión de la coalición, puede conseguir que ésta no acabe desapareciendo definitivamente. Permaneceremos atentos a la pantalla.

PD: Javier Madrazo se da de baja en Ezker Batua, según anuncia en su blog. Puede ser un paso positivo en el intento de reanimación del cadáver. Pero el gesto tal vez llegué demasiado tarde.

Beste iritziak:

2011/07/09

Sonrisas soberanistas

El juicio que se ha desarrollado durante las dos últimas semanas en Madrid ha vuelto a poner de manifiesto la capacidad política del independentismo frente a la cerrazón del Estado español. Estaban tan cómodos en la anterior situación, gestionando sus bazas frente a una estrategia político-militar difusa, que no lograba cuestionar la situación de fondo, que ahora no son capaces de reconocer el cambio que se ha operado y persisten en aplicar sus viejas plantillas a un escenario donde ya no sirven.

Las intervenciones de Rafa Díez Usabiaga, Arnaldo Otegi y Rufi Etxeberria han sido tan contundentes en la defensa de una estrategia pacífica y democrática, que los servidores del Estado se ha quedado con el pensamiento en Babia. Pero es que, además, las declaraciones de sus peones policiales no han aportado pruebas de ningún tipo, ni siquiera indicios, tan sólo sospechas y conjeturas.

Arnaldo Otegi epaiketan. www.noticiasdenavarra.com
En cualquier país europeo mínimamente democrático, nunca se habría llegado a la vista oral de un caso como el denominado "Bateragune", ya que el archivo de la causa, por su propia inanidad, habría sido inmediato. En el Estado español, sin embargo, hemos asistido al bochornoso espectáculo protagonizado por una fiscalía al servicio de los poderes estatales, que ha insistido, contra toda lógica, en pedir diez años de cárcel para Otegi y Díez Usabiaga, amén de penas algo inferiores para Zabaleta, Jacinto y Rodríguez.

El alegato final de Arnaldo Otegi, pidiendo a los independentistas que sonríamos, porque vamos a ganar, es la mejor constatación de que la batalla política está ganada, y además por goleada. Si tras diez años de Ley de Partidos, de ilegalización, de detenciones y de represión, la izquierda independentista ha logrado obtener 313.000 apoyos en Hego Euskal Herria, nadie la puede parar ya, salvo los tanques de la Brunete real. Y en Europa no se admitiría, a estas alturas,  una intervención militar para sofocar lo que viene, la independencia.

Podrán mantener encarcelados a los artífices de la nueva estrategia independentista, podrán retrasar el estallido del proceso soberanista por un tiempo, pero con medidas de fuerza no van a conseguir impedir que este pueblo alcance su libertad, más temprano que tarde. Al contrario, van a lograr que el proceso se acelere, aumentando entre la ciudadanía el deseo de soltar amarras con un Estado que, en vez de plantear soluciones, tan sólo ofrece problemas.

2011/07/06

El Estado monopoliza la violencia

Donostiako manifestazioa, joan den larunbatean. www.gara.net
Hasta los liberales más radicales, esos que pretenden privatizar incluso el aire que respiramos, tienen una línea roja que nunca traspasan. El Estado, aunque se quede sin competencias para emitir sellos de correos, debe mantener el monopolio de la violencia. Es decir, un ejército, una o varias policías, unos tribunales de justicia, unas cárceles. Aceptarán que las cárceles sean gestionadas por una empresa del grupo de seguridad de los Mayor Oreja, pero no consentirán que las prisiones desaparezcan.

Viene todo esto a cuento de la operación policial de octubre de 2009 por la que fueron detenidos varios militantes independentistas por el grave delito de reunirse para hablar de política. Más claro, para que el movimiento al que pertenecen pasase de una estrategia político-militar (que incluía el ejercicio de la violencia de respuesta o insurgente) a otra estrictamente política, pacífica, democrática.

El Estado español, en el pleno ejercicio de la violencia, en grado de monopolio, privó de libertad a la mayoría de estas personas y año y medio después las juzga en base a las mismas premisas argumentadas en el momento de la operación. Esto es, ese grupo de personas trabajaban a las órdenes de ETA. Es decir, que quienes se dedicaban a construir todo un andamiaje teórico-político para que concluyese la actividad de la organización clandestina, con su consiguiente desaparición a medio plazo, estaban en realidad trabajando para ella.

Quienes vivimos en este país, estamos mínimamente informados y tenemos algo  de sentido común, sabemos de sobra que se trata de un absurdo mayúsculo. Que lo que pergeñó en su momento el juez Baltasar Garzón y ahora confirma el fiscal Vicente González-Mota es una verdadera fantasía jurídica. Lo que ocurre es que al Estado le conviene mantener su intransigencia, para defender así sus posiciones en el tablero de ajedrez en el que se libra la batalla. Los resultados del 22M han sido una bofetada en el rostro para ellos y ahora quieren devolverla en forma de sentencia ejemplar. Al menos eso es lo que parece.  

El mantenimiento de la petición de 10 años de cárcel para Arnaldo Otegi y Rafa Díez, los nueve para Miren Zabaleta y los ocho para Sonia Jacinto y Arkaitz Rodríguez es un auténtico despropósito. Pero no por el número de años, que es una auténtica burrada, sino por su propia existencia. En este caso, una multa de cien euros también sería un despropósito. Ninguno de los cinco citados, ni de los otros tres que han sido eximidos de acusación, funcionaba de forma clandestina. Al parecer acudían, entre otros lugares, a una conocida sede sindical, con el afán de intercambiar puntos de vista sobre el proceso político. Y por ese hecho se les acusa de ser dirigentes terroristas.

