Vivimos en un país desmedido. De la depresión pasamos a la euforia sin término medio. Sufrimos periodos de atascamiento generalizado, de bloqueo, en los que parece no moverse una hoja, para saltar sin solución de continuidad a periodos de movimientos diarios en los que es muy fácil perder la perspectiva.
Por eso conviene volver a repetir que las prisas no son buenas consejeras. Que después de cada paso conviene darse un respiro para estudiar la mejor forma de dar el siguiente. ¿Qué tenemos entre manos? Cosas muy importantes que no conviene despilfarrar.
Por un lado un debate en el que miles de militantes independentistas se han pronunciado rotundamente por un cambio de ciclo, por abrir un nuevo escenario sin violencias ni injerencias, de lucha ideológica, institucional y de masas exclusivamente. Un debate que ha dado como fruto el documento
"Zutik EH", que hay que releer de vez en cuando para repasar sus principales puntos. Además de eso tenemos una declaración de líderes internacionales y expertos en solución de conflictos que elogia el trabajo de la izquierda independentista y pide a ETA una tregua permanente verificable y al Gobierno español la debida respuesta a la misma.
Asi mismo tenemos una red,
Independentistak, que réune a personas de diverso acento político y que ha conseguido aunar voluntades para la celebración de un Aberri Eguna 2010 bastante más nutrido que los de años anteriores. Una red que funciona de forma novedosa, muy apoyada en las nuevas tecnologías, y de la que se esperan nuevas iniciativas unitarias.
También entre las organizaciones juveniles se está dando un proceso de entendimiento y trabajo en común a través de
GaztEHerria. Un proyecto que acaba de nacer y del que también se esperan nuevas aportaciones.
En cuanto a la actitud de
ETA, tan criticada en algunos foros, por no contestar con más claridad a los llamamientos a un alto el fuego, lo cierto es que lleva unos cuantos meses sin actuar. Es verdad que cerca de París acabó con la vida de un gendarme, pero la organización clandestina ha explicado que no tenía intención alguna de hacerlo. Se puede creer o no su versión, pero queda claro que políticamente ETA está guardando una especie de alto el fuego de facto, no declarado. Y eso debe ser valorado en su justo término. Además ha prometido una reflexión sobre la Declaración de Bruselas.
Por parte del
Gobierno español no hay grandes novedades. Sigue con su política represiva, anunciando nuevas medidas en ese terreno, y dejando hacer a la maquinaria judicial. Hoy mismo se anuncia la petición de 12 años de cárcel para
Joseba Permach, Rufi Etxeberria y
Arnaldo Otegi por integración en banda armada. Más de lo mismo. Ni nos puede extrañar, ni nos debe llevar al desánimo. El Estado no va a regalar nada. Serán las condiciones generales que nosotros mismos construyamos las que le obliguen a cambiar de postura.
Debemos intentar superar la fase anterior, en la que los partidismos han agotado muchas iniciativas interesantes. Para empezar, no conviene entrar en dinámicas de críticas a otros agentes. Que si el PNV debería de haber hecho esto, que si Aralar no estuvo en aquello otro, que si ELA no sé qué, que si LAB no sé cuántos...
Personalmente me gustaría que algunos agentes mostrarán otra actitud, pero seguramente ellos también pensarán que las posturas con las que yo me identifico no son las adecuadas de cara a un proceso soberanista. Cuando esto eche a andar, esperemos que pronto, todos vamos a ser necesarios. No agrandemos las zanjas que nos separan, sino que intentemos tender puentes y estrechar lazos.
ESTEKAK: