2014/04/21

¿Vamos bien?

Van cayendo las hojas del calendario y se van cumpliendo, más o menos, las expectativas. Sin grandes alharacas, sin grandes contratiempos. De Quebec hablamos en el anterior comentario. No era lo esperado, pero puede tener arreglo en el futuro. El Aberri Eguna se celebró en Iruñea, como en los años ochenta, y el Maiatzaren Lehena, más que nada, se centrará en Bilbao, como casi siempre. Veremos.

Por otra parte Jesús Eguiguren, otrora perseguidor de abertzales, ilegalizador y defensor de la dispersión, nos regala estos días un nuevo libro en el que marca la centralidad de Nafarroa. ¡Bendito Txus! La novedad no está en el contenido, tan caótico como su autor, sino en el editor. Pero esa es otra historia. 



Josechu "el vasco", de Joaquin Muntañola
Y luego tenemos el asunto de los apellidos vascos, la neurastenia de Sabino Arana convertida por arte de birlibirloque en taquillazo cinematográfico en las Españas. Ya van 6,5 millones de espectadores, unos cuantos miles de ellos vascos, no se crean. Me parece positivo que se hable de nosotros, por una vez, en clave de humor y no de tragedia. Las asociaciones de víctimas no han andado finas con la película. Deberían haberla denunciado ante la Audiencia Nacional, como a la serie "La que se avecina", que suelta chistes de mal gusto sobre Ortega Lara y su palidez.

Pero el problema de "Ocho apellidos vascos" no es artístico, sino de falta de originalidad. Lo que hacen los guionistas es un remedo del Txomin del Regato radiofónico, mezclado con unas puntadas de Josechu el vasco de los tebeos. Un producto edulcorado, con muchos aditivos y conservantes, que tan solo sirve para consolar las tristezas del personal, tan agobiado por la crisis económica. No pienso ir a ver la cinta, como tampoco veré "Torrente 5". Están todas ya vistas, como las de Almodóvar, como las de John Wayne.

Estos apuntes costumbristas nos vienen a indicar que las cosas están cambiando, lo que no sabemos exactamente es en qué dirección lo hacen. La percepción que puede tener la opinión sobre lo que acontece en Euskal Herria no es la misma que hace un par de años. Y probablemente dentro de otros dos años, cambiará aún más. Otra cosa es que ese cambio de perspectiva nos ayude en la búsqueda de horizontes propios o nos enfangue en otros cincuenta años más de dependencia.

Escocia y Catalunya, cada una desde su propia mirada, apuntan caminos de futuro. Está por ver que el apunte se convierta en certeza. Entretanto, lanzo al aire una reflexión. ¿Seremos capaces algún día de organizar un Aberri Eguna unitario, abierto a la mayoría, más cívico y menos partidista, en el que no solo se sientan a gusto los convencidos?  
  

2 comentarios:

  1. Estoy detectando un cierto desencanto en tus comentarios,no solo en este. Comparto el tono y el contenido.Ciertamente lo de quién publica las 'aportaciones' de Txus está bien traído.Indudablemente la EGITURA estará tomando nota de tu deriva, es lo que hay.

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  2. Anónimo10:41 a. m.

    aberri eguna unitario=cadena humana durango-iruña "gure esku dago" 8 de junio.

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