Habrá que volver a recordar cómo están las cosas en este país. Habrá que decir que la organización clandestina ETA está parada de forma permanente, que ni siquiera manda cartas a los empresarios. Habrá que decir que no se dan hechos de kale borroka. Habrá que explicar que la Diputación de Gipuzkoa, gobernada  por Bildu, ha rechazado con contundencia el ataque al monolito en recuerdo del ex gobernador civil Juan María Jauregi, muerto por ETA en el año 2000. Podría seguir con la lista, pero no hace falta. En el campo contrario, el de los Estados, prosiguen las detenciones. Hoy mismo se ha producido otra en Cahors. Y, lo que es más grave, continúa el ataque policial-judicial contra los principales actores de la nueva estrategia independentista. ¿Qué es lo que busca el Estado con este nuevo desafío a quienes queremos la paz, una paz justa y duradera, para el pueblo vasco? ¿Qué persigue manteniendo su estrategia de violencia político-judicial?

Beste iritziak:

2011/07/04

Una fiesta de dimensión nacional

Xala txapeldun. www.gara.net
Por mucho que se empeñen algunos, el deporte nacional vasco no es el fútbol, ni mucho menos el baloncesto, en el que apenas se ven jugadores del país en nuestros equipos de elite. El deporte nacional es la pelota, y en ella, destaca el mano a mano, y, por supuesto, la final del campeonato.

Este año ha sido especial, por las circunstancias que se han dado en la última fase del campeonato. Al temprano emparejamiento entre Olaizola II e Irujo, se le ha asumado la irrupción del joven Idoate y, sobre todo, la imprevista operación de apéndice de Xala. La Liga Profesional, que veia en peligro el negocio de la final, a disputarse en Bilbao después de medio siglo largo, decidió que jugaran la final Aimar y Bengoetxea, tercero en discordia, al no haber garantías de la recuperación total del pelotari de Lekuine.

La presión social y la propia intervención de Xala, muy enfadado y con razón, hicieron que la liga cambiase de opinión y accediese a que la final la jugasen los que se la habían ganado en la cancha.Y es que ayer domingo se comprobó, en el nuevo frontón bilbaino, que Xala no solo estaba recuperado sino que, pese a un bajón físico a medio partido, fue un dignísimo campeón, sin restar méritos a su rival, que rayó a gran altura.

La cita de Miribilla concierta, además de su interés deportivo, un indudable interés nacional. En Bilbao se enfrentaban un navarro de Goizueta y un lapurtarra de Lekuine, dos euskaldunes frente a frente. A veces, el deporte llega más lejos que la política, por su simbolismo. En este caso, hasta el cronista de "Diario de Navarra" ha tenido que referirse al campeón como lapurtarra, dejando en la nevera el sobado "pelotari vascofrancés", o "francés" a secas, que suelen utilizar algunos medios, reacios a reconocer la dimensión nacional de Euskal Herria y de su deporte más representativo.

Si hubiese ganado Aimar, que a punto estuvo, la fiesta hubiera sido también nacional, pero al ganar Xala, el lapurtarra, los que queremos una Euskal Herria soberana nos hemos alegrado un poquito más.

Estekak:

2011/06/30

Separatistas

¡Mueran los separatistas! era una exclamación muy conocida en la infancia. Era un grito de guerra de los falangistas referido a los vascos. En aquellos tiempos, claro está, la coalición Bildu no existía. Ahora que existe, los separatistas son ellos.

Hablamos de cultura, de capital cultural, de Donostia. Y hablamos, no porque a mí me vuelva loco el invento de la capitalidad, que va a ser que no, sino por los derivados político-mediáticos de la historia. Y hablando de cultura, habrá que recordar que en la autodenominada piel de toro, sí, la misma de la Enciclopedia Alvarez, persiste una cultura soterrada, intransigente, antivasca, que aflora en momentos puntuales, con gritos contra los jugadores del Athletic o la Real en esos campos de la meseta o a la hora de otorgarle a Donostia la capitalidad cultural.

Es una cultura made in Millán-Astray, primitiva, sedicente, que ahora se ha puesto por montera el ex ministro y actual alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, acompañado en el tercio de varas por la ministra y ex alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar. Resulta que un jurado internacional, con seis representantes nombrados por el Ministerio español de Cultura, ha designado a la capital donostiarra como ciudad cultural europea 2016. Por méritos propios y a pesar de contar con un alcalde de Bildu, elegido por la mayoría de los ciudadanos del municipio, por cierto.

Resulta que Belloch y Aguilar, apostaban por sus ciudades para semejante honor. Resulta que sus compañeros del Ministerio de Cultura se han pasado sus presiones, que, conociéndolos, habrán sido de peso, por la entrepierna. Resulta que estos dos políticos de segunda fila no saben perder y mezclando impunemente churras con merinas, intentan ahora que se repita la votación para salvar sus mezquinos intereses.

Como no disponen de argumentos, utilizan la frase gruesa contra Bildu, Donostia y Euskal Herria en general. No pueden aceptar que en una movida organizada por España gane una ciudad vasca. Su subconsciente les delata. Es igual al odio profesado por tantos españoles al Barça, al que no consideran equipo español. Llevan razón, no lo es, al igual que Donostia no es España. Pero en el pecado llevan la penitencia, porque en lugar de aplaudir la nominación, argumentando que Donostia será en 2016 el rompeolas de España, como hace el aristocrático "Abc" todos los años, se emperran en denigrar un proceso en el que Donostia ha logrado superar a la Córdoba del Califato y la Mezquita y a la Zaragoza de la Pilarica y Agustina de Aragón. Ahí es nada.

