2012/06/04

Bilbao recobra la tranquilidad

Marcelo Bielsa
Tras esta agitada primavera de rayos y truenos, podemos adentrarnos con un poco más de tranquilidad en el verano que ya asoma. Marcelo Bielsa ha renovado su contrato de entrenador con el Athletic Club. Se respiraba en las últimas jornadas un preocupante clima de ansiedad en bares, txokos y tiendas de ultramarinos de la capital bilbaina. ¿Y si no renueva "el loco", qué hacemos? se preguntaban niños, mayores y adultos que son como niños. Sí, teníamos a Valverde en la recámara, pero no se puede comparar a un extremeño con un rosarino. No hay color.

El negro panorama que se dibujaba para el futuro de Bilbao, de Bizkaia y, por ende, de Euskal Herria entera, se ha podido despejar en el último momento, cuando algunos agoreros adelantaban la catástrofe en páginas de diarios y webs. Pero no, el desenlace ha sido positivo y el club bilbaino, con dos o tres refuerzos de nada, aspirará de nuevo a todo la próxima temporada.

La ironía, que espero no moleste mucho a los seguidores del equipo de San Mamés, entre los que me incluyo, quiere poner un poco de cordura en un clima futbolístico que ha inundado a la gran mayoría de la sociedad bizkaina. Los movimientos de masas acontecidos con motivo de las sucesivas eliminatorias de la Europe League y la Copa del Rey, han constituido un auténtico sobredimensionamiento. Bien está soltar adrenalina contemplando las carreras de los futbolistas, pero todo debe tener un límite, incluso el Athletic Club en Bilbao.

Con la infinidad de problemas que atenazan a la sociedad, como el desempleo, la crisis económica, los recortes sociales, educativos y sanitarios, o la falta de avances en el proceso de resolución del conflicto, resulta un tanto obsceno que miles y miles de vascos depositen toda su pasión en un deporte. Porque el fútbol, pese a todo, no deja de ser un deporte. Y las victorias y las derrotas corresponden a los deportistas. A nadie más.

Si lo hacen bien, estupendo. Si lo hacen mal, otra vez será. No debiera convertirse en norma semejante despliegue de expectativas triunfalistas, -alentadas en este caso por los intereses de los medios de comunicación-, que al fin y a la postre pueden resultar infundadas. Quién haya vendido humo, que apague ahora el incendio.

Bilbao, Bizkaia si me apuran, no va ser mejor ni peor porque un club de fútbol atesore en sus vitrinas 24 o 25 copas del Generalísimo Franco y de los reyes Alfonso XIII y Juan Carlos I. Sabemos que la "filosofía" de jugar solamente con deportistas del país es admirable y única, pero a quien disfruta con ella le debería dar igual acumular títulos o jugar en la Liga Adelante. No se quiere al Athletic por lo que gana, sino por lo que representa.     

1 comentario:

  1. Anónimo10:57 p. m.

    Astero 30.000 pertsona baino gehiago mobilizatzen ditu enpresa pribatu batek. Konpondu ez diren arazoek, berriz,...

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