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2021/02/15

Un proceso que no acaba de procesarse

Se podría escribir una enciclopedia sobre el proceso catalán, o el no proceso, según se mire, pero nos limitaremos a unos pocos apuntes, a las pocas horas de celebrarse los comicios. Y para ello nos basaremos en los números reales, en los votos y las abstenciones producidas, dejando a un lado el juego parlamentario de escaños, que es otra cuestión.

Fuente: Europa Press


Teniendo en cuenta que desde hace unos cuantos años Catalunya se encuentra inmersa en un proceso que podría desembocar en su independencia mediante una consulta vinculante, es importante recalcar los apoyos de cada fuerza política y del conjunto del bloque independentista. No está bien hacerse trampas en el solitario.

2017/12/25

La martingala era esto

Se nos ha insistido desde diversas tribunas mediáticas y universitarias en la existencia de una realidad oculta en Catalunya, que se ha demostrado falsa tras los últimos comicios. La cosa iba de que existía una supuesta mayoría silenciosa que no iba a votar por desapego o desidia. Una mayoría integrada mayoritariamente por personas contrarias al proceso soberanista. Ha aumentado la participación hasta techos históricos, un 82% del censo, y esa supuesta masa de carácter unionista no ha asomado, y si lo ha hecho, ha sido en mucho menor porcentaje del que aseguraban quienes argumentaban la martingala.


La realidad es que a mayor participación ciudadana, todas las propuestas vienen a estar representadas entre los votantes que habitualmente no acuden a su colegio electoral. Con ello, la estrategia marcada desde Moncloa, basada en la aplicación del artículo 155 de la Constitución, la convocatoria inmediata de elecciones y la movilización intensa del sector de la población catalana contrario a la independencia, ha cosechado un rotundo fracaso. Esto no quiere decir que las cosas estén ahora más fáciles para el proyecto soberanista, al contrario, yo diría que están más complicadas que en octubre. 

2017/10/07

La lucha de clases en Catalunya

Confieso que nunca esperé que el bloque soberanista hubiese llegado tan lejos en su empeño por librarse de la influencia de Madrid en Catalunya. Siempre creí que una coalición de fuerzas heterogéneas, desde el Partit Demòcrata hasta la CUP, pasando por Esquerra Republicana y las asociaciones cívicas y culturales, no iba a dar tanto de sí, ni que el señor Puigdemont, heredero imprevisto del legado de Artur Mas, fuera capaz de mantener el pulso durante tanto tiempo. 



Ya dejé escrito en el anterior comentario que mi coincidencia con la estrategia del citado bloque no es unánime, que estimo que hay cuestiones que no se han llevado bien y que ahora, tras el referéndum semiabortado del uno de octubre, se empiezan a ver con mayor nitidez. Tengo serias dudas de que la vía unilateral traiga los frutos apetecidos y entiendo que basar una Declaración Unilateral de Independencia (DUI) en los resultados de una consulta en la que no ha participado ni siquiera el 50% del censo total de catalanes sea un acierto. Es verdad que la intervención policial impidió que la participación fuese mayor, pero hay que reconocer que los resultados no son los satisfactorios que debieran ser, pese a ese 90% de síes en las urnas.

2015/12/28

Mas o Menos

www.ara.cat
Pensar a estas alturas que el Procés soberanista catalán está en marcha y avanza, con Convergencia en caída libre y Artur Mas en manos de la CUP, resulta un tanto aventurado. Existe en nuestra tierra un simpatizante tipo del asunto catalán que sigue emocionado por las movilizaciones allí realizadas, que se siente fascinado por las consultas municipales y el remedo de referendo protagonizado por las asociaciones populares. Un simpatizante a quien le irrita la postura obstrucionista de la CUP, que se dedica a debatir en asamblea su posible apoyo a la investidura de Mas, a quien considera líder indiscutible del futuro Estado Libre de Catalunya. Todo debe ir en pos del Procés, los recortes sociales o la corrupción son meras anécdotas sin importancia para el simpatizante vasco del asunto catalán. 

2015/11/10

El espejo catalán

Durante demasiados años, algunos hemos observado el proceso político catalán con desgana, con un cierto distanciamiento y hasta, por qué no decirlo, por encima del hombro, pensando que el grueso del nacionalismo de ese país era encarecidamente autonomista y pactista hasta la naúsea. Era la época de Jordi Pujol, el honorable, un personaje maquiavélico en lo político y, según parece, obstinadamente apañado en lo monetario. 

2015/07/17

El laberinto catalán

El próximo 27 de septiembre, según parece, se celebrarán elecciones en el Principat de Catalunya, unas elecciones que algunos se han empeñado en denominar pebliscitarias, pese a que todas las elecciones, en sí mismas, lo son. Tras muchas negociaciones, a esos comicios se presentará una lista patrocinada por CDC y ERC, con el apoyo explícito de las organizaciones soberanistas ANC, Omnium y AMI, que pretende adjudicarse el monopolio del voto soberanista. Es un intento legítimo, pero no refleja toda la verdad de la situación.

El primer intento de lista soberanista de amplio espectro se basaba en la no presencia de políticos (se entiende que profesionales) en la papeleta. Tan solo estaría integrada por personas del mundo de la cultura, deportistas, profesionales varios y miembros de las organizaciones de la sociedad civil. Era una idea novedosa, apoyada por ERC y CUP, que presentaba un pequeño problema. ¿Que se hacía con Artur Mas? 