Tienen tan bajo nivel, disponen de mecanismos mentales tan poco desarrollados, que desprecian a compañeros de partido como Odón Elorza, artífice de la nominación. Lo único que les mueve es el ardor guerrero que abraza a "La Roja", "La Rojita", el flamenco, los toros y Fernando Alonso como estandartes de la patria española una e indivisible.  Una patria decadente, la España de Frascuelo y de María que describiera con su acerada pluma Antonio Machado.

Al final, cuando el alcalde independentista de Donostia acude a Madrid a defender la candidatura donostiarra, al llamado Museo del Traje, acompañado del ex alcalde Elorza, en un acto de convivencia cultural y política digno de aplaudir, ellos se retratan como los separatistas que son. Bildu no es sino la disculpa de su profundo rencor contra lo vasco, contra el euskara, contra un pueblo que no es el suyo. ¿O acaso temen que para 2016 Donostia sea la capital cultural de una Euskal Herria soberana?

Beste iritziak:

2011/06/27

Absolución

Imagen de la vista oral. www.gara.net
El juicio que ha arrancado hoy en la Audiencia Nacional española pertenece al pasado de este país. No tiene nada que ver con su futuro. Representa la cara más oscura del régimen jurídico-político español encarnado en las figuras complementarias de los jueces Baltasar Garzón y Angela Murillo. Es la vista oral de un juicio que  nunca se tendría que haber celebrado. De un sumario que debió ser archivado nada más ser abierto. En realidad ni siquiera debió abrirse.

Lo que ocurre es que España funciona así. Por impulsos políticos que emanan desde el poder y los satélites que orbitan a su alrededor. El Ministerio de la Gobernación y sus servicios de inteligencia (sic) detectaron en el año 2009, violando el derecho a la intimidad de los encausados, movimientos políticos en los que se adivinaba un cambio de estrategia de fondo en la izquierda abertzale. Aún eran incipientes y por tanto, podían ser objeto de una operación represiva con el fin de abortarlos, antes de que prendiesen en el corpus de la izquierda independentista. La Audiencia Nacional, el brazo tonto de la justicia al servicio del titular de Gobernación, propició la entrada de las fuerzas policiales en la sede de LAB en Donostia, lugar de encuentro de algunos de los ahora juzgados.

El Gobierno Zapatero, en su afán de venganza por el fracaso del anterior proceso de diálogo, no tuvo empacho en cargarse el incipiente movimiento estratégico, para seguir apostando por la vía represiva, por la mano dura para ahogar las ansias de independencia del pueblo vasco. Con lo que no contaba Alfredo Pérez es con la capacidad de resistencia de esa izquierda independentista, la cual, pese a ver encarcelados a algunos de sus militantes más preciados, y no hablo solo de Otegi y Diez Usabiaga, supo mantener la apuesta. Y no solo eso. Supo extender el movimiento, con las dificvultades que entrañaba, y hacerlo en tiempo y forma.

La estrategia fundamental de Pérez Rubalcaba ha fracasado. Y él lo sabe. Fracasó el día en que el Tribunal Constitucional, por un solo voto, permitió que Bildu se presentase a las elecciones y obtuviese 325.000 votos, la Diputación de Gipuzkoa y 120 alcaldías. Pérez Rubalcaba intenta ahora, como candidato de su partido a La Moncloa, amenazar a Bildu. También fracasará. Sabe que ha sido un mero peón del sistema para retrasar lo que todo el mundo sabe. Más temprano que tarde el pueblo vasco tendrá ocasión de decidir democráticamente su futuro. Como pronto lo hará el pueblo escocés, como ya lo hizo en su día el pueblo de Québec, como tantos y tantos pueblos del mundo lo han hecho y lo harán.

Mantener en prisión, por hacer política, a Miren Zabaleta, Sonia Jacinto, Arkaitz Rodríguez y Arnaldo Otegi es un escándalo democrático de primer orden. Juzgarles a ellos y a Rafa Díez Usabiaga, Mañel Serra, Amaia Esnal y Txelui Moreno es un despropósito. Todo el mundo sabe que ellos fueron piezas importantes en la que hoy es diáfana apuesta independentista por las vías pacíficas y democráticas. No se trata tanto de vencer como de convencer, de acumular fuerzas, plurales y complementarias, en una dirección que convenza a la mayoría de la población de este país, sin injerencias de ningún tipo. Así de sencillo y así de complicado al mismo tiempo.

Y la única salida aceptable para este juicio, que se va a volver contra los que impulsaron aquella operación represiva, es la absolución de todos y cada uno de los encausados. Porque su único delito ha sido luchar políticamente por una estrategia pacífica y democrática. Porque los necesitamos en las calles y en los centros de trabajo de Euskal Herria. Por los queremos en casa. Absolución.

Estekak:

2011/06/22

Conflicto-adictos

Un mes después de las eleccciones locales y forales se puede confirmar que el nuevo tiempo político tiene su puerta anteabierta. Un soplo de aire fresco ha llegado a las instituciones de la mano de Bildu, y el mejor ejemplo es la decidida actuación por el cambio del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Donostia, con Juan Karlos Izagirre a la cabeza.

