2009/11/30
Un tablero en movimiento
Estamos terminando 2009, cuando se cumplen 34 años de la muerte física del dictador Franco. Sin embargo, su larga sombra sigue presente en nuestro país. Ayer mismo se "informaba" de un incidente sucedido en Leitza. Un aguerrido guardia civil habría evitado la comisión de un atentado contra la casa cuartel del benemérito cuerpo [por cierto Maxurrenea, arrebatada al pueblo], poniendo en riesgo su propia vida. Partidos e instituciones se apresuraron a emitir comunicados de condena del supuesto atentado y muchos de ellos pidieron cuentas a la izquierda independentista. Debía de condenarlo y separarse así de la sangrienta estela de ETA. Luego resultó que el supuesto atentado parece haber sido en realidad un burdo montaje de un agente policial con afanes de protagonismo o de otros inconfesables propósitos. ¿Emitirá algún partido un comunicado para condenar al autor del incidente y separarse de la siniestra estela guardiacivilizadora, que diría Bergamín? Me temo que no.
Traigo a colación esta anécdota para situar el estado real de la calidad democrática de este país, la influencia de los medios sobre la indefensa población y el seguidismo de la mayoría de las formaciones políticas al statu quo imperante. Alguna oficina de prensa debería realizar autocrítica.
Sin embargo, pese a todo, hay algunos signos de mejora en la salud del enfermo. La declaración de Altsasu, que se realizó hace quince días, no hace quince años, parece empezar a penetrar en el entramado social. El mejor reflejo es el documento aprobado por Eusko Alkartasuna siete días después. Algún mimbre tenemos para empezar a tejer el cesto soberanista. Algunas voces mediáticas (Patxo Unzueta) y partidarias (Ramón Jáuregui) aprecian algo más que el "más de lo mismo" rubalcabiano y éste, oh Dios, medita su pase a un segundo plano en la escena política. Qué cosas.
No conviene echar las campanas al vuelo cuando se se trata de cuestiones complejas, que no han podido resolverse hasta el momento. No es casualidad que le demos tantas vueltas al asunto. Es que en verdad la solución no va a llegar de una pócima mágica. La voluntad ciudadana tendrá que tener un alto protagonismo y algunos políticos de este país deberán pasar a la reserva, que no tiene que ser sinónimo de jubilación ¿O sí?
Puede que estemos contribuyendo a levantar una torre sin los cimientos bien asentados. Es un riesgo que debemos correr. Pero también puede que estemos comenzando a dar los primeros pasos de un recorrido histórico para este pueblo. En la duda, apretar los dientes y tirar para arriba, como haría cualquier txirrindulari con ambición de llegar a la cima y cruzar la meta. No hay más secreto, pues, que el trabajo, la seriedad y la huida de falsas expectativas.
ESTEKAK:
- La aplicación vasca de los "Principios Mitchell" - Paco Letamendia "Ortzi" [deia.com]
- Entrevista a Brian Currin - Europa Press [deia.com]
- Jauregui pide no "despreciar" los gestos de Batasuna - Guillermo Malaina [publico.es]
- Testigos de Leitza niegan que se sospechara de un atentado - Ramón Sola [gara.net]
EKARPENAK:
- Propuesta Base de Eusko Alkartasuna - EA
- Gerezi garaia heldu da, bildu detzagun beraz - Txarli González Llorente y Antxon Gómez Lorente [xerka.blogspot.com]
2009/11/22
Las luciérnagas alumbran el camino
Un amigo me habló, una tarde de lluvia en Donostia, del uso que hacían ciertos guerrilleros americanos de los gusanos de luz para alumbrarse por la noche en los tupidos bosques de aquellas tierras. Sin otros medios disponibles, acosados por el ejército, imposibilitados de moverse por el día, por el gran peligro que entrañaba para sus vidas, preparaban una especie de farolito de luciérnagas que les servía para moverse en la oscuridad. La sabia utilización de lo que nos ofrece de forma generosa la naturaleza ha sido una constante de la especie humana.
Me ha venido estos días a la cabeza la imagen de las luciérnagas encendidas, común en mi infancia, y más complicada de contemplar en la actualidad, a cuenta de la reciente iniciativa anunciada en Altsasu por un centenar de hombres y mujeres de la izquierda independentista. A semejanza de aquellos esforzados paisanos del otro lado del Atlántico, quienes comparecieron en la ciudad navarra han presentado a la ciudadanía de Euskal Herria su farolito de luciérnagas. Concretamente son siete los coleópteros puestos en común, con la intención de alumbrar el camino en medio de la oscuridad en que vive desde hace ya demasiado tiempo este viejo pueblo europeo.