2013/11/05

La cuestión social

Hace muchos años, seguramente demasiados, alguien me explicó que la gran aportación de la izquierda abertzale a este país había consistido en aunar lucha nacional y lucha social, en el camino hacia una Euskal Herria (por entonces Euskadi) libre y socialista. Hoy en día, después de todo lo que ha llovido, esa aportación histórica debe ser alimentada de forma permanente, porque sobre estas cuestiones, más que las declaraciones puntuales, cuenta la dinámica diaria.

Bien está platicar sobre el proceso, el derecho a decidir, la territorialidad, la historia y asuntos semejantes. Nos va mucho en todo ello. Pero no podemos olvidar que el país atraviesa una complicada situación económica, con unas altas tasas de desempleo y un goteo de cierres de empresas, EREs y conflictos laborales que se reflejan todos los días en los medios de comunicación.

2012/11/26

Catalunya es más soberanista

Representantes de las CUP celebrando el éxito
Las elecciones autonómicas catalanas del domingo han sido lo más próximo a una consulta soberanista. Pero no ha sido una consulta directa, y otros factores concatenados, como la crisis económica y los recortes ligados a ellas, o la ofensiva mediática sobre la supuesta corrupción de las familias Mas y Pujol, han podido influir, distorsionando de alguna manera los resultados.

Por su parte, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha querido centrar los comicios en su apuesta personal por una consulta sobre el derecho a decidir, y en ese sentido los números no le han sido propicios, ya que en vez de ganar apoyos, los ha perdido, aunque de forma bastante limitada. La coalición Convergencia i Unió (CiU) ha obtenido, sobre un censo de 3.657.450 votantes, la cifra de 1.112.341 votos, apenas unos noventamil menos que los 1.202.830 reundios en las anteriores elecciones, en las que ovtuvo 62 escaños sobre 135. Ahora ha logrado 50 asientos en el Parlament, doce menos.

Ante la consigna madrileña del batacazo de Mas y la petición de dimisión, esas son las cifras que hay que manejar. Y aquí viene lo más interesante. Los votos obtenidos por CiU en noviembre de 2010 eran votos nacionalistas, por supuesto, pero logrados en una campaña muy distinta a la actual, en la que el candidato ha pedido el apoyo de los ciudadanos para llevar adelante una estrategia nítidamente soberanista. De ello se deduce que esos votos reúnen una calidad especial, ya que CiU se ha despojado en esta ocasión de su proverbial ambigüedad y ha acudido a los comicios sin disfraz.

En resumen, que valen más los 1.112.000 votos soberanistas de ahora mismo que los 1.202.000 medio pensionistas de hace dos años. En el aspecto soberanista, idéntico valor guardan los votos obtenidos por Esquerra, ICV o la CUP, formaciones que también han sido claras. por lo que se puede afirmar que las elecciones han sido un buen ensayo de consulta soberanista. Un ensayo en el que las fuerzas políticas que se han decantado por el soberanismo han logrado un rotundo éxito.

El ejercicio es muy sencillo. En un primer grupo, soberanista, se colocan los votos obtenidos por CiU, ERC, ICV, CUP, Solidaritat y Reagrupament (en el 2010) y en un segundo grupo, antisoberanista y/o españolista, los logrados por PSC, PP, Ciutadans, Plataforma per Catalunya y UPyD. Habría que realizar dos aclaraciones. Que la ubicación del PSC en ese segundo bloque debería estar muy matizada, ya que en su seno hay corrientes sobreanistas, pero se hace así por claridad interpretativa. La segunda es que existen votos sin colocar en ninguno de los dos grupos principales, debido a la dificultad de hacerlo. Es el caso de Escons en Blanc (27.874), PACMA (20.777) Partido Pirata (17.942) o Farts.cat (11.675).

Vamos a ello, siempre según los datos oficiales ofrecidos en la web de la Generalitat. El bloque soberanista logró en las elecciones autonómicas del año 2010 un total de 1.795.582 votos, mientras que en éstas ha logrado 2.140.317. El aumento obtenido por las candidaturas soberanistas ha ascendido, por tanto, a los 344.735 votos. Por su parte, el bloque antisoberanista y/o españolista aglutinó en 2010 un total de 1.149.005 votos, mientras que ahora ha sumado 1.344.149 sufragios. El aumento experimentado se cifra en 195.144 votos más.

Teniendo en cuenta que la abstención ha descendido del 41,22% al 30,44% y que los votos válidos han crecido en cerca de medio millón, resulta que de ese trozo de la nueva tarta las formaciones soberanistas se han adueñado del 63%, quedando el resto del ascenso para las formaciones antisoberanistas y/o españolistas.

De las cifras expresadas se deduce que han crecido los apoyos al soberanismo en mayor medida que los cosechados por el antisoberanismo y/o españolismo y que la distancia entre ambos bloques, teóricos pero aclaratorios del panorama general en esta cuestión transversal,es ampliamente favorable al primero de ellos. Son cerca de 800.000 votos, concretamente 796.168 sufragios, por los 646.577 que sumaban de más en noviembre de 2010.

No sabemos que va a pasar en lo referente a la concreción del nuevo gobierno de la Generalitat, las alianzas que se puedan producir, ni el calendario sobre una posible consulta sobre el derecho a decidir. Lo que sí sabemos es que el soberanismo, en su más amplio esprecto, parte con clara ventaja. Podrán desgañitarse los medios de comunicación de Madrid y las fuerzas políticas españolas, pero el Principat es hoy más soberanista que ayer, con el plus cualitativo de que las fuerzas políticas que se reclaman del soberanismo/independentismo han expresado sus intenciones en sus respectivos programas electorales. A partir de ahora, que nadie se llame a engaño, porque Catalunya es más soberanista que nunca.