Sin embargo, y como no podía ser de otra manera, las fuerzas retardatarias que operan en nuestro país han movido ficha desde el primer día, intentando ensuciar el potente caudal político que ha sumado la coalición soberanista de izquierdas en los comicios. En la configuración de las corporaciones municipales utilizaron los altavoces mediáticos con que cuentan para amplificar hasta el absurdo los "incidentes" que se produjeron en Elorrio y Lizartza. De los "no incidentes" que se dieron en el resto de los lugares, ni mención. De hecho, el singular concejal popular de Elorrio se paseado por los platós de todas las televisiones españolas con aires de nuevo héroe contra la barbarie de los vascos irredentos. Le han concedido entrevistas como si de un mandatario internacional se tratase. El señor Ares, al parecer, ya le ha ofrecido un puesto en su departamento autonómico de Gobernación.

Otro de los hilos de los que tiran esas fuerzas empecinadas en que nada cambie, porque les va muy bien así, es de las víctimas, de ETA claro está, utilizando a familiares de algunas de ellas como punta de lanza de las criticas políticas a Bildu, papel que en ningún caso les corresponde. Paralelamente, destacados columnistas de la prensa local y de la madrileña, se empeñan en expandir la idea de que la derrota de ETA va por mal camino, debido a los cientos de miles de votos cosechados por Bildu, circunstancia que aleja el escenario final que a ellos les encantaría contemplar. Sostienen además que ETA sigue ahí, agazapada, a la espera de su momento.

Blandir el señuelo de ETA, cuando la organización clandestina se encuentra en tregua permanente, confirmada incluso por los lobbys empresariales, es una maniobra, cuando menos, irresponsable. Como no hay atentados, ni kale borroka, ni incidente que inflar, aventan sin pudor el supuesto drama de los concejales de Andoain de PSOE y PP, que no pueden estar acompañados de sus escoltas dentro del edificio consistorial. Esa es la gran prueba del nueve de la maldad intrínseca de Bildu, personificada en la alcaldesa Ana Carrere.

El problema es que decisiones semejantes han sido implementadas anteriormente en otros ayuntamientos e instituciones por alcaldes de PNV y PSOE, sin que nadie se haya llevado las manos a la cabeza. Tal vez ha habido una falta de tacto en las formas, pero en el fondo la decisión municipal es impecablemente democrática. La ley está de parte de la alcaldesa y por ese mismo motivo el ministro/candidato Rubalcaba anuncia ahora que cambiará la ley de forma urgente. El cántabro no quiere que se le escape ningún voto por la derecha, los de izquierda los ha dado por perdidos hace mucho tiempo.

En el fondo, de lo que se trata con el lanzamiento mediático de estos temas, en sí mismos insustanciales, es de mantener una cierta tensión político-informativa en un país que camina con paso firme hacia otro estadio politico en el que, por ejemplo, el derecho a decidir no sea un tabú, sino una práctica real de la ciudadanía. La llegada de Bildu a 120 alcaldías no ha supuesto la hecatombe que ellos habían pronosticado e intentan sacarse la rabia, que esa circunstancia les produce, componiendo titulares tan graciosos como el de La Gaceta: "ETA ya tiene alcalde en San Sebastián". Está claro que quieren seguir aferrados al "conflicto" hasta la eternidad. 

Un alcalde que, por cierto va a viajar a Madrid, a defender la capitalidad cultural de Donostia, acompañado del ex alcalde del PSOE, Odón Elorza, en un gesto de normalidad institucional que desbarata la línea de flotación de la alianza de conflicto-adictos engrasada por la conjunción mediática española.  

2011/06/17

¿Proyectos estratégicos?

Foto: www.peperibas.com


"Los llaman estratégicos y no lo son". Ese sería el eslogan de moda de los Indignados aplicado a ciertas planes de infraestructuras que se ponen sobre la mesa ante el temor de que Bildu presida la semana que viene la Diputación de Gipuzkoa. Nada más saberse los espléndidos resultados de la coalición soberanista, una pléyade de medios y analistas, sacaron a relucir el puerto exterior de Pasaia, la ampliación del aeropuerto de Hondarribia, la planta incineradora de Zubieta o el TAV como asuntos estratégicos que no se podían cuestionar.

Es muy curioso que la consideración sobre si una determinada infraestructura es estratégica o no lo decida quien ha perdido con rotundidad las elecciones, o quien nunca se ha presentado a los comicios, o el diario de mayor tirada en el territorio. En estos temas conviene asesorarse de los expertos, como ese centenar que esta semana ha dicho que lo del puerto exterior de Jaizkibel es un despropósito y no tiene justificación económica, ni medioambiental, ni social. También hay que tener en cuenta a las instituciones afectadas, en este caso la diputación guipuzcoana, los ayuntamientos de la zona y los gobiernos vasco y español. Por cierto que este ultimo emitió hace unos meses un informe muy poco favorable al proyecto.

En último término, si la cosa se pone complicada, se puede recurrir a la opinión del pueblo, a los ciudadanos, que en una consulta darán y quitarán razones. Es lo que se llama democracia participativa. Por lo tanto, quienes legítimamente defiendan el proyecto de puerto exterior de Pasaia, deberán convencer a las instituciones y a los ciudadanos de la bondad del mismo. Es así de sencillo. En ellos recae la carga de la prueba.

Lo que no vale es mantener en el tiempo campañas mediáticas para favorecer la creación de un clima de opinión favorable a la infraestructura, como si los ciudadanos fueramos menores de edad. El lobby empresarial e institucional que está detrás de ese proyecto no ha conseguido hasta ahora convencer de la necesidad del mismo, pese a manipular a su antojo bastantes de los datos referentes a las cifras del puerto. Aunque es cierto que cada día que pasa pierden apoyos. Basta con seguir algunos foros de internet del entorno jeltzale para comprabarlo.