La iniciativa, que ha sido saludada por el Poder y sus entornos como "más de lo mismo", es, en efecto, más democracia, más política, más transparencia, más diálogo, más paz. Más de lo mismo que ha defendido la izquierda independentista durante tantos años. Por ese lado pocas novedades. El colectivo señalado nunca ha elegido las formas de lucha adoptadas para hacer frente a la agresión de los Estados., sino que se vio forzada en su día a tomar un determinado camino, en unas circunstancias muy específicas, que con el paso de los años se han transformado en otras, distintas y hasta contrapuestas. Es por ello que se hace necesaria una profunda reflexión sobre esos extremos, desde el convencimiento de que, con los errores lógicos a cualquier estrategia, el debate sobre la libertad nacional de Euskal Herria sigue en el calendario a fecha de 2009.
Partiendo de ese principio, que no es poco dada la cruenta lucha de estas últimas décadas, conviene destacar que la iniciativa se realiza, por vez primera, de forma unilateral. Se pone en marcha por la propia voluntad de quienes la suscriben, sin esperar que produzca repentinos milagros, pero, eso sí, confiando en que tenga la suficiente carga de energía para remover la actual posición infranqueable de los estados y propicie la deseable unidad de acción entre quienes comparten objetivos políticos similares, concretados en el reconocimiento del derecho a decidir y en la soberanía para esta nación. La unilateralidad, como es obvio, conlleva innumerables riesgos, más en un país como el nuestro, en el que el partidismo de algunas formaciones suele estar por encima de la suerte colectiva, como se comprobó en anteriores encrucijadas. Pero en el riesgo reside también la oportunidad.
Además de por su unilateralidad, el llamamiento destaca por el firme compromiso que adopta con un proceso político pacífico y democrático, literalmente sin reservas, compromiso que adquiere aún mayor solidez al hacer suyos los principios del senador George Mitchell, aplicados en su momento en el proceso irlandés. Enraizado en la propuesta de Anoeta de 2004, el documento, como algún analista ha señalado acertadamente, va más allá de aquella propuesta y supone una apuesta decidida por la resolución del conflicto como nunca antes se había explicitado negro sobre blanco desde la izquierda independentista.
Los primeros posicionamientos ante la iniciativa han ido desde la habitual receta inmovilista de los partidos del sistema y sus satélites, hasta la buena disposición de algunas formaciones políticas más cercanas. La experiencia nos dice que no son las respuestas emitidas a bote pronto las sustanciales y definitivas y que la necesaria socialización de la iniciativa puede ayudar a despejar recelos e incredulidades, algunos de ellos entendibles por el rumbo errático de anteriores procesos. No obstante, este es el momento para que todos aquellos que han estado pidiendo movimientos a la izquierda independentista estén a la altura de las circunstancias y dejen a un lado las precauciones que se colocan habitualmente de parapeto ante cualquier gesto que provenga de la izquierda abertzale. Esta tiene una enorme responsabilidad, pero el resto de agentes políticos, sindicales y sociales deben aportar. cada uno a su medida, para que las cosas se vayan encauzando de la mejor manera posible.
Permanecer a la expectativa puede ser un ejercicio de prudencia y hasta de inteligencia en una primera fase exploratoria, pero continuar eternamente en el limbo, sin bajar al terreno de juego a sudar la camiseta, supone una evidente irresponsabilidad. Por supuesto que nadie está obligado, desde la legítima discrepancia, a aplaudir enfervorizado la iniciativa de Altsasu. Ya tenemos edad para conocer un poco los entresijos internos de este país, sus aguas subterráneas y sus cloacas, que de todo eso hay. Pero quien la minusvalore, o incluso la desprecie, tal vez esté comenzando a cavar su tumba política a medio plazo.
Dicen los expertos naturalistas, como mi amigo donostiarra, que ante una presunta agresión la luz de la luciérnaga comienza a emitir de forma intermitente. Probablemente trate así de asustar al agresor o quizás sea una señal de auxilio hacia sus congéneres. La redada policial del pasado 13 de octubre supuso una agresión flagrante hacia algunas de las personas que estaban confeccionando nuestro farolito de luciérnagas. Creía el Poder que, anuladas esas manos, el farolito no iba a llegar a alumbrar. Se equivocaba. Tan sólo un mes más tarde, el 14 de noviembre, comenzó a emitir luz desde Altsasu. Una luz teñida de verde, un tanto débil, que habrá que ir reforzando con las aportaciones de otros agentes implicados, incluidos los internacionales como Friendship, pero que ha empezado a alumbrar un camino que hasta ese momento permanecía dominado por las sombras.
BIDEOA
¬ Arnaldo Otegi: La izquierda abertzale no nació para resistir. Nacimos para ganar - [dotsub.com]
BERRIAK
¬ La izquierda abertzale, convencida de que ETA va apoyar la propuesta de Altsasu - [deia.com]
¬ Txelui Moreno: "Ilegalizada o no, la izquierda abertzale seguirá trabajando..." [deia.com]
¬ Eguiguren: "Batasuna tiene tres años para decidir..." - Luis R. Aizpeolea [elpais.com]
BESTE IRITZIAK
¬ Interés por lo que debate y hace la izquierda abertzale - Floren Aoiz [elomendia-com]
¬ Aquello que no se conoce, no existe - Oskar Matute [astekaridigitala.net]
¬ Mitchell gurean - Imanol Murua Uria [berria.info]
