2011/06/11

Hasta en Lanestosa

Izagirre coge la makila de manos de Elorza. Argazki Press
La conformación de los ayuntamientos vascos del sur es un paso más hacia la fotografía real de este país, fotografía manipulada durante una década por las consecuencias de la aplicación de la Ley de Partidos. Fue a última hora, fruto de un recurso, y por un solo voto de diferencia, no conviene olvidarlo. Pero al final la coalición soberanista Bildu pasó el corte de la legalidad hispana y ahora ostenta la alcaldía en más de 120 ayuntamientos vascos. Ya sabemos que Rajoy no era muy partidario, pero 315.000 votos tienen ese enorme peso.

Como siempre en estos casos, se han dado anécdotas, sorpresas y cambios de última hora. Nada nuevo bajo el sol. La ley es clara al respecto, no basta con ganar las elecciones y ser la lista más votada, es necesario lograr la mayoría absoluta, la mitad más uno de los ediles, en primera votación. En caso de no resultar así, los demás grupos municipales pueden acordar sus votos y, si consiguen sumar esa mayoría absoluta alternativa, lograr la alcaldía. Nadie arrebata a nadie nada, porque quien no tiene la mayoría absoluta en primera votación sabe a lo que se expone.

Aunque a algunos les resulte chocante, nadie ha arrebatado la alcaldía de Elorrio a Bildu, ni la de Lasarte o Trapagaran al PSOE, ni la de Lanestosa o Markina al PNV. Simplemente se ha producido un acuerdo político, más o menos presentable, y quien ha contado con más apoyos se ha llevado el gato al agua. Lo que no vale es hacer pactos en un municipio para favorecer determinados intereses y denunciar los pactos de otros partidos en el municipio de al lado, por idénticas razones.

El PSOE habla de pacto vergonzoso entre PNV y Bildu, cuando se ha pasado semanas fomentando la idea de un pacto anti-Bildu, Entonces, ¿en qué quedamos? Si ellos votan a sus socios políticos del PP, ¿por qué no pueden otros agentes politicos hacer lo mismo, como han hecho Bildu y Aralar? Sufrimos un elevado déficit de cultura política en este país, y las irresponsables declaraciones del portavoz del PSOE, José Antonio Pastor, son buena muestra de ello.

Se comprende, por otra parte, que los simpatizantes y votantes de Bildu en Elorrio estén enfadados por el voto del concejal del PP a la candidata del PNV. Pero no se trata de ningún escándalo antidemocrático. Estaba en su derecho de hacerlo. Ante el afán de protagonismo de ese edil derechista, que pretende convertirse en la nueva Regina Otaola de Libertad Digital y medios afines, lo más acertado es hacer una oposición responsable y firme, sin dar bazas a los media dispuestos a inflar cualquier mínimo incidente.

Supongo, además, que el candidato a la alcaldía de Lanestosa por el PNV y sus votantes se sentirán igual de enfadados, al apoyar los dos concejales del PSOE al candidato de Bildu. No conviene hacer dobles lecturas de estos casos puntuales. Creo más importante resaltar la naturalidad con la que Odón Elorza ha traspasado la makila a Juan Karlos Izagirre en Donostia. Un gesto de normalidad a aplaudir.

Párrafo aparte merece el caso de Lasarte Oria, un municipio gobernado desde el pleistoceno por el PSOE, y más en concreto por Ana Urchuegía, personaje que no concita demasiadas simpatías, tras los sucesivos escándalos en los que se ha visto envuelta. Existía tal clima en esa localidad guipuzcoana que ha ocurrido lo que tenía que ocurrir: Los grupos que apoyaban la decencia municipal han unido sus votos en torno a la candidatura más votada, que era la de Bildu. Si el segundo grupo hubiera sido el PNV o la Platafoma Ciudadana, sus votos hubieran ido hacia ellos, estoy seguro. Ahora queda la inmensa tarea de limpiar ese ayuntamiento de corruptelas y otros asuntos oscuros.

Volviendo a la fotografía general, se puede extraer la conclusión de que Bildu se ha convertido en un importante poder municipal; que el PNV ha perdido bastante peso en este ámbito, especialmente en Gipuzkoa; que el PSOE es la sombra de lo que fue, habiendo perdido alcaldías que ostentaba per se, como la de Orereta; y que UPN sigue siendo una fuerza determinante en Nafarroa Garaia, en parte por la cobardía política del PSN.

Es este un primer apunte de urgencia. Habrá tiempo de realizar más en los próximos días.

1 comentario:

  1. Anónimo11:14 p. m.

    Oso analisi ona. Demokraziaren jokoa honelakoa da nahiz eta batzutan gure aurka jokatuko duen. Eutsi goiari eta aurrera Bildu.

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