Es más, aunque la obra fuera rentable económicamente, que no lo es, deben pesar más los argumentos medioambientales para no realizarla, sobre todo si tenemos en cuenta la existencia de dos grandes puertos a muy pocas millas de Pasaia, los de Bilbao y Baiona. Y no entro en la calidad de la mercancía que se transporta por esta instalación, en buena parte chatarra, que puede caer en mínimos en un futuro próximo si tenemos en cuenta lo que está ocurriendo en el sector siderometalúrgico mundial, cada vez más en manos asiáticas.

Vuelvo al inicio. Abordar el proyecto de puerto exterior en Pasaia no es estratégico, ni para Gipuzkoa, ni mucho menos para Euskal Herria. Supone una ingente inversión que nunca será rentabilizada y una agresión irreversible al medio que no nos podemos permitir. La única razón que puede justificar llevar adelante la obra es precisamente esa, la obra en sí, que otorgaría beneficios millonarios a ese lobby arriba citado. Ese es el verdadero sentido estratégico, bien escondido, del proyecto. Engordar las cuentas corrientes de algunos.

Pero es que además, este país no puede seguir centrando en el cemento sus planes de inversión a futuro. Debemos invertir más en conocimiento, en nuevas tecnologías, en mejoras de nuestro saber hacer industrial. Es imprescindible fortalecer nuestro sistema educativo, desde infantil hasta la universidad. Y es imprescindible que conservemos los pocos espacios naturales que han conseguido salvarse de la ola desarrollista del hormigón.


Beste iritziak:

2011/06/14

Cuestión de estilo

Mesa de las Juntas de Bizkaia. [deia.com]
La configuración de las mesas de las Juntas Generales de Bizkaia y Gipuzkoa ha ofrecido una interesante lectura sobre cuestiones de estilo. En ambas cámaras forales hay una fuerza que ostenta 22 asientos, en Bizkaia EAJ-PNV y en Gipuzkoa Bildu. Pues bien, mientras en la primera el partido jeltzale ha hecho uso de su mayoría para asegurarse tres de los cinco puestos en la mesa, en la segunda, Bildu ha ocupado la presidencia, por ser la fuerza mayoritaria, permitiendo que el resto de fuerzas, cuatro en este caso, estén presentes en el órgano de gobierno de las Juntas. Incluso Aralar, con una sola juntera, estará en la mesa.

La fotografía puede no pasar de la anécdota, pero puede apuntar talantes y estilos de cara a los próximos tiempos que se avecinan. El PNV ostenta la supremacía política en Bizkaia desde 1979 y es entendible que se obstine en seguir manteniendo su hegemonía. Sin embargo, debería tener en cuenta que también ha sido, en su día, primera fuerza en Gipuzkoa, y ahora mismo no lo es ni de lejos.

Es posible que el PNV continúe dominando la escena vizcaina durante los años venideros, pero también puede ocurrir que la pierda en un futuro no muy lejano. Si ha perdido Bermeo, Sopela o Zalla y está en Gernika lejísimos de Bildu, nada se puede descartar. Todo dependerá de cómo aborde su práctica política y, por supuesto, en cómo lo haga Bildu.

En cuanto a los pronunciamientos de los voceros de PP y PSOE sobre la composición de ayuntamientos y diputaciones, son de tan bajo nivel dialéctico que casi es mejor no comentarlas. Sin embargo, hay una cuestión que sí es necesario remarcar. Las alcaldías obtenidas por Bildu no son fruto del trato de favor del Tribunal Constitucional español, ni mucho menos de la errática política jeltzale. Son fruto, simplemente, de los cientos de miles de votos ciudadanos que han respaldado sus candidaturas.

Ellos, PP y PSOE, que acostumbran a autodenominarse como demócratas, dejan entrever el pequeño problema que sufren a la hora de reconocer el resultado que las urnas han deparado. Legalizado a ultimísima hora, confeccionadas sus listas con gente inexperta, "no contaminada", Bildu ha cosechado un resultado brillante en los cuatro territorios históricos del sur vasco. Nadie les va a pedir a PP y PSOE que reconozcan el hecho, pero al menos podían quedarse callados y asumir, de una vez, que son una minoría, respetable, pero minoría al fin y al cabo.  

2011/06/11

Hasta en Lanestosa

Izagirre coge la makila de manos de Elorza. Argazki Press
La conformación de los ayuntamientos vascos del sur es un paso más hacia la fotografía real de este país, fotografía manipulada durante una década por las consecuencias de la aplicación de la Ley de Partidos. Fue a última hora, fruto de un recurso, y por un solo voto de diferencia, no conviene olvidarlo. Pero al final la coalición soberanista Bildu pasó el corte de la legalidad hispana y ahora ostenta la alcaldía en más de 120 ayuntamientos vascos. Ya sabemos que Rajoy no era muy partidario, pero 315.000 votos tienen ese enorme peso.

Como siempre en estos casos, se han dado anécdotas, sorpresas y cambios de última hora. Nada nuevo bajo el sol. La ley es clara al respecto, no basta con ganar las elecciones y ser la lista más votada, es necesario lograr la mayoría absoluta, la mitad más uno de los ediles, en primera votación. En caso de no resultar así, los demás grupos municipales pueden acordar sus votos y, si consiguen sumar esa mayoría absoluta alternativa, lograr la alcaldía. Nadie arrebata a nadie nada, porque quien no tiene la mayoría absoluta en primera votación sabe a lo que se expone.

Aunque a algunos les resulte chocante, nadie ha arrebatado la alcaldía de Elorrio a Bildu, ni la de Lasarte o Trapagaran al PSOE, ni la de Lanestosa o Markina al PNV. Simplemente se ha producido un acuerdo político, más o menos presentable, y quien ha contado con más apoyos se ha llevado el gato al agua. Lo que no vale es hacer pactos en un municipio para favorecer determinados intereses y denunciar los pactos de otros partidos en el municipio de al lado, por idénticas razones.

El PSOE habla de pacto vergonzoso entre PNV y Bildu, cuando se ha pasado semanas fomentando la idea de un pacto anti-Bildu, Entonces, ¿en qué quedamos? Si ellos votan a sus socios políticos del PP, ¿por qué no pueden otros agentes politicos hacer lo mismo, como han hecho Bildu y Aralar? Sufrimos un elevado déficit de cultura política en este país, y las irresponsables declaraciones del portavoz del PSOE, José Antonio Pastor, son buena muestra de ello.

Se comprende, por otra parte, que los simpatizantes y votantes de Bildu en Elorrio estén enfadados por el voto del concejal del PP a la candidata del PNV. Pero no se trata de ningún escándalo antidemocrático. Estaba en su derecho de hacerlo. Ante el afán de protagonismo de ese edil derechista, que pretende convertirse en la nueva Regina Otaola de Libertad Digital y medios afines, lo más acertado es hacer una oposición responsable y firme, sin dar bazas a los media dispuestos a inflar cualquier mínimo incidente.

Supongo, además, que el candidato a la alcaldía de Lanestosa por el PNV y sus votantes se sentirán igual de enfadados, al apoyar los dos concejales del PSOE al candidato de Bildu. No conviene hacer dobles lecturas de estos casos puntuales. Creo más importante resaltar la naturalidad con la que Odón Elorza ha traspasado la makila a Juan Karlos Izagirre en Donostia. Un gesto de normalidad a aplaudir.

Párrafo aparte merece el caso de Lasarte Oria, un municipio gobernado desde el pleistoceno por el PSOE, y más en concreto por Ana Urchuegía, personaje que no concita demasiadas simpatías, tras los sucesivos escándalos en los que se ha visto envuelta. Existía tal clima en esa localidad guipuzcoana que ha ocurrido lo que tenía que ocurrir: Los grupos que apoyaban la decencia municipal han unido sus votos en torno a la candidatura más votada, que era la de Bildu. Si el segundo grupo hubiera sido el PNV o la Platafoma Ciudadana, sus votos hubieran ido hacia ellos, estoy seguro. Ahora queda la inmensa tarea de limpiar ese ayuntamiento de corruptelas y otros asuntos oscuros.

Volviendo a la fotografía general, se puede extraer la conclusión de que Bildu se ha convertido en un importante poder municipal; que el PNV ha perdido bastante peso en este ámbito, especialmente en Gipuzkoa; que el PSOE es la sombra de lo que fue, habiendo perdido alcaldías que ostentaba per se, como la de Orereta; y que UPN sigue siendo una fuerza determinante en Nafarroa Garaia, en parte por la cobardía política del PSN.

Es este un primer apunte de urgencia. Habrá tiempo de realizar más en los próximos días.

2011/06/10

La agonía de Ezker Batua

Mikel Arana, tercero por la izquierda
Cuando se creó Izquierda Unida, hace ya 25 años, muchos creían que podían encarnar un amplio espacio a la izquierda de un partido liberal-socialdemócrata como el PSOE. Sin embargo, se equivocaron. Ahora hay quien culpa del fracaso a la ley electoral, que sin duda puede mejorarse, pero el problema viene originado por la falta de apoyos suficientes en las urnas.

En el caso vasco, lo que ahora se conoce como Ezker Batua-Berdeak, ha disfrutado de momentos de gloria, en los que parecía coger un cierto vuelo, pero en los últimos comicios ha sufrido un retroceso importante, tan sólo paliado por los resultados de Izquierda-Ezkerra en Nafarroa Garaia, que han sido sensiblemente mejores que los cosechados en la CAPV. La alianza con Batzarre ha logrado que esa izquierda no soberanista, de vocación estatal, aguante el chaparrón.

En el caso de la CAPV, las luchas intestinas de la formación y sus erráticas alianzas han podido contribuir a la debacle. La escisión de Alternatiba Eraikitzen, integrante ahora de Bildu, ha restado apoyos a Ezker Batua, y la pugna entre los sectores de Arana y Madrazo no ha ayudado a sumar, precisamente.

Ezker Batua ha tenido a su máximo responsable, Javier Madrazo, en un gobierno liderado por el PNV, mientras su hermana hacía lo propio en el Ayuntamiento de Bilbao, haciendo de soporte de Azkuna, representanre del PNV más conservador. Pero además se han presentado a las elecciones de 2007 en coalición con Aralar y en otro ayuntamiento importante, el de Donostia, ha formado equipo de gobierno con el PSOE de Odón Elorza. Al final, este papel de comodín no es entendido por sus posibles votantes, que derivan sus apoyos a opciones más coherentes.

La coyuntura, en principio, era favorable a un repunte de la izquierda del PSOE en el Estado, repunte que se ha producido técnicamente, alrededor de un punto porcentual, pero que en la práctica no va a ser visualizado. En nuestro caso, el repunte ha sido retroceso y ante ello, a la máxima cabeza de EB tan sólo se le ocurre volver a hablar de refundación. Una refundación que Ezker Batua lleva haciendo desde hace demasiados años y que siempre se queda en lo mismo, una oferta algo a la izquierda del PSOE, pero sin acabar de conectar con sectores significativos del electorado.

Ante la multitud de análisis que coinciden en la configuración de un espacio político a cuatro en Hego Euskal Herria, Arana ha respondido afirmando que es viable un quinto espacio de izquierda no independentista, federalista, que sería el de Ezker Batua. Puede que lleve razón en lo del espacio, en todo caso limitado. Sin embargo es dudoso que ese espacio vaya a ser ocupado por la actual Ezker Batua, una formación en crisis permanenente, que puede estar en puertas de una nueva escisión.

Hace pocos días se presentó en Madrid el proyecto Equo, del que hablaremos en otra ocasión más detenidamente, liderado por el ecologista donostiarra Juantxo López de Uralde. Un proyecto que trabaja en coordinación con Espacio Plural, agrupación de partidos en el que se hallan Iniciativa per Catalunya o la Chunta Aragonesista, entre otros. Se trata de un proyecto ecologista y de contenido social que puede resultar más atractivo que el de Ezker Batua, y que además muestra cierta sintonía con los indignados de las acampadas. Se desconoce el alcance que este movimiento puede tener aquí, aparte del apoyo inicial de Berdeak-Los Verdes y Ecolo-Verdes de Navarra/Nafarroako Berdeak, integrados ya en él. Que los responsables de EB estén atentos a la jugada.

2011/06/06

El dilema de Aralar

Jon Abril, Aintzane Ezenarro y Oxel Erostarbe
Aralar nació del seno de la izquierda abertzale, concretamente de Batasuna, hace diez años. De corriente de opinión pasó a conformarse como partido político. Simplificando, la principal diferencia que entonces mantenía con el resto de la IA radicaba en la distinta valoración sobre el papel de la lucha armada. Ya sé que habría que matizar mucho todo esto, y afinar más en el diagnóstico, pero no es el momento, ni tenemos espacio para ello.

Tras estos diez años de andadura, Aralar se ha conformado como un espacio político propio, con sus propias señas de identidad. En el partido militan personas que anteriormente no habían tenido nada que ver con Batasuna. Diríamos, a brocha gorda, que se ha situado entre el PNV y la IA, pero reivindicando su pertenencia a una amplia visión de la izquierda abertzale. Como una sensibilidad específica de ésta.

En el repaso que estamos realizando en Azogeak a los últimos comicios y a las principales fuerzas políticas presentes en ellos, el caso de Aralar está presidido por el dilema. Los mismos dirigentes del partido han reconocido lo limitado de los resultados (salvo el papel de Nafarroa Bai 2011) y la necesidad de una reflexión profunda de cara al futuro. Lo cierto es que la apuesta central de Aralar, de hacer política de izquierda abertzale sin "contaminación" de lo que se conoce periodísticamente como "el entorno de ETA", ha resultado fallida. Ha funcionado de forma discreta mientras la IA no disponía de una plataforma legal para acudir a los comicios, y se ha venido abajo cuando ha surgido esta plataforma, que en este momento se llama Bildu.

Con un puñado de concejales y una sola juntera en la CAPV, Aralar roza su desaparición institucional, y corre el peligro de convertirse en una fuerza exclusivamente navarra (de Nafarroa Garaia), bajo la denominación electoral de NaBai (junto a PNV e independientes). Por lo tanto, se encuentra ante un dilema estratégico fundamental. O se mantiene como partido en Hego Euskal Herria, con un importante desequilibrio entre la CAPV y la CFN, alimentando su dimensión nacional gracias a su relación preferente con Abertzaleen Batasuna, o comienza un proceso de convergencia con la principal referencia de la IA, que es Bildu y sus 315.000 sufragios.

En este momento parecen existir partidarios de ambas opciones en el seno de Aralar. Son ellos y solo ellos quienes deben decidir sobre la decisión a tomar, aunque Bildu puede hacer guiños a esa segunda opción, como ya lo ha hecho en el caso de Gipuzkoa, con la invitación a colaborar en el futuro gobierno foral. Podría ser el inicio del deshielo.

Todos sabemos que las diferencias ideológicas no son insalvables, que seguramente muchos independientes de Bildu guardarán más diferencias con gentes de EA que de Aralar, pero no se puede obviar el peso de la escisión. Ha habido periodos de inexistencia de relaciones entre ambas "sensibilidades", se han dado enfrentamientos en determinados pueblos, roces personales y toda la suerte de miserias asociadas a una ruptura entre quienes fueron compañeros de formación.

Nos encontramos en el arranque de un nuevo ciclo político, en el que una nueva cultura debe prevalecer sobre la cultura política viejuna y enquistada que tantos dolores de cabeza ha producido. En la búsqueda de la hegemonía política (no confundir con dominio) de la izquierda soberanista en el campo abertzale, puede jugar un papel importante la incorporación o no de Aralar a esa confluencia de fuerzas sancionada como gran alternativa al PNV por el electorado. Es el dilema de Aralar.

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2011/05/31

La burbuja del PP

Santiago Cervera y Antonio Basagoiti (PP)
El Partido Popular español ha cosechado unos buenísimos resultados en el Estado el pasado 22 de mayo, resultados que han sido mucho más discretos en Hego Euskal Herria. Es cierto que han vencido en Araba y en Gasteiz y que son segunda fuerza en Bilbao, pero en general no han logrado trasladar a las urnas el efecto anti-Zapatero que sí han conseguido en otras tierras. En Nafarroa, además, su apuesta independiente de UPN, ha logrado unos datos ciertamente modestos.

Desde el día 23, los portavoces del partido han insistido en plantear una especie de entente anti-Bildu junto a PSOE y PNV, en un intento desesperado de negar la realidad incontestable que suponen los 315.000 sufragios a la coalición soberanista. Resulta curioso que quienes han impulsado frentes anti-PNV, como el que protagonizaron los inolvidables Mayor Oreja y Redondo Terreros, vayan ahora a humillarse ante el partido de Urkullu, en aras a un bien supuestamente superior como es el aislamiento institucional de Bildu. Pero así es la política.

Es ciertamente cómico que el único concejal que ha obtenido este partido en Elorrio vaya en peregrinación de medio en medio, proclamando su heroicidad y su voluntad inquebrantable de dar su voto a EAJ-PNV, un partido tachado de secesionista día sí y día también por el propio PP y sus medios afines. El objetivo no es otro que impedir que Bildu obtenga la alcaldía.

El Partido Popular puede seguir viviendo en su burbuja todo el tiempo que quiera. Está en su derecho. Pero lo más sensato, como diría su líder Mariano Rajoy, sería ir aterrizando en la realidad sociopolítica vasca y darse cuenta de una vez por todas que en Litzartza no volverá a ser alcaldesa la señora Otaola. Su reinado por un día se debió a la ilegalización del independentismo, que ahora ha cosechado las siete actas de concejal del municipio.

Es esa la fotografía del país, no la que se empeñan en exhibir todos los días en los medios de la derecha con sede en Madrid. Puede que alguna gente ingenua en el Estado se crea las deformadas imágenes que sobre Euskal Herria se proyectan en esos ámbitos informativos, pero por aquí no cuela ninguna de sus patrañas.

Cuanto antes se den cuenta los dirigentes del PP de la situación y cuanto antes comiencen a dar pasos hacia el reconocimiento de la realidad nacional vasca, antes podremos llegar a formalizar entendimientos suprapartidarios sobre el futuro del país. No se trata de que renuncien a su ideario, ni a sus propuestas programáticas. Forman parte del caleidoscopio vasco, como lo formaron en su momento las propuestas de Juan Echevarria Gangoiti, Julen Guimón o el conde de Motrico, por poner tres ejemplos. Lo único que se les pide es que se desprendan de esas visiones edulcoradas en el españolismo rampante y pongan de una vez los pies en la tierra.

La izquierda abertzale está haciendo un importante esfuerzo de realpolitik, el PSOE parece que empieza a entenderlo y el PNV, cuando se reponga del susto, también lo hará. A la cuarta pata, la de la derecha española, no le quedará más remedio que imitarlos, aunque sea a trompicones.

2011/05/27

El derrumbe del PSOE

Patxi López (PSE) y Roberto Jiménez (PSN)
El Partido Socialista Obrero Español está en horas bajas. Probablemente las más bajas desde que murió Franco. Y es que cuando vivía el dictador este partido no existía o no se le conocía por ningún lado, aparte de Toulouse. Contemplamos como ha perdido pie en sus fortalezas de siempre, llámense Barcelona, Andalucía o Extremadura. Pero también han caído en bastiones como Orereta o Sestao, por poner dos ejemplos. Hacer una política contraria a tus potenciales votantes tiene estos inconvenientes.

Lo peor de todo es que sus dirigentes no han sabido digerir el batacazo e intentan aferrarse a lo que tienen más a mano, el PNV en la CAV, UPN en la CFN. Patético. Quienes desalojaron al PNV de la lehendakaritza, aliándose con el PP y utilizando de forma torticera la Ley de Partidos, pretenden ahora que el PNV les salve de la hecatombre donostiarra, por nombrar un agujero negro de sus resultados. Quienes denunciaban frentes nacionalistas inventaron un frente españolista que ha acabado siendo antivasco. Han llevado los temas identitarios hasta la enajenación, cambiando mapas del tiempo en ETB o despreciando al euskara en las oposiciones. Estaban tan acomplejados en su inanidad, que cuando han tenido una oportunidad, basada en la trampa, se han cobrado la venganza de manera chapucera.

Algunos de ellos (Eguiguren...) se empiezan a dar cuenta de que su política respecto a la solución del conflicto ha sido miedosa, racana, impresentable. Que han querido ser más papistas que el PP, por temor a quedar desbordados por sus medios de propaganda (El Mundo, Abc-Vocento, etc) y por las omnipresentes víctimas. Por el camino han dejado a sus votantes más decentes, a la gente de la calle, de la fábrica, que ha visto como su partido les ha traicionado en muchas más cosas que de costumbre.

En Nafarroa, tras años y años de seguidismo a UPN, con la ayuda inestimable de UGT y CCOO, el PSN ha cosechado sus peores resultados de la reciente historia electoral. Han conservado nueve escaños de cincuenta, pero en vez de dimitir en bloque, su dirección pretende prestar sus votos a UPN para que el cortijo prosiga cuatro años más. En las próximas elecciones se quedarán en cinco escaños, a UPN no le servirán ya de nada, y el PSN se quedará en tierra de nadie, compuesto y sin novia, por su propia incapacidad política.

Tiene la posibilidad de liderar un gobierno alternativo gracias a los votos de Nabai, Bildu y Ezkerra, pero no dará ese paso. No quiere contaminarse con los nacionalistas vascos y prefiere seguir dando lustre a los nacionalistas españoles de Barcina y cía. 

Una cosa es cierta, los del PSE y el PSN serán muchas cosas, pero nunca incoherentes. En la duda siempre optan por sus aliados españoles de PP y UPN, jamás se equivocan en eso. Por lo tanto, volverán a pactar con el PP en Araba y con UPN en Nafarroa, siguiendo el guión que les llevará al ostracismo político en pocos años. Que así sea.

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